Cultura

Y Rota comenzó a rocanrolear

La cineasta Vanesa Benítez estrena 'Rota n' Roll', un documental que recoge la memoria personal y gráfica de la revolución social y cultural que supuso la llegada de unos 8.000 norteamericanos a la localidad tras abrir la base aeronaval

1953: Franco amarra la Dictadura gracias a dos acuerdos, el Concordato con el Vaticano y el Pacto de Madrid con Estados Unidos. 1955: España entra en las Naciones Unidas. 1956: Einsenhower, tras inaugurarse la base aeronaval de Rota, la más importante de Europa, envía un mensaje al pueblo español: “Paz, amistad y libertad”. El mensaje, que no puede ser más cínico en boca de una potencia mundial que se halla en ese momento librando la guerra de Vietnam y recabando apoyos de un país sometido a una negra represión dictatorial, se mezcla en el aire de este rincón gaditano con el Suspicious mind de Elvis o Good vibrations de los Beach Boys. La radio de la base de Rota no se inaugura hasta 1960, pero ya unos años antes “los americanos llegan dándolo todo, tirando dinero por el muelle”, recuerda un lugareño, 60 años después de aquel impacto. Es uno de las decenas de testimonios que se entremezclan en Rota n’ Roll, el documental de la realizadora sevillana Vanesa Benítez Zamora (Osuna, 1980) que retrata cómo a mediados del siglo XX, esta localidad marinera y campesina de la costa noroeste gaditana experimentó una revolución con el desembarco de más de 8.000 norteamericanos que llegaron para quedarse.

Los dólares, las pick up, los Levi’s, el Marlboro, las Harleys, los preservativos, las pizzas, el autocine… y la música, sobre todo la música, inundaban un pueblo que vivía precario y con el atraso de aquella España, con burros con serones por las calles y ausencia de casi todas esas cosas materiales que exportaba EEUU a través de la base, llena de polvorines y misiles. “La emisora de radio de la base era el gran tesoro en aire del pueblo. Los discos llegaban a la vez que llegaban a un tienda de Nueva York o de Chicago”, cuenta en el documental el escritor roteño Felipe Benítez Reyes, que publicaba El azar y viceversa, su última novela que precisamente recoge la atmósfera de esos contrastes y aquella historia de amor entre roteños y yankees, casi a la par que Benítez Zamora daba forma a su documental, cuyo estreno en salas se producirá desde este mes de junio tras poder verse en festivales de cine como el de Málaga.

Un cadillac en Rota.

A través de más de 300 entrevistas (muchas de ellas vía Skype, de madrugada, con ex militares que estuvieron destinados en Rota), la realizadora ha construido un relato documental que habla de historias de vida, de relaciones culturales y sociales, de gente como Antonio Domínguez Cisquero, un marinero de Rota que un día cambió los barcos pesqueros por los barcos de guerra, cuando una tarde de domingo de 1953 él y sus amigos fueron reclutados para iniciar la obra de lo que más tarde se convertiría en la Base Naval de Rota. “Cuando empezamos el documental —cuenta su autora a lavozdelsur.es— mucha gente en Rota no veía el interés, fíjate cómo tienen de normalizado convivir con esa cultura y con todo lo que trajeron los americanos; ellos veían raro el pueblo de al lado, no el hecho de hablar un inglés chapurreado o esos coches en las calles”.

“Era un pueblo muy humilde, en una época muy mala en este país y para ellos esto fue un shock, cruzaban la calle y estaban en Estados Unidos. Era un mundo nuevo que no conocían. Pero lo mismo pasaba a los americanos que llegaban a España, Rota era un mundo desconocido porque la mayoría eran soldados que no habían salido de su pueblo de Arkansas”. Como la de Cisquero, otras muchas voces ofrecen sus testimonios impagables en Rota n’ Roll. “Para mí ha sido gente que nunca te esperas que te vayan a dar, sin pretenderlo, una clase magistral de historia contemporánea. Hablabas con un pescador y te estaba hablando de unas cosas que piensas que deberían estar en una facultad de Historia, saben tanto de cómo giraba el mundo desde su perspectiva local… y sin pretender nada. Ha habido historias que me han impactado muchísimo e incluso otras muchas que no se han podido incluir en el documental y no hemos sabido por ahora cómo encajarlas; unas que rozan el absurdo y otras bastantes negativas de todo esto que pasó, todo no era bonanza económica y felicidad, había de todo. Ha sido una experiencia muy enriquecedora y sigo pensando que no está acabada”, abunda Benítez.

Vanesa Benítez, en pleno rodaje.

La idea de recuperar la memoria de los protagonistas de aquellas décadas surgió, hace unos siete años, como muchas otras: entre cervezas con una amiga. “Ella es de Rota y me contó que a su padre, trabajador de la base, le regaló un tocadiscos un soldado americano. A partir de ahí, empieza a contarme historias de su pueblo, de cómo le contaba su padre qué era eso en los 60, la música que había en Rota, los bares, el movimiento de gente que había… yo tomé conciencia y pensé que era verdad, a Rota, que era un pueblo, llegan mogollón de americanos en pleno franquismo y se le da la vuelta al pueblo. Yo soy de Osuna y la base de Morón me pillaba cerca, recuerdo en la guerra del Golfo el ruido de los cazas cruzando el cielo y eso me aterraba. Cuando ella me contó más cosas de la vida en Rota me quedé fascinada”, relata la cineasta. Desde ese momento empezó a recopilar fotos y documentos, y entrevistas y más fotos, “sin ánimo de hacer un documental, sino de recopilar simplemente documentación sobre aquella época”.

Una vez más, quedarse en paro significó un giro y una oportunidad. Vanesa se traslada a Rota y empieza a entrevistar a más y más protagonistas, de una y otra parte,  que vivieron en primera persona aquellos momentos de revolución en el pueblo: “Me pasaron muchos contactos, muchas historias, y después de hablar con más de 300 personas, entre entrevistas personales y por internet, decidí escribir un guion y ya empecé a trabajar con Mano Negra Films, productora a la que le presenté el proyecto y le gustó mucho”. Como nexo de unión entre las dos culturas, la música. “La música es un elemento muy fuerte, ya desde el título del documental, porque la explosión del rock and roll la vivieron los roteños de primera mano, ya que al tener la radio de la base escuchaban todos los grandes éxitos de la época, eran unos privilegiados, mientras que en el resto del país, o estaban censurados, o no llegaban. Cuando el pueblo estaba muy tranquilo, como me dijo en un entrevistado, llegó el rock and roll, es decir los 10.000 americanos que le dieron la vuelta al pueblo y empezaron a revolucionarlo”.

El paro prácticamente desapareció, el choque cultural se convirtió en convivencia enriquecedora, pero ¿y los misiles? ¿Mereció todo esto la pena? Vanesa duda: “Creo que mejor debería responderte a eso una persona de Rota, si le ha compensado o no. Por lo que me han contado, y aparece en el documental, no fue un proceso fácil de adaptación, pero muchísima gente dependía y depende económicamente de la base y trajo mucho trabajo, eso ha hecho que ya la conciban como parte del pueblo y no piensen en riesgos porque haya misiles o armas. La economía prosperó y la gente vivía de otra forma, ahora la cosa ha cambiado bastante pero entonces no había paro”.

Primeras fechas confirmadas:

Cádiz

4,5,6 de Junio (Con coloquio por parte del equipo y algunos protagonistas

Cine Sur Bahía Sur

Sevilla

4,5,6 de Junio (Con coloquio por parte del equipo y algunos protagonistas

Cine Sur CC Nervión Plaza

Málaga

6 Junio (Con coloquio por parte del equipo y algunos protagonistas)

Cine Sur Nostrum

San Fernando (Cádiz)

12,13 y 14 de Junio

Cines Plaza San Fernando

Rota (Cádiz)

15 al 21 de Junio

Cines Victoria

Próximas fechas y salas a confirmar: Jerez, El Puerto, Madrid, Barcelona y Zaragoza

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