Estados Unidos sigue intercambiando memorandos con Irán acerca del fin de la guerra en Oriente Medio –al menos por la parte del conflicto que les corresponde directamente a estos dos países, otra cosa es lo que ocurre en el Líbano entre Israel y Hezbolá, con una situación que empeora por momentos: lo último, ha sido la muerte en atentado de uno de los principales líder de la milicia chiíta– sin que quede claro cómo va a ser ese final.
Durante los dos meses largos de conflicto se ha estado hablando de los distintos 'alto el fuego' que se han sucedido en lo que se negociaba un acuerdo de paz con la mediación de Pakistán... y ahora todo indica que Estados Unidos podría optar, si es efectivo, por un simple cese de las hostilidades, si acaso un acuerdo de mínimos, es decir, si las dos partes dejan de disparar y se abre el estrecho de Ormuz, en resumen, aquí no ha pasado nada. El presidente Trump ha vuelto a afirmar, por enésima vez, que ve cercano el fin de la guerra –y los mercados también, con importantes subidas superiores al 2,5% en las bolsas en lo que va de semana, espoleadas por la bajada el precio del petróleo–, pero eso lo ha dicho ya varias veces y luego la situación ha empeorado.
Si las palabras de Trump tienen, lógicamente, su importancia, los expertos analizan y sacan conclusiones sobre cuestiones que van más allá. Por ejemplo, hay distintos mandatarios de Estados Unidos que están empezando a utilizar el verbo en pasado para referirse a todo lo que ha ocurrido, a la vez que afloja el doble control sobre el estrecho de Ormuz. Eso se considera, si cabe, más relevante que los continuos vaivenes dialécticos del presidente.
En cualquier caso, es evidente que Irán entiende que es posible, ahora sí, el final del conflicto, después de que entre el lunes y el martes se produjeran el ataque a un barco norteamericano que estaba realizando un control y, pocas horas después, Estados Unidos anunciara que, al menos temporalmente, afloja en el control de los barcos que permanecen en la zona. Es cierto que el anuncio se hizo en base a cuestiones humanitarias –son del orden de 20.000 los marineros que siguen atrapados en los barcos que hay en el estrecho– pero eso es lo de menos: no deja de ser de facto un gesto de distensión entre las partes.
Visita de Marcos Rubio al papa
En ese contexto de distensión, de retomar el diálogo, hay que valorar también la reciente visita del secretario de Estado norteamericano, Marcos Rubio, a León XIV. Hay que recordar que el papa también fue objeto de las críticas de Trump y que le respondió, con templanza pero le respondió, diciendo, entre otras cosas, que "si alguien tiene intención de criticarle, que lo haga, pero con la verdad". La reunión con Rubio, católico, y que sea en este momento, se valora también como un gesto por las dos partes en la restitución de lo que algunos analistas, haciendo un juego de conceptos, han denominado 'pax romana'. Por ahora, lo poco que ha trascendido de este encuentro en Roma, es que se ha celebrado "en un ambiente cordial y constructivo".
Hay una última noticia sobre el conflicto: el portaaviones Charles de Gaulle se encuentra en el mar Rojo tras pasar el canal de Suez y está previsto que en los próximos días alcance las costas de Ormuz. Francia quiere tener presencia militar en la zona, pero con voz propia, no quiere decir que el barco se vaya a sumar a la misión norteamericana.
Estados Unidos sigue intercambiando memorandos con Irán acerca del fin de la guerra en Oriente Medio –al menos por la parte del conflicto que les corresponde directamente a estos dos países, otra cosa es lo que ocurre en el Líbano entre Israel y Hezbolá, con una situación que empeora por momentos: lo último, ha sido la muerte en atentado de uno de los principales líder de la milicia chiíta– sin que quede claro cómo va a ser ese final.
Durante los dos meses largos de conflicto se ha estado hablando de los distintos 'alto el fuego' que se han sucedido en lo que se negociaba un acuerdo de paz con la mediación de Pakistán... y ahora todo indica que Estados Unidos podría optar, si es efectivo, por un simple cese de las hostilidades, si acaso un acuerdo de mínimos, es decir, si las dos partes dejan de disparar y se abre el estrecho de Ormuz, en resumen, aquí no ha pasado nada. El presidente Trump ha vuelto a afirmar, por enésima vez, que ve cercano el fin de la guerra –y los mercados también, con importantes subidas superiores al 2,5% en las bolsas en lo que va de semana, espoleadas por la bajada el precio del petróleo–, pero eso lo ha dicho ya varias veces y luego la situación ha empeorado.
Si las palabras de Trump tienen, lógicamente, su importancia, los expertos analizan y sacan conclusiones sobre cuestiones que van más allá. Por ejemplo, hay distintos mandatarios de Estados Unidos que están empezando a utilizar el verbo en pasado para referirse a todo lo que ha ocurrido, a la vez que afloja el doble control sobre el estrecho de Ormuz. Eso se considera, si cabe, más relevante que los continuos vaivenes dialécticos del presidente.
En cualquier caso, es evidente que Irán entiende que es posible, ahora sí, el final del conflicto, después de que entre el lunes y el martes se produjeran el ataque a un barco norteamericano que estaba realizando un control y, pocas horas después, Estados Unidos anunciara que, al menos temporalmente, afloja en el control de los barcos que permanecen en la zona. Es cierto que el anuncio se hizo en base a cuestiones humanitarias –son del orden de 20.000 los marineros que siguen atrapados en los barcos que hay en el estrecho– pero eso es lo de menos: no deja de ser de facto un gesto de distensión entre las partes.
Visita de Marcos Rubio al papa
En ese contexto de distensión, de retomar el diálogo, hay que valorar también la reciente visita del secretario de Estado norteamericano, Marcos Rubio, a León XIV. Hay que recordar que el papa también fue objeto de las críticas de Trump y que le respondió, con templanza pero le respondió, diciendo, entre otras cosas, que "si alguien tiene intención de criticarle, que lo haga, pero con la verdad". La reunión con Rubio, católico, y que sea en este momento, se valora también como un gesto por las dos partes en la restitución de lo que algunos analistas, haciendo un juego de conceptos, han denominado 'pax romana'. Por ahora, lo poco que ha trascendido de este encuentro en Roma, es que se ha celebrado "en un ambiente cordial y constructivo".
Hay una última noticia sobre el conflicto: el portaaviones Charles de Gaulle se encuentra en el mar Rojo tras pasar el canal de Suez y está previsto que en los próximos días alcance las costas de Ormuz. Francia quiere tener presencia militar en la zona, pero con voz propia, no quiere decir que el barco se vaya a sumar a la misión norteamericana.
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