Cultura

“De pequeño me daba miedo el mar por culpa de ‘Tiburón’, pero lo superé y ahora hago submarinismo”

El jerezano Jesús Sotomayor, con más de 30 años de carrera audiovisual a sus espaldas, afronta la dirección del primer festival internacional de terror y fantástico de Tarifa, Fantarifa. Con el apoyo de la muestra de Sitges, serán 85 películas proyectadas en tres salas durante dos días

El cineasta y documentalista Jesús Sotomayor (Jerez, 1969) ha asumido desde hace unos meses la dirección de Fantarifa, un festival internacional de cine y televisión de género fantástico y de terror que se celebra entre este miércoles 30 y el domingo 2 de noviembre en Tarifa. Después de más de tres décadas vinculado al mundo audiovisual, socio fundador de la productora Trafalgar Cinema, es autor de El sentimiento de los vientos, un documental que explora el secreto de las orcas y su vinculación con Zahara de los Atunes, donde reside Sotomayor, y actualmente, al margen de la dirección del festival —hasta cuya preselección han llegado 300 películas—, prepara dos trabajos documentales entre Japón y la Antártida.

¿Fantarifa es fruto de una levantera, por aquello de celebrarse en Tarifa?

Casi, casi (risas). Empezó el año pasado y la continuidad se la debemos a la iniciativa de unos empresarios hosteleros de Tarifa, que un día se cruzaron con Joan Lluis Goas, que fundó el festival de Sitges, y como tenían ese interés de hacer algo en Tarifa, pues le propusieron si podían llevar a cabo una edición cero para ver cómo funcionaba un festival de cine fantástico y de terror para promocionar la cultura en esta zona. Luego se unió Ángel Salas, que es el director actual del festival de Sitges, y todo ese grupo empezó a poner en marcha lo que ahora conocemos como Fantarifa.

¿Qué cambia de la edición cero a este año?

El año pasado hubo una primera toma de contacto, un sondeo para ver el interés en la zona. Dado el buen resultado, renovaron el festival con una clara idea más profesional, enfocado como un concurso más que como un certamen. Este año ya ha habido una preselección y una selección, proyectaremos en dos días y en tres salas diferentes desde por la mañana hasta por la tarde, ininterrumpidamente, un total de 85 películas entre cortos, documentales y largometrajes, Todas con un nivel increíble, procedentes de casi todos los países del mundo: Argentina, Brasil, Croacia, Reino Unido…

¿Tener a Sitges como hermano mayor qué significa para Fantarifa?

Tenerles apoyando nuestro festival es muy importante porque el simple hecho de que nos reciban allí y nos den a conocer a los medios internacionales es una gran oportunidad de crecer y de abrirnos esa puerta de proyección. Que nos presenten como un nuevo festival que acaba de nacer y que tiene proyección de futuro, y que con los años aspira alcanzar ese peso que tienen ellos en la industria, es una gran oportunidad.

¿Dedicarse a la gestión cultural en este país no son ganas de tener pesadillas por las noches?

Sí, qué te voy a contar… (ríe), hacer cualquier acto o evento cultural, prácticamente sin presupuesto, haciéndolo con mucho esfuerzo, cariño y trabajo para que, gratuitamente, las personas puedan disfrutar con películas de calidad y con un encuentro del sector en Tarifa, es tremendo. Necesitaríamos tener patrocinadores y gente que apoyase para poder crecer dentro de la industria audiovisual de la provincia y que esto sea un referente. Pero sin duda son noches de pesadillas para cumplir los objetivos, aunque estamos satisfechos y orgullosos porque se están cumpliendo. Esto va a ser un éxito, seguro, garantizado.

Otra imagen del director de Fantarifa.

Por ir al principio, ¿qué le daba miedo de pequeño?

Cuando vi Tiburón era muy pequeñito y la verdad que me impresionó. Desde entonces le tuve mucho miedo al mar y cada vez que me bañaba pensaba en el tiburón. Lo que me marcó el mundo del cine fantástico con esa película… Hoy me encanta el mar, hago todo tipo de deportes acuáticos, practico submarinismo, y superé mis miedos. Tengo una colección de películas, sobre todo antiguas, y me gusta verlas de vez en cuando para recordar esos miedos que tiene uno de pequeño y que ya están más que superados.

¿Cuándo vio claro que su vida estaría detrás del objetivo?

Desde que era muy chiquitito ya trasteaba con cámaras de fotografía porque mi padre era y sigue siendo fotógrafo, antes era profesional y ahora sigue cultivando su afición. Antes ser fotógrafo era como ser alquimista, hoy en día es muy fácil desde una visión digital. Cuando yo miraba por el visor, me imaginaba el movimiento. Antiguamente era el súper 8, y tuve una cámara de súper 8 con 10 años y ya empezaba a filmar. Me enamoré desde entonces de mi profesión e hice de mi hobby una profesión.

Al final acabas cogiéndole cariño a todos los trabajos porque, de una u otra forma, te implicas. Siempre en mi trabajo me vuelco

Terminó su formación audiovisual en el Ejército, ¿qué le llevó allí?

Cuando empecé a trabajar, no había muchos recursos donde poder formarme. Es una carrera muy reciente y en el momento en el que empecé no había muchos sitios. Antes de que empezaran los cursos de imagen y sonido en La Granja, pude formarme en la academia de infantería donde estuve, en Toledo, y allí tenían muchos medios tecnológicos para grabar las maniobras militares. Luego, los oficiales con esas imágenes podían aprender y analizar el trabajo. Aparte de formarte, estabas todo el día haciendo prácticas. Ya luego pasé a televisiones, como Onda Jerez, Canal Sur, Antena 3, que ya iban pidiendo recursos humanos para sus emisiones. Estamos hablando de hace 30 o 35 años.

¿De cuál de sus decenas y decenas de trabajos audiovisuales está más orgulloso?

Al final acabas cogiéndole cariño a todos los trabajos porque, de una u otra forma, te implicas. Siempre en mi trabajo me vuelco, me implico, y doy todo lo que sé. Entonces, desde que empiezas con un proyecto ya empiezas a cogerle cariño, aunque algunos al principio te cuesten un poco más. Una vez que te metes en el rodaje empiezas a cogerle cariño, y ninguno pasa desapercibido. Pero sí es cierto que le tengo especial cariño a El Sentimiento de los Vientos, que hice hace unos cinco años en la zona de Zahara, Bolonia, Barbate… una zona a la que le tengo mucho cariño y un documental con el que raíz de ese trabajo me han ido sucediendo una serie de cosas que me han abierto otras puertas. Ahora hemos terminado de rodar El oro rojo, que nos ha llevado 20 días a Japón junto a un almadrabero para ver qué sucedía allí con el atún rojo de almadraba, una cara más desconocida que muestra toda esa trazabilidad hacia un país donde hay una gran devoción por el atún.

Presentación de Fantarifa en Diputación, en días pasados.

¿Ahora se animará con una de miedo?

Sí, claro, yo me atrevo con todo (ríe). Me gustan tanto los documentales como la ficción. De hecho, he hecho mucha fición. El terror es un género que me gusta mucho y en el festival, alguna pincelada me gustaría hacer. No algo excesivamente complicado porque no hay mucho tiempo y será muy complicado, pero aprovechando el buen elenco de actores que tendremos y la zombie walk del jueves a ver si me atrevo a hacer algún guiño, sobre todo como promo del festival para el año que viene.

En el festival, reestrenan ‘La Momia’ 20 años después de su estreno, ¿tiene esto algo que ver con lo de la exhumación de Franco o es pura coincidencia?

(Risas) Pura coincidencia. No habíamos pensado en estas fechas para la exhumación de Franco. Llevándolo realmente al mundo del cine, es una película que en este caso tiene 20 años y lo que queremos con estas proyecciones es que los críos disfruten del cine en pantalla grande. Hace 30 años íbamos todas las semanas al cine y ahora los críos consumen películas en muchos otros dispositivos, pero menos en el cine. Entonces pretendemos que disfruten en pantalla gigante de estas películas que disfrutábamos en pantalla gigante cuando éramos más joven. Los colegios llevarán a los alumnos a esta proyección y a la de El gigante de hierro, que también cumple 20 años.

Otro título que rescatan con motivo de su 20 aniversario es ‘Matrix’, ¿somos ya esclavos de las máquinas y de la inteligencia artificial?

Es una crítica al sistema, a la sociedad que vivimos. Somos todos unos pequeños robots humanos súper programados para tener una función en esta sociedad. Somos esclavos y no nos damos cuenta. Matrix critica eso desde la ciencia-ficción en el cine. Para eso está el séptimo arte, para reflexionar, aparte de disfrutar de su puesta en escena. Hay que tomarse las cosas de otra manera y buscar otras vías para ser felices. Ha sido una película top ten en descargas en internet, fue una auténtica revolución y la tendremos en pantalla gigante para nuestro festival porque un festival como Fantarifa un cine actual que se

¿Lo de España y Cataluña es una peli de terror?

Es algo asombroso lo que está pasando, no entiendo como en el siglo en el que vivimos podemos estar así. De verdad que es para que Berlanga hiciera una película, aunque en el fondo no me lo tomo a risa porque esto es muy serio. Hay soluciones para todo y lo último es usar la violencia. Lo que está pasando en Cataluña me entristece mucho, aunque espero que todo vuelva a su cauce y que algún día encontremos un arreglo satisfactorio para ambas partes.

Consulta aquí toda la programación de Fantarifa.

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