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Cada bar de Los Palacios teme ser el siguiente en esta oleada de robos, con un nuevo caso: "Vamos a tener que dormir dentro"

Atracos y alunizajes se suceden casi todas las noches en este municipio sevillano que ya ha sufrido hasta cuatro robos en su residencia de ancianos y cuyo sector hostelero está que echa chispas por la falta de seguridad

  • Nuevo robo con el mismo método en Los Palacios.

No es otra la conversación entre los dueños, los trabajadores y hasta la clientela de los bares de Los Palacios y Villafranca: la oleada de atracos que asola el municipio en la última semana -después de otros muchos robos a lo largo del mes- que tiene mareadas a la Guardia Civil y a la Policía Local. La asociación de comerciantes y empresarios ha dado la voz de alarma, y no solo porque atracaran su sede en un céntrico edificio, sino porque los cacos aprovecharon para robar además en hasta ocho oficinas del mismo inmueble que pertenecían a diversos autónomos y empresarios.

El principal partido de la oposición, el PP, ha criticado que el equipo de gobierno de Juan Manuel Valle no adopte medidas concretas pese a su reunión extraordinaria con las fuerzas de seguridad del municipio y que “se limiten a hacerse fotos”. Y uno de los autónomos que sufrió uno de los robos en aquel edificio, Julio Garamendi, ha optado hoy mismo por presentar una queja formal en el Defensor del Pueblo Andaluz después de intentar durante una semana interponer su denuncia en el cuartel de la Guardia Civil sin conseguirlo: “Están saturadísimos por falta de personal y no es solo a mí a quien no pueden atender”, asegura Garamendi. “Nos dicen que Los Palacios y Villafranca, paradójicamente, tiene un índice de criminalidad por debajo de la media de la provincia, pero no es verdad: es solo que la gente no denuncia porque no puede”, explica, y añade: “Lo que le pedimos al Defensor del Pueblo Andaluz es que haya más presencia policial en el pueblo o que por lo menos haya suficientes efectivos como para atender a la ciudadanía cuando va a interponer una denuncia”.

Ni siquiera ha podido interponerla todavía la última víctima del último atraco en un bar palaciego: Marcos López, el dueño de La Bodeguita de San Marcos, en la avenida de Sevilla. La fechoría, cometida de nuevo por tres individuos encapuchados, se cometió a las 3.34 horas de esta pasada madrugada, según quedó registrado en la grabación del propio local. Y el modus operandi ha sido el mismo que el utilizado en los atracos de las últimas noches: en menos de 45 segundos, para que no salte la alarma, los delincuentes consiguen alinear el coche frente a la puerta del establecimiento, dos de ellos se bajan y sacan un tronco de madera para colocarlo entre el vehículo y la puerta y el conductor da marcha atrás para el tronco destroce la puerta. En este último caso, el establecimiento disponía de otra puerta de seguridad a continuación, por lo que, como se ve en la propia grabación, los cacos desisten de seguir intentándolo y huyen.

En menos de 45 segundos, para que no salte la alarma, son capaces de abrir la puerta con el coche marcha atrás y la ayuda de un tronco de madera

El delegado municipal de Seguridad Ciudadana, José Manuel Triguero, achaca la huida de los ladrones al rápido aviso de los vecinos y a la respuesta rápida de la Policía Local, “pues al ver que llegaban se dieron a la fuga sin entrar en el local”. Según Triguero, “todos estos alunizajes en bares para llevarse la máquina tragaperras o de tabaco en menos de un minuto parecen ser de los mismos autores”. Lo cierto es que los tres atracadores del pasado viernes en el bar El Atascao llevaban un Seat León blanco y no un coche negro como el de esta pasada madrugada, pero ya se sabe que el Seat León fue robado en Osuna. “Son los mismos autores porque los tiene investigados la Guardia Civil”, insiste Triguero. “Y además ya tienen a algún miembro del grupo indentificado”, añade. También el dueño de El Atascao, Joaquín Tirado, aseguró este fin de semana que la Guardia Civil sabía perfectamente quiénes eran, pero que “había sido detenidos hacía dos semanas” y ya estaban “fuera otra vez”.

El caso es que, desde los cuatro atracos a la residencia de ancianos del pueblo el mes pasado, los robos o intentos de atracos no han cesado, y en la lista de bares ya están el Patochá, El Frenazo, El Atascao –donde sí se llevaron la máquina tragaperras y 450 euros de la caja- o La Estraza, entre otros.

“Me han destrozado la puerta”

El propietario de La Bodeguita de Juan estaba precisamente ayer tarde hablando del único tema recurrente ahora mismo en Los Palacios y Villafranca con el cocinero del bar La Estraza, donde atracaron igualmente este pasado domingo. “Lo que no iba a imaginar es que estuviésemos hablando de esta oleada de robos y que me tocara a mí al rato, por la noche”, dice sorprendido Marcos, quien lamenta que “me han destrozado toda la puerta”. “Ahora cuando tenga tiempo me personaré en el cuartel para imponer la denuncia”, aseguraba hoy a media mañana, mientras no dejaba de atender a la clientela, que pedía café y tostadas y agudizaba el oído para enterarse de los detalles del intento de atraco.

“Nos vamos a tener que quedar a dormir dentro de los establecimientos”, se queja Marcos, “porque esto ya no es normal y es que ya no sabemos a quién le va a tocar la siguiente noche”.

"Ahora nos tenemos que pasar la noche mirando las cámaras de seguridad y pidiendo que no nos toque"

La representante de los hosteleros en la asociación de empresarios palaciegos (Asepavi), Vanessa Carrasco, insiste en que "la falta de seguridad no solo la vemos en la hostelería, aunque los ladrones parezcan cebarse durante estos días con nosotros, sino en cualquiera de los sectores que mantienen la economía de nuestro pueblo". Ya añade: “Esta situación nos está creando inseguridad y mucho desasosiego. Si ya de por sí cualquier autónomo se pasa las noches en vela haciendo cuentas y gestiones, ahora también nos pasamos la noche mirando las cámaras de seguridad y pidiendo que no nos toque a nosotros”. 

Carrasco insiste en que "deberíamos poner el balón en el tejado de los jueces y magistrados", pues "por mucho que hagan guardias civiles y policías, son los jueces los que los mandan a casa tras el juicio". "Pasan una noche en el calabozo, juicio rápido y al día siguiente se están paseando por la misma puerta del local en el que robaron ayer. Es vergonzoso", concluye. 

 

No es otra la conversación entre los dueños, los trabajadores y hasta la clientela de los bares de Los Palacios y Villafranca: la oleada de atracos que asola el municipio en la última semana -después de otros muchos robos a lo largo del mes- que tiene mareadas a la Guardia Civil y a la Policía Local. La asociación de comerciantes y empresarios ha dado la voz de alarma, y no solo porque atracaran su sede en un céntrico edificio, sino porque los cacos aprovecharon para robar además en hasta ocho oficinas del mismo inmueble que pertenecían a diversos autónomos y empresarios.

El principal partido de la oposición, el PP, ha criticado que el equipo de gobierno de Juan Manuel Valle no adopte medidas concretas pese a su reunión extraordinaria con las fuerzas de seguridad del municipio y que “se limiten a hacerse fotos”. Y uno de los autónomos que sufrió uno de los robos en aquel edificio, Julio Garamendi, ha optado hoy mismo por presentar una queja formal en el Defensor del Pueblo Andaluz después de intentar durante una semana interponer su denuncia en el cuartel de la Guardia Civil sin conseguirlo: “Están saturadísimos por falta de personal y no es solo a mí a quien no pueden atender”, asegura Garamendi. “Nos dicen que Los Palacios y Villafranca, paradójicamente, tiene un índice de criminalidad por debajo de la media de la provincia, pero no es verdad: es solo que la gente no denuncia porque no puede”, explica, y añade: “Lo que le pedimos al Defensor del Pueblo Andaluz es que haya más presencia policial en el pueblo o que por lo menos haya suficientes efectivos como para atender a la ciudadanía cuando va a interponer una denuncia”.

Ni siquiera ha podido interponerla todavía la última víctima del último atraco en un bar palaciego: Marcos López, el dueño de La Bodeguita de San Marcos, en la avenida de Sevilla. La fechoría, cometida de nuevo por tres individuos encapuchados, se cometió a las 3.34 horas de esta pasada madrugada, según quedó registrado en la grabación del propio local. Y el modus operandi ha sido el mismo que el utilizado en los atracos de las últimas noches: en menos de 45 segundos, para que no salte la alarma, los delincuentes consiguen alinear el coche frente a la puerta del establecimiento, dos de ellos se bajan y sacan un tronco de madera para colocarlo entre el vehículo y la puerta y el conductor da marcha atrás para el tronco destroce la puerta. En este último caso, el establecimiento disponía de otra puerta de seguridad a continuación, por lo que, como se ve en la propia grabación, los cacos desisten de seguir intentándolo y huyen.

En menos de 45 segundos, para que no salte la alarma, son capaces de abrir la puerta con el coche marcha atrás y la ayuda de un tronco de madera

El delegado municipal de Seguridad Ciudadana, José Manuel Triguero, achaca la huida de los ladrones al rápido aviso de los vecinos y a la respuesta rápida de la Policía Local, “pues al ver que llegaban se dieron a la fuga sin entrar en el local”. Según Triguero, “todos estos alunizajes en bares para llevarse la máquina tragaperras o de tabaco en menos de un minuto parecen ser de los mismos autores”. Lo cierto es que los tres atracadores del pasado viernes en el bar El Atascao llevaban un Seat León blanco y no un coche negro como el de esta pasada madrugada, pero ya se sabe que el Seat León fue robado en Osuna. “Son los mismos autores porque los tiene investigados la Guardia Civil”, insiste Triguero. “Y además ya tienen a algún miembro del grupo indentificado”, añade. También el dueño de El Atascao, Joaquín Tirado, aseguró este fin de semana que la Guardia Civil sabía perfectamente quiénes eran, pero que “había sido detenidos hacía dos semanas” y ya estaban “fuera otra vez”.

El caso es que, desde los cuatro atracos a la residencia de ancianos del pueblo el mes pasado, los robos o intentos de atracos no han cesado, y en la lista de bares ya están el Patochá, El Frenazo, El Atascao –donde sí se llevaron la máquina tragaperras y 450 euros de la caja- o La Estraza, entre otros.

“Me han destrozado la puerta”

El propietario de La Bodeguita de Juan estaba precisamente ayer tarde hablando del único tema recurrente ahora mismo en Los Palacios y Villafranca con el cocinero del bar La Estraza, donde atracaron igualmente este pasado domingo. “Lo que no iba a imaginar es que estuviésemos hablando de esta oleada de robos y que me tocara a mí al rato, por la noche”, dice sorprendido Marcos, quien lamenta que “me han destrozado toda la puerta”. “Ahora cuando tenga tiempo me personaré en el cuartel para imponer la denuncia”, aseguraba hoy a media mañana, mientras no dejaba de atender a la clientela, que pedía café y tostadas y agudizaba el oído para enterarse de los detalles del intento de atraco.

“Nos vamos a tener que quedar a dormir dentro de los establecimientos”, se queja Marcos, “porque esto ya no es normal y es que ya no sabemos a quién le va a tocar la siguiente noche”.

"Ahora nos tenemos que pasar la noche mirando las cámaras de seguridad y pidiendo que no nos toque"

La representante de los hosteleros en la asociación de empresarios palaciegos (Asepavi), Vanessa Carrasco, insiste en que "la falta de seguridad no solo la vemos en la hostelería, aunque los ladrones parezcan cebarse durante estos días con nosotros, sino en cualquiera de los sectores que mantienen la economía de nuestro pueblo". Ya añade: “Esta situación nos está creando inseguridad y mucho desasosiego. Si ya de por sí cualquier autónomo se pasa las noches en vela haciendo cuentas y gestiones, ahora también nos pasamos la noche mirando las cámaras de seguridad y pidiendo que no nos toque a nosotros”. 

Carrasco insiste en que "deberíamos poner el balón en el tejado de los jueces y magistrados", pues "por mucho que hagan guardias civiles y policías, son los jueces los que los mandan a casa tras el juicio". "Pasan una noche en el calabozo, juicio rápido y al día siguiente se están paseando por la misma puerta del local en el que robaron ayer. Es vergonzoso", concluye. 

 

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