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La madre que impulsaba una protesta contra el 'bullying' en Sevilla suspende la marcha por amenazas como "recibir una paliza"

Ha tenido incluso que cambiar de teléfono, después de ser objeto de numerosos mensajes de odios, advirtiendo de que iban a reventar la manifestación

  • El logo de la cuenta, sobre una imagen de la manifestación del pasado octubre en Sevilla. -

La manifestación contra el acoso escolar que estaba prevista en Sevilla para el próximo 30 de agosto finalmente no se celebrará. Su impulsora, Carmen Escobar , ha decidido suspenderla después de asegurar que ha sufrido acoso en internet, amenazas y diferentes episodios que ya ha puesto en conocimiento de la Policía Nacional. La cancelación también ha sido comunicada a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla, según explica Escobar, que quiere evitar que quienes conocían la convocatoria a través de las redes sociales acudan ese día al lugar previsto.

Todo comenzó después de que abriera en TikTok la cuenta Mamá en un mundo azul, unidos somos más fuertes, creada para dar visibilidad a diferentes casos de bullying. Algunos de sus vídeos comenzaron a hacerse virales y, paralelamente, asegura que empezaron a llegar mensajes cada vez más agresivos. "Conforme fue pasando el tiempo, las amenazas subieron de tono. Ya se podría considerar delito de odio", relata. Fue entonces cuando decidió trasladar lo ocurrido a la Policía Nacional y mantener informados a los agentes ante la posibilidad de que alguien intentara boicotear la manifestación.

"Decían que me iban a coger y me iban a dar una paliza"

Escobar asegura que la situación continuó agravándose. Recibió llamadas de personas que afirmaban querer colaborar con la organización de la marcha y que, según sostiene, posteriormente habrían tratado de apropiarse de la iniciativa. Dos personas, explica, ya han sido denunciadas ante la Policía Nacional. Pero fueron las amenazas directas las que terminaron por hacerla desistir. "Había amenazas diciendo que se iban a presentar allí, que iban a intentar boicotearla, que incluso de camino a la manifestación me iban a coger y me iban a dar una paliza, que iban a localizar mi dirección", asegura. "Yo soy madre, tengo tres hijos", añade. Ante el volumen de mensajes recibidos y el temor por su propia seguridad y la de su familia, terminó optando por cancelar la movilización.

La situación también la ha llevado a cerrar su cuenta de TikTok y desinstalar la aplicación. Además, asegura que ha tenido que cambiar su número de teléfono después de recibir llamadas desde números ocultos a altas horas de la madrugada. La impulsora explica que no tiene vinculación con ninguna de las familias de los casos recientes que había comentado en sus redes. Su implicación nace, entre otros motivos, de su propia experiencia. Escobar afirma que sufrió acoso escolar durante el colegio y posteriormente en el instituto, hasta el punto de que sus padres tuvieron que cambiarla de centro. "Como siempre, es la víctima la que se tiene que ir y no el agresor", lamenta.

Con el paso del tiempo comenzó a conocer nuevos casos de bullying y decidió utilizar las redes para mostrar su indignación. La idea de organizar una manifestación surgió después de hablar con personas de su entorno y familiares. "Yo no quería ni visualizaciones ni quería ningún tipo de reconocimiento". Su intención, explica, era conseguir una respuesta social frente al acoso escolar: "Yo simplemente quería que se hiciera justicia, no judicial porque a la vista está que no, pero por lo menos social". También quería que la convocatoria llegara a "todo padre o toda madre que ha tenido un hijo que ha sufrido acoso escolar o lo ha sufrido él en propia carne". Escobar desconoce quién puede estar detrás de las amenazas o cuáles son sus motivaciones. Pese a la suspensión de la marcha, ha querido hacer pública la cancelación para que nadie acuda el 30 de agosto creyendo que la convocatoria continúa en pie.

La manifestación contra el acoso escolar que estaba prevista en Sevilla para el próximo 30 de agosto finalmente no se celebrará. Su impulsora, Carmen Escobar , ha decidido suspenderla después de asegurar que ha sufrido acoso en internet, amenazas y diferentes episodios que ya ha puesto en conocimiento de la Policía Nacional. La cancelación también ha sido comunicada a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla, según explica Escobar, que quiere evitar que quienes conocían la convocatoria a través de las redes sociales acudan ese día al lugar previsto.

Todo comenzó después de que abriera en TikTok la cuenta Mamá en un mundo azul, unidos somos más fuertes, creada para dar visibilidad a diferentes casos de bullying. Algunos de sus vídeos comenzaron a hacerse virales y, paralelamente, asegura que empezaron a llegar mensajes cada vez más agresivos. "Conforme fue pasando el tiempo, las amenazas subieron de tono. Ya se podría considerar delito de odio", relata. Fue entonces cuando decidió trasladar lo ocurrido a la Policía Nacional y mantener informados a los agentes ante la posibilidad de que alguien intentara boicotear la manifestación.

"Decían que me iban a coger y me iban a dar una paliza"

Escobar asegura que la situación continuó agravándose. Recibió llamadas de personas que afirmaban querer colaborar con la organización de la marcha y que, según sostiene, posteriormente habrían tratado de apropiarse de la iniciativa. Dos personas, explica, ya han sido denunciadas ante la Policía Nacional. Pero fueron las amenazas directas las que terminaron por hacerla desistir. "Había amenazas diciendo que se iban a presentar allí, que iban a intentar boicotearla, que incluso de camino a la manifestación me iban a coger y me iban a dar una paliza, que iban a localizar mi dirección", asegura. "Yo soy madre, tengo tres hijos", añade. Ante el volumen de mensajes recibidos y el temor por su propia seguridad y la de su familia, terminó optando por cancelar la movilización.

La situación también la ha llevado a cerrar su cuenta de TikTok y desinstalar la aplicación. Además, asegura que ha tenido que cambiar su número de teléfono después de recibir llamadas desde números ocultos a altas horas de la madrugada. La impulsora explica que no tiene vinculación con ninguna de las familias de los casos recientes que había comentado en sus redes. Su implicación nace, entre otros motivos, de su propia experiencia. Escobar afirma que sufrió acoso escolar durante el colegio y posteriormente en el instituto, hasta el punto de que sus padres tuvieron que cambiarla de centro. "Como siempre, es la víctima la que se tiene que ir y no el agresor", lamenta.

Con el paso del tiempo comenzó a conocer nuevos casos de bullying y decidió utilizar las redes para mostrar su indignación. La idea de organizar una manifestación surgió después de hablar con personas de su entorno y familiares. "Yo no quería ni visualizaciones ni quería ningún tipo de reconocimiento". Su intención, explica, era conseguir una respuesta social frente al acoso escolar: "Yo simplemente quería que se hiciera justicia, no judicial porque a la vista está que no, pero por lo menos social". También quería que la convocatoria llegara a "todo padre o toda madre que ha tenido un hijo que ha sufrido acoso escolar o lo ha sufrido él en propia carne". Escobar desconoce quién puede estar detrás de las amenazas o cuáles son sus motivaciones. Pese a la suspensión de la marcha, ha querido hacer pública la cancelación para que nadie acuda el 30 de agosto creyendo que la convocatoria continúa en pie.

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