Cultura

Roban la campana de la ermita visigoda de los Santos Mártires, el templo más antiguo de Andalucía

Denuncian el abandono de este Bien de Interés Cultural (BIC) de Medina-Sidonia fechado en el año 403 tras la expulsión de un ermitaño por el Obispado hace año y medio

El patrimonio histórico y artístico de Medina Sidonia ha sufrido un nuevo expolio en unos de sus principales monumentos. En esta ocasión, como ya ocurriera no hace mucho tiempo en la ermita de la Sangre en la de Santa Ana o en la propia iglesia de Santa María la Coronada, los ladrones han robado la campana de 80 kilos de peso de la entrada principal de la ermita visigoda de los Santos Mártires, el templo más antiguo de Andalucía, declarado como Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Andalucía por el rico patrimonio que atesora.

La campana de 80 kilos de peso, desapareció de la pequeña entrada principal al templo el pasado día 1 de mayo, aunque tampoco se descarta que la sustracción se pudiera haber producido días anteriores. Es probable que para la sustracción de la campana el ladrón o ladrones hayan que tenido que utilizar escalera o cualquier otro medio o bien trepar para subir al sitio donde estaba situada esta, a cuatro metros de altura, además cuerdas o algún vehículo para su traslado debido a las dimensiones y peso de la misma.

El hecho no ha trascendido hasta varios días después ya que el Obispado ha informado sobre este nuevo expolio. Sin embargo, no es la primera vez que este templo sufre un robo ya que en julio del 2015 una trama de ladrones se llevaron un conjunto escultórico de poco más de medio metro de altura, tallado en madera policromada de gran valor histórico artístico formado por las tallas de Santa Ana y la Virgen niña apoyada en sus piernas datada de finales del siglo XVII o principio del XVIII que fue sustraida de una hornacina o pequeña capilla situada en la nave izquierda donde se conservaba en la Ermita Visigoda de los Santos Mártires. En aquella ocasión también se hicieron con una talla del Sagrado Corazón de Jesús, aunque más moderna y de escaso valor artístico. Poco meses después en diciembre del mismo año La Guardia Civil de Cádiz adscritos al Grupo de Delitos contra el Patrimonio, dentro de la denominada Operación Cáliz, recuperaron las obras de artes robadas en la ermita de los Santos Mártires de Medina Sidonia, donde tras el forzamiento de las puertas sustrajeron las imágenes.

El instituto armado informó obre esta importante operación que agentes del instituto armado pertenecientes al Grupo de Delitos contra el Patrimonio culminaron con la denominada Operación Cáliz, que supuso la desarticulación de una red organizada dedicada al robo y posterior venta de obras de arte que operaba en esta provincia. Fruto de las investigaciones, según informó en aquella fecha la Guardia Civil “ en el transcurso de este importante operativo y como consecuencia de las investigaciones realizadas, los agentes han puesto a disposición de la Autoridad Judicial un total de 7 personas, todas ellas integrantes de una red organizada dedicada al robo y posterior comercialización de obras de arte”

Denuncian su abandono tras la expulsión de un ermitaño por el Obispado hace año y medio

Una vez que se ha conocido la noticia al pueblo de Medina no le ha cogido por sorpresa el expolio ya que este monumento situado en la carretera de circunvalación entre el ventorrillo del Carbón y La Duquesa. se encuentra en un absoluto estado de abandono.

De hecho, el alcalde de Medina, Fernando Macías, ha lamentado su estado desde el obispado echara de allí al ermitaño Carlos García de Paredes Núñez del Prado hace año y medio. Esta nueva expoliación robo o saqueo ha provocado la indignación contra el obispado o autoridades eclesiástica de la Diócesis de Cádiz-Ceuta propietario de este y otros bienes de gran valor que han sido objeto en edificios religiosos de la ciudad, ya que a la Iglesia le corresponde su mantenimiento, conservación y en estos casos vigilancia.

En esa línea, el regidor e Medina reconoce que “el Ayuntamiento ya se ha hecho cargo de dos antiguas iglesias y lo hemos convertido en equipamientos para el pueblo, pero ya no nos podemos hacer cargo de más”.

Una antigua casa romana

La ermita fue una antigua casa romana perteneciente a un patricio romano, llamado Lepero. La casa constaba de varias habitaciones una de las cuales comunicaba a una torre. Dicha torre ha sido construida en diferentes épocas: la base es romana y la parte superior es de época árabe.

La ermita fue reedificada y bendecida por el obispo de Assido Pimenio, el 16 de diciembre del 630, como constata una lápida que sirve de umbral a la actual puerta de la sacristía. Con la llegada de los árabes, la iglesia Asidonense se retiró con sus vasos sagrados a esta ermita para celebrar los oficios divinos. Con la llegada de los reyes de Castilla se amplió, formándose tres naves y pasando a ser el antiguo altar a la actual sacristía.

Destacar la inscripción de Lepero “Lepero re vonit sed sacrv” (“lepero la renovó y ofreció a Dios”). Esculpida en un pedestal romano que fue aprovechado para formar la segunda columna de la iglesia. En las columnas de la puerta y el antealtar nos encontramos con capiteles romanos y corintios.

En el altar o ara paleocristiano de mármol blanco se venera la imagen de la virgen del Loreto, patrona de la hermandad de los labradores y ganaderos de la comarca; talla policromada del siglo XVII, que fue traída desde Italia en 1666 por Juan de Viera, hermano mayor de los ermitaños. Ha sido objeto de diversas restauraciones en 1670, 1871 y 1996 siempre por intervención popular.

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