El oncólogo sanluqueño que lidera desde el Hospital de Jerez un estudio clave para mejorar la lucha contra el cáncer en Andalucía
Leo Tallafigo Moreno coordina un trabajo en el que participan 17 centros hospitalarios y que confirma avances en el acceso al diagnóstico molecular, pero también deja al descubierto desigualdades y un margen de mejora en los tiempos de respuesta
Dos de cada tres hospitales andaluces ya cuentan con tecnología de secuenciación masiva (NGS), una herramienta que permite analizar simultáneamente múltiples alteraciones genéticas de un tumor y que constituye hoy la base de la medicina de precisión en numerosos tipos de cáncer. De los centros que cuentan con esta tecnología, el 70% puede analizar tanto ADN como ARN, mientras que un 27% realiza únicamente estudios de ADN.
Estos datos se conocen gracias a un estudio multicéntrico coordinado desde el Hospital de Jerez por el oncólogo médico Leo Tallafigo Moreno, y presentado en el último Congreso de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM). El trabajo, titulado Implementación de la Medicina de Precisión en Andalucía: estudio multicéntrico de la disponibilidad de recursos, utilidad clínica y barreras en el acceso al diagnóstico molecular, pone cifras al grado real de implantación de la medicina de precisión en los servicios de Oncología Médica de Andalucía.
Gracias a este trabajo, en el que han participado especialistas de 15 hospitales públicos andaluces y de los hospitales universitarios de Ceuta y Melilla, se confirman avances notables en el acceso al diagnósticomolecular, aunque también deja al descubierto desigualdades entre centros y un margen de mejora considerable en los tiempos de respuesta y en la coordinación entre hospitales.
"La medicina de precisión no es homogénea en todas las provincias de la comunidad andaluza y eso yo creo que necesitábamos materializarlo o al menos verlo en números", afirma el doctor LeoTallafigo, cuando atiende a lavozdelsur.es.
Tallafigo, posando para lavozdelsur.es tras la entrevista.
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JUAN CARLOS TORO
Tallafigo Moreno, un joven sanluqueño que trabaja en el Hospital de Jerez, coordinador del estudio, explica que la investigación nace de una intuición compartida en el seno de la SAOM: la sospecha de que la medicina de precisión no se estaba implementando de manera homogénea en todas las provincias andaluzas.
Los tiemposderespuesta, según los datos recogidos, se sitúan mayoritariamente entre los 14 y los 28 días en el 72% de los hospitales, y solo un 6% logra emitir resultados en menos de dos semanas. Tallafigo señala que este es precisamente uno de los aspectos sobre los que conviene seguir trabajando, aunque matiza que obtener una secuenciación en menos de dos semanas resulta, por el propio proceso técnico, prácticamente inviable: "No está tan mal, pero queremos seguir optimizando recursos y mejorando los tiempos de respuesta", aclara.
Subraya, además, que en patologías como el cáncer de pulmón —área en la que él mismo trabaja— el tiempo hasta el diagnóstico molecular resulta determinante. "Antes de empezar un tratamiento es necesario conocer la secuenciación de ese tumor, porque eso influirá en el tipo de tratamiento que pueda ofrecer al paciente", señala.
Recursos insuficientes y necesidad de coordinación
El 94,1% de los servicios de OncologíaMédica participantes en el estudio considera que los recursos actuales resultan insuficientes para desplegar todo el potencial de la medicina de precisión. Las principales barreras señaladas son de tipo económico (82,4%), seguidas de la falta de recursos humanos especializados (76,5%), la complejidad organizativa (35,3%) y la necesidad de reforzar la disponibilidad tecnológica y la formación de los equipos (29,4%).
Con todo, Tallafigo matiza que, a su juicio, el problema no reside únicamente en la falta de medios económicos o humanos: "No creo que todo sea falta de recursos económicos ni creo que todo se deba al déficit de recursos humanos, sino que también se necesita una mayor coordinación, establecer circuitos, eso es clave a nivel organizativo".
Otro de los datos destacados por el estudio es que solo en el 52,9% de los hospitales la secuenciacióngenómica se solicita de forma refleja desde la primera línea de tratamiento. Tallafigo considera que este es uno de los puntos donde más se puede ganar tiempo, ya que permitiría que, ante determinados diagnósticos, el propio patólogo pusiera en marcha el estudio molecular sin esperar a la primera consulta con Oncología Médica.
Leo Tallafigo coordina un estudio multicéntrico en torno a la batalla contra el cáncer.
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JUAN CARLOS TORO
En cuanto a la interpretación de los resultados, el estudio señala que recae principalmente en especialistas de Anatomía Patológica (70,6% de los centros) y en oncólogos médicos (58,8%), lo que refleja un modelo de trabajo multidisciplinar.
La biopsia líquida, en fase de expansión
El estudio también aborda la situación de la biopsialíquida, una técnica que permite detectar alteraciones moleculares mediante análisis de sangre y que resulta especialmente útil para monitorizar la respuesta a los tratamientos o detectar mecanismos de resistencia. Según los datos recogidos, un 18% de los hospitales dispone ya de esta tecnología plenamente implantada, mientras que otro 24% se encuentra desarrollando los procedimientos para incorporarla.
El oncólogo pone como ejemplo la propia provincia de Cádiz, donde el Hospital de Jerez dispone de biopsia líquida mientras que los hospitales Puerta del Mar de Cádiz y el de Puerto Real no cuentan con ella. Relata que, recientemente, un compañero le trasladó la necesidad clínica de un paciente que requería esta prueba, y que fue posible establecer un circuito informal —contactando con Anatomía Patológica— para que el paciente pudiera beneficiarse de la técnica.
Precisamente por eso, defiende que no es necesario que todos los hospitales cuenten con la máxima tecnología disponible. "Debemos coordinarnos y a lo mejor muchos de los estudios genéticos que se llevan a cabo se puedan centralizar en diferentes nodos", dice, y añade que es necesario que "los circuitos estén claros para que se puedan llevar a cabo sin necesidad de echar mano de favores, como pasa en muchas ocasiones".
Leo Tallafigo, oncólogo médico del Hospital de Jerez.
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JUAN CARLOS TORO
Una fotografía inédita del sistema
El objetivo del estudio no era tanto certificar lo que ya se sabía, como convertirlo en datos concretos que permitieran identificar los cuellos de botella del sistema para poder corregirlos. "No solamente es ver qué es lo que estamos haciendo bien, sino ver cuáles son los defectos que tenemos todavía o las deficiencias para poder mejorarlo", señala Tallafigo a este periódico.
El proyecto se apoyó en una encuesta detallada, inspirada en un cuestionario previo del Observatorio de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) a nivel nacional, que fue remitida a profesionales seleccionados de cada hospital. Tallafigo detalla que la coordinación partió del Hospital de Jerez, de la mano del presidente de la SAOM, Jesús Corral, y que los resultados servirán de punto de partida para el grupo de trabajo de Medicina de Precisión de la sociedad científica, con el fin de establecer circuitos de trabajo más claros entre centros.
Preguntado por la utilidad práctica del trabajo, Tallafigo explica que los datos se presentaron en el último Congreso de la SAOM, celebrado hace pocas semanas en Jerez, y que ahora se encuentran en fase de difusión. Señala que existe buena comunicación entre la SAOM y la Junta de Andalucía, y expresa su deseo de que este trabajo sirva de punto de inflexión. "Queríamos ver dónde estamos fallando, porque tenemos que ser también críticos con nosotros mismos, y si los recursos son limitados, pues quizás hace falta distribuirlos mejor", señala.
Estudiar Medicina tras el cáncer de su padre
Especialista en patología torácica y en cáncer de pulmón, Tallafigo se formó en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla y desarrolla su actividad asistencial e investigadora en el Hospital de Jerez, donde también ejerce como tutor de residentes y prepara su tesis doctoral sobre el cáncer de pulmón microcítico.
El oncólogo médico cuenta que su decisión de estudiar Medicina, tras haber cursado dos años de Química, estuvo marcada por la enfermedad y posterior fallecimiento de su padre, diagnosticado de un cáncer de cabeza y cuello. "Entonces decidí hacer un cambio, decidí que quería ser médico", reconoce.
Esa experiencia personal está en el origen de su vocación por la Oncología, y dice que muchos de sus compañeros de especialidad comparten motivaciones similares. "Nos nace por la intención de ayudar, de echar una mano como se la echaron a mi familia", insiste.
El avance del Hospital de Jerez en Oncología
Leo Tallafigo ejerce como oncólogo médico en el Hospital de Jerez, del que destaca el crecimiento experimentado por su unidad de investigación clínica en los últimos años, con nuevos ensayos en cáncer de mama, cáncer de pulmón, tumores urológicos y cáncer digestivo, así como la puesta en marcha de estudios en fase 1 gracias a una ayuda de aproximadamente un millón de euros del Instituto de Salud Carlos III, con Jesús Corral como investigador principal.
Tallafigo explica además que el hospital mantiene una comunicación mensual con los oncólogos de la provincia de Cádiz para informar de los estudios clínicos disponibles, lo que ha permitido evitar desplazamientos de pacientes a otras provincias, y que se han impulsado escuelas de pacientes para acercar el trabajo de la unidad de investigación a la sociedad.
Dos de cada tres hospitales andaluces ya cuentan con tecnología de secuenciación masiva (NGS), una herramienta que permite analizar simultáneamente múltiples alteraciones genéticas de un tumor y que constituye hoy la base de la medicina de precisión en numerosos tipos de cáncer. De los centros que cuentan con esta tecnología, el 70% puede analizar tanto ADN como ARN, mientras que un 27% realiza únicamente estudios de ADN.
Estos datos se conocen gracias a un estudio multicéntrico coordinado desde el Hospital de Jerez por el oncólogo médico Leo Tallafigo Moreno, y presentado en el último Congreso de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM). El trabajo, titulado Implementación de la Medicina de Precisión en Andalucía: estudio multicéntrico de la disponibilidad de recursos, utilidad clínica y barreras en el acceso al diagnóstico molecular, pone cifras al grado real de implantación de la medicina de precisión en los servicios de Oncología Médica de Andalucía.
Gracias a este trabajo, en el que han participado especialistas de 15 hospitales públicos andaluces y de los hospitales universitarios de Ceuta y Melilla, se confirman avances notables en el acceso al diagnósticomolecular, aunque también deja al descubierto desigualdades entre centros y un margen de mejora considerable en los tiempos de respuesta y en la coordinación entre hospitales.
"La medicina de precisión no es homogénea en todas las provincias de la comunidad andaluza y eso yo creo que necesitábamos materializarlo o al menos verlo en números", afirma el doctor LeoTallafigo, cuando atiende a lavozdelsur.es.
Tallafigo, posando para lavozdelsur.es tras la entrevista.
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JUAN CARLOS TORO
Tallafigo Moreno, un joven sanluqueño que trabaja en el Hospital de Jerez, coordinador del estudio, explica que la investigación nace de una intuición compartida en el seno de la SAOM: la sospecha de que la medicina de precisión no se estaba implementando de manera homogénea en todas las provincias andaluzas.
Los tiemposderespuesta, según los datos recogidos, se sitúan mayoritariamente entre los 14 y los 28 días en el 72% de los hospitales, y solo un 6% logra emitir resultados en menos de dos semanas. Tallafigo señala que este es precisamente uno de los aspectos sobre los que conviene seguir trabajando, aunque matiza que obtener una secuenciación en menos de dos semanas resulta, por el propio proceso técnico, prácticamente inviable: "No está tan mal, pero queremos seguir optimizando recursos y mejorando los tiempos de respuesta", aclara.
Subraya, además, que en patologías como el cáncer de pulmón —área en la que él mismo trabaja— el tiempo hasta el diagnóstico molecular resulta determinante. "Antes de empezar un tratamiento es necesario conocer la secuenciación de ese tumor, porque eso influirá en el tipo de tratamiento que pueda ofrecer al paciente", señala.
Recursos insuficientes y necesidad de coordinación
El 94,1% de los servicios de OncologíaMédica participantes en el estudio considera que los recursos actuales resultan insuficientes para desplegar todo el potencial de la medicina de precisión. Las principales barreras señaladas son de tipo económico (82,4%), seguidas de la falta de recursos humanos especializados (76,5%), la complejidad organizativa (35,3%) y la necesidad de reforzar la disponibilidad tecnológica y la formación de los equipos (29,4%).
Con todo, Tallafigo matiza que, a su juicio, el problema no reside únicamente en la falta de medios económicos o humanos: "No creo que todo sea falta de recursos económicos ni creo que todo se deba al déficit de recursos humanos, sino que también se necesita una mayor coordinación, establecer circuitos, eso es clave a nivel organizativo".
Otro de los datos destacados por el estudio es que solo en el 52,9% de los hospitales la secuenciacióngenómica se solicita de forma refleja desde la primera línea de tratamiento. Tallafigo considera que este es uno de los puntos donde más se puede ganar tiempo, ya que permitiría que, ante determinados diagnósticos, el propio patólogo pusiera en marcha el estudio molecular sin esperar a la primera consulta con Oncología Médica.
Leo Tallafigo coordina un estudio multicéntrico en torno a la batalla contra el cáncer.
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JUAN CARLOS TORO
En cuanto a la interpretación de los resultados, el estudio señala que recae principalmente en especialistas de Anatomía Patológica (70,6% de los centros) y en oncólogos médicos (58,8%), lo que refleja un modelo de trabajo multidisciplinar.
La biopsia líquida, en fase de expansión
El estudio también aborda la situación de la biopsialíquida, una técnica que permite detectar alteraciones moleculares mediante análisis de sangre y que resulta especialmente útil para monitorizar la respuesta a los tratamientos o detectar mecanismos de resistencia. Según los datos recogidos, un 18% de los hospitales dispone ya de esta tecnología plenamente implantada, mientras que otro 24% se encuentra desarrollando los procedimientos para incorporarla.
El oncólogo pone como ejemplo la propia provincia de Cádiz, donde el Hospital de Jerez dispone de biopsia líquida mientras que los hospitales Puerta del Mar de Cádiz y el de Puerto Real no cuentan con ella. Relata que, recientemente, un compañero le trasladó la necesidad clínica de un paciente que requería esta prueba, y que fue posible establecer un circuito informal —contactando con Anatomía Patológica— para que el paciente pudiera beneficiarse de la técnica.
Precisamente por eso, defiende que no es necesario que todos los hospitales cuenten con la máxima tecnología disponible. "Debemos coordinarnos y a lo mejor muchos de los estudios genéticos que se llevan a cabo se puedan centralizar en diferentes nodos", dice, y añade que es necesario que "los circuitos estén claros para que se puedan llevar a cabo sin necesidad de echar mano de favores, como pasa en muchas ocasiones".
Leo Tallafigo, oncólogo médico del Hospital de Jerez.
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JUAN CARLOS TORO
Una fotografía inédita del sistema
El objetivo del estudio no era tanto certificar lo que ya se sabía, como convertirlo en datos concretos que permitieran identificar los cuellos de botella del sistema para poder corregirlos. "No solamente es ver qué es lo que estamos haciendo bien, sino ver cuáles son los defectos que tenemos todavía o las deficiencias para poder mejorarlo", señala Tallafigo a este periódico.
El proyecto se apoyó en una encuesta detallada, inspirada en un cuestionario previo del Observatorio de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) a nivel nacional, que fue remitida a profesionales seleccionados de cada hospital. Tallafigo detalla que la coordinación partió del Hospital de Jerez, de la mano del presidente de la SAOM, Jesús Corral, y que los resultados servirán de punto de partida para el grupo de trabajo de Medicina de Precisión de la sociedad científica, con el fin de establecer circuitos de trabajo más claros entre centros.
Preguntado por la utilidad práctica del trabajo, Tallafigo explica que los datos se presentaron en el último Congreso de la SAOM, celebrado hace pocas semanas en Jerez, y que ahora se encuentran en fase de difusión. Señala que existe buena comunicación entre la SAOM y la Junta de Andalucía, y expresa su deseo de que este trabajo sirva de punto de inflexión. "Queríamos ver dónde estamos fallando, porque tenemos que ser también críticos con nosotros mismos, y si los recursos son limitados, pues quizás hace falta distribuirlos mejor", señala.
Estudiar Medicina tras el cáncer de su padre
Especialista en patología torácica y en cáncer de pulmón, Tallafigo se formó en el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla y desarrolla su actividad asistencial e investigadora en el Hospital de Jerez, donde también ejerce como tutor de residentes y prepara su tesis doctoral sobre el cáncer de pulmón microcítico.
El oncólogo médico cuenta que su decisión de estudiar Medicina, tras haber cursado dos años de Química, estuvo marcada por la enfermedad y posterior fallecimiento de su padre, diagnosticado de un cáncer de cabeza y cuello. "Entonces decidí hacer un cambio, decidí que quería ser médico", reconoce.
Esa experiencia personal está en el origen de su vocación por la Oncología, y dice que muchos de sus compañeros de especialidad comparten motivaciones similares. "Nos nace por la intención de ayudar, de echar una mano como se la echaron a mi familia", insiste.
El avance del Hospital de Jerez en Oncología
Leo Tallafigo ejerce como oncólogo médico en el Hospital de Jerez, del que destaca el crecimiento experimentado por su unidad de investigación clínica en los últimos años, con nuevos ensayos en cáncer de mama, cáncer de pulmón, tumores urológicos y cáncer digestivo, así como la puesta en marcha de estudios en fase 1 gracias a una ayuda de aproximadamente un millón de euros del Instituto de Salud Carlos III, con Jesús Corral como investigador principal.
Tallafigo explica además que el hospital mantiene una comunicación mensual con los oncólogos de la provincia de Cádiz para informar de los estudios clínicos disponibles, lo que ha permitido evitar desplazamientos de pacientes a otras provincias, y que se han impulsado escuelas de pacientes para acercar el trabajo de la unidad de investigación a la sociedad.
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