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Las primeras huelgas en el Marco de Jerez durante la dictadura

'Crónicas con solera'. En el Marco de Jerez se desarrolló una fuerte oposición sindical en pleno régimen franquista que dio como resultado la consecución de mejoras salariales y derechos laborales para los trabajadores de la zona.

En el Marco de Jerez se desarrolló una fuerte oposición sindical en pleno régimen franquista que dio como resultado la consecución de mejoras salariales y derechos laborales para los trabajadores.

Muy poco después de terminar la Guerra Civil, concretamente el 26 de enero de 1940, el Gobierno franquista promulgó la Ley de Unidad Sindical, en la que propició la creación de un sindicato único, vinculado a la FET y la JONS (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista), para dar respuesta a los conflictos que pudiera haber entre patronal y trabajadores, impidiendo, pues, la libertad sindical y los derechos laborales que el movimiento obrero, con mucho esfuerzo, había conseguido tener en los años de la II República. La represión de cualquier tipo de manifestación política será continua durante todo el régimen franquista y, por este motivo, durante toda la posguerra, el movimiento sindical y obrero estuvo totalmente desmantelado y defrenestado.

Si bien se dan algunas huelgas esporádicas en el País Vasco y Cataluña a finales de los años 40, no será hasta bien entrada la década de los 50 cuando el movimiento sindical comenzó a resurgir en nuestro país. A su vez hay que recalcar el carácter de estas, ya que, en un primer momento, fueron espontáneas y no organizadas ya que explotaban como única vía de escape ante las míseras condiciones y salarios laborales. En nuestro entorno, concretamente en Sanlúcar, situamos en 1953 una de las primeras movilizaciones obreras, la conocida como huelga del tren, protesta a la que le sucederán varias más durante toda la década y que posteriormente influirá en el método de acción sindical que se lleva a cabo en la zona.

En este aspecto, el Marco de Jerez presenta varias singularidades que hay que destacar. Entre ellas fundamentalmente el monocultivo de la vid y el proceso industrial que conlleva la producción del vino, como sabemos, un sector muy relevante de la industria de Jerez décadas atrás. Una industria que engloba desde fábricas de botellas y tapones hasta las artes gráficas pasando por un cuantioso número de empleos indirectos derivados de otros oficios menores pero complementarios. A esta singularidad se le suma la que concierne a los trabajadores de la vid, que, por un lado, requieren una especialización para labores de poda o injerto, entre otras, y el carácter de ser trabajadores eventuales. Estas características influyen en el auge del movimiento sindical en el Marco de Jerez. Una vez dicho esto, tenemos que tener en cuenta que, por una parte, la especialización que requieren estas labores del campo, provoca que si una determinada circunstancia pone en riesgo que se efectúe la mano de obra, podría tener unas consecuencias muy graves para la producción y cosecha de ese vino. Una coyuntura que conocían y utilizaron a su favor los trabajadores. Por otra parte y, ligado a ello, la eventualidad del trabajo en el campo también tiene como consecuencia que no haya una relación laboral fija y establecida entre el trabajador y la patronal, hecho que disminuye considerablemente las consecuencias que una huelga pudiera tener.

Se ha dicho frecuentemente que uno de los lugares de nacimiento de las Comisiones Obreras es, junto con la mina asturiana de la Gamocha, el Marco de Jerez. Esta afirmación ha dado lugar a diversas opiniones entre los estudiosos del tema ya que el proceder de las primeras organizaciones sindicales de esta época en Jerez varía bastante del que protagoniza Comisiones Obreras en otras zonas del Estado. Mientras que las CCOO destacaron por el entrismo y el protagonismo sindical, estas primeras organizaciones recuerdan más a las del movimiento obrero más primitivo agrupándose, además, en torno a la Oposición Sindical Obrera (OSO).

Se ha dicho frecuentemente que uno de los lugares de nacimiento de las Comisiones Obreras es, junto con la mina asturiana de la Gamocha, el Marco de Jerez

Como hemos dicho, las Comisiones Obreras, vinculadas tradicionalmente al Partido Comunista de España (PCE) aprovecharon la coyuntura para infiltrarse en las estructuras del Sindicato Vertical del régimen franquista, vertebrando y dando lugar a una dinámica sindical inédita hasta el momento en España. Tal y como aseguró Marcelino Camacho, histórico dirigente de CCOO, Comisiones nace de una “visión del sindicalismo revolucionario y experiencias históricas como los consejos obreros” y, cabe decir, que casi a la par de la ya mencionada Oposición Sindical Obrera (OSO). En cuanto a Jerez, hay que resaltar que tanto OSO -y por ende, CCOO- están presentes entre finales de los 50 y principios de los 60, pero que, al mismo tiempo, convivirán con la Unión Sindical Obrera (USO), fuerza sindical que emana del movimiento de cristianos de base, formado fundamentalmente por socialistas sin afiliación política. Estas dos corrientes sindicales convivirán en la ciudad hasta la caída del Franquismo, siendo mayoritaria la presencia de Comisiones entre los viticultores y la construcción y, por su parte, la de la USO entre los trabajadores de las bodegas y las Artes Gráficas.
La primera gran huelga que tiene lugar en nuestra ciudad durante época franquista ocurre desde el 3 al 9 de abril de 1962, cuando más o menos cuatro mil viticultores protagonizan una histórica jornada de protesta para reclamar un aumento salarial a los eventuales del campo. Una huelga que acaba con un acuerdo entre obreros y patronal que calmó la tensión, si bien poco después tuvo lugar una nueva huelga pero esta vez de trabajadores de la construcción, llegando el 1 de junio de 1962 a haber más de 2.000 huelguistas. Todo un fenómeno de movilización obrera en pleno franquismo, algo que la propia policía del régimen no puede detener ni silenciar aun llevando a cabo varias detenciones. Detenidos que tuvo liberar para firmar un nuevo convenio colectivo que subía los salarios, nada más y nada menos, que el 60 %. Durante estos años las huelgas en el Marco se volvieron más numerosas y secundadas, destacando, entre otras, las organizadas a finales de abril de 1964 por Comisiones.

Dicho esto, aunque estas primeras huelgas en Jerez son significativas, la movilización sindical llegaría a su punto álgido a final de la década de los 60 cuando hasta el vicepresidente del Consejo Nacional de Trabajadores, miembro pues del Sindicato Vertical vinculado al régimen, tiene que venir a mediar a la ciudad, sin conseguir resultados. Esta huelga, que comenzó a finales de otoño de 1969, cerca de la poda, era una nueva reclama de mejoras salariales que, al no obtener respuesta por parte de la patronal, alcanzó una dimensión y tiempo considerables, llegando a estar paralizado el trabajo durante casi dos meses. La victoria de esta movilización fue tal que el propio Ministro de Trabajo, Licinio de la Fuente, concede una audiencia el 15 de enero de 1970 entre ambas partes para solucionar el conflicto a favor de los obreros y ante la urgencia de las labores de poda no realizadas en la viña. Una victoria, que por su parte, provocó que un mes más tarde, varios de los dirigentes comunistas de la provincia fueran detenidos, librándose y forzándose al exilio precisamente el secretario del Partido en Jerez, Pepe Rosa. A consecuencia de ello, el principal núcleo sindicalista y político de oposición al franquismo tuvo que reorganizarse profundamente. En los años siguientes la dimensión del fenómeno sindical en el entorno no hará sino aumentarse.

En líneas generales, la fuerte presión sindical desde finales de los 50 en adelante provocó que los salarios de los trabajadores subieran exponencialmente. De esta manera, sabemos que el salario por hora trabajada en el Marco de Jerez se duplicó en apenas unos años y que en algunas labores de la vid llegó a triplicarse en la década de los 60. Todo un éxito de la reorganización sindical que tiene lugar en nuestro entorno en los primeros años de desarrollismo franquista y que se hará extensible hasta finales de la dictadura también en otros planos de oposición política.

Bibliografía:

Caro Cancela, Diego. (Coord.) (1999). El Jerez Moderno y Contemporáneo. Cádiz: Servicio de Publicaciones de la Diputación de Cádiz.

Mingorrance Ruiz, José A. y Caro Cancela, Diego. (Coords.) (2015). El movimiento obrero en la historia de Jerez y su entorno (siglos XIX y XX). Cádiz: Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz.

Foweraker, J. (1990). La democracia española. Madrid: Arias Montaño Editores.

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