La dimensión del incendio forestal de Niebla ya tiene una cifra más precisa. El programa europeo de observación satelital Copernicus ha situado en 33.000 hectáreas la superficie quemada, según ha informado el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz. La medición diferencia entre el terreno recorrido por el fuego y la superficie que realmente terminó ardiendo. Dentro del perímetro quedaron zonas intactas. “Se trata de islas interiores de hasta 400 hectáreas que hemos protegido durante la emergencia y que servirán para favorecer la regeneración natural de la zona”, ha explicado Sanz.
El incendio obligó a mantener durante diez días un operativo de enorme magnitud debido a unas condiciones especialmente complicadas. Cambios continuos de viento, temperaturas muy elevadas, baja humedad, episodios de comportamiento extremo, inversión térmica, actividad convectiva, focos secundarios alejados y reactivaciones marcaron buena parte de los trabajos.
En los momentos de máximo despliegue llegaron a participar más de 1.100 efectivos, junto a 33 medios aéreos, 21 autobombas y 18 buldóceres. Antonio Sanz ha defendido la coordinación entre administraciones y ha señalado que “se ha aportado el máximo de medios y ha habido una coordinación muy importante entre todas las administraciones, y creo que se ha dado respuesta a un incendio que, si bien no es el de mayor extensión, sí es el incendio más difícil que hasta ahora hayamos tenido que afrontar desde el Plan Infoca”.
La Agencia de Emergencias de Andalucía recurrió durante la emergencia al análisis técnico del comportamiento del fuego, información meteorológica especializada, vuelos de reconocimiento, drones y coordinación entre los trabajos terrestres y aéreos. El consejero también ha puesto el foco en la prevención. “En Andalucía se invierte más en prevención que en extinción, y eso que hemos duplicado el presupuesto del Plan Infoca desde que gobierna Juanma Moreno”, ha afirmado. Según ha detallado, se ha renovado el 85% de las autobombas, se han contratado 43 medios aéreos y el dispositivo dispone de 4.700 bomberos forestales.
Sanz ha recordado además que “cerca del 95% de los incendios forestales tienen su origen en la acción humana”. Entre las actuaciones preventivas ha citado trabajos en más de 2.650 hectáreas, la mejora de cortafuegos, la modernización de más de 2.000 kilómetros de caminos forestales y actuaciones en más de 1.800 kilómetros de vías secundarias.
El fuego sigue estabilizado
Las causas del incendio continúan bajo investigación de la Guardia Civil y la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF). Las primeras hipótesis apuntan a que el origen pudo estar en una cuneta, aunque las conclusiones dependerán de las pesquisas. Actualmente, el incendio permanece estabilizado, evoluciona favorablemente y no presenta frentes activos. Los trabajos se concentran en alcanzar el control definitivo, enfriar puntos con calor residual y evitar reactivaciones. Sobre el terreno permanecen 70 efectivos de los 600 desplazados, cuatro autobombas, la Unidad Médica, la Unidad Móvil de Meteorología y Transmisiones y el Módulo de Oficina Técnica.
La dimensión del incendio forestal de Niebla ya tiene una cifra más precisa. El programa europeo de observación satelital Copernicus ha situado en 33.000 hectáreas la superficie quemada, según ha informado el vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz. La medición diferencia entre el terreno recorrido por el fuego y la superficie que realmente terminó ardiendo. Dentro del perímetro quedaron zonas intactas. “Se trata de islas interiores de hasta 400 hectáreas que hemos protegido durante la emergencia y que servirán para favorecer la regeneración natural de la zona”, ha explicado Sanz.
El incendio obligó a mantener durante diez días un operativo de enorme magnitud debido a unas condiciones especialmente complicadas. Cambios continuos de viento, temperaturas muy elevadas, baja humedad, episodios de comportamiento extremo, inversión térmica, actividad convectiva, focos secundarios alejados y reactivaciones marcaron buena parte de los trabajos.
En los momentos de máximo despliegue llegaron a participar más de 1.100 efectivos, junto a 33 medios aéreos, 21 autobombas y 18 buldóceres. Antonio Sanz ha defendido la coordinación entre administraciones y ha señalado que “se ha aportado el máximo de medios y ha habido una coordinación muy importante entre todas las administraciones, y creo que se ha dado respuesta a un incendio que, si bien no es el de mayor extensión, sí es el incendio más difícil que hasta ahora hayamos tenido que afrontar desde el Plan Infoca”.
La Agencia de Emergencias de Andalucía recurrió durante la emergencia al análisis técnico del comportamiento del fuego, información meteorológica especializada, vuelos de reconocimiento, drones y coordinación entre los trabajos terrestres y aéreos. El consejero también ha puesto el foco en la prevención. “En Andalucía se invierte más en prevención que en extinción, y eso que hemos duplicado el presupuesto del Plan Infoca desde que gobierna Juanma Moreno”, ha afirmado. Según ha detallado, se ha renovado el 85% de las autobombas, se han contratado 43 medios aéreos y el dispositivo dispone de 4.700 bomberos forestales.
Sanz ha recordado además que “cerca del 95% de los incendios forestales tienen su origen en la acción humana”. Entre las actuaciones preventivas ha citado trabajos en más de 2.650 hectáreas, la mejora de cortafuegos, la modernización de más de 2.000 kilómetros de caminos forestales y actuaciones en más de 1.800 kilómetros de vías secundarias.
El fuego sigue estabilizado
Las causas del incendio continúan bajo investigación de la Guardia Civil y la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF). Las primeras hipótesis apuntan a que el origen pudo estar en una cuneta, aunque las conclusiones dependerán de las pesquisas. Actualmente, el incendio permanece estabilizado, evoluciona favorablemente y no presenta frentes activos. Los trabajos se concentran en alcanzar el control definitivo, enfriar puntos con calor residual y evitar reactivaciones. Sobre el terreno permanecen 70 efectivos de los 600 desplazados, cuatro autobombas, la Unidad Médica, la Unidad Móvil de Meteorología y Transmisiones y el Módulo de Oficina Técnica.
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