Sociedad

La orquesta andaluza que conquistó Viena con Lola Flores, violines y chelos

La Joven Orquesta de Xerez fue recibida entre aplausos en la capital de la música clásica europea: "Queríamos mostrar ante el mundo que nuestra provincia tiene un gran potencial"

Hace escasas semanas los miembros de la Joven Orquesta de Xerez bajan de un autobús tras vivir una experiencia única, participar en el festival internacional Summa Cum Laude en Viena. La dirección de la asoaciación musical, el profesorado y los propios integrantes comparten el sentimiento común del trabajo bien hecho y la emoción de haber podido llenar de música andaluza la famosa sala Musikverein.

Fue en septiembre del año 2016 cuando un grupo de padres y madres decidieron unirse junto a la asociación musical Tarsis para dar vida a esta joven orquesta. Desde los inicios siempre ha buscado “la excelencia” y, sobre todo, que cada integrante sacase lo mejor de sí mismo. Con el objetivo común de mejorar la formación musical, compartir la pasión por la música y los valores humanos, esta asociación musical lleva varios años asistiendo a distintos espacios culturales de la provincia como los Claustros de Santo Domingo en Jerez, el teatro Thebussem de Medina Sidonia, o el Teatro Auditorio Alcalde Felipe Benítez de Rota.

En la actualidad esta orquesta se compone por 47 miembros. “Vienen de toda la provincia de Arcos, Algeciras, Bornos, El Puerto…”, además de Jerez afirma Inma de la Corte, presidenta de la orquesta. Las edades de los integrantes también son muy dispares, desde los doce hasta 26 años, el director musical de la misma, José Miguel Román, asegura en una entrevista concedida a lavozdelsur.es con una sonrisa como “en el viaje hemos visto como se cuidan los unos a los otros, incluso los pequeños son muy responsables”.

José Miguel Román, director de la Joven Orquesta de Xerez, durante la entrevista. FOTO: MANU GARCÍA

Ahora con varios ensayos por delante la Joven Orquesta de Xerez se prepara para su próxima representación, el domingo 28 de julio en Chipiona. Ese día ofrecerán un concierto en el que volverán a representar todas las piezas que pudieron escucharse en las tierras austríacas y algunos tintes nuevos y modernos como canciones de la inmortal banda de rock Queen o bandas sonaras de videojuegos famosos como Zelda. “Pese a venir de tocar en salas famosas de Viena para nosotros cualquier sitio es lo más grande”, asegura su presidenta.

Un año de trabajo frente a la aventura

“Sencillez es la única palabra que no existe para esta joven orquesta”, asegura Inma, “cualquier pequeña historia que decidimos emprender tiene mil sorpresas por el camino y nunca pasa por el más sencillo”. El aprendizaje de esta formación musical se basa en el ingenio, “dentro de lo precario mostramos siempre un resultado de orquesta profesional”.

Así, llevan un año completo “ensayando muchísimo” para preparar la aventura de Viena, “siempre nos han podido más las ganas”, apuntan con seguridad desde la dirección de la asociación musical. A estos chicos y chicas el trabajo duro no les amedrenta y ensayan durante más de tres horas en aquel lugar que les sea posible. 2019 ha sido “su año” y los integrantes se han multiplicado de cara a la oportunidad de participar en un festival internacional.

“Queríamos apostar por algo grande y sin complejos”, comenta Inma, “así podíamos mostrar ante el mundo que nuestra provincia tiene un gran potencial“. Ella ha sido la encargada de coordinar el viaje, “es la que siempre nos cuida a todos”, asegura el director artísitico de la orquesta. En el proceso de selección hubo que enviar vídeos y avalar el trabajo que los jóvenes músicos han desempeñado durante años. Finalmente, el duro trabajo de más de 365 días de ensayo ha tenido su recompensa y ha contado con la felicitación del equipo del festival, “hemos sido los más pequeñitos y nos han tratado como a unos grandes”.

“Creo que ha puesto en valor el trabajo que hemos realizado para llegar hasta allí, hemos ido a pulmón sin ninguna institución ni patrocinador que nos respaldase”, apunta Inma. “En el escenario los trataban como artistas”, reflexiona la misma, “si la gente de fuera considera a los chavales artistas, por qué en la provincia no lo ven así, y los tachan de aficionados. Ellos siempre sacan lo mejor de sí en cada representación”.

Una emocionante experiencia

El balance que realizan la dirección después del viaje es muy positivo, “en las caras se ve todo”, dice José Miguel, “veía las caras de los niños emocionados y estaba seguro de que algo bueno había hecho”. Los integrandes de la orquesta también muestran la satisfacción que aún les llena el cuerpo, el violinista Eduardo lleva dos años tocando en la asociación musical y aseguran que “participar en este festival ha sido muy importante”.

Eduardo toca el violín en esta orquesta desde hace dos años. FOTO: MANU GARCÍA

Por su parte, Lucía lleva casi desde los inicios de esta orquesta tocando el violonchelo, ella destaca el disfrute que han mantenido durante toda la semana, compartiendo su pasión por la música con otros muchos alumnos y alumnas de distintos países. En total participaban en este festival 31 cagrupaciones entre coros y orquestas, provenientes de seis países. “He hecho muchas amigas de Noruega y Brazil”. Al igual que su compañero de cuerda, esta joven violonchelista asegura que nunca olvidará el momento de tocar en la sala Musikverein, “fue muy emocionante y todos nos pusimos a llorar”.

Para participar en el Summa Cum Laude había dos formas la competitiva y la de celebración, y esto último, asegura el director de la orquesta, “no podía tener una palabra más idónea”. El primer día y tras las peripecias del viaje en autobús que duró dos días completos, “nos recibieron en el festival con aplausos, la semana fue una celebración continua”.

Junto a la emoción y el compañerismo los jóvenes musicos también recibieron clases y workshops (talleres) con famosos directores artisticos como Saul Zaks y Andy Icochea. “Nos aportaron diferentes formas de trabajar y de escuchar la música”, afirma José Miguel, “en la parte artística enriquece mucho”. Pero ante todo, el director de la joven orquesta destaca “el respeto que ha existido entre todos, se notaba como valorábamos el trabajo que hay detrás de la música”.

En cuanto a la representación musical que esta orquesta hizo en este festival internacional “creo que gustó mucho. Los padres nos confirmaron que la acústica también hizo que al público se le pusieran los vellos de punta”. En el repertorio representado no faltaron los aires jerezanos con piezas musicales como Lola de la compositora sanluqueña Violeta Romero Morales. Esta pieza venía a realizar “un merecido homenaje a la universal Lola Flores”. También interpretaron Carmen, de Georges Bizet, y el vals Kaiser-Walzer, de Johann Strauss.

Alberto lleva seis meses tocando el piano en esta asociación musical. FOTO: MANU GARCÍA

“El himno del festival es Music is the global language, es decir, la música es un lenguaje universal”, apunta Alberto un pianista que lleva seis meses en la asociación musical. Con este himno que todos los participantes del festival corearon al finalizar la última representación “te dabas cuenta de que aunque fuésemos 900 personas y todas hablásemos un idioma diferente al final todo el mundo tenía la misma pasión y ganas para disfrutar de la música”.

Esta última reflexión impregna toda la filosofía de la Joven Orquesta de Xerez, así el pianista jerezano destaca el trabajo en equipo que realizan en la orquesta y la facilidad con la que todos se apoyan “los unos a los otros. La unión que todos ponemos es lo más bonito, cuando la gente joven se une por algo bueno no tiene parangón”.

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