Adelante Andalucía ha declarado la guerra al Gobierno municipal de Jerez por el derribo de las históricas chimeneas de la antigua fábrica de botellas. La formación exige la intervención inmediata de la delegada de Urbanismo, Belén de la Cuadra, para paralizar una demolición que califica como "un atentado contra el patrimonio industrial de la ciudad". Esta información parte de un comunicado de la empresa que ha adquirido las instalaciones, donde afirma que el terreno va a quedar "limpio" en ocho meses, como adelantaba lavozdelsur.es.
El portavoz de la coalición en Jerez, Carlos Fernández, no se ha andado con rodeos: "No estamos hablando solo de chimeneas. Estamos hablando de la historia de miles de trabajadores y trabajadoras, del pasado industrial de Jerez y de una parte esencial de la identidad de nuestra ciudad". A su juicio, quien derriba estas chimeneas "no está eliminando ladrillos; está borrando deliberadamente una parte de la memoria colectiva de Jerez".
El dirigente considera que este episodio "desenmascara el verdadero proyecto de ciudad del Partido Popular", al que acusa de convertir Jerez "en mercancía", donde el patrimonio "solo tiene valor mientras no estorba a una operación urbanística". Fernández vincula además este caso con la polémica reforma de la plaza de San Mateo, sobre la que ya alertaron en su momento. "Hoy el Gobierno de Pelayo va todavía más lejos, porque ya no hablamos de modificar un entorno patrimonial, sino de permitir la desaparición definitiva de uno de los elementos más emblemáticos de nuestro patrimonio industrial", ha denunciado.
Pero las críticas de Adelante Andalucía no se quedan solo en el actual equipo de gobierno. La formación también apunta a los anteriores ejecutivos del PSOE, a los que reprocha no haber protegido a tiempo este patrimonio. "El Gobierno de Pelayo será responsable político de que este derribo llegue a producirse, pero tampoco podemos olvidar que el PSOE nunca impulsó la protección patrimonial que estas chimeneas necesitaban", ha señalado Fernández, insistiendo en que, de haberse catalogado en su día, hoy no estarían en riesgo de desaparecer.
Para el portavoz, tanto PP como PSOE "han tratado el patrimonio industrial no-monumental como un elemento secundario", aunque diferencia claramente el momento actual: "ahora el Gobierno de Pelayo pretende culminar esa desprotección permitiendo una pérdida irreversible para la ciudad".
Fernández reivindica el valor de estas chimeneas dentro del patrimonio industrial y etnológico andaluz, comparándolo con el de las bodegas o las infraestructuras vinculadas al vino y al ferrocarril. "Destruirlas supone empobrecer de forma irreversible el paisaje cultural de nuestra ciudad", ha defendido.
El portavoz también ha cargado contra el discurso institucional del Ayuntamiento: "El Gobierno de Pelayo se llene la boca hablando de cultura, de la candidatura de Jerez y de grandes proyectos de futuro mientras permite que desaparezcan los símbolos que explican cómo hemos llegado hasta aquí", ha lamentado.
Por todo ello, Adelante Andalucía ha solicitado formalmente la paralización inmediata del derribo, así como la elaboración urgente de un catálogo y un plan municipal específico de protección del patrimonio industrial y etnológico de la ciudad.
Fernández ha cerrado su intervención con un mensaje directo a la alcaldesa: "María José García-Pelayo tendrá que decidir de qué lado está: del lado de quienes defienden la historia, la identidad y el patrimonio de Jerez o del lado de quienes consideran que todo puede sacrificarse en nombre del negocio urbanístico".
Adelante Andalucía ha declarado la guerra al Gobierno municipal de Jerez por el derribo de las históricas chimeneas de la antigua fábrica de botellas. La formación exige la intervención inmediata de la delegada de Urbanismo, Belén de la Cuadra, para paralizar una demolición que califica como "un atentado contra el patrimonio industrial de la ciudad". Esta información parte de un comunicado de la empresa que ha adquirido las instalaciones, donde afirma que el terreno va a quedar "limpio" en ocho meses, como adelantaba lavozdelsur.es.
El portavoz de la coalición en Jerez, Carlos Fernández, no se ha andado con rodeos: "No estamos hablando solo de chimeneas. Estamos hablando de la historia de miles de trabajadores y trabajadoras, del pasado industrial de Jerez y de una parte esencial de la identidad de nuestra ciudad". A su juicio, quien derriba estas chimeneas "no está eliminando ladrillos; está borrando deliberadamente una parte de la memoria colectiva de Jerez".
El dirigente considera que este episodio "desenmascara el verdadero proyecto de ciudad del Partido Popular", al que acusa de convertir Jerez "en mercancía", donde el patrimonio "solo tiene valor mientras no estorba a una operación urbanística". Fernández vincula además este caso con la polémica reforma de la plaza de San Mateo, sobre la que ya alertaron en su momento. "Hoy el Gobierno de Pelayo va todavía más lejos, porque ya no hablamos de modificar un entorno patrimonial, sino de permitir la desaparición definitiva de uno de los elementos más emblemáticos de nuestro patrimonio industrial", ha denunciado.
Pero las críticas de Adelante Andalucía no se quedan solo en el actual equipo de gobierno. La formación también apunta a los anteriores ejecutivos del PSOE, a los que reprocha no haber protegido a tiempo este patrimonio. "El Gobierno de Pelayo será responsable político de que este derribo llegue a producirse, pero tampoco podemos olvidar que el PSOE nunca impulsó la protección patrimonial que estas chimeneas necesitaban", ha señalado Fernández, insistiendo en que, de haberse catalogado en su día, hoy no estarían en riesgo de desaparecer.
Para el portavoz, tanto PP como PSOE "han tratado el patrimonio industrial no-monumental como un elemento secundario", aunque diferencia claramente el momento actual: "ahora el Gobierno de Pelayo pretende culminar esa desprotección permitiendo una pérdida irreversible para la ciudad".
Fernández reivindica el valor de estas chimeneas dentro del patrimonio industrial y etnológico andaluz, comparándolo con el de las bodegas o las infraestructuras vinculadas al vino y al ferrocarril. "Destruirlas supone empobrecer de forma irreversible el paisaje cultural de nuestra ciudad", ha defendido.
El portavoz también ha cargado contra el discurso institucional del Ayuntamiento: "El Gobierno de Pelayo se llene la boca hablando de cultura, de la candidatura de Jerez y de grandes proyectos de futuro mientras permite que desaparezcan los símbolos que explican cómo hemos llegado hasta aquí", ha lamentado.
Por todo ello, Adelante Andalucía ha solicitado formalmente la paralización inmediata del derribo, así como la elaboración urgente de un catálogo y un plan municipal específico de protección del patrimonio industrial y etnológico de la ciudad.
Fernández ha cerrado su intervención con un mensaje directo a la alcaldesa: "María José García-Pelayo tendrá que decidir de qué lado está: del lado de quienes defienden la historia, la identidad y el patrimonio de Jerez o del lado de quienes consideran que todo puede sacrificarse en nombre del negocio urbanístico".
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