Este es el nuevo dueño de los suelos de la fábrica de botellas en Jerez: uno de los empresarios más ricos de España
La nueva propietaria tras la operación urbanística más importantes en décadas en la ciudad tiene previsto desvelar el próximo mes de septiembre los planes para los más de 112.000 metros, según puede avanzar lavozdelsur.es
La enorme bolsa de suelo —112.340 metros cuadrados de superficie con aprovechamiento— donde se asentaba desde hacía 130 años la fábrica de botellas en Jerez ha cambiado recientemente de manos. Mucho se ha especulado en la ciudad sobre quién o quiénes estaban detrás de una de las operaciones urbanísticas más importantes en décadas.
Una vez que el acuerdo de compraventa con Saint-Gobain —la multinacional francesa hasta ahora dueña del enorme solar— fue desvelado por la alcaldesa María José García-Pelayo en el pasado Debate sobre el Estado de la Ciudad, se dispararon los comentarios y especulaciones sobre el nuevo dueño y sobre el futuro que tendrá o deberá tener uno de los mayores desarrollos urbanísticos del núcleo urbano principal. Una operación que transformará un núcleo estratégico casi en el centro del municipio y que conformará un nuevo barrio entre las avenidas de Arcos y Alunados.
En cualquier caso, más allá de lo que marca el actual PGOU de Jerez para el sector ‘F-17 Fábrica de Botellas’ y con un plazo de ejecución como mínimo de cinco años, no será hasta el próximo mes de septiembre, según ha podido saber lavozdelsur.es, cuando la nueva propiedad desvele públicamente sus planes concretos para unos terrenos que admiten viviendas en renta libre, pisos protegidos, equipamientos, espacios libres, y más de 800 plazas de aparcamientos en viales públicos.
Todo dependerá también del convenio urbanístico que pueda suscribirse con la Delegación Municipal de Urbanismo, que ha mantenido total sigilo de una operación de la que han estado al tanto muy pocas personas dentro del Ayuntamiento.
Detalle de Sánchez-Heredero, con las chimeneas de la antigua fábrica de fondo.
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¿Y quién está detrás de Keops y Delta?
Finalmente, hace menos de dos semanas, y tras una negociación muy rápida, se firmó un acuerdo privado por el que el nuevo dueño de la descomunal finca es, según ha podido saber este periódico, Keops Corporación Empresarial, domiciliada en Alcobendas y filial del Grupo Delta, una de las promotoras más potentes del país.
¿Y quién está detrás de Keops y Delta? Leonardo Sánchez-Heredero (Toledo, 1951), un conocido empresario del negocio inmobiliario de Madrid y contratista de servicios públicos y socio-sanitarios, figura como consejero de Keops y fue fundador de Delta en 1984. El empresario, de hecho, es una de las grandes fortunas del país, contando con un patrimonio neto de 295 millones de euros, tras crecer en 55 millones entre 2024 y 2025, según el ranking anual de El Mundo.
A través de distintas sociedades, el promotor ha participado a lo largo de las décadas en desarrollos urbanísticos muy relevantes de la Comunidad de Madrid, y cuenta con suelos para la que se dio en llamar la hermana pequeña de la operación Chamartín, uno de las grandes —y polémicas— transformaciones al norte de la capital de España. Era propietario además de Inypsa Urban Development, una empresa dedicada a la construcción de vivienda social que pasó a integrarse en Airtificial.
Las icónicas chimeneas de la fábrica de botellas, antigua propiedad de Vicasa.
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JUAN CARLOS TORO
Diversificación económica con pasado reciente en Cádiz
Además de Parcesa, la funeraria privada más pujante de Madrid, dueña del tanatorio y el cementerio La Paz de Alcobendas y del Tanatorio de la M-40, Sánchez-Heredero también tiene indirectamente relación con Jerez a raíz del mencionado proyecto empresarial Airtificial, antes llamado Carbures y que trató de liderar desde los terrenos aledaños al aeropuerto jerezano un polo aeronáutico con Rafael Contreras como cabeza visible.
Actual mano derecha en la presidencia del Cádiz CF, Contreras dimitió hace seis años como consejero de Airtificial (Carbures), pero la empresa tecnológica sigue teniendo entre sus consejeros al propio Sánchez-Heredero y a otro nombre muy conocido en Jerez y la provincia, Javier Sánchez Rojas —actual presidente de la Cámara de Comercio de Jerez—.
El germen u origen de la llegada de Sánchez-Heredero a Jerez y a la operación fábrica de botellas, en todo caso, no está claro, pero de lo que caben pocas dudas es de que la pujanza que vive la ciudad, instalada en una especie de nueva edad de oro del ladrillo, está animando a muchos inversores de fuera, nacionales e internacionales, a pujar por desarrollos como los de los antiguos terrenos industriales entre el Pelirón y las Viñas. Unos suelos, por cierto, por los que también han pujado casi hasta el final promotores de la provincia.
El camino hacia el desarrollo urbanístico
Con sus tres chimeneas formando parte del silueteado icónico del cielo de Jerez, el 30 de junio de 2016 finalizaba definitivamente la actividad logística y del taller de moldes. Esta es la segunda muerte al hablar de Vicasa: la fabricación de botellas terminó en noviembre de 2009, mientras que las últimas actividades auxiliares se mantuvieron hasta junio de 2016.
Diez años después, finiquitada la compraventa de los terrenos, los plazos para ver movimiento sobre el terreno no serán cortos: "Falta mucho", aseguraban a este medio fuentes expertas del sector. No es solo que haya que aprobar licencias para el desmontaje de las estructuras fabriles actuales, con techos de uralita que requieren de complejos procedimientos de seguridad, sino que la tramitación urbanística previa hará que el proyecto no baraje una fecha de inicio antes de tres años. "Antes lo veo imposible; pueden pasar unos cinco años para que empiecen las obras", apostillaban las mismas fuentes, un cronograma idéntico al que marca la propia hoja de desarrollo del PGOU.
La enorme bolsa de suelo —112.340 metros cuadrados de superficie con aprovechamiento— donde se asentaba desde hacía 130 años la fábrica de botellas en Jerez ha cambiado recientemente de manos. Mucho se ha especulado en la ciudad sobre quién o quiénes estaban detrás de una de las operaciones urbanísticas más importantes en décadas.
Una vez que el acuerdo de compraventa con Saint-Gobain —la multinacional francesa hasta ahora dueña del enorme solar— fue desvelado por la alcaldesa María José García-Pelayo en el pasado Debate sobre el Estado de la Ciudad, se dispararon los comentarios y especulaciones sobre el nuevo dueño y sobre el futuro que tendrá o deberá tener uno de los mayores desarrollos urbanísticos del núcleo urbano principal. Una operación que transformará un núcleo estratégico casi en el centro del municipio y que conformará un nuevo barrio entre las avenidas de Arcos y Alunados.
En cualquier caso, más allá de lo que marca el actual PGOU de Jerez para el sector ‘F-17 Fábrica de Botellas’ y con un plazo de ejecución como mínimo de cinco años, no será hasta el próximo mes de septiembre, según ha podido saber lavozdelsur.es, cuando la nueva propiedad desvele públicamente sus planes concretos para unos terrenos que admiten viviendas en renta libre, pisos protegidos, equipamientos, espacios libres, y más de 800 plazas de aparcamientos en viales públicos.
Todo dependerá también del convenio urbanístico que pueda suscribirse con la Delegación Municipal de Urbanismo, que ha mantenido total sigilo de una operación de la que han estado al tanto muy pocas personas dentro del Ayuntamiento.
Detalle de Sánchez-Heredero, con las chimeneas de la antigua fábrica de fondo.
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¿Y quién está detrás de Keops y Delta?
Finalmente, hace menos de dos semanas, y tras una negociación muy rápida, se firmó un acuerdo privado por el que el nuevo dueño de la descomunal finca es, según ha podido saber este periódico, Keops Corporación Empresarial, domiciliada en Alcobendas y filial del Grupo Delta, una de las promotoras más potentes del país.
¿Y quién está detrás de Keops y Delta? Leonardo Sánchez-Heredero (Toledo, 1951), un conocido empresario del negocio inmobiliario de Madrid y contratista de servicios públicos y socio-sanitarios, figura como consejero de Keops y fue fundador de Delta en 1984. El empresario, de hecho, es una de las grandes fortunas del país, contando con un patrimonio neto de 295 millones de euros, tras crecer en 55 millones entre 2024 y 2025, según el ranking anual de El Mundo.
A través de distintas sociedades, el promotor ha participado a lo largo de las décadas en desarrollos urbanísticos muy relevantes de la Comunidad de Madrid, y cuenta con suelos para la que se dio en llamar la hermana pequeña de la operación Chamartín, uno de las grandes —y polémicas— transformaciones al norte de la capital de España. Era propietario además de Inypsa Urban Development, una empresa dedicada a la construcción de vivienda social que pasó a integrarse en Airtificial.
Las icónicas chimeneas de la fábrica de botellas, antigua propiedad de Vicasa.
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JUAN CARLOS TORO
Diversificación económica con pasado reciente en Cádiz
Además de Parcesa, la funeraria privada más pujante de Madrid, dueña del tanatorio y el cementerio La Paz de Alcobendas y del Tanatorio de la M-40, Sánchez-Heredero también tiene indirectamente relación con Jerez a raíz del mencionado proyecto empresarial Airtificial, antes llamado Carbures y que trató de liderar desde los terrenos aledaños al aeropuerto jerezano un polo aeronáutico con Rafael Contreras como cabeza visible.
Actual mano derecha en la presidencia del Cádiz CF, Contreras dimitió hace seis años como consejero de Airtificial (Carbures), pero la empresa tecnológica sigue teniendo entre sus consejeros al propio Sánchez-Heredero y a otro nombre muy conocido en Jerez y la provincia, Javier Sánchez Rojas —actual presidente de la Cámara de Comercio de Jerez—.
El germen u origen de la llegada de Sánchez-Heredero a Jerez y a la operación fábrica de botellas, en todo caso, no está claro, pero de lo que caben pocas dudas es de que la pujanza que vive la ciudad, instalada en una especie de nueva edad de oro del ladrillo, está animando a muchos inversores de fuera, nacionales e internacionales, a pujar por desarrollos como los de los antiguos terrenos industriales entre el Pelirón y las Viñas. Unos suelos, por cierto, por los que también han pujado casi hasta el final promotores de la provincia.
El camino hacia el desarrollo urbanístico
Con sus tres chimeneas formando parte del silueteado icónico del cielo de Jerez, el 30 de junio de 2016 finalizaba definitivamente la actividad logística y del taller de moldes. Esta es la segunda muerte al hablar de Vicasa: la fabricación de botellas terminó en noviembre de 2009, mientras que las últimas actividades auxiliares se mantuvieron hasta junio de 2016.
Diez años después, finiquitada la compraventa de los terrenos, los plazos para ver movimiento sobre el terreno no serán cortos: "Falta mucho", aseguraban a este medio fuentes expertas del sector. No es solo que haya que aprobar licencias para el desmontaje de las estructuras fabriles actuales, con techos de uralita que requieren de complejos procedimientos de seguridad, sino que la tramitación urbanística previa hará que el proyecto no baraje una fecha de inicio antes de tres años. "Antes lo veo imposible; pueden pasar unos cinco años para que empiecen las obras", apostillaban las mismas fuentes, un cronograma idéntico al que marca la propia hoja de desarrollo del PGOU.
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