Feminismo

Ana Jiménez, ‘La Abanderada’, Luisa Rendón y otras 100 gaditanas represaliadas por el franquismo

La exposición 'Gaditanas en la memoria' refleja cómo las mujeres sufrieron una persecución moral y física, fueron humilladas, devaluadas, violadas y "usadas como botín de guerra"

Las mujeres fueron humilladas, devaluadas, agredidas, violadas y asesinadas por el franquismo. “Hasta las mujeres que gritaron ¡Viva Franco! se tiraron piedras sobre su propio tejado. Ellas también fueron víctimas”, manifestó Mercedes Moreno, profesora y autora de la exposición Gaditanas en la memoriadurante la presentación de esta muestra en el Ateneo de Jerez.

Moreno comenzó a investigar sobre la historia de las mujeres de la provincia de Cádiz durante la Guerra Civil y la posguerra a partir de 2008. Al año siguiente publica Toma nota, un libro en el que aparecen mujeres que fueron represaliadas por el franquismo por su activismo social o por ser familiares de políticos o sindicalistas locales. Y de la publicación escrita, pasó a la divulgación más visual: una exposición itinerante que va viajando por todas las localidades gaditanas.

La profesora de Geografía e Historia y asesora en perspectiva de género, formó parte de un grupo de profesoras que en los años 90 se dedicaron a educar en igualdad. “Comprobamos cómo a las niñas se les exigía más que a los niños, que las mujeres estaban invisibilizadas en los libros de texto…”, comentó. De ahí su interés por dar a conocer a las gaditanas que hicieron historia y fueron ocultadas y silenciadas por el androcentrismo y el patriarcado. “Las mujeres han sido objetos de masacre, sin dignidad. Fueron usadas como botín de guerra durante el franquismo. El castigo no fue solo físico, sino también moral”, explicó.

Una de los expositores de la muestra ‘Gaditanas en la memoria’. FOTO: MANU GARCÍA.

Si bien en el siglo XVIII el filósofo suizo Rousseau expuso que el cometido de las mujeres es hacer la vida de los hombres más fáciles y agradables, en el siglo XX el psiquiatra Antonio Vallejo Nájera, ideólogo seudocientífico del franquismo, comulgó con sus ideas diciendo que la mujer debía estar al servicio de la maternidad y del cuidado de la familia. “Para Vallejo Nájera las mujeres rojas estaban enfermas, locas. Eran ejemplos de seres endiablados”, compartió Mercedes Moreno.

Bajo este imaginario de que las mujeres eran seres serviciales, seres de segunda, aquellas que fueran madres, esposas o hijas de profesores, sindicalistas o republicanos, aquellas que se alzaron contra el bando nacional, aquellas que hicieron pedagogía feminista en sus localidades… Todas ellas fueron represaliadas por el franquismo de la manera más violenta: las rapaban, las obligaban a beber aceite de ricino para provocarles diarreas y les hacían el famoso paseíllo por las calles de los pueblos para humillarlas y despojarlas de toda dignidad. Luego las violaban, de manera individual o en grupo, las apaleaban y, finalmente, las asesinaban.

Mercedes Moreno durante la presentación en el Ateneo de Jerez, con toda la sala llena. FOTO: MANU GARCÍA.

En Gaditanas en la memoria, Mercedes Moreno refleja la historia de Ana Jiménez Gómez, como un ejemplo de mujer analfabeta y sin conocimientos de política, que fue represaliada por ser la esposa de Antonio García, dirigente de CNT y la madre de Joaquín García, maestro de escuela y líder de Izquierda Republicana. Ana regentaba un ultramarinos en su localidad natal, Alcalá de los Gazules. Y tras el Golpe de 1936, su familia huyó a los montes de la Sierra gaditana para esconderse. Mientras, ella se quedó tras el mostrador de su negocio hasta que las tropas fascistas fueron a por ella para interrogarla. “Nunca se encontró su cuerpo”, expresó la profesora. “Y destrozaron su tienda de ultramarinos y le quitaron las propiedades”, continuó.

Otra de las historias que destacaron durante la presentación fue la de Luisa Rendón Martell, nacida en Cuba, criada en Cádiz y que vivió finalmente en El Puerto junto a su marido, Daniel Ortega, quien fue diputado durante la Segunda República y miembro del Partido Comunista de España. Manuel Almisas, del colectivo Rosa Luxemburgo El Puerto, proyectó el documental Luisa Rendón Martell. La utopía truncada, para acercar la historia de la sindicalista y trabajadora gaditana a todos los asistentes de la presentación, la cual fue todo un éxito por completar el aforo de la sala.

“La historia de Luisa Rendón era desconocida incluso para sus hijas, quienes negaron que su madre fuera militante del Partido Comunista”, destacó Almisas. “Cómo íbamos a imaginar tanto, mi niño, que fuera activista, o que impulsara el movimiento obrero feminista en la provincia… ¡Si ella parecía una mujer normal!”, dijeron Marisa y Juana Romero Rendón en un reportaje sobre su madre en la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. Luisa Rendón Martell fue condenada a 12 años por defender los derechos laborales de las mujeres y los hombres, “y cumplió siete con el agravante de ser guapa”. Una mujer que es recordada en El Puerto como ‘La Practicante’, ya que dedicó sus últimos días a ayudar a los curas a poner las inyecciones a los vecinos del barrio.

Algunos de los asistentes en la presentación de la exposición de Mercedes Moreno. FOTO: MANU GARCÍA.

Además de ser represaliadas por ser “la mujer o la madre de”, en la provincia de Cádiz también hubo mujeres leídas, obreras, políticas o sindicalistas, como es el caso de Soledad Candón Macías, conocida como ‘La Abanderada’. Nació en Paterna, y fue reconocida como tal porque encabezó innumerables manifestaciones de jornaleros portando la bandera roja y negra de la CNT durante la República. Aprendió a leer y a escribir de manera autodidacta y organizó clases de alfabetización para sus compañeros del sindicato, según detalla la exposición. Durante la Guerra Civil fue encarcelada en Chiclana y humillada públicamente mediante el paseíllo por las calles de la localidad. Pero consiguió sobrevivir y durante el franquismo se dedicó a ayudar a los represaliados por el régimen.

La muestra también recoge varias fosas comunes en la provincia de Cádiz que todavía no han sido recuperadas en su totalidad. Una de ellas es en Grazalema. Los ciudadanos de la sierra gaditana se resistieron a los golpistas. Pero el 15 de septiembre de 1936 los pueblos cayeron en manos de grupos falangistas dirigidos por Fernando Zamacola. “Comenzaba la represión”, apostilla la exposición de manera contundente.

Los hombres huyeron, quedando las localidades de la Sierra habitada solo por mujeres, quienes fueron detenidas, represaliadas y asesinadas en fosas comunes. Gaditanas en la memoria recuerda alguno de sus nombres: Salud Alberto Barea, Catalina Alcaraz Godoy, Isabel Atienza Rincón, María Barea Rincón, Teresa Castro Ramírez, Josefa de Jesús Gómez, Ana Fernández Ramírez, Cristina Franco Domínguez, Lolita Gómez, Teresa Menacho, María Josefa Nogales Castro, Antonia Pérez Vega, Isabel Román Montes, Natividad Vílchez…

Mercedes Moreno en el centro de la imagen, con Manuel Almisas a su derecha. FOTO: MANU GARCÍA.

Por otro lado, el Cortijo del Marrufo, ubicado en el Parque Natural de los Alcornocales, fue un “centro de tortura” del bando fascista. Según cuenta la exposición, los republicanos de la Campiña de Jerez y de la Sierra, se refugiaron en el cortijo, con la intención de huir a Málaga. No obstante, todos fueron capturados por las tropas de falange y voluntarios de milicias, al mando del guardia civil de Ubrique, José Robles. Quien ordenó violaciones, torturas y fusilamientos masivos a hombres, mujeres y niños que ocuparon el cortijo gaditano. “Se trata de uno de los episodios más crueles y sanguinarios de la Guerra Civil”. Se calcula que fueron represaliadas entre 300 y 600 personas, y en la zona hay numerosas fosas esparcidas que todavía no han sido exhumadas.

La exposición de Moreno también recoge la vida de las tabacaleras de Cádiz, como Micaela de Castro Bedoya, Amparo García Cano, Francisca Torres Fernández y Antonia Cabañas Casana; las fusiladas del calle La Sauceda; Carmen Hombre Ponzoa; Ana Carrillo; las canteras de Paterna; Juana Aguilar ‘La Moricha’ de Trebujena; María Silvia Cruz ‘La Libertaria’; María Luisa Cobo Peña… En total, 106 mujeres fueron sometidas a los tribunales de los golpistas.

Finalmente, la profesora andaluza, tras hablar del pasado, volvió a la actualidad para recordar que “basta un paso adelante del fascismo para que los derechos de las mujeres retrocedan. Esperemos que no se repita la historia”. “Tenemos que estar expectantes. Las mujeres tenemos ahora una fuerza que antes no teníamos. Y yo veo la esperanza en los movimientos de mujeres y hombres feministas”.

La exposición ‘Gaditanas en la memoria’ se podrá visitar en el Ateneo de Jerez hasta el próximo 25 de enero. En horario de 17:30 a 21:30 horas. 

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