Cultura

‘Y Picasso recordaba el flamenco’, la relación del genio con el arte jondo en una muestra en Jerez

El Palacio Pemartín, sede del CADF, alberga hasta finales de enero una exposición de Emmanuel Lafont y Francis Mármol como recorrido onírico propio por el vuelo de una paloma que es el inmortal pintor malagueño

En 1957 un grupo de malagueños aficionados a la pintura atravesaron España para llegar a Cannes en la Costa Azul francesa y encontrarse con Picasso. Allí fueron sorprendidos por la hospitalidad del genio de la Plaza de la Merced que cuando fue preguntado por qué recuerdos tenía de su ciudad echó mano de aquella letra del Piyayo; “Adiós patio de la cárcel/ rincón de la barbería/ que al que no tiene dinero/ lo afeitan con agua fría”.

Picasso con aquello les lanzaba un mensaje claro a sus paisanos; primero no había olvidado la Málaga de su infancia plagada de cafés cantantes —se dice que aproximadamente a fines de siglo pudiera haber unos catorce— donde la música flamenca era tan omnipresente como el reguetón hoy y segundo; esa música y sus intérpretes estaban en su memoria tan bien grabados como en sus rodillas de niño se sintieron los bancos de mármol de la Plaza de la Merced.

Dicho esto, esta exposición es un ajuste de cuentas cariñoso con todas las elucubraciones habidas y por haber que se han hecho sobre Picasso y sus relaciones con el siglo XIX y más abigarradamente con el siglo XX. Pocas veces, salvo en contados discos de intérpretes de lo jondo de hoy, que no en libros ni exposiciones, se ha valorado esta relación, y eso que Picasso pintó guitarras flamencas a decenas y sin duda llevaba la potencia dramática del flamenco en la pena y la fuerza de la alegría en las escenas que reflejó. Se volvía loco, literalmente, por verse inmiscuido en una fiesta flamenca. Su padre bien merecería el título sagrado en el flamenco de aficionao y bien que parece se pudo haber ganado el título de cliente del mes en el Chinitas. De casta, parece que algo, le devino al galgo.

Esta exposición es, maravillosamente y como por encanto del mismo arte que él practicaba, un encuentro para ser otra cosa entre la pulsión magnífica del lápiz de Emmanuel Lafont, malagueño de Argentina, y los textos ficcionados del periodista iliturgitano, también acogido por Málaga, Francis Mármol.

Otra de las escenas expuestas en el CADF de Jerez.

Esta exposición es una trasposición del arte profundamente mágico de Emmanuel Lafont sobre la historia real y fantaseada, con mucho de rescate periodístico, de Francis Mármol. El primero realmente redobla el reto ante la línea argumental creada y ha trazado un recorrido onírico propio por el vuelo de una paloma que es Picasso posándose en 18 escenas. Ésta acabará siendo un amuleto anecdótico de una necesidad, salvar a unos personajes muy populares y muy exacerbados inmersos en correrías muy divertidas por aquella Málaga o aquella Francia finisecular y de la primera mitad del siglo pasado.

Aunque no los vean, en estos cuadros sobrevuela la memoria de Paco el Guarriro y su Rita, el propio Piyayo, Juan Breva, La Cuenca, el negro Meric, La Trini, Lagartijo, Bernardo Ferrándiz, Félix el Loco, Diaguilev, Manitas de Plata o Antonio Gades con Antonio el Bailarín. Todos ellos cantan, tocan y danzan para que nosotros los disfrutemos en esta suerte de mezcla de realidad y ficción entre la Málaga de Picasso, el flamenco y el estilo preciso en la locura de Lafont.

La exposición incluye una lista de canciones que probablemente ilustraron la infancia y madurez de Picasso en Málaga.  En un ejercicio de arqueología musical, los espectadores de esta exposición podrán escuchar, mediante la lectura de códigos QR en sus smartphones,  a la Rubia de Málaga, al Cojo de Málaga, a la Antequerana, a Ángel de Álora o la Repompa para generar más ambiente de juerga y reproducir lo que a Picasso seguro que le haría una gracia tremenda: una fiesta de gente muy compuesta, como usted mismo que lee esto ahora, pero con muchas ganas de perder la compostura ante un cante por tangos o bulerías.

Emmanuel Lafont. Artista visual (Buenos Aires, 1980)

Su trabajo es generalmente autobiográfico o basado en su particular percepción del mundo. Paralelamente investiga sobre el mecanismo del proceso creativo y sobre cómo influye el entorno en el mismo. Reconoce un amor incondicional por el grafito, la tinta y los procesos más «artesanales» (dibujo, grabado y escultura). Pero la necesidad de buscar nuevos lenguajes, le incita a probar diferentes técnicas y formas de representación; como son la instalación o el vídeo.

Francis Mármol. Periodista (Andújar, 1979)

Ha trabajado para medios como el diario El Mundo, el Correo de Málaga o Marca. Ha escrito dos libros anteriormente sobre el bailaor Carrete de Málaga y el cantaor Camarón de la Isla. De 2005 a 2011 fue responsable de prensa de Málaga en Flamenco y posteriormente dirigió también durante dos años el ciclo de flamenco del Museo Carmen Thyssen de Málaga. Ha escrito numerosos artículos sobre flamenco y participado en congresos y eventos del género.

 La exposición Y Picasso recordaba el flamenco puede visitarse en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco, en Jerez, del 15 de noviembre al próximo 31 de enero.

Horario: de lunes a viernes, de 9:00 a 14:00 horas. Inauguración: viernes, 15 de noviembre, 12:30 horas

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