Los tres asesinatos en Isla Cristina han devuelto a la actualidad la violencia creciente con la que opera el narco en las provincias de Huelva y Cádiz... pese a que los crímenes no tienen una relación directa con el tráfico de drogas. Digamos que que el Gobierno tiene perfecto conocimiento del 'efecto placebo' que tiene en la sociedad decir que un hecho horrendo como el ocurrido el pasado domingo ha sido un ajuste de cuentas entre clanes relacionados con el narco. Lanzar esa avanzadilla sobre los hechos sirve para acotar su alcance, para que la sociedad bien pensante diga, "bueno, ellos y sus cosas, a mí esto no"...
Puede que las dos familias enfrentadas, los Salazar y los Moriña, estén relacionadas con el narco –de hecho, lo están– pero la causa no tiene nada nada que ver con vuelcos de alijos, control de territorios, chivatazos, deudas económicas, etc, no, se trata de un problema entre las dos familias, de algo que no podía ser, que se entendía como una afrenta, que iba a tener consecuencias, eufemismo para referirse a los seis muertos –estos tres y otros tantos en distintos episodios– que ha causado esta guerra.
Aunque, hay que insistir, las muertes no son consecuencia directa del narco y mucho menos de la lucha que contra el mismo que mantienen las fuerzas de seguridad, la importancia del hecho ha llevado a algunos sindicatos policiales, autoridades y a distintos medios de comunicación a hacer una radiografía de las costas de Huelva y Cádiz a partir del narco hoy por hoy, hablando tanto de la desventaja de la Guardia Civil y la Policía Nacional en armas como en pertrechos, como de la sensación creciente de que cualquier día a volver a pasar algo como la muerte de los dos guardias civiles en el puerto de Barbate. Por todo ello recuerdan la efectividad del OCON Sur e incluso han pedido que se reinstaure (AUGC, Jucil y la Junta de Andalucía).
Lo cierto, y ahí están los números, es que la supresión en 2022 de OCON Sur (siglas que responden a Organismo de Coordinación de Operaciones contra el Narcotráfico de la Guardia Civil), la unidad de élite que operaba sobre todo en el Campo de Gibraltar y la fachada atlántica de Cádiz, ha marcado un antes y un después en la lucha contra el narco en la zona. Y no se trata tanto por los número que en cuatro años alcanzó la unidad –12.000 detenciones, aunque es cierto que muchas de ellas de entrada y salida, y 1.400 toneladas de droga, principalmente hachís y cocaína– sino por la sensación creciente de que la Guardia Civil ahora va por detrás del narco, cuando en algún momento de comienzos de la década, con el OCON Sur en pleno funcionamiento, esa sensación era la contraria, el Instituto Armado llevaba la delantera.
Por eso, la supresión del OCON Sur fue toda una sorpresa que, además, ha desarrollado, como ocurre con tantas buenas historias cuando no son suficientemente explicadas, su propia leyenda. Incluso el nacimiento de OCON Sur parte de un hecho real que no lo parece, como la entrada en el hospital de La Línea de veinte encapuchados para liberar a Samuelito, del clan de los Castaña, que había sido herido durante una persecución, y que se encontraba allí custodiado por la Policía Nacional. Esto fue el 8 de febrero de 2018 y supuso un 'hasta aquí' para el Estado, que pergeña el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar.
Dos teorías sobre la desaparición del OCON...
Ese mismo año, el comandante Oliva se pone al frente del OCON y, dicen, selecciona personalmente a los 150 hombres que tendrá a sus órdenes y deja fuera a la mayor parte de los antiguos responsables del tema en la zona. Puede que esa decisión marcara la suerte de Oliva, que en algún momento de 2019 comienza a ser investigado ya por Asuntos Internos, que reaviva datos anteriores de la carrera profesional del entonces comandante. Se habla de una nebulosa en la que caben desde el uso de información conseguida de manera tóxica, prácticas como favorecer la lucha de los propios clanes, contactos personales 'más allá de...' y, por supuesto, no hay que olvidarse de los celos y envidias que probablemente un exceso de personalismo estaba favoreciendo. Esta es la base de cultivo de la primera teoría de porqué se acaba suprimiendo en 2022 el OCON: de hecho, se espera que a finales de 2026 o comienzos de 2027, Oliva será finalmente juzgado por cohecho y revelación de secretos, del uso discrecional de dinero. Oliva, voló muy alto y muy solo... con el funcionamiento del OCON cuestionado desde dentro.
La segunda teoría acerca del fin del OCON hunde sus raíces en Oriente... en realidad es al sur, justo al otro lado del Mediterráneo. "El OCON habría entrado en el paquete de cosas que pidió Marruecos al Gobierno de España", nos dicen fuentes que han seguido muy de cerca este caso. Por supuesto, lo comenta a este cronista con la habitual sonrisa que acompaña a la tesis, un tanto conspiranoica, que se conoce genéricamente en toda España como "qué tendrá Marruecos sobre Pedro Sánchez". Este cronista la expone rápido... y ya: al parecer, el OCON y sus exitosas operaciones empezaba a molestar en un negocio que mueve mucho dinero en Marruecos y se pidió a España que relajara la vigilancia. Da un poco de pudor hablar de estas cosas en estos términos.
... Y la simple operativa
En cualquier caso, existe incluso una versión oficial, que habla de simple operativa. Pero las decisiones oficiales no son teorías. Después de cuatro años de máximo esfuerzo de OCON –la unidad llegó a realizar 350 operaciones en menos de cuatro años– Interior entendió que había llegado el momento de disolver la unidad y que todo el know how (el saber hacer) acumulado durante el período de vida de OCON se pondría al servicio de toda la Guardia Civil y Policía Nacional implicada directamente en esta lucha en Cádiz y Huelva. Y sí, desde entonces las aprensiones y su volumen no han hecho más que bajar.
Los cuatro años de vida del OCON, otro recuerdo que nos trae a los medios de comunicación el cadáver de una mujer embarazada, el de su madre y el de un chaval de 16 años que pasaba por allí...
Los tres asesinatos en Isla Cristina han devuelto a la actualidad la violencia creciente con la que opera el narco en las provincias de Huelva y Cádiz... pese a que los crímenes no tienen una relación directa con el tráfico de drogas. Digamos que que el Gobierno tiene perfecto conocimiento del 'efecto placebo' que tiene en la sociedad decir que un hecho horrendo como el ocurrido el pasado domingo ha sido un ajuste de cuentas entre clanes relacionados con el narco. Lanzar esa avanzadilla sobre los hechos sirve para acotar su alcance, para que la sociedad bien pensante diga, "bueno, ellos y sus cosas, a mí esto no"...
Puede que las dos familias enfrentadas, los Salazar y los Moriña, estén relacionadas con el narco –de hecho, lo están– pero la causa no tiene nada nada que ver con vuelcos de alijos, control de territorios, chivatazos, deudas económicas, etc, no, se trata de un problema entre las dos familias, de algo que no podía ser, que se entendía como una afrenta, que iba a tener consecuencias, eufemismo para referirse a los seis muertos –estos tres y otros tantos en distintos episodios– que ha causado esta guerra.
Aunque, hay que insistir, las muertes no son consecuencia directa del narco y mucho menos de la lucha que contra el mismo que mantienen las fuerzas de seguridad, la importancia del hecho ha llevado a algunos sindicatos policiales, autoridades y a distintos medios de comunicación a hacer una radiografía de las costas de Huelva y Cádiz a partir del narco hoy por hoy, hablando tanto de la desventaja de la Guardia Civil y la Policía Nacional en armas como en pertrechos, como de la sensación creciente de que cualquier día a volver a pasar algo como la muerte de los dos guardias civiles en el puerto de Barbate. Por todo ello recuerdan la efectividad del OCON Sur e incluso han pedido que se reinstaure (AUGC, Jucil y la Junta de Andalucía).
Lo cierto, y ahí están los números, es que la supresión en 2022 de OCON Sur (siglas que responden a Organismo de Coordinación de Operaciones contra el Narcotráfico de la Guardia Civil), la unidad de élite que operaba sobre todo en el Campo de Gibraltar y la fachada atlántica de Cádiz, ha marcado un antes y un después en la lucha contra el narco en la zona. Y no se trata tanto por los número que en cuatro años alcanzó la unidad –12.000 detenciones, aunque es cierto que muchas de ellas de entrada y salida, y 1.400 toneladas de droga, principalmente hachís y cocaína– sino por la sensación creciente de que la Guardia Civil ahora va por detrás del narco, cuando en algún momento de comienzos de la década, con el OCON Sur en pleno funcionamiento, esa sensación era la contraria, el Instituto Armado llevaba la delantera.
Por eso, la supresión del OCON Sur fue toda una sorpresa que, además, ha desarrollado, como ocurre con tantas buenas historias cuando no son suficientemente explicadas, su propia leyenda. Incluso el nacimiento de OCON Sur parte de un hecho real que no lo parece, como la entrada en el hospital de La Línea de veinte encapuchados para liberar a Samuelito, del clan de los Castaña, que había sido herido durante una persecución, y que se encontraba allí custodiado por la Policía Nacional. Esto fue el 8 de febrero de 2018 y supuso un 'hasta aquí' para el Estado, que pergeña el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar.
Dos teorías sobre la desaparición del OCON...
Ese mismo año, el comandante Oliva se pone al frente del OCON y, dicen, selecciona personalmente a los 150 hombres que tendrá a sus órdenes y deja fuera a la mayor parte de los antiguos responsables del tema en la zona. Puede que esa decisión marcara la suerte de Oliva, que en algún momento de 2019 comienza a ser investigado ya por Asuntos Internos, que reaviva datos anteriores de la carrera profesional del entonces comandante. Se habla de una nebulosa en la que caben desde el uso de información conseguida de manera tóxica, prácticas como favorecer la lucha de los propios clanes, contactos personales 'más allá de...' y, por supuesto, no hay que olvidarse de los celos y envidias que probablemente un exceso de personalismo estaba favoreciendo. Esta es la base de cultivo de la primera teoría de porqué se acaba suprimiendo en 2022 el OCON: de hecho, se espera que a finales de 2026 o comienzos de 2027, Oliva será finalmente juzgado por cohecho y revelación de secretos, del uso discrecional de dinero. Oliva, voló muy alto y muy solo... con el funcionamiento del OCON cuestionado desde dentro.
La segunda teoría acerca del fin del OCON hunde sus raíces en Oriente... en realidad es al sur, justo al otro lado del Mediterráneo. "El OCON habría entrado en el paquete de cosas que pidió Marruecos al Gobierno de España", nos dicen fuentes que han seguido muy de cerca este caso. Por supuesto, lo comenta a este cronista con la habitual sonrisa que acompaña a la tesis, un tanto conspiranoica, que se conoce genéricamente en toda España como "qué tendrá Marruecos sobre Pedro Sánchez". Este cronista la expone rápido... y ya: al parecer, el OCON y sus exitosas operaciones empezaba a molestar en un negocio que mueve mucho dinero en Marruecos y se pidió a España que relajara la vigilancia. Da un poco de pudor hablar de estas cosas en estos términos.
... Y la simple operativa
En cualquier caso, existe incluso una versión oficial, que habla de simple operativa. Pero las decisiones oficiales no son teorías. Después de cuatro años de máximo esfuerzo de OCON –la unidad llegó a realizar 350 operaciones en menos de cuatro años– Interior entendió que había llegado el momento de disolver la unidad y que todo el know how (el saber hacer) acumulado durante el período de vida de OCON se pondría al servicio de toda la Guardia Civil y Policía Nacional implicada directamente en esta lucha en Cádiz y Huelva. Y sí, desde entonces las aprensiones y su volumen no han hecho más que bajar.
Los cuatro años de vida del OCON, otro recuerdo que nos trae a los medios de comunicación el cadáver de una mujer embarazada, el de su madre y el de un chaval de 16 años que pasaba por allí...
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