Moderna y Merck han publicado este jueves el documento científico de un prometedor avance al suponer la lucha contra el cáncer con vacunas de ARN mensajero. Las dos compañías han publicado los primeros resultados del ensayo de fase 3 de intismeran autogene, su tratamiento personalizado contra el melanoma, y la reacción ha trascendido rápidamente los laboratorios: Moderna se ha disparado en Bolsa tras conocerse la noticia hasta un 160%. Hay que ser, en todo caso, prudentes, porque aún no está aprobado ni terminado el proceso. Sería especular pensar en cuándo podría llegar masivamente a los pacientes que lo requieren, ya que aún es fase de ensayo.
El documento difundido por las farmacéuticas recoge los resultados preliminares del ensayo INTerpath-001, en el que se estudia intismeran autogene —V940 o mRNA-4157— junto con el componente Keytruda (pembrolizumab) en pacientes con melanoma a los que se había extirpado completamente el tumor. De forma resumida, serviría para reducir el riesgo de que el melanoma vuelva después de haber sido extirpado mediante cirugía y para evitar o retrasar que aparezcan metástasis a distancia. No es una vacuna preventiva para evitar desarrollar melanoma, sino una vacuna terapéutica personalizada, fabricada a partir de las mutaciones del tumor de cada paciente y administrada junto con Keytruda.
Las compañías aseguran que el estudio ha alcanzado tanto su objetivo principal como uno de los secundarios más relevantes. En concreto, la combinación consiguió una mejora estadísticamente significativa y clínicamente relevante en la supervivencia libre de recurrencia de la enfermedad y en la supervivencia libre de metástasis a distancia frente al tratamiento únicamente con KEYTRUDA.
Una vacuna terapéutica hecha para cada paciente
Intismeran no funciona como una vacuna convencional destinada a evitar una infección. Se trata de una terapia individualizada de neoantígenos basada en ARN mensajero, diseñada a partir del propio tumor de cada paciente. Para desarrollarla se analiza una muestra tumoral y se identifica su particular "huella" de mutaciones. A partir de ahí se fabrica un tratamiento específico destinado a enseñar al sistema inmunitario a identificar y atacar las células cancerosas. Cada dosis puede contener ARN mensajero que codifica hasta 34 neoantígenos asociados al tumor.
El ensayo de fase 3 ha incluido a 1.137 pacientes con melanoma cutáneo de alto riesgo en estadios IIB, IIC, III o IV después de una resección quirúrgica completa. Los participantes fueron distribuidos en dos grupos para comparar la combinación de intismeran y KEYTRUDA con KEYTRUDA en solitario. La relevancia del anuncio está también en el terreno científico. Merck y Moderna aseguran que se trata del primer resultado positivo de fase 3 para una terapia individualizada de neoantígenos, además del primer resultado de este nivel para una terapia contra el cáncer basada en ARN mensajero.
Las farmacéuticas todavía no han publicado los resultados numéricos completos de la fase 3, por lo que de momento no se conoce cuál ha sido exactamente la reducción del riesgo de recaída o de aparición de metástasis obtenida en este gran ensayo. El estudio continuará además para evaluar otros objetivos, entre ellos la supervivencia global. Respecto a la seguridad, las compañías aseguran que los perfiles observados fueron consistentes con los estudios anteriores de la combinación y que no aparecieron nuevas señales de seguridad. Los datos completos serán presentados en una próxima reunión médica internacional y las empresas prevén compartirlos con las autoridades reguladoras.
Sí existe una referencia anterior. En el ensayo de fase 2b, y después de cinco años de seguimiento, la combinación había mostrado una reducción del 49% del riesgo de recurrencia o muerte y del 59% del riesgo de metástasis a distancia o muerte frente a KEYTRUDA solo. El entusiasmo ha saltado inmediatamente a Wall Street. Las acciones de Moderna llegaron a avanzar alrededor de un 160% durante la sesión del miércoles, mientras Merck también registró fuertes ganancias. Reuters vincula directamente la reacción del mercado con el éxito del ensayo y las expectativas que abre esta tecnología más allá del melanoma.
Por ahora, por tanto, el anuncio supone un resultado positivo de fase 3, pero no una aprobación del tratamiento. Moderna y Merck todavía deben presentar los datos detallados y abordar con las autoridades regulatorias las posibles solicitudes para llevar esta terapia personalizada de ARN mensajero hasta los pacientes.
Moderna y Merck han publicado este jueves el documento científico de un prometedor avance al suponer la lucha contra el cáncer con vacunas de ARN mensajero. Las dos compañías han publicado los primeros resultados del ensayo de fase 3 de intismeran autogene, su tratamiento personalizado contra el melanoma, y la reacción ha trascendido rápidamente los laboratorios: Moderna se ha disparado en Bolsa tras conocerse la noticia hasta un 160%. Hay que ser, en todo caso, prudentes, porque aún no está aprobado ni terminado el proceso. Sería especular pensar en cuándo podría llegar masivamente a los pacientes que lo requieren, ya que aún es fase de ensayo.
El documento difundido por las farmacéuticas recoge los resultados preliminares del ensayo INTerpath-001, en el que se estudia intismeran autogene —V940 o mRNA-4157— junto con el componente Keytruda (pembrolizumab) en pacientes con melanoma a los que se había extirpado completamente el tumor. De forma resumida, serviría para reducir el riesgo de que el melanoma vuelva después de haber sido extirpado mediante cirugía y para evitar o retrasar que aparezcan metástasis a distancia. No es una vacuna preventiva para evitar desarrollar melanoma, sino una vacuna terapéutica personalizada, fabricada a partir de las mutaciones del tumor de cada paciente y administrada junto con Keytruda.
Las compañías aseguran que el estudio ha alcanzado tanto su objetivo principal como uno de los secundarios más relevantes. En concreto, la combinación consiguió una mejora estadísticamente significativa y clínicamente relevante en la supervivencia libre de recurrencia de la enfermedad y en la supervivencia libre de metástasis a distancia frente al tratamiento únicamente con KEYTRUDA.
Una vacuna terapéutica hecha para cada paciente
Intismeran no funciona como una vacuna convencional destinada a evitar una infección. Se trata de una terapia individualizada de neoantígenos basada en ARN mensajero, diseñada a partir del propio tumor de cada paciente. Para desarrollarla se analiza una muestra tumoral y se identifica su particular "huella" de mutaciones. A partir de ahí se fabrica un tratamiento específico destinado a enseñar al sistema inmunitario a identificar y atacar las células cancerosas. Cada dosis puede contener ARN mensajero que codifica hasta 34 neoantígenos asociados al tumor.
El ensayo de fase 3 ha incluido a 1.137 pacientes con melanoma cutáneo de alto riesgo en estadios IIB, IIC, III o IV después de una resección quirúrgica completa. Los participantes fueron distribuidos en dos grupos para comparar la combinación de intismeran y KEYTRUDA con KEYTRUDA en solitario. La relevancia del anuncio está también en el terreno científico. Merck y Moderna aseguran que se trata del primer resultado positivo de fase 3 para una terapia individualizada de neoantígenos, además del primer resultado de este nivel para una terapia contra el cáncer basada en ARN mensajero.
Las farmacéuticas todavía no han publicado los resultados numéricos completos de la fase 3, por lo que de momento no se conoce cuál ha sido exactamente la reducción del riesgo de recaída o de aparición de metástasis obtenida en este gran ensayo. El estudio continuará además para evaluar otros objetivos, entre ellos la supervivencia global. Respecto a la seguridad, las compañías aseguran que los perfiles observados fueron consistentes con los estudios anteriores de la combinación y que no aparecieron nuevas señales de seguridad. Los datos completos serán presentados en una próxima reunión médica internacional y las empresas prevén compartirlos con las autoridades reguladoras.
Sí existe una referencia anterior. En el ensayo de fase 2b, y después de cinco años de seguimiento, la combinación había mostrado una reducción del 49% del riesgo de recurrencia o muerte y del 59% del riesgo de metástasis a distancia o muerte frente a KEYTRUDA solo. El entusiasmo ha saltado inmediatamente a Wall Street. Las acciones de Moderna llegaron a avanzar alrededor de un 160% durante la sesión del miércoles, mientras Merck también registró fuertes ganancias. Reuters vincula directamente la reacción del mercado con el éxito del ensayo y las expectativas que abre esta tecnología más allá del melanoma.
Por ahora, por tanto, el anuncio supone un resultado positivo de fase 3, pero no una aprobación del tratamiento. Moderna y Merck todavía deben presentar los datos detallados y abordar con las autoridades regulatorias las posibles solicitudes para llevar esta terapia personalizada de ARN mensajero hasta los pacientes.
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