Sociedad

La metodología andaluza que revoluciona el sistema educativo: “El niño necesita vivir lo que tú le enseñes”

El maestro gaditano Francisco Cid es el creador de 'Cuestiones de interés', un programa que construyó para Educación Infantil en 2012 y que hoy ya han implantado centros educativos de España y México

En este curso educativo cada jueves del mes Francisco Cid (Cádiz, 1976) es el maestro, pero más bien el master de la partida. Hace uso de un silbato y de vez en cuando da palmadas para orientar las siguientes jugadas. En la primera sesión del juego Cuestiones de interés, la pequeña Noa es la capitana. Y sus padres, Edu Fernández y Virginia Cabeza, son los encargados de traer la diversión a clase. “El niño necesita vivir lo que tú le enseñes”, incide Cid.

Mi mamá da masajitos es la cuestión que les ha tocado desarrollar a los padres de Noa, quienes han decorado un aula del CEIP Quintanilla (San Fernando, Cádiz) como si de una consulta de fisioterapia se tratase. De ahí que Virginia vaya en bata y el alumnado de Infantil vista bolsas de plástico blancas. Después de aprender la teoría durante las primeras horas de la jornada lectiva, es el turno de la práctica.

“Dime. ¿Qué te duele, por favor?”, le dice un niño que hace de fisioterapeuta a otro que interpreta el papel de paciente. “La pierna”, le responde mientras señala su rodilla y se ríe. Al momento, el pequeño que hace de fisio alza una radiografía y la examina cuidadosamente. Al fondo, sus compañeros miran con asombro la escena y esperan con impaciencia su turno para entrar en el juego. “Ya Candela está curada. Ahora otro fisio”, anuncia Virginia tras mostrar, desde una camilla instalada en el aula, cómo se coloca una venda. “Esto se llama kinesiotape. Esto es como una pegatina muy guay”, informa la mamá de Noa. “Pero yo no quiero pegatina”, murmura una alumna desde su pupitre.

Un pequeño de Educación Infantil haciendo de fisioterapeuta en una consulta recreada en el aula de Francisco Cid. FOTO: MANU GARCÍA.

“Esto no es una clase al uso, aquí entran las familias, los demás docentes…, todo el centro”, dice Francisco Cid, el maestro gaditano que ha revolucionado el sistema educativo con su metodología Cuestiones de interés. Fue en 2010, durante sus primeros años como maestro, cuando contempló cómo los niños, en clase o durante los recreos, se planteaban cuestiones que quizá nunca nadie les respondía.

“Vi que al final no estábamos enseñando para aprender en la vida. De nada sirve saber hacer raíces cuadradas si luego ves un semáforo en rojo y no te paras”. Dice que a los niños lo que les interesa es su mundo y sus preocupaciones, que son del tipo: “¿Cómo se hacen las casas?” ,”¿Por qué los indios llevan la cara pintada?”… Fue entonces por lo que creó “otra manera de enseñar”.

Cid, como docente de vocación, buscaba la manera de renovar el sistema educativo, un sistema que mantenía a los niños inmóviles, haciendo fichas desde una silla. “La información que debes dar, el temario, te viene impuesto en base a un decreto de la Educación. Pero este se olvida de lo que realmente le interesa a los niños. Esto —lo que desarrollan en su aula— no aparece en el sistema educativo y es fundamental meterse en el mundo de ellos”, explica el maestro gaditano.

Francisco Cid junto a sus alumnos durante la cuestión ‘Mi mamá da masajitos’. FOTO: MANU GARCÍA.

Su metodología se llama Cuestiones de interés y consiste en solucionar las preguntas que los pequeños se hacen en el día a día a través de las familias de estos alumnos. “Quería que la familia se mojase y formara parte de mi proyecto”, apunta. Cid normalmente está con un mismo curso durante tres años, cuando los niños tienen 3, 4 y 5 años de edad. En el primer curso la tarea la realiza el maestro, que tiene que estar atento a las conversaciones que los pequeños tienen entre ellos y también en las diferentes asambleas que se llevan a cabo durante la semana. “Ahí sueltan el mundo interior que llevan dentro, que es súper amplio”.

Mientras el docente está pendiente de las cuestiones de interés que les surge a los niños, la labor de los padres es, una vez por semana —las familias se van turnando para hacer solo una tarea durante el curso educativo— hacer una actividad en el aula para interactuar con los alumnos como talleres de cocina, de disfraces, cuentacuentos….

Una vez que termina el curso y antes de que comience el segundo, Cid aglutina todas las dudas que han tenido los peques y se las ofrece a los padres para que escojan el tema que van a tratar. Por ejemplo, para este año ha recopilado cuestiones de todo tipo: “Yo soy Spiderman rosa”, “Papá Noel vive en Laponia”, “Mi mamá se ha sacado el carné del coche”, “Me dan miedo los monstruos de Halloween”, “¿Quién fue Don Quijote?”, “El queso sale de la barriga de la vaca”, “La tienda de gafas se llama gafatería“, “Yo monto en bicicletas sin ruedines”…

Y los primeros en jugar a la metodología de Cid son los papás de Noa: “Mi mamá da masajitos”, ya que Virginia es fisioterapeuta. No obstante, hay algunas cuestiones en las que los padres tienen que formarse previamente para poder transmitir el temario a los peques.

Virginia ayudando a una pequeña a colocar un kinesiotape. FOTO: MANU GARCÍA.

Tanto ella como su marido, Edu, participaron en la primera promoción de esta revolucionaria metodología con su hija Martina, quien también participa hoy en la consulta recreada en el aula del CEIP Quintanilla, también junto a una de sus tías. “Fue un experimento. Al principio nos pareció una locura. No sabíamos nada. Pero cuando tú entras en clase y ves la cara de tu niña…, es una maravilla”, comparte Edu. “Los padres se unen con esta actividad. Nos ayudamos los unos a los otros. Y él —Francisco Cid— tiene una forma de ser que motiva”, añade.

“Transmitir conocimientos a los niños también es un shock para los padres. No todos saben expresarse ante tantos niños y mantenerlos callados”, explica el maestro gaditano. Con las Cuestiones de interés no solo la familia se involucra en el aula y conoce cómo trabaja el docente, sino que la familia (tíos, abuelos, primos…) sale reforzada. Se lleva a cabo una unión entre docentes, centro educativo, familia e incluso hay días en los que también interviene la localidad. “Mi hija lleva una semana nerviosa pensando que sus padres van a venir a clase a dar la actividad”, sonríe el papá de Noa. “Al principio parece una locura, que lo es, pero el resultado merece la pena”.

Una niña dándole un masaje shantalla a su compañera. FOTO: MANU GARCÍA.

Cid toca el silbato, apaga las luces y pone música lenta, de relajación. Es el turno del taller de un masaje de shantalla, un masaje especial para niños. Los pequeños corren hacia sus bandejas para coger una toalla y extenderla sobre el suelo. Por parejas, uno se tumba boca arriba y el otro le realiza un masaje al compañero. “Mira, algunos boca abajo, como si tomaran el sol”, ríe Cid. Y los padres se parten de la risa. “¿Escucháis el corazón?”, le pregunta Virginia a la clase. Los peques empiezan a darle masajitos a sus compañeros en el pecho, formando un corazón. Algunos se cortan, otros toman la delantera y lo hacen con total normalidad siguiendo las indicaciones de Virginia, quien hoy ejerce de maestra.

Una vez que terminan la clase, Francisco Cid le da las gracias a los padres y pide un aplauso para ellos y para su hija, Noa. Luego, Edu y Virginia empiezan a llamar, uno a uno, a todos los pequeños de la clase para entregarles un diploma como si se hubiesen graduado en Fisioterapia. “Y se creen de verdad que han obtenido un diploma. Es lo grande de esto. Se ilusionan, y se sienten orgullosos al recibir las lecciones”, sonríe el creador de Cuestiones de interésY además, también reciben una bolsita de chuches con forma de huesos. “¡Bien!”, vociferan con la cara iluminada. Todos corren ilusionados a por su título y su bolsita. Se colocan la banda y se hacen una foto posando con su diploma. “Y ahora nos comemos a besos a la familia de Noa”, exclama el maestro.

“Es muchísimo trabajo para los padres, tienen que pedir un día libre en el trabajo. Pero si quieres exigirle a la familia que se implique en el proceso educativo de su hijo… Aquí son partícipes del proceso, aquí nos autoexigimos todos”, destaca Cid, quien desde que quedase segundo en el certamen al Mejor Docente de España 2017, no ha parado de dar conferencias y talleres por toda la geografía española para explicar en qué consiste su metodología.

Los padres de Noa, Edu y Virginia, posando junto a todos los pequeños del aula de Infantil del CEIP Quintanilla. FOTO: MANU GARCÍA.

El éxito de Cuestiones de interés ha sido tan grande que hay centros educativos de Cádiz, San Fernando, Chiclana, Salamanca, Murcia, Canarias e incluso en México, que ya trabajan en base a la metodología de Cid. También se está instaurando en un año de Educación Primaria, bajo la supervisión del docente gaditano. Y a finales de octubre de este año Francisco Cid publicará el libro sobre su metodología. La semilla que plantó en 2012 ya es un árbol grande, robusto. ¿Cómo se siente tras conseguir cambiar, en parte, el sistema educativo? Resopla. “Imagínate… Es algo muy grande”, responde.

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