Cultura

Cuando Hitler puso fecha para invadir el Estrecho de Gibraltar

El periodista Wayne Jamison publica 'Esvásticas en el Sur', un trabajo de investigación sobre la presencia en Cádiz de una impresionante red de espías que pudieron cambiar el devenir de la Segunda Guerra Mundial

Mientras en los campos de batalla de Europa Central, en el Pacífico o en África morían miles de soldados durante la Segunda Guerra Mundial, en el entorno del Estrecho de Gibraltar se desarrollaba otra guerra, mucho más silenciosa y secreta, pero diríase que igual de trascendente para el desarrollo final del conflicto bélico más cruento que haya conocido el planeta.

Espías, operaciones secretas, rumores, sobornos… Todos esos ingredientes propios de una novela de espías los ha aliñado el periodista Wayne Jamison en un trabajo de investigación histórica en escenarios de la provincia de Cádiz. Esvásticas en el Sur sigue la estela de La sombra del fhürer, una novela que mezclaba realidad y ficción para cuestionar el suicidio de Hitler.

El autor considera que la ciudadanía no conoce realmente la dimensión de la importancia estratégica que tuvo en aquellos años Gibraltar y el Estrecho, auténtica puerta de entrada al Mediterráneo y a Europa desde el norte de África, en manos nazis durante una parte del conflicto. Uno de los aspectos que Jamison ha querido desenmascarar es la “gran mentira” de que España fuera neutral durante la guerra. “Franco cambió ese estatus a país no beligerante, porque en la primera mitad de la guerra ayudó al bando del eje, sobre todo de sabotaje en el campo de Gibraltar”. De hecho, explica el periodista, Hitler creó una división exclusiva para España, la KO Spanien, y dentro de ella, las operaciones más importantes se desarrollaron en la provincia de Cádiz, con el objetivo de controlar el Estrecho y Gibraltar.

El Hotel Reina Cristina, en Algeciras, auténtico centro de operaciones de numerosos espías llegados a Cádiz.

Hasta tal punto era importante la Roca, que los nazis llegaron a poner una fecha para su invasión, el 11 de enero de 1941. “En Hendaya, Hitler pidió colaboración a Franco para invadir Gibraltar, porque los alemanes ya dominaban el norte de África, y era una manera de cortar el suministro de combustible a los británicos desde Oriente Medio”, afirma Jamison. Afortunadamente esa invasión quedó en nada y en 1942 el ejército aliado instaló una base de operaciones en Gibraltar. “Historiadores y expertos como Tito Vallejo o Juan José Téllez piensan que el final de la II Guerra Mundial hubiera sido otro de haber caído en manos alemanas, y yo creo que hubiera sido así”. De hecho, el documental que acompaña al libro, trabajo del fotoperiodista Javier Fergó, concluye con un inquietante testimonio que dice que, de haberse llegado a ese extremo, hoy estaríamos hablando alemán.

Que eso no haya sido posible —aunque a más de uno le habría venido bien dado el gran turismo alemán que acude a la provincia gaditana— se debe al trabajo de decenas de espías llegados desde diferentes puntos del mundo, “hasta de siete países”, según explica Wayne, algunos llegados incluso desde los lejanos Japón o Rusia. Así, el lector conocerá a la llamada Reina de Corazones, la espía más importante que operó en el Estrecho y quien trabajó primero para los nazis y luego como agente doble para los británicos; a Rosalinda Fox, la también espía británica que vivió en Guadarranque y más conocida en los últimos años por su aparición en el libro de María Dueñas “El tiempo entre costuras”, después llevado a serie de televisión; a Ian Fleming, el autor del ya inmortal 007; o al llamado espía cartujano, uno de los más importantes espías de Hitler que acabó sus días como portero de la Cartuja de Jerez.

Todo ello en 49 capítulos, cada uno totalmente independiente del otro, “pequeños trazos que lo que intentan es componer un boceto sobre la importancia de la zona en la Segunda Guerra Mundial”. Y como denominador común de todos ellos, “no buscar la verdad absoluta, porque es imposible, pero sí acercarme a ella lo más posible”. Y el autor concluye su entrevista con una reflexión: “La historia nos tiene que servir de advertencia, porque todo lo que se cuenta tanto en el libro como en el documental sucedió no hace tanto y no tan lejos. Y en estos tiempos que vivimos, hay que tener más en cuenta que nunca que hay que aprender de la historia”.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.