Ediciones:

Seguir en Discover

córdoba

El milagro médico de Greta, la bebé de El Cuervo: de un fallo cardiaco terminal a un trasplante pionero en Andalucía

El Hospital Reina Sofía de Córdoba realiza con éxito el primer trasplante cardíaco infantil ABO incompatible de Andalucía a una niña de cinco meses que llegó con fallo cardiaco terminal

  • Jessica y Juan Luis, los padres de Greta, la bebé a la que le han realizado en Córdoba el primer trasplante cardíaco infantil ABO incompatible en Andalucía realizado en Córdoba. -

Greta tiene cinco meses y ya forma parte de un hito médico en Andalucía. El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha realizado con éxito el primer trasplante cardíaco infantil ABO incompatible de la comunidad, una intervención de enorme complejidad que amplía las opciones de acceso al trasplante para los pacientes más pequeños. La bebé, procedente de Sevilla, ingresó en el centro cordobés con una miocardiopatía dilatada de probable origen genético que había evolucionado hasta una situación de fallo cardiaco terminal. En ese escenario, el trasplante se convirtió en su única alternativa terapéutica.

Greta llegó al Reina Sofía con apenas dos meses de vida y cinco kilos de peso. Primero necesitó soporte circulatorio con Ecmo, un sistema de oxigenación por membrana extracorpórea que actúa como un corazón artificial, y después con un dispositivo Berlin Heart, que permitió mantener la función cardiaca como puente hasta la llegada del órgano.

Una bebé de Sevilla y una carrera contra el tiempo

El trasplante se realizó el pasado mes de diciembre y la evolución de la niña está siendo favorable, tanto desde el punto de vista cardiológico como neurológico. El hospital ha presentado este lunes el caso con motivo del inicio de su XXIV Semana de la Donación, que se desarrollará hasta el viernes 5.

Su madre, Jessica, ha agradecido el trabajo de los profesionales del hospital cordobés porque gracias a ellos “podemos estar hoy en día con mi niña”. También ha recordado que la familia vivió “una situación muy difícil”, aunque el acompañamiento recibido les ayudó a sobrellevarla de forma más amena.

  • Un quirófano en un Hospital del SAS.
  • -

Actualmente, Greta tiene las visitas restringidas y no se relaciona con otros bebés porque aún no tiene vacunas puestas. Sus padres esperan que supere la barrera de los seis meses desde el trasplante para poder recuperar una vida más “normal”. El problema en su corazón se detectó a los 39 días de vida, “dándole un biberón”, según ha contado su madre.

La cardióloga pediátrica Elena Gómez ha explicado que Greta pertenece al grupo sanguíneo cero, por lo que, en principio, solo podría recibir un órgano de ese mismo grupo. Sin embargo, el corazón trasplantado era del grupo A. La doctora ha subrayado que estos niños “son pacientes altamente sensibles a morir en lista de espera”, de ahí la importancia de esta estrategia para ampliar sus posibilidades de vida.

Un trasplante de máxima complejidad

El valor de este procedimiento está en que permite trasplantar un corazón aunque donante y receptora no compartan el mismo grupo sanguíneo. Esta opción es especialmente relevante en lactantes, que aún no han desarrollado plenamente anticuerpos frente a otros grupos, y puede reducir los tiempos de espera en pacientes muy pequeños, donde encontrar un órgano compatible en tamaño es uno de los grandes retos.

La intervención exigió una coordinación extraordinaria entre equipos. Según explicó el enfermero perfusionista Agustín Elías, el proceso quirúrgico fue “altamente complejo”, con una “dificultad máxima”, porque no se podía mezclar la sangre del donante con la de Greta.

  • Imagen de archivo de un trasplante de corazón en el SAS.
  • -

En este trasplante fue fundamental el papel del Banco de Sangre del hospital, junto a Hematología, Inmunología, Anestesia, Perfusión y otros equipos implicados. En una intervención ABO incompatible, el reto no termina con la compatibilidad del corazón: hay que garantizar que la circulación de la receptora no contenga anticuerpos capaces de atacar el injerto.

El hematólogo Miguel Ángel Álvarez, responsable del procedimiento, ha explicado que “no se trata solo de tener sangre compatible, sino de saber exactamente qué componentes pueden administrarse y cuáles deben evitarse para no aumentar el riesgo inmunológico”. Para ello, el equipo estudió los anticuerpos que podían reaccionar frente al nuevo órgano y diseñó una estrategia transfusional específica.

  • Un quirófano de Andalucía.
  • -

Durante la cirugía, según detalló Elías, “la clave del procedimiento fue preparar de forma extracorpórea los componentes sanguíneos adecuados y realizar una exanguinación controlada de la paciente antes de reperfundir el órgano”. Es decir, se retiró progresivamente la sangre de la niña y se sustituyó por componentes compatibles con el nuevo corazón para reducir al máximo el riesgo de daño al injerto.

En la intervención participaron profesionales de Cardiología Pediátrica, Cirugía Cardiovascular, Cuidados Intensivos Pediátricos, Coordinación de Trasplantes, Banco de Sangre, Anestesia, Perfusión e Inmunología. La complejidad del caso obligó a revisar y actualizar el protocolo existente para adaptarlo a las necesidades de Greta y garantizar la máxima seguridad durante todo el proceso.

Greta tiene cinco meses y ya forma parte de un hito médico en Andalucía. El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha realizado con éxito el primer trasplante cardíaco infantil ABO incompatible de la comunidad, una intervención de enorme complejidad que amplía las opciones de acceso al trasplante para los pacientes más pequeños. La bebé, procedente de Sevilla, ingresó en el centro cordobés con una miocardiopatía dilatada de probable origen genético que había evolucionado hasta una situación de fallo cardiaco terminal. En ese escenario, el trasplante se convirtió en su única alternativa terapéutica.

Greta llegó al Reina Sofía con apenas dos meses de vida y cinco kilos de peso. Primero necesitó soporte circulatorio con Ecmo, un sistema de oxigenación por membrana extracorpórea que actúa como un corazón artificial, y después con un dispositivo Berlin Heart, que permitió mantener la función cardiaca como puente hasta la llegada del órgano.

Una bebé de Sevilla y una carrera contra el tiempo

El trasplante se realizó el pasado mes de diciembre y la evolución de la niña está siendo favorable, tanto desde el punto de vista cardiológico como neurológico. El hospital ha presentado este lunes el caso con motivo del inicio de su XXIV Semana de la Donación, que se desarrollará hasta el viernes 5.

Su madre, Jessica, ha agradecido el trabajo de los profesionales del hospital cordobés porque gracias a ellos “podemos estar hoy en día con mi niña”. También ha recordado que la familia vivió “una situación muy difícil”, aunque el acompañamiento recibido les ayudó a sobrellevarla de forma más amena.

  • Un quirófano en un Hospital del SAS.
  • -

Actualmente, Greta tiene las visitas restringidas y no se relaciona con otros bebés porque aún no tiene vacunas puestas. Sus padres esperan que supere la barrera de los seis meses desde el trasplante para poder recuperar una vida más “normal”. El problema en su corazón se detectó a los 39 días de vida, “dándole un biberón”, según ha contado su madre.

La cardióloga pediátrica Elena Gómez ha explicado que Greta pertenece al grupo sanguíneo cero, por lo que, en principio, solo podría recibir un órgano de ese mismo grupo. Sin embargo, el corazón trasplantado era del grupo A. La doctora ha subrayado que estos niños “son pacientes altamente sensibles a morir en lista de espera”, de ahí la importancia de esta estrategia para ampliar sus posibilidades de vida.

Un trasplante de máxima complejidad

El valor de este procedimiento está en que permite trasplantar un corazón aunque donante y receptora no compartan el mismo grupo sanguíneo. Esta opción es especialmente relevante en lactantes, que aún no han desarrollado plenamente anticuerpos frente a otros grupos, y puede reducir los tiempos de espera en pacientes muy pequeños, donde encontrar un órgano compatible en tamaño es uno de los grandes retos.

La intervención exigió una coordinación extraordinaria entre equipos. Según explicó el enfermero perfusionista Agustín Elías, el proceso quirúrgico fue “altamente complejo”, con una “dificultad máxima”, porque no se podía mezclar la sangre del donante con la de Greta.

  • Imagen de archivo de un trasplante de corazón en el SAS.
  • -

En este trasplante fue fundamental el papel del Banco de Sangre del hospital, junto a Hematología, Inmunología, Anestesia, Perfusión y otros equipos implicados. En una intervención ABO incompatible, el reto no termina con la compatibilidad del corazón: hay que garantizar que la circulación de la receptora no contenga anticuerpos capaces de atacar el injerto.

El hematólogo Miguel Ángel Álvarez, responsable del procedimiento, ha explicado que “no se trata solo de tener sangre compatible, sino de saber exactamente qué componentes pueden administrarse y cuáles deben evitarse para no aumentar el riesgo inmunológico”. Para ello, el equipo estudió los anticuerpos que podían reaccionar frente al nuevo órgano y diseñó una estrategia transfusional específica.

  • Un quirófano de Andalucía.
  • -

Durante la cirugía, según detalló Elías, “la clave del procedimiento fue preparar de forma extracorpórea los componentes sanguíneos adecuados y realizar una exanguinación controlada de la paciente antes de reperfundir el órgano”. Es decir, se retiró progresivamente la sangre de la niña y se sustituyó por componentes compatibles con el nuevo corazón para reducir al máximo el riesgo de daño al injerto.

En la intervención participaron profesionales de Cardiología Pediátrica, Cirugía Cardiovascular, Cuidados Intensivos Pediátricos, Coordinación de Trasplantes, Banco de Sangre, Anestesia, Perfusión e Inmunología. La complejidad del caso obligó a revisar y actualizar el protocolo existente para adaptarlo a las necesidades de Greta y garantizar la máxima seguridad durante todo el proceso.

COMENTARIOS