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La llamada más caótica de 'El Hormiguero' deja el momentazo de la noche con Lydia Bosch: "¿Es broma?"

Ondra, una mujer rumana convencida de que la respuesta era "el siete", protagonizó uno de los momentos más inverosímiles en años del programa de Pablo Motos

Ondra no sabía que la estaban grabando. Tampoco que había 6.000 euros en juego. Y desde luego no entendía por qué aquella mujer al teléfono se empeñaba en hacerle preguntas raras en lugar de dejarla contestar el siete de una vez. Lo que Ondra no podía imaginar es que su llamada iba a paralizar el plató de El Hormiguero el jueves por la noche.

Lydia Bosch y Julio Peña habían llegado al programa para presentar Fedra, en los infiernos, con la que actuarán en el Festival de Teatro Clásico de Mérida entre el 12 y el 16 de agosto. La actriz estaba especialmente lanzada esa noche, acelerada desde el primer minuto, deseando contarlo todo. Esa energía iba a chocar de frente con la de Ondra.

El programa tiene una sección en la que se llama a un número de teléfono al azar y se formula la pregunta "¿sabe usted qué es lo que quiero?". El primer intento quedó en nada: línea fuera de cobertura. En el segundo, descolgó Ondra. Y ahí empezó todo.

El siete, y punto

Lydia Bosch arrancó con su energía habitual intentando explicarle el funcionamiento del concurso. Ondra la escuchó con paciencia y zanjó el asunto: "El siete. Yo elijo el siete, ¿vale? Venga, di". La actriz hizo la pregunta reglamentaria. "El siete", respondió Ondra. Pablo Motos intervino para reconducir la situación. "El siete, siete, siete", repitió ella.

Julio Peña tomó el relevo e intentó su suerte. Mismo resultado. "Pues lo que tú quieras te digo. El siete". En un momento dado Ondra habló en plural, lo que llevó a Motos a preguntar si había alguien más en casa. "No, estoy sola", aclaró, antes de volver a lo importante: "Venga, la pregunta. El siete".

"¿En serio esto está pasando?"

Lydia Bosch llevaba varios minutos mirando a Pablo Motos con los ojos como platos. "¿En serio esto está pasando de verdad? ¿Es real? Es una broma, ¿verdad?", preguntó en voz alta. El presentador confirmó entre risas que no había ningún truco. Julio Peña había optado por el silencio como mejor estrategia.

Motos cerró la llamada antes de que aquello fuera a más: "Gracias, Ondra. No te has llevado los 6.000, pero nos has hecho pasar un gran momento". Por primera vez en mucho tiempo, las hormigas no habían sido las protagonistas del caos. Tamara Falcó lo resumió desde el plató: "Yo le hubiera dado los 6.000 euros".

Ondra no sabía que la estaban grabando. Tampoco que había 6.000 euros en juego. Y desde luego no entendía por qué aquella mujer al teléfono se empeñaba en hacerle preguntas raras en lugar de dejarla contestar el siete de una vez. Lo que Ondra no podía imaginar es que su llamada iba a paralizar el plató de El Hormiguero el jueves por la noche.

Lydia Bosch y Julio Peña habían llegado al programa para presentar Fedra, en los infiernos, con la que actuarán en el Festival de Teatro Clásico de Mérida entre el 12 y el 16 de agosto. La actriz estaba especialmente lanzada esa noche, acelerada desde el primer minuto, deseando contarlo todo. Esa energía iba a chocar de frente con la de Ondra.

El programa tiene una sección en la que se llama a un número de teléfono al azar y se formula la pregunta "¿sabe usted qué es lo que quiero?". El primer intento quedó en nada: línea fuera de cobertura. En el segundo, descolgó Ondra. Y ahí empezó todo.

El siete, y punto

Lydia Bosch arrancó con su energía habitual intentando explicarle el funcionamiento del concurso. Ondra la escuchó con paciencia y zanjó el asunto: "El siete. Yo elijo el siete, ¿vale? Venga, di". La actriz hizo la pregunta reglamentaria. "El siete", respondió Ondra. Pablo Motos intervino para reconducir la situación. "El siete, siete, siete", repitió ella.

Julio Peña tomó el relevo e intentó su suerte. Mismo resultado. "Pues lo que tú quieras te digo. El siete". En un momento dado Ondra habló en plural, lo que llevó a Motos a preguntar si había alguien más en casa. "No, estoy sola", aclaró, antes de volver a lo importante: "Venga, la pregunta. El siete".

"¿En serio esto está pasando?"

Lydia Bosch llevaba varios minutos mirando a Pablo Motos con los ojos como platos. "¿En serio esto está pasando de verdad? ¿Es real? Es una broma, ¿verdad?", preguntó en voz alta. El presentador confirmó entre risas que no había ningún truco. Julio Peña había optado por el silencio como mejor estrategia.

Motos cerró la llamada antes de que aquello fuera a más: "Gracias, Ondra. No te has llevado los 6.000, pero nos has hecho pasar un gran momento". Por primera vez en mucho tiempo, las hormigas no habían sido las protagonistas del caos. Tamara Falcó lo resumió desde el plató: "Yo le hubiera dado los 6.000 euros".

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