La Cartuja de Jerezinicia una nueva actuación de conservación destinada a intervenir sobre dos de sus elementos arquitectónicos: la espadaña de la torre del reloj y la cubierta del Capítulo de Padres. El objetivo de esta actuación es garantizar “la estabilidad, conservación y protección futura de ambas estructuras históricas, consideradas fundamentales para la integridad del conjunto monumental”, señala el informe del arquitecto Miguel Ángel López. A lo largo de esta semana se está procediendo a la instalación del complicado andamiaje necesario para una actuación de estas características.
Uno de los perfiles más reconocibles de la Cartuja
La espadaña, levantada durante una de las etapas de expansión y consolidación del monasterio, constituye uno de los elementos más reconocibles del perfil arquitectónico de la Cartuja. El paso del tiempo y las patologías detectadas en sus fábricas han hecho necesaria una actuación específica destinada a frenar su deterioro y asegurar su conservación mediante trabajos especializados de restauración.
El andamiaje instalado esta mañana en la espadaña del Reloj.
MANU GARCÍA
Recuperación de la cubierta del Capítulo de Padres
La intervención contempla además la recuperación de la cubierta del Capítulo de Padres, un espacio de especial relevancia histórica cuya techumbre presenta un destacado valor patrimonial. Los estudios realizados sitúan esta estructura de madera entre los años 1918 y 1920, lo que la convierte en un elemento singular dentro de la evolución constructiva del monasterio.
La restauración permitirá garantizar su estabilidad y preservar una parte esencial de la historia material del conjunto monumental.
Vista aérea del perfil de la espadaña.
MANU GARCÍA
Equipo especializado en patrimonio histórico
El proyecto ha sido redactado por los arquitectos Miguel Ángel López Barba y Delia Villaverde Montero, de MALBArquitectos, responsables de la dirección y desarrollo técnico de la intervención junto a los arquitectos técnicos Manuel Aranda Agar y Ernesto Rodríguez Parra.
La actuación contará además con un equipo multidisciplinar especializado en patrimonio histórico integrado por el restaurador Agustín Pina y la arqueóloga Raquel Utrera, cuya participación permitirá abordar los trabajos desde una perspectiva integral que combinará el análisis arquitectónico, histórico, arqueológico y de conservación patrimonial.
Técnicas avanzadas de documentación y análisis
Los trabajos estarán apoyados por técnicas avanzadas de documentación y análisis, entre ellas levantamientos mediante escáner láser de alta precisión y estudios históricos específicos que permitirán obtener una lectura detallada del estado actual del monumento y desarrollar una intervención respetuosa con los valores patrimoniales del edificio.
Estas obras corren a cargo del 2% Cultural, un programa del Gobierno de España gestionado por los ministerios de Vivienda, Transportes y Cultura, que destina el 2% de los presupuestos de las grandes obras públicas a financiar trabajos de conservación, restauración y rehabilitación del patrimonio histórico español, explicó Manuel Pareja, responsable del conjunto monumental. No obstante, la Diócesis de Jerez aportará el 25% del coste total de la actuación.
Casa de Espiritualidad, hostelería y eventos
Al mismo tiempo, adelantó a este periódico que ya está casi ultimado el permiso de la Junta de Andalucía para acometer la obra de adecuación de las antiguas cocinas y añadió que se está trabajando “para poner en marcha la Casa de Espiritualidad el año que viene, en el primer trimestre del 27”. Este espacio ocupará las antiguas celdas del claustro grande.
En cuanto al aparcamiento, “seguimos en proceso”, al igual que ocurre con la iniciativa de ubicar un bar en el monasterio, un proyecto en el que “se está trabajando con los técnicos del Ayuntamiento porque tiene que autorizarlo”. “Tampoco tenemos una prisa excesiva; poco a poco, ya que estas intervenciones tienen un elevado coste económico”, advierte.
Otra fuente de ingresos que se está estudiando es la utilización de espacios para la celebración de eventos, aunque únicamente de carácter comercial y similares, siempre que no impliquen actuaciones musicales o festivas, como podría ser el caso de las bodas, que están descartadas.
La Cartuja de Jerezinicia una nueva actuación de conservación destinada a intervenir sobre dos de sus elementos arquitectónicos: la espadaña de la torre del reloj y la cubierta del Capítulo de Padres. El objetivo de esta actuación es garantizar “la estabilidad, conservación y protección futura de ambas estructuras históricas, consideradas fundamentales para la integridad del conjunto monumental”, señala el informe del arquitecto Miguel Ángel López. A lo largo de esta semana se está procediendo a la instalación del complicado andamiaje necesario para una actuación de estas características.
Uno de los perfiles más reconocibles de la Cartuja
La espadaña, levantada durante una de las etapas de expansión y consolidación del monasterio, constituye uno de los elementos más reconocibles del perfil arquitectónico de la Cartuja. El paso del tiempo y las patologías detectadas en sus fábricas han hecho necesaria una actuación específica destinada a frenar su deterioro y asegurar su conservación mediante trabajos especializados de restauración.
El andamiaje instalado esta mañana en la espadaña del Reloj.
MANU GARCÍA
Recuperación de la cubierta del Capítulo de Padres
La intervención contempla además la recuperación de la cubierta del Capítulo de Padres, un espacio de especial relevancia histórica cuya techumbre presenta un destacado valor patrimonial. Los estudios realizados sitúan esta estructura de madera entre los años 1918 y 1920, lo que la convierte en un elemento singular dentro de la evolución constructiva del monasterio.
La restauración permitirá garantizar su estabilidad y preservar una parte esencial de la historia material del conjunto monumental.
Vista aérea del perfil de la espadaña.
MANU GARCÍA
Equipo especializado en patrimonio histórico
El proyecto ha sido redactado por los arquitectos Miguel Ángel López Barba y Delia Villaverde Montero, de MALBArquitectos, responsables de la dirección y desarrollo técnico de la intervención junto a los arquitectos técnicos Manuel Aranda Agar y Ernesto Rodríguez Parra.
La actuación contará además con un equipo multidisciplinar especializado en patrimonio histórico integrado por el restaurador Agustín Pina y la arqueóloga Raquel Utrera, cuya participación permitirá abordar los trabajos desde una perspectiva integral que combinará el análisis arquitectónico, histórico, arqueológico y de conservación patrimonial.
Técnicas avanzadas de documentación y análisis
Los trabajos estarán apoyados por técnicas avanzadas de documentación y análisis, entre ellas levantamientos mediante escáner láser de alta precisión y estudios históricos específicos que permitirán obtener una lectura detallada del estado actual del monumento y desarrollar una intervención respetuosa con los valores patrimoniales del edificio.
Estas obras corren a cargo del 2% Cultural, un programa del Gobierno de España gestionado por los ministerios de Vivienda, Transportes y Cultura, que destina el 2% de los presupuestos de las grandes obras públicas a financiar trabajos de conservación, restauración y rehabilitación del patrimonio histórico español, explicó Manuel Pareja, responsable del conjunto monumental. No obstante, la Diócesis de Jerez aportará el 25% del coste total de la actuación.
Casa de Espiritualidad, hostelería y eventos
Al mismo tiempo, adelantó a este periódico que ya está casi ultimado el permiso de la Junta de Andalucía para acometer la obra de adecuación de las antiguas cocinas y añadió que se está trabajando “para poner en marcha la Casa de Espiritualidad el año que viene, en el primer trimestre del 27”. Este espacio ocupará las antiguas celdas del claustro grande.
En cuanto al aparcamiento, “seguimos en proceso”, al igual que ocurre con la iniciativa de ubicar un bar en el monasterio, un proyecto en el que “se está trabajando con los técnicos del Ayuntamiento porque tiene que autorizarlo”. “Tampoco tenemos una prisa excesiva; poco a poco, ya que estas intervenciones tienen un elevado coste económico”, advierte.
Otra fuente de ingresos que se está estudiando es la utilización de espacios para la celebración de eventos, aunque únicamente de carácter comercial y similares, siempre que no impliquen actuaciones musicales o festivas, como podría ser el caso de las bodas, que están descartadas.
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