Angelita Gómez y su legado vivo

Angelita Gómez y su legado vivo

Primera parte de la serie 'Angelita Gómez: Baile y Magisterio'.

20-02-2017 / 20:46 h.
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Los territorios, las ciudades, no son un conjunto de naturaleza o de edificios, más bien adquieren sus significados más profundos cuando se aprecian como un espacio vivo, donde las personas que lo habitaron o habitan han dejado sus múltiples huellas. A todo ello lo llamamos a veces tradición, a veces cultura. Y no se puede entender profundamente la personalidad de un territorio o de una ciudad sin integrar, como un poliedro, esas múltiples aportaciones significativas —y en origen personales— que devienen en cultura de la comunidad. Jerez es un claro ejemplo de ello: no podríamos entenderla como ciudad sin conocer esa imagen polifacética donde son indispensables Ramón de Cala y Lola Flores, Álvaro Domecq y La Mano Negra, o Manuel Torre y Angelita Gómez.


Retrato de la bailaora María Pantoja.

Angelita Gómez, con una larga y brillante contribución al baile flamenco, ha sabido enlazar con la mejor tradición del baile de Jerez, gracias especialmente  a su maestra, la gran bailaora y maestra de baile —hoy tristemente olvidada— María Pantoja, quien comenzó actuando en 1921 en el Kursaal sevillano, con La Malena y La Macarrona, y pronto se retiró para dedicarse a la enseñanza del baile. Contaba una vez María Pantoja: “El baile flamenco no es saltá como los cigarrones, que es lo que hacen muchas ahora, no volverse loca en el escenario, corriendo pa cá y pa yá. El baile flamenco se baila en cuatro losas, pero poniendo el alma en el movimiento y en el cante... ¿Y el repiqueteo que le hacen ahora a los bailes? Si eso parece pa caballos de la remonta en er picaero!”

Angelita Gómez recibió de niña esta y otras muchas enseñanzas de María Pantoja, al punto de que la propia Angelita confesaría: ”María Pantoja me enseñó muchísimos secretos del baile flamenco y del baile gitano, y por eso dicen que yo bailo como si fuera uno más de ellos, una gitana más". Después, Angelita aprendió otras muchas técnicas de la mano de su otro gran maestro el gran guitarrista Sebastián Núñez, con el que —desde muy niña— actuó en cuadros flamencos en bodegas, en cortijos, palacios, y en la Feria de Jerez: "En la Feria hacíamos doblete. Estábamos en la Previsión Andaluza, en la caseta de Fino Campero, en la de Aviación, la peña taurina, el tablao del Ayuntamiento, que era para el pueblo, no como el templete, que era para gente pudiente... todas las noches trabajábamos ahí el cuadro flamenco de Sebastián Núñez: El Pili, Canaleja de Jerez, Carbonero, Sebastián Núñez, Chano, su hijo, la Gitana Blanca, El Roque, El Chiripa, una Angelita con siete años, mu chiquitita... Es un recuerdo precioso. Yo era la niña chica, el regalito".


Cuadro flamenco en la Feria de Jerez. Angelita es la tercera por la derecha.

Angelita, en un gesto que le honra, siempre ha mostrado reconocimiento y devoción por todos sus maestros, y así lo ha contado muchas veces: "En aquellos años, por los 50, cuando yo veía a mis maestros por la calle, para mí era el día más feliz porque había visto a tal o cual cantaor, bailaor o guitarrista. Haberle dado un beso a mis maestros, a María Pantoja, a Sebastián Núñez, era algo que me embrujaba".

Tras esa infancia y adolescencia actuando en Jerez y alrededores, Angelita marchó en 1964 a Caracas, donde estuvo varios años en la Cueva Gitana de Monterrey. Allí conoció al que sería su marido, Vito Valerio, con quien se casó en 1966, y tras unos años en Venezuela y después en Italia y en New York, finalmente regresó a España —y a Jerez— de forma definitiva en 1983. Tras casarse, abandonó el baile en los escenarios, pero mantuvo su actividad como  maestra de baile, algo que ya venía haciendo desde los 11 años. En Jerez, montó primero en 1983  la Escuela de Arte Flamenco, junto con Manuel Morao, y dos años después se independizó, creando en 1985 su Escuela de Baile Flamenco Angelita Gómez, en la calle Porvera. Desde ahí, y durante 18 años, por sus clases han pasado miles de alumnas y alumnos a los que Angelita ha sabido transmitir el baile, según lo entiende ella, aportando su propia personalidad pero siendo fiel al gran río de la tradición que le legaron sus maestros. Así, ha enseñado como nadie el baile por bulerías de Jerez, y ha expresado públicamente, en numerosas ocasiones, su pensamiento sobre el baile actual: "Ahora se baila no mejor que nunca, sino con más técnica y el flamenco, o como yo lo siento, no es perfección, es sentimiento. Claro que hay que tener técnica, por supuesto, pero hoy se ve muy poco respeto hacia el cante, hacia la guitarra".


Angelita, en su Escuela de Baile Flamenco.

"Siempre se ha dicho: baila bien, mueve las manos. Hoy hay muy pocos bailaores y bailaoras que muevan las manos, los hombres como hombres y las mujeres como mujeres. Hoy, todos iguales, y antiguamente había una gran diferencia. Las caderas de las mujeres eran dibujás, hoy taconean las mujeres igual que lo hombres, y así todo".

"Hoy en el escenario no se anda, se corre, porque es lo más fácil. Andar con empaque, con dominio... Hoy todo el mundo va a ver quien corre más". Toda esta labor inmensa de enseñanza flamenca la cuenta ella misma, con humildad y grandeza: "He puesto sólo un ladrillito para seguir enseñando lo que me enseñaron mis mayores. Yo no aprendí sola. Sola no se aprende. Tú naces, pero tienes que ir a que te pulan. Yo tuve maestros maravillosos que ahora creo se hubiesen sentido tan orgullosos de mi como yo me siento de mis alumnos. Gente como María Pérez, María Pantoja, Sebastián Núñez, o las vivencias de fiestas con Paco Laberinto, El Borrico, Remache, Canaleja, Terremoto, Diamante Negro.... era la crema de la crema. Era lo que teníamos y lo que vivíamos".

Por todo ello Angelita Gómez se ha hecho merecedora de una larga lista de premios y distinciones, al que ahora viene a sumarse la exposición Angelita Gómez: Baile y magisterio”, que el próximo miércoles 22 de febrero se inaugura en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco. Y muchos nos alegramos porque creemos que el baile de Jerez en el futuro tendrá el eco y la huella que Angelita Gómez ha sabido transmitir a sus alumnas y alumnos, ese eco que viene de muy lejos, y que ella recibió a su vez de María Pantoja, ese eco que caracteriza el baile de Jerez. ¡Honores a Angelita Gómez!


Cartel de la exposición 'Angelita, baile y magisterio'.

Para más información, accede al Archivo Documental de Angelita Gómez: http://canalflamenco.es/angelitagomez/

 
 
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