Desde hace meses, venimos denunciando en esta columna una forma banal de la gestión de lo público que es demasiado recurrente en todas las fuerzas políticas. Y lo que es peor, tristemente, parece haber trascendido el círculo político hasta convertirse en una manera de relación social

Antonio Ramírez de Arellano | Antonio Valverde Asencio

Antonio Ramírez de Arellano

Mientras la política española se consume en el ruido, León XIV ha puesto sobre la mesa el debate que otros evitan: quién gobernará la inteligencia artificial y qué quedará de la dignidad humana si nadie se atreve a mirar más allá del corto plazo

Antonio Ramírez de Arellano | Antonio Valverde Asencio

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