Vida

El ‘Airbnb’ de las piscinas privadas llega a Andalucía

La plataforma web 'Swimmy' permite alquilar piscinas a precios asequibles en varios puntos del territorio español

Quien tiene una piscina en casa, tiene un tesoro. Eso debieron pensar las personas que a principios de julio se atrevieron a compartir sus piscinas privadas con desconocidos. Bueno, más que compartir, alquilar, porque en eso consiste la plataforma web Swimmy.es, creada en Francia hace dos años y que este verano ha recalado en tierras españolas para alivio de quien no sabe cómo refrescarse cuando aprieta el calor y no tiene cerca ni la playa ni a un amigo con piscina.

En Swimmy aseguran que “la felicidad se comparte”. Ese es el lema que da la bienvenida a quienes acceden a la web de lo que ya se ha bautizado —acertadamente— como “el Airbnb de las piscinas” y que está teniendo muy buena acogida en España. “Los españoles son adeptos de la economía colaborativa, de hecho muchos nos dicen que estaban esperando una plataforma así“, explica a lavozdelsur.es Alexia O’Mahony, responsable del Desarrollo de Negocio de Swimmy en España.

Esta innovadora idea llegó a nuestro país porque “España es el segundo mercado de piscinas en Europa, después de Francia, y también porque el verano en España es largo y no todos tienen piscinas”, añade. De hecho, en las ciudades de interior como Sevilla y Madrid es donde más propietarios ofrecen sus instalaciones en alquiler.

En Andalucía existe una veintena de piscinas disponibles, por precios que oscilan entre los 10 y los 25 euros por persona. En la provincia de Cádiz se ha sumado recientemente una en el municipio serrano de El Bosque, la única por el momento, quizás porque al tener el atractivo de la playa a tiro de piedra, alquilar una piscina en tierras gaditanas es una alternativa menos usual. Por contra, Almería y Granada son por ahora las dos únicas provincias andaluzas que no se han subido aún al carro del alquiler de piscinas.

“Mi piscina está libre porque estoy trabajando todo el día”, explica Romina G., propietaria en El Bosque. Ella asegura que la motivación de ponerla en alquiler ha sido la de “sacarle alguna rentabilidad” durante esos días en que ella no puede disfrutar de su piscina. Aunque por el momento -comenta- las solicitudes que le ha llegado se han producido en fechas en las que no estaba disponible.

“Estuvimos en contacto con los primeros propietarios y la verdad es que la experiencia ha sido un éxito tanto para el propietario como para el inquilino. Según ellos, han podido disfrutar de un momento de convivencia, tranquilidad y simplicidad”, expone Alexia O’Mahony para lavozdelsur.es.

Piscina de Manuel T. en Sevilla. FOTO: Swimmy.es

Manuel Torrelo, un vecino de Palomares del Río (Sevilla) que forma parte de esta plataforma desde hace solo diez días, relata que conoció esta nueva tendencia de alquilar piscinas en un reportaje de televisión y pensó “¡qué buena idea!”. Para él este sistema no se presenta como una oportunidad de negocio, sino para cumplir una idea con la que siempre soñó: montar un hotel rural.

Aunque alquilar una piscina dista mucho de eso, Manuel explica que en su oferta en la web añade como extras el ofrecer un servicio de comidas personalizadas que él mismo cocina, “bien con lo que me sugieran los alquiladores o bien dejándose sorprender”, matiza. Hasta la fecha ya ha alquilado la piscina a un grupo de jóvenes que celebraron un cumpleaños y todo fue según lo acordado. “La experiencia está siendo muy satisfactoria”.

Más de 50 piscinas en toda España

El sistema de Swimmy es sencillo. La inscripción en esta plataforma es gratuita para propietarios y usuarios, de forma que quien quiera alquilar por unas horas una piscina solo tiene que acceder a la web y buscar por zonas la que mejor le convenga por emplazamiento o por características. Las hay que además de piscina ofrecen barbacoa, tumbonas, hay piscinas con jardín, otras que permiten la entrada a mascotas…, un sinfín de posibilidades para combatir el calor (o el aburrimiento) con un buen chapuzón.

Las limitaciones de horas las establece el propietario de la piscina, que puede optar por alquilarla durante una hora, una tarde o incluso un día entero. Una plataforma que en solo tres semanas acumula más de mil usuarios y más de 50 piscinas repartidas por rincones de Madrid, Barcelona, Sevilla, Córdoba, Jaén, Valencia, Murcia, Málaga, Alicante o Zaragoza, aunque su número va en aumento poco a poco. En Francia, de donde es originaria esta idea de economía colaborativa cuenta con más de 40.000 usuarios y mil piscinas.

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