El inspector Crespo de la Policía Local de Jerez vuelve a su 'casa' del Almendral con recuerdo a Tundidor: "Aunque me veas duro, soy un poco llorón"
Agente de la Local durante 35 años, ha acudido a la presentación del proyecto que dará nueva vida a la Jefatura donde echó los dientes y entró siendo un crío. Fue quien le dijo al subinspector de su quinta, José María Tundidor, aquel día de 2020 que se fuera a casa... Acabó muriendo por covid
Juan Manuel Crespo Bueno ha vuelto a cruzar la puerta de la antigua Jefatura de la Policía Local de Jerez, en El Almendral, con la misma sensación con la que se regresa a un lugar que fue mucho más que un centro de trabajo. Allí entró con 25 años. Hoy tiene 59 y acumula “34 años para 35” en la Policía Local. Llegó siendo un crío, hizo allí la academia, empezó como policía y ahora es inspector.
La entrada en la antigua Jefatura.
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JUAN CARLOS TORO
El regreso se produjo durante la presentación del proyecto que dará una nueva vida al edificio, cerrado tras el traslado de la Policía Local a la avenida de la Universidad. Para él, sin embargo, esas paredes siguen cargadas de memoria. “Se me ponen los vellos de punta porque yo he pasado aquí muchas horas”.
No tarda en emocionarse. Lo admite sin disfrazarlo: “Yo es que soy un poco llorón, que tú me ves así un poco duro. Pero, hombre, te emociona”. El inspector habla de “muchos sinsabores”, de muchas horas de trabajo y también de despedidas. “Aquí hemos despedido a compañeros que han fallecido”.
Por dentro de la Jefatura.
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JUAN CARLOS TORO
Juan Manuel admite que la actual comisaría está “mucho mejor” que la antigua. “No hay comparación”, afirma. En El Almendral, dice, no tenían aire acondicionado y las instalaciones no eran las adecuadas. Pero la nostalgia pesa más que las carencias. “Cada vez que paso por aquí, a mí me da mucha pena”.
Fotos antiguas de agentes.
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JUAN CARLOS TORO
El recuerdo más duro tiene nombre propio y una fecha marcada por todos. “Cuando hablan de covid automáticamente me acuerdo de mi compañero Tundidor”, señala. Era subinspector y, según recuerda, “un tío muy querido” por la plantilla.
Juan Manuel rememora incluso una conversación en el propio edificio. “Tundi, vete a tu casa, tío. ¿No ves que estás enfermo?”, le dijo al verlo con fiebre. Al día siguiente ingresó. Después llegaron urgencias, la UCI y su fallecimiento.
Pero en aquella antigua Jefatura también hubo risas, noches de Navidad, fines de año de servicio y compañerismo. “Aquí estuvo todo el mundo a una”. Por eso, al volver, Juan Manuel no ve solo un edificio. Ve una vida entera.
Juan Manuel Crespo Bueno ha vuelto a cruzar la puerta de la antigua Jefatura de la Policía Local de Jerez, en El Almendral, con la misma sensación con la que se regresa a un lugar que fue mucho más que un centro de trabajo. Allí entró con 25 años. Hoy tiene 59 y acumula “34 años para 35” en la Policía Local. Llegó siendo un crío, hizo allí la academia, empezó como policía y ahora es inspector.
La entrada en la antigua Jefatura.
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JUAN CARLOS TORO
El regreso se produjo durante la presentación del proyecto que dará una nueva vida al edificio, cerrado tras el traslado de la Policía Local a la avenida de la Universidad. Para él, sin embargo, esas paredes siguen cargadas de memoria. “Se me ponen los vellos de punta porque yo he pasado aquí muchas horas”.
No tarda en emocionarse. Lo admite sin disfrazarlo: “Yo es que soy un poco llorón, que tú me ves así un poco duro. Pero, hombre, te emociona”. El inspector habla de “muchos sinsabores”, de muchas horas de trabajo y también de despedidas. “Aquí hemos despedido a compañeros que han fallecido”.
Por dentro de la Jefatura.
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JUAN CARLOS TORO
Juan Manuel admite que la actual comisaría está “mucho mejor” que la antigua. “No hay comparación”, afirma. En El Almendral, dice, no tenían aire acondicionado y las instalaciones no eran las adecuadas. Pero la nostalgia pesa más que las carencias. “Cada vez que paso por aquí, a mí me da mucha pena”.
Fotos antiguas de agentes.
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JUAN CARLOS TORO
El recuerdo más duro tiene nombre propio y una fecha marcada por todos. “Cuando hablan de covid automáticamente me acuerdo de mi compañero Tundidor”, señala. Era subinspector y, según recuerda, “un tío muy querido” por la plantilla.
Juan Manuel rememora incluso una conversación en el propio edificio. “Tundi, vete a tu casa, tío. ¿No ves que estás enfermo?”, le dijo al verlo con fiebre. Al día siguiente ingresó. Después llegaron urgencias, la UCI y su fallecimiento.
Pero en aquella antigua Jefatura también hubo risas, noches de Navidad, fines de año de servicio y compañerismo. “Aquí estuvo todo el mundo a una”. Por eso, al volver, Juan Manuel no ve solo un edificio. Ve una vida entera.
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