Ediciones:

Seguir en Discover

el reservado

Raule: "El éxito me llegó con los pies en el suelo; si me hubiera pasado con 25 años, ahora mismo no estaría aquí"

El cantante jerezano ha pasado por 'El Reservado', el pódcast de lavozdelsur.es. "Un dia dije que si no funcionaba, hasta aquí". Y funcionó

  • Raule, entrevistado por Manuel Mesa. -

Raule (Raúl Rubiales, Jerez, 1984) se ha convertido en un artista en crecimiento que reivindica su origen allá donde va. Esta semana ha pasado por el podcast El Reservado de lavozdelsur.es, conducido por Manuel Mesa. Y ha hablado desde los tiempos en que montaba aires acondicionados en la base de Rota hasta los escenarios llenos de hoy.

"Si esto a mí me llega a pasar con 25 o 27 años, ahora mismo no estoy aquí", reconoce con una franqueza poco habitual. "Me hubiera vuelto loco. Pero me pasó ya con los pies en el suelo, con una relación estable, con la cabeza centrada y sabiendo lo que quería".

La última bala

El momento clave de su carrera tiene fecha y lugar precisos. Durante el confinamiento, Raule se fue a trabajar a la base de Rota con su colega y productor Paquito. "Los dos ahí a montar aire acondicionado sin tener ni puñetera idea", cuenta. Había que llenar la nevera y pagar el alquiler. Mientras tanto, grabó La habitación prohibida. "Cuando saqué esa canción dije: si esto no funciona, hasta aquí. Voy a seguir haciendo canciones, pero no me lo voy a tomar tan en serio".

Le funcionó. Y le funcionó con una bulería. "Yo le decía a Paquito: esto al final no deja de ser una bulería, tío. Y él me decía: sí, pero es tu identidad, es tu sello". La canción arrancó con mil visitas, luego dos mil... y al cabo de una semana rondaba las ochenta mil. "Decíamos: ¿qué está pasando?".

  • Un momento de la entrevista a Raule.
  • -

Lo que vino después fue una temporada de chiringuitos del Palmar, mascarillas y butacas separadas. "A esa gente le debo la vida", dice Raule, "porque ellos fueron los que me dijeron que lo que estaba haciendo estaba bien hecho".

Jerez, el barrio y no ser profeta en su tierra

A pesar del premio Ciudad de Jerez que recibió el año pasado —"de los que más me ha gustado porque por fin mi tierra reconoce el curro que llevo"—, el artista admite sin dramas que en su ciudad tardó en calar. "Con el pelotazo que dimos con La Lola, con Déjalo Conmigo, yo en Jerez vendía 50 entradas. Y agradecido, ¿sabes? Los otros 50 que venían, venían gratis porque eran colegas. Yo en Jerez nunca he sido profeta, como se suele decir".

Si hay un tema que desborda a Raule, ese es su hijo Avi. "Tú lo que me preguntes de mi hijo, ya me has matado", avisa. La canción que le dedicó es, dice, "la más difícil que he escrito".

  • La charla con Raule.
  • -

El disco Zurdo —uno de sus más exitosos— lo compuso prácticamente en un parque, guitarra en mano, mientras cuidaba al bebé. "Biberón, pañal, otra vez la guitarra. Así nueve meses. Creo que aprendió a hablar con la música".

¿El dinero da la felicidad? "No, lo da la familia. Eso te lo aseguro. Y los colegas y los buenos ratos". Lo que sí valora del dinero es otra cosa: "Me da seguridad. Saber que mi casa está pagada, que mi hijo va a estar en un buen colegio, que si alguien en mi familia tiene un problema, yo le puedo ayudar. Lo demás no vale para nada".

 

Raule (Raúl Rubiales, Jerez, 1984) se ha convertido en un artista en crecimiento que reivindica su origen allá donde va. Esta semana ha pasado por el podcast El Reservado de lavozdelsur.es, conducido por Manuel Mesa. Y ha hablado desde los tiempos en que montaba aires acondicionados en la base de Rota hasta los escenarios llenos de hoy.

"Si esto a mí me llega a pasar con 25 o 27 años, ahora mismo no estoy aquí", reconoce con una franqueza poco habitual. "Me hubiera vuelto loco. Pero me pasó ya con los pies en el suelo, con una relación estable, con la cabeza centrada y sabiendo lo que quería".

La última bala

El momento clave de su carrera tiene fecha y lugar precisos. Durante el confinamiento, Raule se fue a trabajar a la base de Rota con su colega y productor Paquito. "Los dos ahí a montar aire acondicionado sin tener ni puñetera idea", cuenta. Había que llenar la nevera y pagar el alquiler. Mientras tanto, grabó La habitación prohibida. "Cuando saqué esa canción dije: si esto no funciona, hasta aquí. Voy a seguir haciendo canciones, pero no me lo voy a tomar tan en serio".

Le funcionó. Y le funcionó con una bulería. "Yo le decía a Paquito: esto al final no deja de ser una bulería, tío. Y él me decía: sí, pero es tu identidad, es tu sello". La canción arrancó con mil visitas, luego dos mil... y al cabo de una semana rondaba las ochenta mil. "Decíamos: ¿qué está pasando?".

  • Un momento de la entrevista a Raule.
  • -

Lo que vino después fue una temporada de chiringuitos del Palmar, mascarillas y butacas separadas. "A esa gente le debo la vida", dice Raule, "porque ellos fueron los que me dijeron que lo que estaba haciendo estaba bien hecho".

Jerez, el barrio y no ser profeta en su tierra

A pesar del premio Ciudad de Jerez que recibió el año pasado —"de los que más me ha gustado porque por fin mi tierra reconoce el curro que llevo"—, el artista admite sin dramas que en su ciudad tardó en calar. "Con el pelotazo que dimos con La Lola, con Déjalo Conmigo, yo en Jerez vendía 50 entradas. Y agradecido, ¿sabes? Los otros 50 que venían, venían gratis porque eran colegas. Yo en Jerez nunca he sido profeta, como se suele decir".

Si hay un tema que desborda a Raule, ese es su hijo Avi. "Tú lo que me preguntes de mi hijo, ya me has matado", avisa. La canción que le dedicó es, dice, "la más difícil que he escrito".

  • La charla con Raule.
  • -

El disco Zurdo —uno de sus más exitosos— lo compuso prácticamente en un parque, guitarra en mano, mientras cuidaba al bebé. "Biberón, pañal, otra vez la guitarra. Así nueve meses. Creo que aprendió a hablar con la música".

¿El dinero da la felicidad? "No, lo da la familia. Eso te lo aseguro. Y los colegas y los buenos ratos". Lo que sí valora del dinero es otra cosa: "Me da seguridad. Saber que mi casa está pagada, que mi hijo va a estar en un buen colegio, que si alguien en mi familia tiene un problema, yo le puedo ayudar. Lo demás no vale para nada".

 

COMENTARIOS