Mientras Ceuta sigue sumida en el más absoluto caos, la escalada de precios parece imparable y el problema de la vivienda, tras ocho años de inacción, se pretende resolver en cuestión de días, todo ello en un clima de crispación y polarización cada vez más peligroso. Es hora de que los ciudadanos decidan en las urnas
¿Quieres dejar tu comentario?