El esaborío de la Semana Santa
Dalequetepega
La Semana Santa se puede ver con el corazón o con la razón aunque al final mezclamos ambos elementos, es inevitable o casi. Si la ves con el corazón se te eriza la piel. Hasta se escapa una lagrimita recordando la juventud que se fue para no volver y los seres muy queridos que se marcharon mientras tú haces oposiciones para imitarlos y lograr un escaño en el más allá



































































































