Las Fiestas de la Vendimia tocan a su fin y el argumentario (festivo, a falta de otros) de Jerez de la Fra ha comenzado a virar y a poner proa hacia las Zambombas, como no podía ser de otra manera. De hecho, Jerez se ha convertido en una especie de juego de la oca gigante en que se va saltando de ciclo festivo en ciclo festivo.
No hay que alarmarse, se podría decir que es algo consustancial a los tiempos líquidos que nos ha tocado vivir. Pasa en todas partes. Acababa de llegar, al borde del fuera de control (es una manera de hablar) el último contrarrelojista de La Vuelta, cuando ya tenías a decenas de personas agolpadas ante la puerta de los Claustros de Santo Domingo para entrar en ‘De Copa en Copa’, esta cita, sí, un auténtico clásico de las Fiestas de la Vendimia que concluyen este finde.
Pero empezábamos hablando de las Zambombas y lo hacíamos con fundamento, claro: los dos hitos que se han producido ya esta semana. El caso, querido lector, estimada lectora, que nos lees más allá de El Cuervo y de la Sierra de San Cristóbal, es que probablemente no te hayas enterado de que en Jerez de la Fra ya se han entonado los primeros villancicos. ¿Efectos del calor? No exactamente, aunque puede que algo de eso haya. En las colas que se formaron en el Teatro Villamarta para la adquisición de entradas para el –ya tradicional, se puede decir– espectáculo a cargo de Luis de Perikín (tres fechas, 3,4 y 5 de diciembre) hubo quien se animó con algún villancico para hacer un poco más llevadero el tiempo de espera, que fue de varias horas. Eso sí, el Ayuntamiento estuvo muy bien poniendo carpas para mitigar los efectos del sol. El propio Luis de Perikín tuvo el detalle de pasarse a saludar a su público y ver cómo iban las cosas. Tutto bene.
Total, que a primeros de septiembre se entonaron ya los primeros villancicos en Jerez. ¿Valoración? Si es que no puede ser otra que a favor. Lo de la Zambomba es ya como, me van a permitir, una especie de especialidad. Punto. Además, ¿no lleva Vigo, la gran competidora de Jerez en Navidad, desde comienzos de agosto montando el alumbrado? Pues eso… claro, también es verdad que Vigo, por boca de su alcalde Abel Caballero –que, por cierto, fue el antecesor de María José García-Pelayo al frente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)… se ve que de manera consciente o inconsciente en la Federación se premia la dedicación y el entusiasmo navideño– ha dicho en distintas ocasiones que su ciudad solo compite con Nueva York.
El caso es que la ciudad de los rascacielos –este cronista estaba por poner Gran Manzana, pero se ha cortado con el tópico y ha preferido otro: además Gran Manzana no es Nueva York, es solo Manhattan– comienza a meterle mano al tema navideño a medidos de noviembre, que es cuando se pone el abeto en el Rockefeller Center, ese que hemos visto en tantas pelis. Pero el encendido del árbol, atención se suele ir a comienzos de diciembre, ya que es el miércoles siguiente al Día de Acción de Gracias.
Pero les hablábamos muchas líneas arriba de la existencia de dos hitos en Jerez de la Fra ya relacionados con la Zambomba y solo hemos hablado de las colas amenizadas por el propio personal para lo de Luis de Perikín. El otro hito va en fechas con la puesta del árbol en el Rockefeller Center y es el anuncio –o la amenaza, como ustedes prefieran– de que la hermandad de La Redención tiene previsto celebrar su primera Zambomba el sábado 14 de… noviembre. Como lo oyen. Vale, cuarenta días de Zambombas, una cifra muy bíblica.
¿Que es muy pronto? Bueno… este cronista, ya talludito, recuerda que en el boquete de la Porvera, hace ya tiempo, había un bar que durante varios años llevó a gala dar la primera Zambomba de la temporada y era el último fin de semana de octubre. Es verdad que era una especie de broma, pero la caja seguro que iba en serio…
Así que no nos rasguemos las vestiduras. Además, queda verano, el Halloween…
Las Fiestas de la Vendimia tocan a su fin y el argumentario (festivo, a falta de otros) de Jerez de la Fra ha comenzado a virar y a poner proa hacia las Zambombas, como no podía ser de otra manera. De hecho, Jerez se ha convertido en una especie de juego de la oca gigante en que se va saltando de ciclo festivo en ciclo festivo.
No hay que alarmarse, se podría decir que es algo consustancial a los tiempos líquidos que nos ha tocado vivir. Pasa en todas partes. Acababa de llegar, al borde del fuera de control (es una manera de hablar) el último contrarrelojista de La Vuelta, cuando ya tenías a decenas de personas agolpadas ante la puerta de los Claustros de Santo Domingo para entrar en ‘De Copa en Copa’, esta cita, sí, un auténtico clásico de las Fiestas de la Vendimia que concluyen este finde.
Pero empezábamos hablando de las Zambombas y lo hacíamos con fundamento, claro: los dos hitos que se han producido ya esta semana. El caso, querido lector, estimada lectora, que nos lees más allá de El Cuervo y de la Sierra de San Cristóbal, es que probablemente no te hayas enterado de que en Jerez de la Fra ya se han entonado los primeros villancicos. ¿Efectos del calor? No exactamente, aunque puede que algo de eso haya. En las colas que se formaron en el Teatro Villamarta para la adquisición de entradas para el –ya tradicional, se puede decir– espectáculo a cargo de Luis de Perikín (tres fechas, 3,4 y 5 de diciembre) hubo quien se animó con algún villancico para hacer un poco más llevadero el tiempo de espera, que fue de varias horas. Eso sí, el Ayuntamiento estuvo muy bien poniendo carpas para mitigar los efectos del sol. El propio Luis de Perikín tuvo el detalle de pasarse a saludar a su público y ver cómo iban las cosas. Tutto bene.
Total, que a primeros de septiembre se entonaron ya los primeros villancicos en Jerez. ¿Valoración? Si es que no puede ser otra que a favor. Lo de la Zambomba es ya como, me van a permitir, una especie de especialidad. Punto. Además, ¿no lleva Vigo, la gran competidora de Jerez en Navidad, desde comienzos de agosto montando el alumbrado? Pues eso… claro, también es verdad que Vigo, por boca de su alcalde Abel Caballero –que, por cierto, fue el antecesor de María José García-Pelayo al frente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)… se ve que de manera consciente o inconsciente en la Federación se premia la dedicación y el entusiasmo navideño– ha dicho en distintas ocasiones que su ciudad solo compite con Nueva York.
El caso es que la ciudad de los rascacielos –este cronista estaba por poner Gran Manzana, pero se ha cortado con el tópico y ha preferido otro: además Gran Manzana no es Nueva York, es solo Manhattan– comienza a meterle mano al tema navideño a medidos de noviembre, que es cuando se pone el abeto en el Rockefeller Center, ese que hemos visto en tantas pelis. Pero el encendido del árbol, atención se suele ir a comienzos de diciembre, ya que es el miércoles siguiente al Día de Acción de Gracias.
Pero les hablábamos muchas líneas arriba de la existencia de dos hitos en Jerez de la Fra ya relacionados con la Zambomba y solo hemos hablado de las colas amenizadas por el propio personal para lo de Luis de Perikín. El otro hito va en fechas con la puesta del árbol en el Rockefeller Center y es el anuncio –o la amenaza, como ustedes prefieran– de que la hermandad de La Redención tiene previsto celebrar su primera Zambomba el sábado 14 de… noviembre. Como lo oyen. Vale, cuarenta días de Zambombas, una cifra muy bíblica.
¿Que es muy pronto? Bueno… este cronista, ya talludito, recuerda que en el boquete de la Porvera, hace ya tiempo, había un bar que durante varios años llevó a gala dar la primera Zambomba de la temporada y era el último fin de semana de octubre. Es verdad que era una especie de broma, pero la caja seguro que iba en serio…
Así que no nos rasguemos las vestiduras. Además, queda verano, el Halloween…
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