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Opinión

Sobre la cita a lavozdelsur.es en un artículo de Álex Grijelmo en 'El País': agradecimiento de vuelta desde el periodismo local

Nos anima como redacción y nos recuerda nuestros deberes. No estamos exentos, en absoluto, de cometer errores. Pero aquí seguiremos con la mejor intención, reivindicando la cercanía al contar las cosas

  • Recibimiento a Gavi y Fabián, campeones del mundo, en Los Palacios. -

El periodista Álex Grijelmo es, por buenas razones, uno de los profesionales más reconocidos en nuestro país. Recientemente nombrado académico de la RAE, lleva muchos años defendiendo el buen empleo del idioma y un mejor ejercicio del periodismo. Esta semana, en la redacción de lavozdelsur.es leímos con sorpresa cómo Grijelmo se refería a nuestro periódico en buenos términos, en un artículo llamado La virtud de corregir a otros. La razón es que el viernes 20 de agosto circuló una noticia que decía que el futbolista Gavi, campeón del mundo del FC Barcelona, de Los Palacios, había donado 1,3 millones de euros para construir viviendas para personas sin hogar. Aquello era sorprendente pero verosímil. 

Pero el colaborador de este periódico Álvaro Romero, palaciego como el futbolista, sospechó que no era cierto. Habló con el Ayuntamiento, pudo conocer lo que decía el entorno cercano del futbolista, y nos vimos con capacidad para publicar que aquello que había saltado a los medios nacionales era mentira. Durante muchas horas, fue un cien contra uno. Buena parte de las redacciones, seguramente azotadas por la agosticidad, habían dado por buena una información errónea.

Grijelmo, en ese artículo, se refiere a este periódico así: "Un diario sí hizo su trabajo, el gaditano LaVozdelSur.es. Habló con representantes del futbolista, con la Delegación de Urbanismo, con autoridades municipales: ni existía la donación ni existía el proyecto de viviendas…, ni existían las declaraciones. Y decidió contarlo. (Curiosamente, un bulo similar se había difundido en 2012 sobre una donación de 300.000 euros a cargo de Iniesta, tras ganar la Eurocopa). Una gran cantidad de medios no citó la fuente (La Razón) hasta que se desmintió la noticia. Casi ninguno mencionó a La Voz del Sur en las rectificaciones posteriores. Y otros borrarían la información después, sin más explicación, en una tremenda falta de respeto a sus lectores. El periodismo debería tomarse muy en serio que es imprescindible aumentar los controles de calidad, y también recuperar la vieja red de correcciones sinceras y amables entre compañeros. La manera de competir a largo plazo con las redes sociales y con la irresponsable agilidad de un sinfín de medios frívolos no consiste en disputarles la rapidez, sino en mantener la consistencia".

Cualquier lector sabe que en lavozdelsur.es tenemos por costumbre citar a otros medios cuando una información procede de ellos. Y de lo que pueden estar seguro tanto los lectores como el resto de profesionales que engrandecen la profesión con su trabajo es que nunca una omisión ha sido malintencionada. Por desgracia, y así hay que decirlo, en muchísimos casos no vemos correspondida esa atención que prestamos a citar. Pero no nos obsesiona ni nos genera picos de cortisol: hacemos cada día las cosas lo mejor que podemos y seguimos caminando, que si la actualidad no se detiene, nosotros tampoco.

Ese camino lo que implica es algo muy sencillo: ver cosas y contarlas. A veces todos nos complicamos más de la cuenta. Esta profesión implica profesionalidad -destreza técnica o capacidad de tomar las mejores decisiones- y honestidad -la mejor intención, la búsqueda de lo que es verdad-. Y nos toca en lavozdelsur.es hacerlo desde la verdad de lo local. Eso sí, no como digital gaditano, sino andaluz, con una edición también de revista en papel. Desde aquí, por supuesto, asistimos a los grandes debates del momento, pero el hueco que tratamos de rellenar es el de estar cerca, en las ciudades y pueblos. Si publicamos que se va a arreglar una calle, nosotros casi siempre sabíamos de antemano qué le pasaba a ese asfalto o a esa acera, porque la habíamo pisado.

El caso del bulo que pudimos desmontar en Los Palacios está relacionado con el trabajo que Álvaro Romero realiza cada cierto tiempo. Este verano, está siguiendo en el pueblo la oleada de robos a locales hosteleros, porque a muchos los conoce, los ha tratado, los ha visto. En este mundo donde internet nos permite estar en todas partes, lo que se ha interrumpido es la relación de cercanía. La labor de lavozdelsur.es debe ser recuperarla. Muchos de los que replicaron el bulo de las viviendas sociales de Gavi ni siquiera podrían poner Los Palacios en el mapa. Ese es el problema que nos azota a todos. Nosotros, en este caso, habíamos estado, por ejemplo, el día de la recepción a los campeones del mundo palaciegos Gavi y Fabián Ruiz, cuando se les pesó para regalarles, como ya es tradición, su peso en tomate. Álvaro Romero charló con familiares en aquel lugar porque los conoce de toda la vida.

Esta mención de Grijelmo la agradecemos enormemente como medio. Nos hará ser más exigentes en el futuro, y si cometemos nosotros un error, nos hará ruborizarnos aún más de lo que ya lo hacía. Tenemos un compromiso con quienes nos leen. También con nosotros mismos. Y con la profesión del periodismo. Perdón por los errores, que seguro que cometeremos en esta eterna adaptación a los nuevos modelos de difusión, tan cambiantes en este tiempo de lo digital. Pero tengan claro, será un error, no una mala atención a nuestros principios profesionales ni un intento de actuar con deshonestidad. Y perdón por la ñoñería de remate: viva el periodismo local, que es la mejor expresión del periodismo.

El periodista Álex Grijelmo es, por buenas razones, uno de los profesionales más reconocidos en nuestro país. Recientemente nombrado académico de la RAE, lleva muchos años defendiendo el buen empleo del idioma y un mejor ejercicio del periodismo. Esta semana, en la redacción de lavozdelsur.es leímos con sorpresa cómo Grijelmo se refería a nuestro periódico en buenos términos, en un artículo llamado La virtud de corregir a otros. La razón es que el viernes 20 de agosto circuló una noticia que decía que el futbolista Gavi, campeón del mundo del FC Barcelona, de Los Palacios, había donado 1,3 millones de euros para construir viviendas para personas sin hogar. Aquello era sorprendente pero verosímil. 

Pero el colaborador de este periódico Álvaro Romero, palaciego como el futbolista, sospechó que no era cierto. Habló con el Ayuntamiento, pudo conocer lo que decía el entorno cercano del futbolista, y nos vimos con capacidad para publicar que aquello que había saltado a los medios nacionales era mentira. Durante muchas horas, fue un cien contra uno. Buena parte de las redacciones, seguramente azotadas por la agosticidad, habían dado por buena una información errónea.

Grijelmo, en ese artículo, se refiere a este periódico así: "Un diario sí hizo su trabajo, el gaditano LaVozdelSur.es. Habló con representantes del futbolista, con la Delegación de Urbanismo, con autoridades municipales: ni existía la donación ni existía el proyecto de viviendas…, ni existían las declaraciones. Y decidió contarlo. (Curiosamente, un bulo similar se había difundido en 2012 sobre una donación de 300.000 euros a cargo de Iniesta, tras ganar la Eurocopa). Una gran cantidad de medios no citó la fuente (La Razón) hasta que se desmintió la noticia. Casi ninguno mencionó a La Voz del Sur en las rectificaciones posteriores. Y otros borrarían la información después, sin más explicación, en una tremenda falta de respeto a sus lectores. El periodismo debería tomarse muy en serio que es imprescindible aumentar los controles de calidad, y también recuperar la vieja red de correcciones sinceras y amables entre compañeros. La manera de competir a largo plazo con las redes sociales y con la irresponsable agilidad de un sinfín de medios frívolos no consiste en disputarles la rapidez, sino en mantener la consistencia".

Cualquier lector sabe que en lavozdelsur.es tenemos por costumbre citar a otros medios cuando una información procede de ellos. Y de lo que pueden estar seguro tanto los lectores como el resto de profesionales que engrandecen la profesión con su trabajo es que nunca una omisión ha sido malintencionada. Por desgracia, y así hay que decirlo, en muchísimos casos no vemos correspondida esa atención que prestamos a citar. Pero no nos obsesiona ni nos genera picos de cortisol: hacemos cada día las cosas lo mejor que podemos y seguimos caminando, que si la actualidad no se detiene, nosotros tampoco.

Ese camino lo que implica es algo muy sencillo: ver cosas y contarlas. A veces todos nos complicamos más de la cuenta. Esta profesión implica profesionalidad -destreza técnica o capacidad de tomar las mejores decisiones- y honestidad -la mejor intención, la búsqueda de lo que es verdad-. Y nos toca en lavozdelsur.es hacerlo desde la verdad de lo local. Eso sí, no como digital gaditano, sino andaluz, con una edición también de revista en papel. Desde aquí, por supuesto, asistimos a los grandes debates del momento, pero el hueco que tratamos de rellenar es el de estar cerca, en las ciudades y pueblos. Si publicamos que se va a arreglar una calle, nosotros casi siempre sabíamos de antemano qué le pasaba a ese asfalto o a esa acera, porque la habíamo pisado.

El caso del bulo que pudimos desmontar en Los Palacios está relacionado con el trabajo que Álvaro Romero realiza cada cierto tiempo. Este verano, está siguiendo en el pueblo la oleada de robos a locales hosteleros, porque a muchos los conoce, los ha tratado, los ha visto. En este mundo donde internet nos permite estar en todas partes, lo que se ha interrumpido es la relación de cercanía. La labor de lavozdelsur.es debe ser recuperarla. Muchos de los que replicaron el bulo de las viviendas sociales de Gavi ni siquiera podrían poner Los Palacios en el mapa. Ese es el problema que nos azota a todos. Nosotros, en este caso, habíamos estado, por ejemplo, el día de la recepción a los campeones del mundo palaciegos Gavi y Fabián Ruiz, cuando se les pesó para regalarles, como ya es tradición, su peso en tomate. Álvaro Romero charló con familiares en aquel lugar porque los conoce de toda la vida.

Esta mención de Grijelmo la agradecemos enormemente como medio. Nos hará ser más exigentes en el futuro, y si cometemos nosotros un error, nos hará ruborizarnos aún más de lo que ya lo hacía. Tenemos un compromiso con quienes nos leen. También con nosotros mismos. Y con la profesión del periodismo. Perdón por los errores, que seguro que cometeremos en esta eterna adaptación a los nuevos modelos de difusión, tan cambiantes en este tiempo de lo digital. Pero tengan claro, será un error, no una mala atención a nuestros principios profesionales ni un intento de actuar con deshonestidad. Y perdón por la ñoñería de remate: viva el periodismo local, que es la mejor expresión del periodismo.

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