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Camposoto se resiste a despedir el verano: "Aquí hasta octubre hace calor y seguiremos viniendo"

A las puertas de septiembre, la icónica playa de San Fernando le mantiene el pulso a un verano con más visitantes de fuera, mientras los isleños siguen reivindicando su amplitud, tranquilidad y carácter familiar

  • Antonio, en primer término, junto a Jorge, María y Aurelia, isleños en Camposoto -

Celestina (abuela), Ventura, Rafa, Fernando, Celestina (hija), Olaya y Celestina (nieta) llegaron cerca de la una de la tarde a la playa de Camposoto, en San Fernando. Siete personas en dos coches para pasar el día en la playa, con la suerte añadida de no haberse encontrado problemas de tráfico en la autopista. Dicen que lo habitual es que lleguen un poco más temprano a la playa, pero que la noche anterior se habían acostado tarde viendo al Betis para ver si ganaba su partido, en Mestalla ante el Valencia, como así fue finalmente.

Esta familia, en la que el nombre de Celestina lo comparten tres generaciones, vienen de Los Rosales, localidad perteneciente al municipio de Tocina, en Sevilla. Comentan que este verano han podido escaparse a la playa "unas cinco o seis veces", de las cuales tres han sido a Camposoto.

Alternan las playas onubenses, gaditanas y malagueñas, pero tienen claro cuáles prefieren. "Cádiz es lo que más nos gusta, de siempre", afirman, y entre las de la provincia, Camposoto es su preferida. "Nos gusta más que Chipiona o Sanlúcar. Esta es mejor playa, es más grande, nos gusta más esta arena, es más tranquila y el acceso es muy bueno".

Mientras los niños, Rafa y Fernando, jugarán a las palas y se pegarán algún baño, Celestina y Ventura, las veteranas del grupo, prefieren la sombra de la sombrilla y la comodidad de la silla. También se darán algún paseo, pero el bañarse no está entre sus planes. "Como mucho se bañan hasta las rodillas", comenta la hija de la primera. "Y luego, a merendar a Cádiz, que nos encanta", añade su madre.

  • Celestina (abuela, madre e hija), Ventura, Olaya, Rafa y Fernando, sevillanos en Camposoto
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El perfil de usuario de estos sevillanos se repite en Camposoto, una playa en la que predominan las familias y los grupos de amigos. Así lo corrobora Pedro García, propietario del Chiringuito Antonio, situado junto al acceso número 1. También lo dice Paula, que trabaja en el kiosco de helados de este establecimiento, y lo confirman los propios usuarios.

Pedro señala que este verano ha visto también pasar por su chiringuito a visitantes de fuera, "mucha gente de Madrid, de Córdoba, Sevilla y de los pueblos de la Sierra", pero siempre dentro de ese perfil de familias que vienen a disfrutar tranquilos de un día de playa.

Una Camposoto diferente a la de hace décadas

Para quienes la conocen desde hace décadas, la transformación de Camposoto es evidente. Rafael, isleño, recuerda una Camposoto muy distinta a la que conoció cuando era niño. Él, que junto a su pareja, Mila, ha pasado años fuera de casa por motivos de trabajo (Vigo, Madrid, Sevilla, Córdoba) y que solo pisaba esta playa en vacaciones, reconoce que Camposoto no puede compararse con otras playas que conoce, ni siquiera, con las de la propia provincia de Cádiz, y pone el ejemplo de las de Conil que "sin desmerecerlas, ésta es más accesible para la gente del pueblo. Esas están pensadas para otro tipo de público, para el turismo, no para el pueblo".

  • Colores blanco y rosa para las casetas de aseos y duchas, en el acceso 1 de Camposoto
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Ahora, Camposoto cuenta con ocho accesos y cada una tiene este verano su propia personalidad. El Ayuntamiento ha introducido una gama de colores diferentes, en llamativos tonos pastel, que lucen en banderolas, cartelería, pasarelas, mobiliario y las casetas donde se ubican los baños y las duchas, una renovación de imagen con la que el Consistorio ha buscado reforzar la marca Camposoto y hacerla más reconocible también en las redes sociales, donde el impacto de los likes y las stories es fundamental hoy día.

Este cambio estético se suma, además, al aporte de arena, meses atrás, y a una remodelación que ya había transformado la imagen de la playa en los últimos años, en la que ahora hay una zona de baño adaptada para personas con movilidad reducida y otra para que los usuarios con perros puedan disfrutar de ellos también en la arena.

Aun así, algunos usuarios señalan pequeñas carencias. Antonio, vecino habitual, pone el foco en el caño y dice que "lo sanearía un poco, porque tras los últimos temporales está cegado, no entra agua y la que hay está mal y es un foco de bichos". De todas maneras, es una crítica puntual porque la valoración general que hace de Camposoto es muy positiva, aunque también considere que "le falta un paseo marítimo, pero eso ya es pedirle peras al olmo". Por su parte, María, su pareja, lo tiene bastante claro: "Yo no le pondría ninguna pega. Tiene buenos accesos, baños, duchas, muchas facilidades y buenos aparcamientos".

  • Rafael, isleño, y su pareja Mila, portuense, tras su día de playa en Camposoto
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Un verano que empieza a despedirse

Agosto ya toca a su fin y Camposoto comienza a notar que el verano entra en su recta final.

Lo notan en el Chiringuito Antonio, abierto desde el pasado 4 de junio. "El verano ha sido bueno, pero ya vamos para abajo, se nota menos gente", confirma Pedro, el propietario del negocio, que recuerda que permanecerá abierto hasta el 6 de septiembre. Después llegará el momento de echar el cierre. "Estoy ya loco por irme, toca descansar un poquillo", señala entre risas.

El menudo, plato estrella del chiringuito, y el pescado de la Bahía, se han convertido, un año más, en algunos de sus platos más demandados, señala el hostelero de un negocio netamente familiar.

  • Pedro García, propietario del chiringuito Antonio, junto a su mujer, en su establecimiento
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Pedro continuó al frente del chiringuito después del fallecimiento de su suegro, Antonio, cuyo nombre sigue dando nombre al establecimiento. Además, su hermana se ocupa de las reservas, su mujer está en la cocina y su hija trabaja como camarera, junto a otro numeroso grupo de empleados que ya empiezan a contar los días que le restan a la temporada.

Después de agosto todavía quedará playa

Con agosto dando sus últimos coletazos, el fin de las vacaciones para muchos y la vuelta al cole cada vez más cercana, parece que el fin del verano está a punto de llegar, pero nada más lejos en Camposoto.

Si bien para los foráneos la playa será ya solo sinónimo de una escapada reservada para los sábados o los domingos, para las familias isleñas seguirá siendo ese lugar cercano al que acudir también entre semana mientras las obligaciones personales y laborales lo permitan.

Quizá por eso, cuando se pregunta a los habituales cuánto le queda al verano en Camposoto, la respuesta no tiene en cuenta las hojas del calendario: "Aquí hasta octubre hace calor y seguiremos viniendo".

Celestina (abuela), Ventura, Rafa, Fernando, Celestina (hija), Olaya y Celestina (nieta) llegaron cerca de la una de la tarde a la playa de Camposoto, en San Fernando. Siete personas en dos coches para pasar el día en la playa, con la suerte añadida de no haberse encontrado problemas de tráfico en la autopista. Dicen que lo habitual es que lleguen un poco más temprano a la playa, pero que la noche anterior se habían acostado tarde viendo al Betis para ver si ganaba su partido, en Mestalla ante el Valencia, como así fue finalmente.

Esta familia, en la que el nombre de Celestina lo comparten tres generaciones, vienen de Los Rosales, localidad perteneciente al municipio de Tocina, en Sevilla. Comentan que este verano han podido escaparse a la playa "unas cinco o seis veces", de las cuales tres han sido a Camposoto.

Alternan las playas onubenses, gaditanas y malagueñas, pero tienen claro cuáles prefieren. "Cádiz es lo que más nos gusta, de siempre", afirman, y entre las de la provincia, Camposoto es su preferida. "Nos gusta más que Chipiona o Sanlúcar. Esta es mejor playa, es más grande, nos gusta más esta arena, es más tranquila y el acceso es muy bueno".

Mientras los niños, Rafa y Fernando, jugarán a las palas y se pegarán algún baño, Celestina y Ventura, las veteranas del grupo, prefieren la sombra de la sombrilla y la comodidad de la silla. También se darán algún paseo, pero el bañarse no está entre sus planes. "Como mucho se bañan hasta las rodillas", comenta la hija de la primera. "Y luego, a merendar a Cádiz, que nos encanta", añade su madre.

  • Celestina (abuela, madre e hija), Ventura, Olaya, Rafa y Fernando, sevillanos en Camposoto
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El perfil de usuario de estos sevillanos se repite en Camposoto, una playa en la que predominan las familias y los grupos de amigos. Así lo corrobora Pedro García, propietario del Chiringuito Antonio, situado junto al acceso número 1. También lo dice Paula, que trabaja en el kiosco de helados de este establecimiento, y lo confirman los propios usuarios.

Pedro señala que este verano ha visto también pasar por su chiringuito a visitantes de fuera, "mucha gente de Madrid, de Córdoba, Sevilla y de los pueblos de la Sierra", pero siempre dentro de ese perfil de familias que vienen a disfrutar tranquilos de un día de playa.

Una Camposoto diferente a la de hace décadas

Para quienes la conocen desde hace décadas, la transformación de Camposoto es evidente. Rafael, isleño, recuerda una Camposoto muy distinta a la que conoció cuando era niño. Él, que junto a su pareja, Mila, ha pasado años fuera de casa por motivos de trabajo (Vigo, Madrid, Sevilla, Córdoba) y que solo pisaba esta playa en vacaciones, reconoce que Camposoto no puede compararse con otras playas que conoce, ni siquiera, con las de la propia provincia de Cádiz, y pone el ejemplo de las de Conil que "sin desmerecerlas, ésta es más accesible para la gente del pueblo. Esas están pensadas para otro tipo de público, para el turismo, no para el pueblo".

  • Colores blanco y rosa para las casetas de aseos y duchas, en el acceso 1 de Camposoto
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Ahora, Camposoto cuenta con ocho accesos y cada una tiene este verano su propia personalidad. El Ayuntamiento ha introducido una gama de colores diferentes, en llamativos tonos pastel, que lucen en banderolas, cartelería, pasarelas, mobiliario y las casetas donde se ubican los baños y las duchas, una renovación de imagen con la que el Consistorio ha buscado reforzar la marca Camposoto y hacerla más reconocible también en las redes sociales, donde el impacto de los likes y las stories es fundamental hoy día.

Este cambio estético se suma, además, al aporte de arena, meses atrás, y a una remodelación que ya había transformado la imagen de la playa en los últimos años, en la que ahora hay una zona de baño adaptada para personas con movilidad reducida y otra para que los usuarios con perros puedan disfrutar de ellos también en la arena.

Aun así, algunos usuarios señalan pequeñas carencias. Antonio, vecino habitual, pone el foco en el caño y dice que "lo sanearía un poco, porque tras los últimos temporales está cegado, no entra agua y la que hay está mal y es un foco de bichos". De todas maneras, es una crítica puntual porque la valoración general que hace de Camposoto es muy positiva, aunque también considere que "le falta un paseo marítimo, pero eso ya es pedirle peras al olmo". Por su parte, María, su pareja, lo tiene bastante claro: "Yo no le pondría ninguna pega. Tiene buenos accesos, baños, duchas, muchas facilidades y buenos aparcamientos".

  • Rafael, isleño, y su pareja Mila, portuense, tras su día de playa en Camposoto
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Un verano que empieza a despedirse

Agosto ya toca a su fin y Camposoto comienza a notar que el verano entra en su recta final.

Lo notan en el Chiringuito Antonio, abierto desde el pasado 4 de junio. "El verano ha sido bueno, pero ya vamos para abajo, se nota menos gente", confirma Pedro, el propietario del negocio, que recuerda que permanecerá abierto hasta el 6 de septiembre. Después llegará el momento de echar el cierre. "Estoy ya loco por irme, toca descansar un poquillo", señala entre risas.

El menudo, plato estrella del chiringuito, y el pescado de la Bahía, se han convertido, un año más, en algunos de sus platos más demandados, señala el hostelero de un negocio netamente familiar.

  • Pedro García, propietario del chiringuito Antonio, junto a su mujer, en su establecimiento
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Pedro continuó al frente del chiringuito después del fallecimiento de su suegro, Antonio, cuyo nombre sigue dando nombre al establecimiento. Además, su hermana se ocupa de las reservas, su mujer está en la cocina y su hija trabaja como camarera, junto a otro numeroso grupo de empleados que ya empiezan a contar los días que le restan a la temporada.

Después de agosto todavía quedará playa

Con agosto dando sus últimos coletazos, el fin de las vacaciones para muchos y la vuelta al cole cada vez más cercana, parece que el fin del verano está a punto de llegar, pero nada más lejos en Camposoto.

Si bien para los foráneos la playa será ya solo sinónimo de una escapada reservada para los sábados o los domingos, para las familias isleñas seguirá siendo ese lugar cercano al que acudir también entre semana mientras las obligaciones personales y laborales lo permitan.

Quizá por eso, cuando se pregunta a los habituales cuánto le queda al verano en Camposoto, la respuesta no tiene en cuenta las hojas del calendario: "Aquí hasta octubre hace calor y seguiremos viniendo".

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