Desde hace más de 3.000 años los atunes rojos, Thunnus thynnus, todas las primaveras cuando están pletóricos de grasas abandonan sus sitios de invernada en las aguas frías del Polo Norte y se dirigen a sus sitios de puestas en el mar Mediterráneo y en el Golfo de México. Estas migraciones eran y son aprovechadas por los pobladores de las costas algarvías, las costas occidentales de Marruecos y de las playas del golfo de Cádiz para capturar a los gigantes rojos. Unas veces ayudados por los espartes, Orcinus orca, su enemigo natural que las acercaban tanto a las playas que se quedaban varadas en ellas.
Otras veces los pescadores se las ingeniaron para capturar a los atunes con unas redes denominadas almadrabas que ha evolucionado a lo largo del tiempo. Las primeras y más simples eran las que se llamaron almadraba de vista. Este método consistía en observar el paso de los bolos de atunes desde un montículo o una atalaya para localizarlos y avisar por medio de banderas a sus compañeros que se encontraban en la playa para que a sus órdenes botaran sus barcos que contenían las redes para parar el avance de los atunes y rodearlos con las redes para posteriormente halar desde tierra con cabos que sujetaban las redes y llevar los atunes a tierra donde eran despiezados y conservados en sal para posteriormente ser consumido.
Este sistema de captura de los atunes rojos salvajes fue evolucionando a través de los tiempos a otro tipo de almadraba denominado monteleva que no requería la observación de los atunes a su paso sino que las redes estaban fijas en el mar. Y en la costa de Huelva con la colaboración de capitanes de almadraba portugueses, benidormenses, sicilianos y onubenses se definió el nuevo método de almadraba denominado almadraba de buche que es el sistema actual de capturas de atún cuya característica principal son los endiches que son unas redes en la boca de la almadraba que permite que entren los atunes y que sea muy difícil de que salgan.
La almadraba es un conjunto de redes y barcos que se ponen al paso del atún para capturarlos, es una especie de laberinto que dirigen a los atunes a una parte de ella denominada cuadro con varios departamentos que son: cámara, buche, bordonal y copo. Este último es el único sitio que tiene redes que cubren el fondo que cuando se va a hacer una levantá se izan las redes subiendo los pescados acercándose a los barcos de la almadraba y los acopejadores con sus bicheros, ganchos, meten los atunes en el barco de la testa.
La técnica de captura ha cambiado
¿Cómo un acopejador de Thunnus thynnus es capaz de izar un atún de unos 200 kilos él solo? Los acopejadores con sus bicheros golpean los oídos de los atunes que está en la cabeza y como le duele tanto el mismo atún salta y el marinero solo tiene que dirigir al atún para que entre en el barco.
Actualmente la técnica de captura ha cambiado ahora se utiliza una lupara, vara con un cartucho en el inicio, en vez de un bichero. Cuando la punta de la lupara toca la cabeza del atún sale una bala y fulmina rápidamente al pez sin que sufra, y por tanto no produce ácido láctico y la calidad del músculo es buenísima.
Hablemos ahora de la temporada de atún rojo 2026. En los primeros años del siglo XXI el atún rojo del Atlántico estuvo a punto de desparecer por la sobrepesca. El ICCAT, Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico. Es una Organización Regional de Ordenación Pesquera (OROP) creada en 1969 para gestionar el atún y especies parecidas al atún que migran por todo el océano Atlántico. En la actualidad hay 48 países contratantes de la ICCAT. Este organismo impuso un TAC, (Total Admisible de Capturas) que es la cantidad máxima de pescado que se permite capturar legalmente durante un periodo en una zona concreta para proteger la especie.
Se empezó en 2006 con un TAC de 32.000 toneladas pasando a 12.900 toneladas en 2012 y a partir de aquí se ha ido aumentando, para el periodo 2026-2028, la ICCAT fijó los límites del atún rojo en el Atlántico Oriental y Mediterráneo en 48.403 toneladas. De este TAC a la UE le corresponde 25.164 toneladas y a España 7.939 toneladas, de las cuales a las almadrabas le tocaron 1.871 toneladas repartidas: Tarifa 387 toneladas, Zahara 472 toneladas, Barbate 503 toneladas, Conil 458 toneladas y Chiclana 50 toneladas. Las tres primeras pertenecen a la OPP 51 y Barbate al grupo Petaca-Fuentes. Estas almadrabas han adquirido otras cuotas de otra especialidad y en total la OPP51 ha capturado unas 1.900 toneladas y Petaca-Fuentes unas 1.500 toneladas.
La temporada de almadraba empezó el 15 de abril con la captura de 50 magníficos ejemplares de atún rojo por la almadraba de Barbate. Y terminó a finales de junio. Este año han aparecidos muchos ejemplares jóvenes de 100/120 kilos que las almadrabas han soltado pues a ellos le interesa atunes de una media de 180/200 kilos. Esta gran presencia de atunes jóvenes es una demostración que el atún rojo del Atlántico se ha recuperado.
Desde hace más de 3.000 años los atunes rojos, Thunnus thynnus, todas las primaveras cuando están pletóricos de grasas abandonan sus sitios de invernada en las aguas frías del Polo Norte y se dirigen a sus sitios de puestas en el mar Mediterráneo y en el Golfo de México. Estas migraciones eran y son aprovechadas por los pobladores de las costas algarvías, las costas occidentales de Marruecos y de las playas del golfo de Cádiz para capturar a los gigantes rojos. Unas veces ayudados por los espartes, Orcinus orca, su enemigo natural que las acercaban tanto a las playas que se quedaban varadas en ellas.
Otras veces los pescadores se las ingeniaron para capturar a los atunes con unas redes denominadas almadrabas que ha evolucionado a lo largo del tiempo. Las primeras y más simples eran las que se llamaron almadraba de vista. Este método consistía en observar el paso de los bolos de atunes desde un montículo o una atalaya para localizarlos y avisar por medio de banderas a sus compañeros que se encontraban en la playa para que a sus órdenes botaran sus barcos que contenían las redes para parar el avance de los atunes y rodearlos con las redes para posteriormente halar desde tierra con cabos que sujetaban las redes y llevar los atunes a tierra donde eran despiezados y conservados en sal para posteriormente ser consumido.
Este sistema de captura de los atunes rojos salvajes fue evolucionando a través de los tiempos a otro tipo de almadraba denominado monteleva que no requería la observación de los atunes a su paso sino que las redes estaban fijas en el mar. Y en la costa de Huelva con la colaboración de capitanes de almadraba portugueses, benidormenses, sicilianos y onubenses se definió el nuevo método de almadraba denominado almadraba de buche que es el sistema actual de capturas de atún cuya característica principal son los endiches que son unas redes en la boca de la almadraba que permite que entren los atunes y que sea muy difícil de que salgan.
La almadraba es un conjunto de redes y barcos que se ponen al paso del atún para capturarlos, es una especie de laberinto que dirigen a los atunes a una parte de ella denominada cuadro con varios departamentos que son: cámara, buche, bordonal y copo. Este último es el único sitio que tiene redes que cubren el fondo que cuando se va a hacer una levantá se izan las redes subiendo los pescados acercándose a los barcos de la almadraba y los acopejadores con sus bicheros, ganchos, meten los atunes en el barco de la testa.
La técnica de captura ha cambiado
¿Cómo un acopejador de Thunnus thynnus es capaz de izar un atún de unos 200 kilos él solo? Los acopejadores con sus bicheros golpean los oídos de los atunes que está en la cabeza y como le duele tanto el mismo atún salta y el marinero solo tiene que dirigir al atún para que entre en el barco.
Actualmente la técnica de captura ha cambiado ahora se utiliza una lupara, vara con un cartucho en el inicio, en vez de un bichero. Cuando la punta de la lupara toca la cabeza del atún sale una bala y fulmina rápidamente al pez sin que sufra, y por tanto no produce ácido láctico y la calidad del músculo es buenísima.
Hablemos ahora de la temporada de atún rojo 2026. En los primeros años del siglo XXI el atún rojo del Atlántico estuvo a punto de desparecer por la sobrepesca. El ICCAT, Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico. Es una Organización Regional de Ordenación Pesquera (OROP) creada en 1969 para gestionar el atún y especies parecidas al atún que migran por todo el océano Atlántico. En la actualidad hay 48 países contratantes de la ICCAT. Este organismo impuso un TAC, (Total Admisible de Capturas) que es la cantidad máxima de pescado que se permite capturar legalmente durante un periodo en una zona concreta para proteger la especie.
Se empezó en 2006 con un TAC de 32.000 toneladas pasando a 12.900 toneladas en 2012 y a partir de aquí se ha ido aumentando, para el periodo 2026-2028, la ICCAT fijó los límites del atún rojo en el Atlántico Oriental y Mediterráneo en 48.403 toneladas. De este TAC a la UE le corresponde 25.164 toneladas y a España 7.939 toneladas, de las cuales a las almadrabas le tocaron 1.871 toneladas repartidas: Tarifa 387 toneladas, Zahara 472 toneladas, Barbate 503 toneladas, Conil 458 toneladas y Chiclana 50 toneladas. Las tres primeras pertenecen a la OPP 51 y Barbate al grupo Petaca-Fuentes. Estas almadrabas han adquirido otras cuotas de otra especialidad y en total la OPP51 ha capturado unas 1.900 toneladas y Petaca-Fuentes unas 1.500 toneladas.
La temporada de almadraba empezó el 15 de abril con la captura de 50 magníficos ejemplares de atún rojo por la almadraba de Barbate. Y terminó a finales de junio. Este año han aparecidos muchos ejemplares jóvenes de 100/120 kilos que las almadrabas han soltado pues a ellos le interesa atunes de una media de 180/200 kilos. Esta gran presencia de atunes jóvenes es una demostración que el atún rojo del Atlántico se ha recuperado.
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