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¿De quién va a ser España?

Europa renuncia a defenderse mientras sus dirigentes confunden solidaridad con la desaparición de sus propias fronteras

  • La crisis migratoria en la frontera de Ceuta, en imágenes. -

Unas decenas de miles de futuros votantes españoles entraron en sus momentos y siguen entrando por Ceuta, Melilla, Canarias, etc. Bueno, habrá que buscarles trabajo, casa, mantel, hotel, o bien que se lo busquen ellos, pasen y vean, aquí hay curre para todos, España es el monasterio donde hay sopa boba para quien llame a su puerta, los derechos humanos son los derechos humanos y punto. Después llegará el arraigo, luego el requetearraigo, los merecimientos, la nacionalidad y el voto. Menos mal que cuando los visitantes se dieron de bruces con la realidad y comprobaron que aquí no se regala ni trabajo ni comida prefirieron volver al cuscús, pero el problema continúa y la ley europea comprende a nuestros visitantes estimulándolos a que hagan deporte náutico porque llegar a España nadando no es delito, no hacen falta papeles ni bañador.   

Perdón, que antes de seguir escribiendo es obligatorio jurar ante el Altísimo y ante todo tipo de tribunales y sanedrines progresistas -aunque no les gusten los judíos malos no les hacen ascos a los sanedrines- que uno no es racista ni xenófobo. Da igual porque la etiqueta te la van a colocar de todas formas, me importa un bledo, mi conciencia está limpia y, en mi caso, por mi profesión docente atiendo y ayudo a todo el alumnado que venga a mi despacho con problemas graves, y todo es todo. Este curso he dirigido un Trabajo Fin de Grado (TFG) sobre el rechazo en España, Bélgica y otros países a jóvenes de padres islámicos y no hace mucho un alumno gay se desahogó conmigo narrándome la penosa reacción de sus padres cuando decidió salir del armario. Estoy con él, de su parte, parece mentira que aún haya padres así.  

Sánchez hace lo que debe hacer

¿Puedo hablar algo más del país o zona geográfica en la que he tenido el azar de nacer? ¿Puedo defenderla? Lo haré, aunque la mitad de las cosas que tengo ganas de decir no las vaya a decir. 

Miren, tenemos un presidente que actúa como debe actuar, a mí déjenme de cloacas, de Begoña p’acá, Begoña p’allá, el hermano, el exsuegro y los mil y un dolores de cabeza que, se supone, debe tener don Pedro. La estrategia de don Pedro es clara: está en el poder legalmente, con apoyo parlamentario made in Ley D’Hondt, se está fabricando un país a su medida -o lo está intentando- estilo socialista marxista que va copando poco a poco las trincheras del poder “burgués”. ¿Por qué? Porque si la Justicia que le estorba no lo remedia y con pruebas, don Pedro está haciendo lo que tiene que hacer todo individuo que tiene poder: conservarlo, corregido y aumentado. Está en su derecho y es su obligación. 

¿La moral? ¿La ética? ¿La responsabilidad política? Pero de qué patrañas me están hablando, aquí todo el que puede hace lo que quiere. La ONU nunca ha servido para nada y ahora menos, el derecho internacional está torcido, el que puede bombardea, mata, remata, aniquila, sube y baja el crudo a voluntad aprovechando que el mar está revuelto. Se controlan las mentes mediante la tecnología con la maravillosa colaboración de la ciudadanía democrática… ¡Esto es Dodge City, la ciudad sin ley! Cuando llega un Bukele y hace limpieza lo ponen a parir y, créanme, yo estuve impartiendo clases en la Universidad Don Bosco, de San Salvador, y sé muy bien cómo estaba aquello. No me permitían salir ni de mi hotel, salvo en condiciones muy especiales. A las clases me llevaba y me regresaba siempre el mismo taxi con el mismo taxista, de la máxima confianza.  

Pedro Sánchez está gobernando en un contexto de pensamiento débil y se aprovecha. Lo mismo que se aprovecha Trump de la Europa woke y lo mismo que se aprovecha el rey de Marruecos con la diferencia de que no dependen de nadie y están aliados entre ellos y con Israel. A los ingleses les gusta más guardar las apariencias y han cambiado una pieza por otra para que todo siga igual. 

¿Qué posibilidades tiene Pedro Sánchez de seguir ahí si es que no lo empapelan o empiezan a acusarlo de lo que sea? Muchas. Uno, repartiendo más dinero aún procedente del que todos pagamos mansamente a Hacienda más el endeudamiento de rigor y que arree quien venga detrás. Dos, mimando todavía más a los nacionalistas, pero tiene que ser mucho más. Tres, empezando a meter gente en el censo electoral. Los “turistas” que van llegando por Ceuta, Melilla, etc. ya serán españoles del todo a medio plazo, no da tiempo para 2027, ni siquiera para finales de 2027. Pero ahí están todos esos españoles de sangre repartidos por el eximperio que de pronto les dicen que son españoles por la gracia de la memoria histórica y tira p’alante. Tenemos mucha memoria para unas cosas y muy poca para otras. 

Ceuta y Melilla para Mohamed

Cuando Sánchez haya acomodado en toda España a los que nos manda y nos mande Mohamed VI –a quien no le importa lucir las miserias de su pueblo- lo mejor que podría hacer es entregarle Ceuta y Melilla a su majestad. Total, todo lo que hizo España desde que empezó su época imperial hasta que llegó don Pedro a la Moncloa es agua sucia pasada. Ya se sabe que además de racistas, machistas, xenófobos, homófobos…, somos genocidas desde hace siglos. Por eso tampoco se reivindica Gibraltar y se permite que los ingleses invadan zonas que no estaban en el Tratado de Utrecht y se las ha quedado por la cara Inglaterra que, como es sabido, no inventó ni la superioridad blanca ni nada, sino que todo lo que conquistó lo hizo con agua bendita. 

Si estamos a las buenas con Mohamed también lo estaremos con Trump, aliado de los marroquíes. ¿Dejará entonces Mohamed de abrir la espita para que se vaya la juventud a la Madre Patria España? O tal vez sea al revés, como en el caso de Gibraltar: Mohamed dejará entrar a los miles de parados españoles para que trabajen en el esplendoroso Marruecos, en especial en sus fábricas de armamento que, apoyadas por USA, elaboran material contra España e Irán. 

Un lío, ¿no? Ya tenemos en España votantes de América Latina, tenemos votantes islámicos y tendremos más de ambas culturas. Luego vendrán los nietos, bisnietos y un señor que pasaba por la puerta de un consulado en Honolulú con un pin de Pedro Sánchez y al verlo el cónsul lo hizo español. ¿Se acabó la “raza hispánica”? ¿De quién será España dentro de siglo y medio o dos siglos? Y, ¿qué será de España?     

La procesión va por dentro

Perdonen que redacte tan en plan informal, la procesión va por dentro. España, ahora, con Copa mundial y todo, ya no es nada, le están robando su pasado -sea malo o bueno-, le están robando sus creencias -sean como sean-, le están robando identidad -tenga la que tenga, identidad o identidades-. Gran parte de su juventud es pasiva, no me vengáis con más victimismos, hijitos, si no tenéis trabajos dignos ni viviendas asequibles echadles huevos y ovarios y a la calle que ya es hora de pasearos a cuerpo limpio, entero y subversivo, el problema es vuestro, dejaos de echarle la culpa a los viejos y de vivir de ellos y al servicio de la IA y la madre que la parió, eso es lo fácil. Nadie os va a ayudar de verdad, los progresistas y los sindicatos viven de y por la Moncloa.  

Vuestros colegas marroquíes le echan bemoles y se tiran al agua para intentar vivir mejor y le protestan al rey que por eso se quiere librar de ellos. Vosotros, ¿qué? ¿Viendo La Odisea y demás espectáculos? ¿Escuchando las prédicas de unos y de otros sin moveros de la pantalla? Ya pasaron Cucurella y los suyos, un respiro simplemente. Queda lo más difícil todavía. A ver si imitáis en garra a los del balón en lugar de tocar tanto las palmas. Ya sé que generalizar es inexacto, lo hago porque estoy harto de plañiderismo y los que cumplís sabéis bien lo que digo que se os pagamos mucho entre todos y dais por hecho que os lo merecéis.   

Un país así está condenado a la depresión emocional y económica, condenado a ser camarero de los millones de turistas a los que hay que aguantar lo que sea porque representan el 13 por ciento del PIB. La Sevilla de mi infancia y juventud era mía, dormida, pero mía, la actual no. Y no ha despertado todo lo que debiera.   

Numerosos inmigrantes hermanos de América Latina llevan dentro la España de cerrado y sacristía que sembramos allá y el complejo de la dependencia. Pero son o deberían ser nuestros hermanos. No son lo mismo que la inmigración islámica, dando por sentado que hay en la península personas islámicas admirables, yo conozco a varias. Ahora bien, miremos las cosas desde la macrohistoria.

¿Se disuelve Europa?

En mi libro Evolución, Historia y Comunicación en un mundo digital (2020), recogí ideas de uno de los pocos grandes cerebros que se atreven a hablar abiertamente de una cuestión tan delicada y a la vez tan relevante para la Europa del Renacimiento y la Ilustración. Raffaele Simone, profesor emérito de la Universidad Roma III, catedrático de Lingüística desde 1980 en Roma Sapienza y desde 1992 en Roma III, no se ha mordido la lengua y ha declarado:

“La inmigración puede disolver Europa. El paradigma democrático contiene un principio ficción fundamental, que yo llamo de inclusión ilimitada: cualquiera se puede presentar a mi puerta, sobre todo si está escapando de la represión, y encontrará hospitalidad. Es un principio sacrosanto, pero se puede aplicar solo a individuos. Aquí tenemos el caso de subcontinentes enteros que se transfieren a Europa. Ese choque es fatal desde el punto de vista económico, porque va a gravar nuestros presupuestos sociales, y cultural, porque la inmensa mayoría son islámicos. Y provienen de países con una cultura del trabajo débil o inexistente; la mayoría son varones que plantearán problemas de acompañamiento sentimental, por decirlo así, y tienen un ritmo de reproducción mucho más alto. Se han inventado mitos, como que, al sufrir Europa una crisis demográfica, los recién llegados van a compensarlo. Pero son islámicos y esa es una diferencia radical. Ante esto, la izquierda ha adoptado la filosofía de “que vengan todos”. Pero eso no es una filosofía, es la renuncia a tomar una decisión. Y ha hecho un regalo monumental a la derecha. De ahí que el futuro de países como Francia, Austria o los escandinavos esté definido por la mala gestión del tema de la inmigración. Y Europa se desplazará hacia la derecha”.

El caldo de cultivo

Pedro Sánchez y gran parte de Europa se mueve en este caldo de cultivo tan peligroso para la reconstrucción del Viejo Mundo que tanta sangre costó levantar. En el caso de los asaltantes de Ceuta y Melilla el gobierno español mostró su comprensión, Italia decidió separar a tanto extraño y las autoridades políticas españolas gobernantes en lugar de unirse a Italia la consideran una sucursal de la fachosfera. Maravilla, ergo, el islam es un ejemplo de progresismo de verdad. Una cosa es permitir que se abra una mezquita más en Sevilla y otra que la minoría siembre sus cimientos para en el futuro tirar por tierra las conquistas europeas y españolas, algo que ya está sucediendo.  

¿Para cuándo una Europa Unida de verdad y fuerte que respete los derechos humanos empezando por sí misma, por sus propios habitantes? ¿Es que ya no vale nada haber nacido en Europa y estar intentando entenderse tras siglos de guerras que, en gran medida, se libraron contra la cultura que ahora quiere adueñarse de esta tierra?

Si la democracia se identifica con injusticia, agravios comparativos con frecuencia en contra de los europeos y españoles; debilidad con el que atenta contra lo que tanta guerra costó lograr, tenemos los días contados, históricamente. Una cosa es ser demócratas y progresistas y otra gilipollas anulando el valor de lo que se ha conseguido con los siglos.  El citado Raffaele Simone apunta también:

“El 68 conectó morfológicamente autoridad con autoritarismo. Y prácticamente la única autoridad que se reconoce es la de la policía, y ni siquiera ella. En la escuela, la idea que se ha difundido de que la educación la pueden hacer solo los alumnos es absolutamente loca. Las estructuras humanas necesitan que alguien tenga una responsabilidad de coordinación”. Y añade: “Está pasando exactamente lo que ya describió Ortega en los años veinte en La rebelión de las masas. La masa no tiene la aspiración de convertirse en clase cultivada, no; impone su incultura. Eso es lo perturbador, que desaparece la aspiración a mejorar. Y eso no es democrático, porque la democracia supone elevación cultural de todos”. 

Ahora la pregunta es si quienes están llegando por oleadas van a seguir destruyendo la democracia o, por el contrario, la van a mejorar y nos van a librar de aquellos -a izquierda y derecha- que en nuestra casa persiguen controlarla, por lo menos.  

El señor Sánchez está jugando a algo que parece muy de agradecer pero que es peligroso. Tras siglos de lucha contra una cultura contraria a la libertad del sujeto, se aferra a jugar a ser el Bartolomé de Las Casas que defiende al vulnerable y ataca a Italia por tener una dirigente de la fachosfera y al resto de países por estar preocupados por preservar en lo posible las señas de identidad que tanto costaron levantar. ¿Qué busca? ¿El voto de los progresistas? ¿Qué progresistas? ¿Se cree acaso que las derechas separatistas catalana y vasca van a estar siempre aguantándole cuando son clasistas y la extrema derecha avanza en Cataluña y País Vasco? 

¿O es que piensa por el momento conceder más privilegios mientras arregla que vayan naciendo los nuevos “españoles” ya con DNI, pasaportes y subvenciones en la cartera? Lo tiene difícil el señor Sánchez, pero quién sabe si algún día lo vemos en los altares y los demás estamos en el infierno por no seguir sus predicaciones. Es que puede que sea un incomprendido.

Unas decenas de miles de futuros votantes españoles entraron en sus momentos y siguen entrando por Ceuta, Melilla, Canarias, etc. Bueno, habrá que buscarles trabajo, casa, mantel, hotel, o bien que se lo busquen ellos, pasen y vean, aquí hay curre para todos, España es el monasterio donde hay sopa boba para quien llame a su puerta, los derechos humanos son los derechos humanos y punto. Después llegará el arraigo, luego el requetearraigo, los merecimientos, la nacionalidad y el voto. Menos mal que cuando los visitantes se dieron de bruces con la realidad y comprobaron que aquí no se regala ni trabajo ni comida prefirieron volver al cuscús, pero el problema continúa y la ley europea comprende a nuestros visitantes estimulándolos a que hagan deporte náutico porque llegar a España nadando no es delito, no hacen falta papeles ni bañador.   

Perdón, que antes de seguir escribiendo es obligatorio jurar ante el Altísimo y ante todo tipo de tribunales y sanedrines progresistas -aunque no les gusten los judíos malos no les hacen ascos a los sanedrines- que uno no es racista ni xenófobo. Da igual porque la etiqueta te la van a colocar de todas formas, me importa un bledo, mi conciencia está limpia y, en mi caso, por mi profesión docente atiendo y ayudo a todo el alumnado que venga a mi despacho con problemas graves, y todo es todo. Este curso he dirigido un Trabajo Fin de Grado (TFG) sobre el rechazo en España, Bélgica y otros países a jóvenes de padres islámicos y no hace mucho un alumno gay se desahogó conmigo narrándome la penosa reacción de sus padres cuando decidió salir del armario. Estoy con él, de su parte, parece mentira que aún haya padres así.  

Sánchez hace lo que debe hacer

¿Puedo hablar algo más del país o zona geográfica en la que he tenido el azar de nacer? ¿Puedo defenderla? Lo haré, aunque la mitad de las cosas que tengo ganas de decir no las vaya a decir. 

Miren, tenemos un presidente que actúa como debe actuar, a mí déjenme de cloacas, de Begoña p’acá, Begoña p’allá, el hermano, el exsuegro y los mil y un dolores de cabeza que, se supone, debe tener don Pedro. La estrategia de don Pedro es clara: está en el poder legalmente, con apoyo parlamentario made in Ley D’Hondt, se está fabricando un país a su medida -o lo está intentando- estilo socialista marxista que va copando poco a poco las trincheras del poder “burgués”. ¿Por qué? Porque si la Justicia que le estorba no lo remedia y con pruebas, don Pedro está haciendo lo que tiene que hacer todo individuo que tiene poder: conservarlo, corregido y aumentado. Está en su derecho y es su obligación. 

¿La moral? ¿La ética? ¿La responsabilidad política? Pero de qué patrañas me están hablando, aquí todo el que puede hace lo que quiere. La ONU nunca ha servido para nada y ahora menos, el derecho internacional está torcido, el que puede bombardea, mata, remata, aniquila, sube y baja el crudo a voluntad aprovechando que el mar está revuelto. Se controlan las mentes mediante la tecnología con la maravillosa colaboración de la ciudadanía democrática… ¡Esto es Dodge City, la ciudad sin ley! Cuando llega un Bukele y hace limpieza lo ponen a parir y, créanme, yo estuve impartiendo clases en la Universidad Don Bosco, de San Salvador, y sé muy bien cómo estaba aquello. No me permitían salir ni de mi hotel, salvo en condiciones muy especiales. A las clases me llevaba y me regresaba siempre el mismo taxi con el mismo taxista, de la máxima confianza.  

Pedro Sánchez está gobernando en un contexto de pensamiento débil y se aprovecha. Lo mismo que se aprovecha Trump de la Europa woke y lo mismo que se aprovecha el rey de Marruecos con la diferencia de que no dependen de nadie y están aliados entre ellos y con Israel. A los ingleses les gusta más guardar las apariencias y han cambiado una pieza por otra para que todo siga igual. 

¿Qué posibilidades tiene Pedro Sánchez de seguir ahí si es que no lo empapelan o empiezan a acusarlo de lo que sea? Muchas. Uno, repartiendo más dinero aún procedente del que todos pagamos mansamente a Hacienda más el endeudamiento de rigor y que arree quien venga detrás. Dos, mimando todavía más a los nacionalistas, pero tiene que ser mucho más. Tres, empezando a meter gente en el censo electoral. Los “turistas” que van llegando por Ceuta, Melilla, etc. ya serán españoles del todo a medio plazo, no da tiempo para 2027, ni siquiera para finales de 2027. Pero ahí están todos esos españoles de sangre repartidos por el eximperio que de pronto les dicen que son españoles por la gracia de la memoria histórica y tira p’alante. Tenemos mucha memoria para unas cosas y muy poca para otras. 

Ceuta y Melilla para Mohamed

Cuando Sánchez haya acomodado en toda España a los que nos manda y nos mande Mohamed VI –a quien no le importa lucir las miserias de su pueblo- lo mejor que podría hacer es entregarle Ceuta y Melilla a su majestad. Total, todo lo que hizo España desde que empezó su época imperial hasta que llegó don Pedro a la Moncloa es agua sucia pasada. Ya se sabe que además de racistas, machistas, xenófobos, homófobos…, somos genocidas desde hace siglos. Por eso tampoco se reivindica Gibraltar y se permite que los ingleses invadan zonas que no estaban en el Tratado de Utrecht y se las ha quedado por la cara Inglaterra que, como es sabido, no inventó ni la superioridad blanca ni nada, sino que todo lo que conquistó lo hizo con agua bendita. 

Si estamos a las buenas con Mohamed también lo estaremos con Trump, aliado de los marroquíes. ¿Dejará entonces Mohamed de abrir la espita para que se vaya la juventud a la Madre Patria España? O tal vez sea al revés, como en el caso de Gibraltar: Mohamed dejará entrar a los miles de parados españoles para que trabajen en el esplendoroso Marruecos, en especial en sus fábricas de armamento que, apoyadas por USA, elaboran material contra España e Irán. 

Un lío, ¿no? Ya tenemos en España votantes de América Latina, tenemos votantes islámicos y tendremos más de ambas culturas. Luego vendrán los nietos, bisnietos y un señor que pasaba por la puerta de un consulado en Honolulú con un pin de Pedro Sánchez y al verlo el cónsul lo hizo español. ¿Se acabó la “raza hispánica”? ¿De quién será España dentro de siglo y medio o dos siglos? Y, ¿qué será de España?     

La procesión va por dentro

Perdonen que redacte tan en plan informal, la procesión va por dentro. España, ahora, con Copa mundial y todo, ya no es nada, le están robando su pasado -sea malo o bueno-, le están robando sus creencias -sean como sean-, le están robando identidad -tenga la que tenga, identidad o identidades-. Gran parte de su juventud es pasiva, no me vengáis con más victimismos, hijitos, si no tenéis trabajos dignos ni viviendas asequibles echadles huevos y ovarios y a la calle que ya es hora de pasearos a cuerpo limpio, entero y subversivo, el problema es vuestro, dejaos de echarle la culpa a los viejos y de vivir de ellos y al servicio de la IA y la madre que la parió, eso es lo fácil. Nadie os va a ayudar de verdad, los progresistas y los sindicatos viven de y por la Moncloa.  

Vuestros colegas marroquíes le echan bemoles y se tiran al agua para intentar vivir mejor y le protestan al rey que por eso se quiere librar de ellos. Vosotros, ¿qué? ¿Viendo La Odisea y demás espectáculos? ¿Escuchando las prédicas de unos y de otros sin moveros de la pantalla? Ya pasaron Cucurella y los suyos, un respiro simplemente. Queda lo más difícil todavía. A ver si imitáis en garra a los del balón en lugar de tocar tanto las palmas. Ya sé que generalizar es inexacto, lo hago porque estoy harto de plañiderismo y los que cumplís sabéis bien lo que digo que se os pagamos mucho entre todos y dais por hecho que os lo merecéis.   

Un país así está condenado a la depresión emocional y económica, condenado a ser camarero de los millones de turistas a los que hay que aguantar lo que sea porque representan el 13 por ciento del PIB. La Sevilla de mi infancia y juventud era mía, dormida, pero mía, la actual no. Y no ha despertado todo lo que debiera.   

Numerosos inmigrantes hermanos de América Latina llevan dentro la España de cerrado y sacristía que sembramos allá y el complejo de la dependencia. Pero son o deberían ser nuestros hermanos. No son lo mismo que la inmigración islámica, dando por sentado que hay en la península personas islámicas admirables, yo conozco a varias. Ahora bien, miremos las cosas desde la macrohistoria.

¿Se disuelve Europa?

En mi libro Evolución, Historia y Comunicación en un mundo digital (2020), recogí ideas de uno de los pocos grandes cerebros que se atreven a hablar abiertamente de una cuestión tan delicada y a la vez tan relevante para la Europa del Renacimiento y la Ilustración. Raffaele Simone, profesor emérito de la Universidad Roma III, catedrático de Lingüística desde 1980 en Roma Sapienza y desde 1992 en Roma III, no se ha mordido la lengua y ha declarado:

“La inmigración puede disolver Europa. El paradigma democrático contiene un principio ficción fundamental, que yo llamo de inclusión ilimitada: cualquiera se puede presentar a mi puerta, sobre todo si está escapando de la represión, y encontrará hospitalidad. Es un principio sacrosanto, pero se puede aplicar solo a individuos. Aquí tenemos el caso de subcontinentes enteros que se transfieren a Europa. Ese choque es fatal desde el punto de vista económico, porque va a gravar nuestros presupuestos sociales, y cultural, porque la inmensa mayoría son islámicos. Y provienen de países con una cultura del trabajo débil o inexistente; la mayoría son varones que plantearán problemas de acompañamiento sentimental, por decirlo así, y tienen un ritmo de reproducción mucho más alto. Se han inventado mitos, como que, al sufrir Europa una crisis demográfica, los recién llegados van a compensarlo. Pero son islámicos y esa es una diferencia radical. Ante esto, la izquierda ha adoptado la filosofía de “que vengan todos”. Pero eso no es una filosofía, es la renuncia a tomar una decisión. Y ha hecho un regalo monumental a la derecha. De ahí que el futuro de países como Francia, Austria o los escandinavos esté definido por la mala gestión del tema de la inmigración. Y Europa se desplazará hacia la derecha”.

El caldo de cultivo

Pedro Sánchez y gran parte de Europa se mueve en este caldo de cultivo tan peligroso para la reconstrucción del Viejo Mundo que tanta sangre costó levantar. En el caso de los asaltantes de Ceuta y Melilla el gobierno español mostró su comprensión, Italia decidió separar a tanto extraño y las autoridades políticas españolas gobernantes en lugar de unirse a Italia la consideran una sucursal de la fachosfera. Maravilla, ergo, el islam es un ejemplo de progresismo de verdad. Una cosa es permitir que se abra una mezquita más en Sevilla y otra que la minoría siembre sus cimientos para en el futuro tirar por tierra las conquistas europeas y españolas, algo que ya está sucediendo.  

¿Para cuándo una Europa Unida de verdad y fuerte que respete los derechos humanos empezando por sí misma, por sus propios habitantes? ¿Es que ya no vale nada haber nacido en Europa y estar intentando entenderse tras siglos de guerras que, en gran medida, se libraron contra la cultura que ahora quiere adueñarse de esta tierra?

Si la democracia se identifica con injusticia, agravios comparativos con frecuencia en contra de los europeos y españoles; debilidad con el que atenta contra lo que tanta guerra costó lograr, tenemos los días contados, históricamente. Una cosa es ser demócratas y progresistas y otra gilipollas anulando el valor de lo que se ha conseguido con los siglos.  El citado Raffaele Simone apunta también:

“El 68 conectó morfológicamente autoridad con autoritarismo. Y prácticamente la única autoridad que se reconoce es la de la policía, y ni siquiera ella. En la escuela, la idea que se ha difundido de que la educación la pueden hacer solo los alumnos es absolutamente loca. Las estructuras humanas necesitan que alguien tenga una responsabilidad de coordinación”. Y añade: “Está pasando exactamente lo que ya describió Ortega en los años veinte en La rebelión de las masas. La masa no tiene la aspiración de convertirse en clase cultivada, no; impone su incultura. Eso es lo perturbador, que desaparece la aspiración a mejorar. Y eso no es democrático, porque la democracia supone elevación cultural de todos”. 

Ahora la pregunta es si quienes están llegando por oleadas van a seguir destruyendo la democracia o, por el contrario, la van a mejorar y nos van a librar de aquellos -a izquierda y derecha- que en nuestra casa persiguen controlarla, por lo menos.  

El señor Sánchez está jugando a algo que parece muy de agradecer pero que es peligroso. Tras siglos de lucha contra una cultura contraria a la libertad del sujeto, se aferra a jugar a ser el Bartolomé de Las Casas que defiende al vulnerable y ataca a Italia por tener una dirigente de la fachosfera y al resto de países por estar preocupados por preservar en lo posible las señas de identidad que tanto costaron levantar. ¿Qué busca? ¿El voto de los progresistas? ¿Qué progresistas? ¿Se cree acaso que las derechas separatistas catalana y vasca van a estar siempre aguantándole cuando son clasistas y la extrema derecha avanza en Cataluña y País Vasco? 

¿O es que piensa por el momento conceder más privilegios mientras arregla que vayan naciendo los nuevos “españoles” ya con DNI, pasaportes y subvenciones en la cartera? Lo tiene difícil el señor Sánchez, pero quién sabe si algún día lo vemos en los altares y los demás estamos en el infierno por no seguir sus predicaciones. Es que puede que sea un incomprendido.

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