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Cronista de lo cotidiano

Para entendernos

La comprensión del lenguaje no verbal será parte fundamental en el desarrollo de la inteligencia infantil y al mismo tiempo irá adquiriendo gestos y palabras para conseguir ser comprendido y trasmitir sus deseos

  • Las manos de un bebé, en una imagen de archivo.

Millones de personas de distintos continentes hablamos español, pero en cada país, en cada región, las expresiones cambian, adquieren un sentido diferente y sobre todo existen múltiples códigos implícitos de vínculo entre las personas sumamente variable, ya que corresponde no sólo al país, sino más específicamente a la región.

El código varía incluso entre las diferentes clases sociales y lo distintos escenarios. No es lo mismo hablar “como estando en casa” que pronunciar una conferencia, una conversación amigable o familiar o mantener un diálogo formal con un desconocido en una oficina administrativa.

El código compartido hace posible que nos riamos de chistes de nuestro ámbito y en cambio si viajamos a otro lugar (aún de nuestra misma lengua), los chistes pueden resultarnos indiferentes.

La entrada en la adolescencia significa también la producción de un código particular, distinto del lenguaje adulto. Entran allí algunas expresiones de los cómics más populares, así como letras de canciones de los artistas de moda.

Este lenguaje unido a la ropa y los tatuajes diversos hace que el joven sienta la pertenencia a su grupo de edad, y en ocasiones, a un sector particular: “los chicos de este pueblo”, “los chicos de este barrio”, “los chicos de este club”. La pertenencia a un equipo de foot-ball evidentemente marca y otorga una simbología particular que se puede reflejar en la ropa y todo tipo de objetos cotidianos.

El código del vínculo alude a todo aquello que (aunque no expresado con palabras), hace referencia a lo que se da por sobre-entendido. Una sonrisa, un gesto con las manos, una mirada más o menos escrutadora o amigable.

Este lenguaje no dicho es esencial para la comprensión y el vínculo interpersonal. Es un lenguaje implícito hecho de una particular mezcla entre el tono de voz y el mensaje de los gestos y cuerpo.

Cuando vistamos otro país nos preocupamos por conocer el significado del vocabulario más corriente pero el diccionario no nos advierte sobre el tono de voz, el momento de hablar, el gesto que debe acompañarlo para que el mensaje que pretendemos trasmitir sea correctamente comprendido por el interlocutor.

El movimiento de las manos, y, en general, el lenguaje gestual tiene gran importancia entre las regiones del sur de Europa: andaluces, napolitanos por ejemplo. Parece que estuviéramos presenciando el lenguaje de signos, que se utiliza entre las personas sordas.

Un bebé tarda en comprender el significado de los gestos adultos. Al menor cambio en el rostro puede llorar y no conseguimos saber qué es lo que ha interpretado. Sin embargo es muy evidente que al dirigirnos a ellos el tono de voz adulto se hace más suave, más tierno, usamos diminutivos, y permanecemos muy pendientes de su reacción ante nuestras palabras y nuestra actitud para con ellos.

La comprensión del lenguaje no verbal será parte fundamental en el desarrollo de la inteligencia infantil y al mismo tiempo irá adquiriendo gestos y palabras para conseguir ser comprendido y trasmitir sus deseos.

En los años ´60 y ´70 se desarrolló dentro del campo de la psicología la teoría de la comunicación humana.*El estudio del emisor (el que habla), el receptor (el que escucha) y el mensaje explícito e implícito tomaron del centro de su interés.

Estos conocimientos de gran importancia en la psicología clínica, se aplicaron al campo de la psicopatología y de la terapia familiar dando lugar al enfoque sistémico dentro de la psicología.

Esta escuela nació en Palo Alto (Estados Unidos) y pronto alcanzó gran difusión en el resto de América y Europa.

La teoría de la comunicación puso de relieve su trascendencia aplicada a la venta, la publicidad y también, por supuesto a las artes: teatro, cine.

En las relaciones más cercanas, las dificultades en la comprensión del código de la pareja o del hijo es una de las fuentes de conflicto. Porque cada ser humano sin saberlo tiene su propio código, su manera de leer e interpretar las palabras y los gestos del otro. Código que se ha ido elaborando a lo largo de la historia personal.

“Me ha dicho tal cosa, pero en realidad me ha querido decir esto otro y es ofensivo” (se quejaba una paciente en la consulta).

Una de las funciones fundamentales en la terapia de familia y de pareja es deshacer esta suerte de enredos y malos entendidos que pueden durar años enquistados en el vínculo y también provocar la ruptura.

Actualmente con el uso del whatsapp los malos entendidos se agigantan. No hay nada como la voz para captar los sentimientos y el pensamiento de la otra persona.

Palabras, sentimientos, códigos, maneras de pensar y ver la vida. Manera de entendernos, alejarnos y acercarnos. Es un camino complejo y zigzagueante. Es, en definitiva, el camino que debemos recorrer los humanos.

*Teoría de la comunicación humana. Paul Watzlawick, Beavin y Jackson. Mental Research Institute(MRI) Palo Alto.

 

Millones de personas de distintos continentes hablamos español, pero en cada país, en cada región, las expresiones cambian, adquieren un sentido diferente y sobre todo existen múltiples códigos implícitos de vínculo entre las personas sumamente variable, ya que corresponde no sólo al país, sino más específicamente a la región.

El código varía incluso entre las diferentes clases sociales y lo distintos escenarios. No es lo mismo hablar “como estando en casa” que pronunciar una conferencia, una conversación amigable o familiar o mantener un diálogo formal con un desconocido en una oficina administrativa.

El código compartido hace posible que nos riamos de chistes de nuestro ámbito y en cambio si viajamos a otro lugar (aún de nuestra misma lengua), los chistes pueden resultarnos indiferentes.

La entrada en la adolescencia significa también la producción de un código particular, distinto del lenguaje adulto. Entran allí algunas expresiones de los cómics más populares, así como letras de canciones de los artistas de moda.

Este lenguaje unido a la ropa y los tatuajes diversos hace que el joven sienta la pertenencia a su grupo de edad, y en ocasiones, a un sector particular: “los chicos de este pueblo”, “los chicos de este barrio”, “los chicos de este club”. La pertenencia a un equipo de foot-ball evidentemente marca y otorga una simbología particular que se puede reflejar en la ropa y todo tipo de objetos cotidianos.

El código del vínculo alude a todo aquello que (aunque no expresado con palabras), hace referencia a lo que se da por sobre-entendido. Una sonrisa, un gesto con las manos, una mirada más o menos escrutadora o amigable.

Este lenguaje no dicho es esencial para la comprensión y el vínculo interpersonal. Es un lenguaje implícito hecho de una particular mezcla entre el tono de voz y el mensaje de los gestos y cuerpo.

Cuando vistamos otro país nos preocupamos por conocer el significado del vocabulario más corriente pero el diccionario no nos advierte sobre el tono de voz, el momento de hablar, el gesto que debe acompañarlo para que el mensaje que pretendemos trasmitir sea correctamente comprendido por el interlocutor.

El movimiento de las manos, y, en general, el lenguaje gestual tiene gran importancia entre las regiones del sur de Europa: andaluces, napolitanos por ejemplo. Parece que estuviéramos presenciando el lenguaje de signos, que se utiliza entre las personas sordas.

Un bebé tarda en comprender el significado de los gestos adultos. Al menor cambio en el rostro puede llorar y no conseguimos saber qué es lo que ha interpretado. Sin embargo es muy evidente que al dirigirnos a ellos el tono de voz adulto se hace más suave, más tierno, usamos diminutivos, y permanecemos muy pendientes de su reacción ante nuestras palabras y nuestra actitud para con ellos.

La comprensión del lenguaje no verbal será parte fundamental en el desarrollo de la inteligencia infantil y al mismo tiempo irá adquiriendo gestos y palabras para conseguir ser comprendido y trasmitir sus deseos.

En los años ´60 y ´70 se desarrolló dentro del campo de la psicología la teoría de la comunicación humana.*El estudio del emisor (el que habla), el receptor (el que escucha) y el mensaje explícito e implícito tomaron del centro de su interés.

Estos conocimientos de gran importancia en la psicología clínica, se aplicaron al campo de la psicopatología y de la terapia familiar dando lugar al enfoque sistémico dentro de la psicología.

Esta escuela nació en Palo Alto (Estados Unidos) y pronto alcanzó gran difusión en el resto de América y Europa.

La teoría de la comunicación puso de relieve su trascendencia aplicada a la venta, la publicidad y también, por supuesto a las artes: teatro, cine.

En las relaciones más cercanas, las dificultades en la comprensión del código de la pareja o del hijo es una de las fuentes de conflicto. Porque cada ser humano sin saberlo tiene su propio código, su manera de leer e interpretar las palabras y los gestos del otro. Código que se ha ido elaborando a lo largo de la historia personal.

“Me ha dicho tal cosa, pero en realidad me ha querido decir esto otro y es ofensivo” (se quejaba una paciente en la consulta).

Una de las funciones fundamentales en la terapia de familia y de pareja es deshacer esta suerte de enredos y malos entendidos que pueden durar años enquistados en el vínculo y también provocar la ruptura.

Actualmente con el uso del whatsapp los malos entendidos se agigantan. No hay nada como la voz para captar los sentimientos y el pensamiento de la otra persona.

Palabras, sentimientos, códigos, maneras de pensar y ver la vida. Manera de entendernos, alejarnos y acercarnos. Es un camino complejo y zigzagueante. Es, en definitiva, el camino que debemos recorrer los humanos.

*Teoría de la comunicación humana. Paul Watzlawick, Beavin y Jackson. Mental Research Institute(MRI) Palo Alto.

 

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