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Susana Isoletta, la psicoanalista argentina que mira al inconsciente para sanar: “No doy consejos”

Esta psicóloga clínica amante de la divulgación aplica la teoría y el método psicoanalítico, creados por Sigmund Freud, el neurólogo austríaco que desarrolló su obra estrictamente psicoanalítica desde 1900 con el texto Interpretación de los sueños hasta 1939 con Moisés y la religión monoteísta

  • Susana Isoletta, psicoanalista con consulta en Los Palacios. -

“¿Qué fue de King Kong, de los psicoanalistas, del jazz? ¿Qué fue del siglo XX?”. En 1989 José Antonio García “El Pitos”, vocalista de la banda de rock 091 se preguntaba dónde había quedado la aportación que Sigmund Freud hizo a la psicología en 1901. Lejos de haber “quedado atrás”, el psicoanálisis llegó para quedarse y continúa muy presente gracias a profesionales como Susana Isoletta. una de las muchas argentinas, natural de Rosario, que se empapó de su obra y que la lleva aplicando toda su vida en sus sesiones.

Sigmund Freud revolucionó el campo de la psiquiatría y cambió radicalmente la concepción del psiquismo humano, poniendo el acento en el Inconsciente. Este neurólogo austriaco de origen judío, considerado uno de los mayores intelectuales del siglo pasado, publicó Psicopatología de la vida cotidiana. En su texto demuestra la continuidad que existe entre el funcionamiento psiquico “normal” y el “patológico”.

El padre del psicoanálisis permanece en un retrato de la consulta de esta psicoanalista que llegó a España en 1976. “Nosotros no damos consejos, y sabemos que los consejos sirven para no seguirlos”, dice esta psicóloga que estuvo 50 años afincada en Barcelona. En tierras catalanas y en la isla de Tenerife ha desarrollado su carrera profesional como especialista en psicología clínica.  Hace cinco años se trasladó a Los Palacios y Vilafranca, en Sevilla, donde continúa su labor de forma presencial y online.

En una acogedora sala repleta de títulos e ilustraciones, se dedica a poner en práctica el pscioanálisis, la psicología clínia en niños o tratar casos de trastornos alimentarios. Susana cuenta con una gran experiencia a sus espaldas. Especialista en Test de Rorschach por la Escuela de Rorschach de Rosario, siempre ha compaginado el trabajo hospitalario con sus propias terapias.

  • Susana Isoletta, durante la entrevista con lavozdelsur.es.
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Ha supervisado Centros de Salud Mental de Santa Cruz de Tenerife durante una década, ha trabajado en prevención con niños con hipospadia y en grupos con médicos de familia. Además ha dado rienda suelta a su inquietud divulgativa desde la Universidad de Barcelona, impartiendo seminarios durante diez años.

También en medios diversos de comunicación (El día de Tenerife) y en la actualidad publica semanalmente una columna en lavozdelsur.es. Igual que escribe el prólogo de un libro sobre el carnaval canario, publica artículos sobre política catalana. Obtuvo premio de investigación por el trabajo “El tabú de la virginidad” otorgado por la Generalitat de Cataluña.

“También me gustaba mucho la abogacía. Recuerdo que el primer trabajo que tuve en España fue en un centro con adolescentes con riesgo de delincuencia”, comenta Susana mientras repasa una vida laboral que ha ido configurando de la mano de los estudios de Sigmund Freud.

Su nombre apareció por primera vez en las clases de la facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario. “En Argentina tuvimos antes una escuela de psicoanálisis (Instituto de Psicoanálisis Argentino, Buenos Aires- 1942) que una facultad de psicología. Fue la primera sociedad psicoanalítica de habla castellana. La carrera universitaria de psicología se creó el 6 de abril de 1955 en Rosario, la Universidad Nacional del Litoral.  Los argentinos llevamos el psicoanálisis en vena de alguna forma. Es decir, forma parte de nuestra cultura y de nuestra manera de mirar las cosas”, expresa.

El valor del inconsciente

Desde el siglo XX, esta práctica terapéutica se extendió por todo el mundo dando lugar a escuelas de gran calado como Inglaterra o Estados Unidos y, poco a poco surgieron ramificaciones. En España, las escuelas dominantes son conductistas, basadas en el estudio objetivo y experimental sin procesos mentales internos. 

El término psicoanálisis apareció por primera vez en 1896. Freud consolidó sus teorías y se creó la Sociedad Psicoanalítica de Viena (1902). En 1910 se crea la Asociación Psicoanalítica Internacional (Congreso de Nuremberg).

Las ideas de Freud se desarrollaron en Alemania (1902-1908) Francia (1890-1910), Reino Unido (1920-1930) y Estados Unidos(1911).En España la introducción del psicoanálisis fue tardío entre 1940 y 1950. En 1959, la Asociación Psicoanalítica Internacional (API) reconoce por vez primera una sociedad psicoanalítica en la península Ibérica, con el nombre de Sociedad Psicoanalítica Luso-Española.

  • Susana está especializada en psicología clínica.
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“El psicoanálisis mira a lo inconsciente, no se queda en los síntomas. Existe un inconsciente, que es lo que, sin que tú lo sepas, está allí rigiendo tus actos”, sostiene Susana, que añade que las ideas psicoanalíticas han influido en numerosos campos como la antropología, la sociología, el marketing o la publicidad.

Ella utiliza esa experiencia psicoanalítica en terapias de familia, con niños o para tratar conflictos dentro de una empresa. A través de encuentros que conmueven en lo más íntimo del ser y que suponen un antes y un después. Durante sus sesiones, su herramienta es la palabra para buscar las causas de los síntomas. El habla y la escucha son el tándem perfecto para ayudar a sus pacientes al autoconocimiento.

A su consulta acuden personas que detectan malestar, desde una fobia hasta una pérdida amorosa. “Los psicoalanistas no tratamos de aplacar el malestar como quien se toma una aspirina. Tratamos de buscar las causas de ese malestar, que generalmente está vinculado con situaciones de la infancia, incluso fantasías que le han ocurrido a lo largo de la vida", explica.

Susana se dedica a hablar con los pacientes e ir interpretando y mostrando aquello que ellos mismos no han llegado a ver. “A partir de ahí, el propio paciente va modificando conductas. Nosotros no damos clases ni mandamos tareas como los profesores, sino que tú mismo vas tomando conciencia de tus dificultades”, dice la argentina que indaga en las raíces de los síntomas hasta conseguir que dejen de producir malestar.

  • La psicoanalista repasa su amplia trayectoria.
  • -

En su diván se recuestan personas que sufren. Últimamente, está tratando casos de enfermedades psicosomáticas, es decir, pacientes con dolencias físicas procedentes de factores psicológicos como como el estrés. Sobre todo, en grupos de autoestima para personas mayores.

“Un señor me dijo que le dolía mucho la rodilla y, trabajando con él, llegamos a la conclusión de que cuando baila, le duele menos. Cuanto más te centras tú psicológicamente en tu dolor, más te va a doler”, comenta.

En sus sesiones aplica uno de los pilares del psicoanálisis que consiste en mostrar  que "ser adulto no quiere decir que el niño de la infancia deba desaparecer, quiere decir que somos más conscientes de que tenemos que cuidar a ese niño"

Especializada en trastornos alimenticios

A lo largo de su carrera, Susana decidió enfocar sus investigaciones en la imagen del cuerpo. Veía a su alrededor como los trastornos alimenticios estaban a la orden del día y quiso aportar su granito de arena con dos libros La anorexia como síntoma social (2003), escrito en catalán y publicado por la Generalitat de Catalunya; y No comerás (2007) como coautora con el equipo de investigación Universidad Rovira i Virgili, de Tarragona.

  • La psicóloga ha enfocado su estudio en los trastornos alimenticios.
  • -
  • Detalle del índice del libro 'Se fue sin hacer la cama'.
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En septiembre de 2025 ha publicado Se fue sin hacer la cama, miscelánea en la que recoge artículos de diversa temática y donde no faltan referencias a “las chicas que padecen anorexia” o las personas que no comen nada y no paran de engordar. “Me di cuenta que la anorexia es la única patología que la gente copia los síntomas por internet. En aquella época, la anorexia de alguna manera le daba prestigio a la paciente. Tuve una chica que me dijo que era la primer paciente anorexica de Tenerife como si fuera un honor”, señala.

Según reflexiona Susana, a principios de siglo, notó que la anorexia “se puso de moda” e incluso se publicaron libros sobre modelos y princesas. En sus publicaciones, expone que en cada época existen ciertas enfermedades que llegan a otorgar hasta cierto prestigio a quienes la padecen. Lo observa en la época romántica, cuando la estética de la tuberculosis derivó en personas con aspecto etéreo, pálido y casi fantasmal.

“En los últimos años está de moda el cuerpo tatuado, que era un cuerpo marginal que no estaba bien visto. Es interesante ver cómo, de alguna manera, hay una presión social para producir ese tipo de cuerpos y ese tipo de patologías”, expresa.

Isoletta ofrece en este rincón de Los Palacios consultas presenciales y telemáticas para pacientes en lengua castellana de toda España. Una forma para comprender los acontecimientos para poder sanar.

“¿Qué fue de King Kong, de los psicoanalistas, del jazz? ¿Qué fue del siglo XX?”. En 1989 José Antonio García “El Pitos”, vocalista de la banda de rock 091 se preguntaba dónde había quedado la aportación que Sigmund Freud hizo a la psicología en 1901. Lejos de haber “quedado atrás”, el psicoanálisis llegó para quedarse y continúa muy presente gracias a profesionales como Susana Isoletta. una de las muchas argentinas, natural de Rosario, que se empapó de su obra y que la lleva aplicando toda su vida en sus sesiones.

Sigmund Freud revolucionó el campo de la psiquiatría y cambió radicalmente la concepción del psiquismo humano, poniendo el acento en el Inconsciente. Este neurólogo austriaco de origen judío, considerado uno de los mayores intelectuales del siglo pasado, publicó Psicopatología de la vida cotidiana. En su texto demuestra la continuidad que existe entre el funcionamiento psiquico “normal” y el “patológico”.

El padre del psicoanálisis permanece en un retrato de la consulta de esta psicoanalista que llegó a España en 1976. “Nosotros no damos consejos, y sabemos que los consejos sirven para no seguirlos”, dice esta psicóloga que estuvo 50 años afincada en Barcelona. En tierras catalanas y en la isla de Tenerife ha desarrollado su carrera profesional como especialista en psicología clínica.  Hace cinco años se trasladó a Los Palacios y Vilafranca, en Sevilla, donde continúa su labor de forma presencial y online.

En una acogedora sala repleta de títulos e ilustraciones, se dedica a poner en práctica el pscioanálisis, la psicología clínia en niños o tratar casos de trastornos alimentarios. Susana cuenta con una gran experiencia a sus espaldas. Especialista en Test de Rorschach por la Escuela de Rorschach de Rosario, siempre ha compaginado el trabajo hospitalario con sus propias terapias.

  • Susana Isoletta, durante la entrevista con lavozdelsur.es.
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Ha supervisado Centros de Salud Mental de Santa Cruz de Tenerife durante una década, ha trabajado en prevención con niños con hipospadia y en grupos con médicos de familia. Además ha dado rienda suelta a su inquietud divulgativa desde la Universidad de Barcelona, impartiendo seminarios durante diez años.

También en medios diversos de comunicación (El día de Tenerife) y en la actualidad publica semanalmente una columna en lavozdelsur.es. Igual que escribe el prólogo de un libro sobre el carnaval canario, publica artículos sobre política catalana. Obtuvo premio de investigación por el trabajo “El tabú de la virginidad” otorgado por la Generalitat de Cataluña.

“También me gustaba mucho la abogacía. Recuerdo que el primer trabajo que tuve en España fue en un centro con adolescentes con riesgo de delincuencia”, comenta Susana mientras repasa una vida laboral que ha ido configurando de la mano de los estudios de Sigmund Freud.

Su nombre apareció por primera vez en las clases de la facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario. “En Argentina tuvimos antes una escuela de psicoanálisis (Instituto de Psicoanálisis Argentino, Buenos Aires- 1942) que una facultad de psicología. Fue la primera sociedad psicoanalítica de habla castellana. La carrera universitaria de psicología se creó el 6 de abril de 1955 en Rosario, la Universidad Nacional del Litoral.  Los argentinos llevamos el psicoanálisis en vena de alguna forma. Es decir, forma parte de nuestra cultura y de nuestra manera de mirar las cosas”, expresa.

El valor del inconsciente

Desde el siglo XX, esta práctica terapéutica se extendió por todo el mundo dando lugar a escuelas de gran calado como Inglaterra o Estados Unidos y, poco a poco surgieron ramificaciones. En España, las escuelas dominantes son conductistas, basadas en el estudio objetivo y experimental sin procesos mentales internos. 

El término psicoanálisis apareció por primera vez en 1896. Freud consolidó sus teorías y se creó la Sociedad Psicoanalítica de Viena (1902). En 1910 se crea la Asociación Psicoanalítica Internacional (Congreso de Nuremberg).

Las ideas de Freud se desarrollaron en Alemania (1902-1908) Francia (1890-1910), Reino Unido (1920-1930) y Estados Unidos(1911).En España la introducción del psicoanálisis fue tardío entre 1940 y 1950. En 1959, la Asociación Psicoanalítica Internacional (API) reconoce por vez primera una sociedad psicoanalítica en la península Ibérica, con el nombre de Sociedad Psicoanalítica Luso-Española.

  • Susana está especializada en psicología clínica.
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“El psicoanálisis mira a lo inconsciente, no se queda en los síntomas. Existe un inconsciente, que es lo que, sin que tú lo sepas, está allí rigiendo tus actos”, sostiene Susana, que añade que las ideas psicoanalíticas han influido en numerosos campos como la antropología, la sociología, el marketing o la publicidad.

Ella utiliza esa experiencia psicoanalítica en terapias de familia, con niños o para tratar conflictos dentro de una empresa. A través de encuentros que conmueven en lo más íntimo del ser y que suponen un antes y un después. Durante sus sesiones, su herramienta es la palabra para buscar las causas de los síntomas. El habla y la escucha son el tándem perfecto para ayudar a sus pacientes al autoconocimiento.

A su consulta acuden personas que detectan malestar, desde una fobia hasta una pérdida amorosa. “Los psicoalanistas no tratamos de aplacar el malestar como quien se toma una aspirina. Tratamos de buscar las causas de ese malestar, que generalmente está vinculado con situaciones de la infancia, incluso fantasías que le han ocurrido a lo largo de la vida", explica.

Susana se dedica a hablar con los pacientes e ir interpretando y mostrando aquello que ellos mismos no han llegado a ver. “A partir de ahí, el propio paciente va modificando conductas. Nosotros no damos clases ni mandamos tareas como los profesores, sino que tú mismo vas tomando conciencia de tus dificultades”, dice la argentina que indaga en las raíces de los síntomas hasta conseguir que dejen de producir malestar.

  • La psicoanalista repasa su amplia trayectoria.
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En su diván se recuestan personas que sufren. Últimamente, está tratando casos de enfermedades psicosomáticas, es decir, pacientes con dolencias físicas procedentes de factores psicológicos como como el estrés. Sobre todo, en grupos de autoestima para personas mayores.

“Un señor me dijo que le dolía mucho la rodilla y, trabajando con él, llegamos a la conclusión de que cuando baila, le duele menos. Cuanto más te centras tú psicológicamente en tu dolor, más te va a doler”, comenta.

En sus sesiones aplica uno de los pilares del psicoanálisis que consiste en mostrar  que "ser adulto no quiere decir que el niño de la infancia deba desaparecer, quiere decir que somos más conscientes de que tenemos que cuidar a ese niño"

Especializada en trastornos alimenticios

A lo largo de su carrera, Susana decidió enfocar sus investigaciones en la imagen del cuerpo. Veía a su alrededor como los trastornos alimenticios estaban a la orden del día y quiso aportar su granito de arena con dos libros La anorexia como síntoma social (2003), escrito en catalán y publicado por la Generalitat de Catalunya; y No comerás (2007) como coautora con el equipo de investigación Universidad Rovira i Virgili, de Tarragona.

  • La psicóloga ha enfocado su estudio en los trastornos alimenticios.
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  • Detalle del índice del libro 'Se fue sin hacer la cama'.
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En septiembre de 2025 ha publicado Se fue sin hacer la cama, miscelánea en la que recoge artículos de diversa temática y donde no faltan referencias a “las chicas que padecen anorexia” o las personas que no comen nada y no paran de engordar. “Me di cuenta que la anorexia es la única patología que la gente copia los síntomas por internet. En aquella época, la anorexia de alguna manera le daba prestigio a la paciente. Tuve una chica que me dijo que era la primer paciente anorexica de Tenerife como si fuera un honor”, señala.

Según reflexiona Susana, a principios de siglo, notó que la anorexia “se puso de moda” e incluso se publicaron libros sobre modelos y princesas. En sus publicaciones, expone que en cada época existen ciertas enfermedades que llegan a otorgar hasta cierto prestigio a quienes la padecen. Lo observa en la época romántica, cuando la estética de la tuberculosis derivó en personas con aspecto etéreo, pálido y casi fantasmal.

“En los últimos años está de moda el cuerpo tatuado, que era un cuerpo marginal que no estaba bien visto. Es interesante ver cómo, de alguna manera, hay una presión social para producir ese tipo de cuerpos y ese tipo de patologías”, expresa.

Isoletta ofrece en este rincón de Los Palacios consultas presenciales y telemáticas para pacientes en lengua castellana de toda España. Una forma para comprender los acontecimientos para poder sanar.

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