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Opinión

¿Desde cuándo nos limpiamos los dientes?

Los hombres y las mujeres cuidaron de su dentadura desde el principio de los tiempos. Lo podemos confirmar repasando la prehistoria y la historia

  • Cepillos de dientes en una imagen de archivo.

Si retrocedemos a la prehistoria para poder conocer la higiene bucal de los homínidos, en concreto sobre la de los (homininos) es decir el ser humano y sus ancestros, encontramos la respuesta en el mayor complejo prehistórico de España situado en Atapuerca (Burgos). Allí se encontraron en diferentes excavaciones dientes de homíninos, en concreto de “Homo heidelbergensis”, los cuales vivieron 350.000 años antes de Cristo.

Este conjunto de yacimientos arqueológicos y paleontológicos, es uno de los lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Los yacimientos contienen los restos de los homínidos más antiguos de Europa con más de un millón de años. Albergan la mayor cantidad acumulada de fósiles humanos del planeta, lo que se denomina la “Sima de los Huesos”.

Los hallazgos les sirvieron para observar si la unión amelocimentaria , que es la línea anatómica exacta donde el esmalte (la capa externa blanca de la corona del diente) se une con el cemento (el tejido que cubre la raíz) , estaba muy desgatada, si tenia surcos o no. Con esta información pudieron saber si comían alimentos como la carne cruda, o si utilizaban la dentadura como herramienta. En sus dientes se pudieron constatar huellas provocadas por el uso de palillos con evidentes intenciones higiénicas.

También reveló, si había caries en la raíz, sarro o retracción de encías.

La osteología como técnica de la antropología física forense se dedica al estudio de los restos óseos de poblaciones antiguas y contemporáneas para saber la edad que tenia una persona cuando murió.

Esto se sigue utilizando hoy en día en investigaciones forenses, añadiendo las tecnologías mas avanzadas.

En el antiguo Egipto, unos 4000 años a.d. C., la realeza utilizaba para su higiene bucal una sustancia llamada ‘clister’, elaborada con piedra pómez pulverizada, sal, pimienta, aguas, uñas de buey, cáscara de huevo y mirra, añadiendo hojas de menta iris y flores para dar sabor y frescor . Otros investigadores sostienen que se enjuagaban la boca después de las comidas , según dicen haber estudiado en papiros médicos , con agua que contenía una sustancia llamada “bed” compuesta de potasa obtenida de cenizas vegetales.

Nos dejaron mucho legado escrito de sus usos y costumbres para el cuidado del cuerpo , tanto vivo como para embalsamar, y a pesar de que le daban mucha importancia a la higiene bucodental , en comparación con otros escritos hallados nos dejaron poca información al respecto.

En la Antigua Grecia, Hipócrates de Cos nacido alrededor de 460 años antes de Cristo, de familia de médicos-sacerdotes, y conocido como el “Padre de la Medicina”, escribió el texto de ética médica , mas famoso de la historia : el ”juramento hipocrático”. Ofreció en su época una extensa colección de fórmulas medicinales, una de las cuales proponía enjuagarse la boca con una mezcla de vinagre, sal y polvo de alumbre, para mantener las bacterias controladas y proteger la salud bucodental.

A través de un repaso de la historia higienico dental de algunas de las principales culturas , se evidencia que muchas recetas dedicadas al cuidado e higiene bucal componen parte de los tratados de medicina que se realizaron desde época clásica.

Los romanos y los griegos, para limpiarse la dentadura, utilizaban indistintamente palitos de madera o plumas. Por otra parte los romanos creían que la orina blanqueaba y desinfectaba por el amoniaco que contiene, sobre todo era de uso mas popular en el Imperio Romano , pero no era común el uso de la orina en Juda y Galilea por la importancia de la pureza en el judaísmo.

En la cultura judía del siglo I , usaban hierbas frescas para masticar ayudándoles con el mal aliento, esto era purificante.

En la época de Cristo para limpiarse los dientes, usaban un método común en el Oriente Medio ; y era el mismo desde Judea a Galilea .El método de limpieza dental , consistía en masticar unas ramitas de los árboles como el arak-miskwa, que tras morderlas se deshilachaban en un extremo , con ellas después se frotaban los dientes y las encías.

En el siglo I igualmente, el médico Escribonius Largus de la corte del emperador Claudio durante los años 41 y 54, hizo grandes aportaciones para mejorar e incentivar la higiene dental del pueblo romano.

Por su parte, Plinio el Viejo que vivió en pleno apogeo del Imperio Romano ( año 23 d. C - 79 d. C.) , menciona una receta para blanqueo de dientes elaborada tomando como base nitrato de potasio .

Esta tradición mantuvo su continuidad durante los siglos centrales de la Edad Media.

Lo más común era frotarse los dientes con un trozo de tela enroscado en un dedo y usaban para untar la tela ,una pasta hecha de cenizas de romero quemado , sal , huesos de sepia triturado , conchas y coral molido.

La higiene bucodental a través de los tiempos fue mejorando.

A finales del siglo XV, los comerciantes europeos que viajaban a China introdujeron los primeros cepillos de dientes en Europa, como muchos otros productos ,gracias a las rutas comerciales, pero su dureza no fue del agrado de los entonces europeos. Los chinos utilizaban mangos de hueso en los cuales insertaron unas cerdas de jabalí pero en Europa las gentes las rechazaban por su dureza , siguiendo utilizando los trapos y los dedos , añadiendo enjuagues de vino con ceniza y sal .Los más pudientes iban al barbero-dentista que les quitaba el sarro con pastas a base de orina .En la Edad Media les importaba la blancura de los dientes y el buen aliento para reunirse socialmente.

Ya con la medicina más avanzada surgieron otras formas de cuidarse los dientes, el doctor francés Pierre Fauchard (1678–1761) que es considerado el padre de la odontología moderna, se centró en la prevención, corrección y tratamiento de las enfermedades bucales, convirtiendo la “dentisteria” de un oficio de barberos -sacamuelas, en una ciencia médica. Profesionalizó esta dedicación . Diseñó raspadores y limpiadores para quitar el sarro y la placa dental , pero no era partidario ni usaba cerdas de jabalí por considerarlas demasiado dañinas para las encías , por su dureza. Su sistema diario de limpieza , consistía en enjuague+ dieta controlada de alimentos ( evitando los azúcares excesivos que quedaran adheridos al diente) , porque supo que eso aceleraba la descomposición. También aconsejaba la limpieza dental con instrumentos finos aplicados por “profesionales” cuando fuera preciso.

Publicó un tratado al respecto, de 863 páginas , en 1728, en él aparece la recomendación de un enjuague a base de vino, desechado tiempo después por el resecamiento que produce el alcohol en los dientes y por las manchas que produce el vino en ellos.

Posteriormente recomienda en el tratado, enjuagues de mezcla de hierbas aromáticas astringentes por su poder antiséptico y para dejar buen sabor en la boca .Las hervía en agua.

 

Y es en 1780, que el inglés Willian Addis , desde la cárcel de Newgtea donde se encontraba cumpliendo condena por disturbios callejeros en Londres, donde observó como los presos se limpiaban los dientes con un trapo (asqueroso) según contó , impregnado de hollín y sal , entonces comenzó a experimentar guardando un hueso de la cena que le servían haciéndole agujeros con agua caliente e introduciendo en ellos cerdas de jabalí conseguidas gracias al soborno de un guardia. Así consiguió crear el prototipo de mango de hueso tallado, con cerdas de jabalí.

Aunque antes de él habían traído cepillos de China , hechos con mango de bambú y cerdas de jabalí, eran poco asequibles por ser un producto artesanal y caro.

En 1780 cuando Willian Addis salió de prisión , ya había inventado lo más parecido al cepillo que utilizamos actualmente , fundó Wisdom Toothbrushes la primera empresa en producir cepillos al por mayor .

Fue el primero en vender cepillos de dientes en grandes cantidades. Por supuesto los mangos ya en el tiempo fueron evolucionando fabricándolos con diferentes tipos de materiales antideslizantes. Los cepillos de dientes utilizaban cerdas de pelo animal (principalmente de jabalí o caballo), surgiendo otro inconveniente pues su acumulación de humedad, producía hongos y bacterias, y se desgastaban fácilmente. Hasta que en 1802, Eleuthère Irénée du Pont de Nemours químico francés huido a Estados Unidos por la Revolución francesa , al cesar de fabricar pólvora negra para el ejercito americano, comenzó a trabajar con los polímeros , y es de su investigación de donde surgen posteriormente el neopreno y el nylon que fue inventado casi un siglo después, en 1935 por Wallace Hume Carothers, quien trabajaba en los laboratorios Dupont.

 

Los descendientes de Du Pont continuaron expandiendo el negocio, siendo hoy Du Pont la segunda mayor empresa química del mundo.

Este avance del nylon , sustituyó las cerdas de pelo animal en la fabricación de cepillos dentales, por fibras sintéticas.

 

El primer cepillo de cerdas de nailon se comercializó en Estados Unidos en el año 1938, bajo el nombre de Dr. West’s Miracle Tuft Toothbrush, que haría sustituir ya en el cepillo dental, las cerdas de animales , por el nylon.

La Wisdom Toothbrushes como nombre empresarial , aun existe y produce alrededor de 70 millones de cepillos al año.

Si retrocedemos a la prehistoria para poder conocer la higiene bucal de los homínidos, en concreto sobre la de los (homininos) es decir el ser humano y sus ancestros, encontramos la respuesta en el mayor complejo prehistórico de España situado en Atapuerca (Burgos). Allí se encontraron en diferentes excavaciones dientes de homíninos, en concreto de “Homo heidelbergensis”, los cuales vivieron 350.000 años antes de Cristo.

Este conjunto de yacimientos arqueológicos y paleontológicos, es uno de los lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Los yacimientos contienen los restos de los homínidos más antiguos de Europa con más de un millón de años. Albergan la mayor cantidad acumulada de fósiles humanos del planeta, lo que se denomina la “Sima de los Huesos”.

Los hallazgos les sirvieron para observar si la unión amelocimentaria , que es la línea anatómica exacta donde el esmalte (la capa externa blanca de la corona del diente) se une con el cemento (el tejido que cubre la raíz) , estaba muy desgatada, si tenia surcos o no. Con esta información pudieron saber si comían alimentos como la carne cruda, o si utilizaban la dentadura como herramienta. En sus dientes se pudieron constatar huellas provocadas por el uso de palillos con evidentes intenciones higiénicas.

También reveló, si había caries en la raíz, sarro o retracción de encías.

La osteología como técnica de la antropología física forense se dedica al estudio de los restos óseos de poblaciones antiguas y contemporáneas para saber la edad que tenia una persona cuando murió.

Esto se sigue utilizando hoy en día en investigaciones forenses, añadiendo las tecnologías mas avanzadas.

En el antiguo Egipto, unos 4000 años a.d. C., la realeza utilizaba para su higiene bucal una sustancia llamada ‘clister’, elaborada con piedra pómez pulverizada, sal, pimienta, aguas, uñas de buey, cáscara de huevo y mirra, añadiendo hojas de menta iris y flores para dar sabor y frescor . Otros investigadores sostienen que se enjuagaban la boca después de las comidas , según dicen haber estudiado en papiros médicos , con agua que contenía una sustancia llamada “bed” compuesta de potasa obtenida de cenizas vegetales.

Nos dejaron mucho legado escrito de sus usos y costumbres para el cuidado del cuerpo , tanto vivo como para embalsamar, y a pesar de que le daban mucha importancia a la higiene bucodental , en comparación con otros escritos hallados nos dejaron poca información al respecto.

En la Antigua Grecia, Hipócrates de Cos nacido alrededor de 460 años antes de Cristo, de familia de médicos-sacerdotes, y conocido como el “Padre de la Medicina”, escribió el texto de ética médica , mas famoso de la historia : el ”juramento hipocrático”. Ofreció en su época una extensa colección de fórmulas medicinales, una de las cuales proponía enjuagarse la boca con una mezcla de vinagre, sal y polvo de alumbre, para mantener las bacterias controladas y proteger la salud bucodental.

A través de un repaso de la historia higienico dental de algunas de las principales culturas , se evidencia que muchas recetas dedicadas al cuidado e higiene bucal componen parte de los tratados de medicina que se realizaron desde época clásica.

Los romanos y los griegos, para limpiarse la dentadura, utilizaban indistintamente palitos de madera o plumas. Por otra parte los romanos creían que la orina blanqueaba y desinfectaba por el amoniaco que contiene, sobre todo era de uso mas popular en el Imperio Romano , pero no era común el uso de la orina en Juda y Galilea por la importancia de la pureza en el judaísmo.

En la cultura judía del siglo I , usaban hierbas frescas para masticar ayudándoles con el mal aliento, esto era purificante.

En la época de Cristo para limpiarse los dientes, usaban un método común en el Oriente Medio ; y era el mismo desde Judea a Galilea .El método de limpieza dental , consistía en masticar unas ramitas de los árboles como el arak-miskwa, que tras morderlas se deshilachaban en un extremo , con ellas después se frotaban los dientes y las encías.

En el siglo I igualmente, el médico Escribonius Largus de la corte del emperador Claudio durante los años 41 y 54, hizo grandes aportaciones para mejorar e incentivar la higiene dental del pueblo romano.

Por su parte, Plinio el Viejo que vivió en pleno apogeo del Imperio Romano ( año 23 d. C - 79 d. C.) , menciona una receta para blanqueo de dientes elaborada tomando como base nitrato de potasio .

Esta tradición mantuvo su continuidad durante los siglos centrales de la Edad Media.

Lo más común era frotarse los dientes con un trozo de tela enroscado en un dedo y usaban para untar la tela ,una pasta hecha de cenizas de romero quemado , sal , huesos de sepia triturado , conchas y coral molido.

La higiene bucodental a través de los tiempos fue mejorando.

A finales del siglo XV, los comerciantes europeos que viajaban a China introdujeron los primeros cepillos de dientes en Europa, como muchos otros productos ,gracias a las rutas comerciales, pero su dureza no fue del agrado de los entonces europeos. Los chinos utilizaban mangos de hueso en los cuales insertaron unas cerdas de jabalí pero en Europa las gentes las rechazaban por su dureza , siguiendo utilizando los trapos y los dedos , añadiendo enjuagues de vino con ceniza y sal .Los más pudientes iban al barbero-dentista que les quitaba el sarro con pastas a base de orina .En la Edad Media les importaba la blancura de los dientes y el buen aliento para reunirse socialmente.

Ya con la medicina más avanzada surgieron otras formas de cuidarse los dientes, el doctor francés Pierre Fauchard (1678–1761) que es considerado el padre de la odontología moderna, se centró en la prevención, corrección y tratamiento de las enfermedades bucales, convirtiendo la “dentisteria” de un oficio de barberos -sacamuelas, en una ciencia médica. Profesionalizó esta dedicación . Diseñó raspadores y limpiadores para quitar el sarro y la placa dental , pero no era partidario ni usaba cerdas de jabalí por considerarlas demasiado dañinas para las encías , por su dureza. Su sistema diario de limpieza , consistía en enjuague+ dieta controlada de alimentos ( evitando los azúcares excesivos que quedaran adheridos al diente) , porque supo que eso aceleraba la descomposición. También aconsejaba la limpieza dental con instrumentos finos aplicados por “profesionales” cuando fuera preciso.

Publicó un tratado al respecto, de 863 páginas , en 1728, en él aparece la recomendación de un enjuague a base de vino, desechado tiempo después por el resecamiento que produce el alcohol en los dientes y por las manchas que produce el vino en ellos.

Posteriormente recomienda en el tratado, enjuagues de mezcla de hierbas aromáticas astringentes por su poder antiséptico y para dejar buen sabor en la boca .Las hervía en agua.

 

Y es en 1780, que el inglés Willian Addis , desde la cárcel de Newgtea donde se encontraba cumpliendo condena por disturbios callejeros en Londres, donde observó como los presos se limpiaban los dientes con un trapo (asqueroso) según contó , impregnado de hollín y sal , entonces comenzó a experimentar guardando un hueso de la cena que le servían haciéndole agujeros con agua caliente e introduciendo en ellos cerdas de jabalí conseguidas gracias al soborno de un guardia. Así consiguió crear el prototipo de mango de hueso tallado, con cerdas de jabalí.

Aunque antes de él habían traído cepillos de China , hechos con mango de bambú y cerdas de jabalí, eran poco asequibles por ser un producto artesanal y caro.

En 1780 cuando Willian Addis salió de prisión , ya había inventado lo más parecido al cepillo que utilizamos actualmente , fundó Wisdom Toothbrushes la primera empresa en producir cepillos al por mayor .

Fue el primero en vender cepillos de dientes en grandes cantidades. Por supuesto los mangos ya en el tiempo fueron evolucionando fabricándolos con diferentes tipos de materiales antideslizantes. Los cepillos de dientes utilizaban cerdas de pelo animal (principalmente de jabalí o caballo), surgiendo otro inconveniente pues su acumulación de humedad, producía hongos y bacterias, y se desgastaban fácilmente. Hasta que en 1802, Eleuthère Irénée du Pont de Nemours químico francés huido a Estados Unidos por la Revolución francesa , al cesar de fabricar pólvora negra para el ejercito americano, comenzó a trabajar con los polímeros , y es de su investigación de donde surgen posteriormente el neopreno y el nylon que fue inventado casi un siglo después, en 1935 por Wallace Hume Carothers, quien trabajaba en los laboratorios Dupont.

 

Los descendientes de Du Pont continuaron expandiendo el negocio, siendo hoy Du Pont la segunda mayor empresa química del mundo.

Este avance del nylon , sustituyó las cerdas de pelo animal en la fabricación de cepillos dentales, por fibras sintéticas.

 

El primer cepillo de cerdas de nailon se comercializó en Estados Unidos en el año 1938, bajo el nombre de Dr. West’s Miracle Tuft Toothbrush, que haría sustituir ya en el cepillo dental, las cerdas de animales , por el nylon.

La Wisdom Toothbrushes como nombre empresarial , aun existe y produce alrededor de 70 millones de cepillos al año.

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