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Opinión

Traidores híbridos

Ceuta no ha sufrido una invasión espontánea, sino una operación calculada en la que la desesperación humana ha sido utilizada como munición

  • Las calles de Ceuta se recomponen como pueden tras el asalto a la frontera. -

Aunque sé que la formula no es popular y que habrá quien me llame egocéntrico y apegado a mi ombligo, tengo por costumbre -si la circunstancia mínimamente lo permite- hablar de cosas que conozco íntimamente, de cosas que me ocurren o me han ocurrido, y ésto porque entiendo que la intimidad de la vivencia da fuerza y sostiene el argumento.

Desde hace ya años, tengo conmigo en casa a chicos marroquíes que sufren -como casi todos los chavales- de problemas habitacionales de difícil solución. Lo hago por echarles un capote desde nuestro primer mundo, no para que embistan, sino para que se arropen con él. En estos años, los he tenido de diversos tipos: quienes tienen empleos mal pagados -rayanos en la esclavitud- de poco más de 900 euros por jornadas de 14 horas, y que ayudan a la casa con 100 euros cuando pueden; parados que ni cotizan ni pagan, y hasta chavales con menos papeles que un conejo de monte; trabajo y disfruto de ofrecer estos últimos años de mi existencia a darles casa, comida, apoyo y cariño, y les busco y encuentro salidas legales para su integración efectiva. Lo vengo haciendo al margen de toda subvención -que no teman los “paguitas”-, y lo vengo logrando, gracias a Ala y a Dios, que resulta que es el mismo tipo, según tengo entendido.

Desde esa disposición íntima y personal he sufrido estos días -junto a ellos- por la “invasión” sufrida en Ceuta, en la que 57 personas han muerto ahogadas y pisoteadas -poco le duele su propia gente al sátrapa- y hasta 60.000 -con mejor suerte- han logrado llegar a Ceuta para, horas después, poner pies en polvorosa y regresar a la satrapía alahui un rato más tarde.

No se improvisa semejante viaje sin alforjas, ni cabe achacar semejante hégira de ida y vuelta a una epifanía multitudinaria sin programación previa: quienes estáis en mi provecta edad sabéis que hasta un viaje del Imserso requiere de larga programación...Decir - como hizo el propio Sánchez- que se trata de una “Agresión a la integridad territorial de España” es dar mucha importancia a un viaje sin alpargatas, y restar importancia a la reedición de la marcha verde, que organizo Kissinger contra el dictador, o un claro decir y no mirar a los ojos del sátrapa que vive en París y mata en Marruecos.

En camiones y autobuses, desde el centro de Marruecos y escoltados por eso que llaman “policía” en el reino del tal Mohamed han acumulado carne de cañón en la frontera ceutí. Celebraba el sátrapa el 27 aniversario de su satrapía; la restitución de los acuerdos gasísticos de España con Argelia; la nominación de una futura autopista trans saharaui a nombre de un asesino psicópata; la intervención de un embajador sionista en la ONU para que, además del Gran Israel, también Marruecos se atreva con su tentativa de Gran Marruecos -”España lo pagará pronto”, en traduccion del criminal Netanyahu-; y, el eneavo ataque contra España del tarado naranja. Unos y otros han puesto en diez días sobre el tablero todas las piezas que permiten entrar con soltura a cualquier teoría de juegos, perfectamente orquestado para un mate pastor contra España y su integridad territorial.

Nada importó el sometimiento de Sánchez a EE.UU al dar protagonismo a Marruecos y su papel sobre el Sahara Occidental -bajo responsabilidad española irrenunciable ante la ONU-, pesó más que los saharauis nacidos españoles tengan doble nacionalidad, y que cientos de niños saharauis vuelvan un año más a pasar su verano en España; de nada sirvió el “acuerdo” de vigilancia de fronteras suscrito y bien pagado -cosas de la externalizacion que obliga a vigilar al tiempo que confiar en cipayos terceros-; nada pesó la tradicional “hermandad” hispano marroquí; pesó más una sentencia de la Sala Quinta del Supremo promovida desde Fiscalía que fija cómo saltarse el espíritu de la Ley y las fronteras a nado...; nada pesó, ni tan siquiera que el nuevo novio del sátrapa sea español y de Benalmadena...La real politic no tiene corazón...

A esto que hemos vivido le llaman los militares -que no entiende de poesía-, guerra híbrida; híbrida, como los coches híbridos; híbridos, como los mulos...

Mientras esto ocurría, mientras decenas de chavales morían entre el Tarajal y Ceuta; mientras Trump/Netanyahu y sus secuaces bien pagados levantan contra España monumentos al rencor - “España es un país odioso”, “España lo va pagar y lo hará pronto”-; potencias extranjeras nos agreden por nuestro sitio más vulnerable, y hay quien, entre nuestro tradicionales amigos, salivea.. Meloni aprieta por Schenguen; Austria rememora detrás el paso de la oca...y le sigue otros países sureños: Finlandia y Suecia razonablemente preocupados por sus fronteras naturales con España...Más piezas para teorizar sobre juegos, más alla de ponerse realmente a jugarlos

A ese calor, aquí, en España, y ante tanta morgue, también se frotan las manos: Tellado pide elecciones -para qué cambiar, después del éxito obtenido los últimos ocho años-, Estheroide Muñoz, pide cárcel, casi juicios sumarísimos; Feijoo despacha con el embajador americano -que hay quien dice, “lo recibió con alegría...”-; y Santiago -reconquista- Abascal señala que “Marruecos no es el enemigo...”

Los militares -que no saben de buenas palabras y sí de contenidos certeros- llaman a este episodio ”guerra híbrida”, y no seré yo quien les niegue. Serían entonces Feijooses, Abascales, Tellados y Muñozas eso que también los militares -desde Mola-, quinta columna..., informantes, tal vez espías, o sólo traidores híbridos...De ser así, no pediré paredón, solo esperaré que, como buenos híbridos -como mulos, vaya-, no dejen descendencia.

Aunque sé que la formula no es popular y que habrá quien me llame egocéntrico y apegado a mi ombligo, tengo por costumbre -si la circunstancia mínimamente lo permite- hablar de cosas que conozco íntimamente, de cosas que me ocurren o me han ocurrido, y ésto porque entiendo que la intimidad de la vivencia da fuerza y sostiene el argumento.

Desde hace ya años, tengo conmigo en casa a chicos marroquíes que sufren -como casi todos los chavales- de problemas habitacionales de difícil solución. Lo hago por echarles un capote desde nuestro primer mundo, no para que embistan, sino para que se arropen con él. En estos años, los he tenido de diversos tipos: quienes tienen empleos mal pagados -rayanos en la esclavitud- de poco más de 900 euros por jornadas de 14 horas, y que ayudan a la casa con 100 euros cuando pueden; parados que ni cotizan ni pagan, y hasta chavales con menos papeles que un conejo de monte; trabajo y disfruto de ofrecer estos últimos años de mi existencia a darles casa, comida, apoyo y cariño, y les busco y encuentro salidas legales para su integración efectiva. Lo vengo haciendo al margen de toda subvención -que no teman los “paguitas”-, y lo vengo logrando, gracias a Ala y a Dios, que resulta que es el mismo tipo, según tengo entendido.

Desde esa disposición íntima y personal he sufrido estos días -junto a ellos- por la “invasión” sufrida en Ceuta, en la que 57 personas han muerto ahogadas y pisoteadas -poco le duele su propia gente al sátrapa- y hasta 60.000 -con mejor suerte- han logrado llegar a Ceuta para, horas después, poner pies en polvorosa y regresar a la satrapía alahui un rato más tarde.

No se improvisa semejante viaje sin alforjas, ni cabe achacar semejante hégira de ida y vuelta a una epifanía multitudinaria sin programación previa: quienes estáis en mi provecta edad sabéis que hasta un viaje del Imserso requiere de larga programación...Decir - como hizo el propio Sánchez- que se trata de una “Agresión a la integridad territorial de España” es dar mucha importancia a un viaje sin alpargatas, y restar importancia a la reedición de la marcha verde, que organizo Kissinger contra el dictador, o un claro decir y no mirar a los ojos del sátrapa que vive en París y mata en Marruecos.

En camiones y autobuses, desde el centro de Marruecos y escoltados por eso que llaman “policía” en el reino del tal Mohamed han acumulado carne de cañón en la frontera ceutí. Celebraba el sátrapa el 27 aniversario de su satrapía; la restitución de los acuerdos gasísticos de España con Argelia; la nominación de una futura autopista trans saharaui a nombre de un asesino psicópata; la intervención de un embajador sionista en la ONU para que, además del Gran Israel, también Marruecos se atreva con su tentativa de Gran Marruecos -”España lo pagará pronto”, en traduccion del criminal Netanyahu-; y, el eneavo ataque contra España del tarado naranja. Unos y otros han puesto en diez días sobre el tablero todas las piezas que permiten entrar con soltura a cualquier teoría de juegos, perfectamente orquestado para un mate pastor contra España y su integridad territorial.

Nada importó el sometimiento de Sánchez a EE.UU al dar protagonismo a Marruecos y su papel sobre el Sahara Occidental -bajo responsabilidad española irrenunciable ante la ONU-, pesó más que los saharauis nacidos españoles tengan doble nacionalidad, y que cientos de niños saharauis vuelvan un año más a pasar su verano en España; de nada sirvió el “acuerdo” de vigilancia de fronteras suscrito y bien pagado -cosas de la externalizacion que obliga a vigilar al tiempo que confiar en cipayos terceros-; nada pesó la tradicional “hermandad” hispano marroquí; pesó más una sentencia de la Sala Quinta del Supremo promovida desde Fiscalía que fija cómo saltarse el espíritu de la Ley y las fronteras a nado...; nada pesó, ni tan siquiera que el nuevo novio del sátrapa sea español y de Benalmadena...La real politic no tiene corazón...

A esto que hemos vivido le llaman los militares -que no entiende de poesía-, guerra híbrida; híbrida, como los coches híbridos; híbridos, como los mulos...

Mientras esto ocurría, mientras decenas de chavales morían entre el Tarajal y Ceuta; mientras Trump/Netanyahu y sus secuaces bien pagados levantan contra España monumentos al rencor - “España es un país odioso”, “España lo va pagar y lo hará pronto”-; potencias extranjeras nos agreden por nuestro sitio más vulnerable, y hay quien, entre nuestro tradicionales amigos, salivea.. Meloni aprieta por Schenguen; Austria rememora detrás el paso de la oca...y le sigue otros países sureños: Finlandia y Suecia razonablemente preocupados por sus fronteras naturales con España...Más piezas para teorizar sobre juegos, más alla de ponerse realmente a jugarlos

A ese calor, aquí, en España, y ante tanta morgue, también se frotan las manos: Tellado pide elecciones -para qué cambiar, después del éxito obtenido los últimos ocho años-, Estheroide Muñoz, pide cárcel, casi juicios sumarísimos; Feijoo despacha con el embajador americano -que hay quien dice, “lo recibió con alegría...”-; y Santiago -reconquista- Abascal señala que “Marruecos no es el enemigo...”

Los militares -que no saben de buenas palabras y sí de contenidos certeros- llaman a este episodio ”guerra híbrida”, y no seré yo quien les niegue. Serían entonces Feijooses, Abascales, Tellados y Muñozas eso que también los militares -desde Mola-, quinta columna..., informantes, tal vez espías, o sólo traidores híbridos...De ser así, no pediré paredón, solo esperaré que, como buenos híbridos -como mulos, vaya-, no dejen descendencia.

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