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Opinión

El final del verano y lo que viene

¿Qué pensaría hoy Montaigne, sobre dejar en manos de la IA nuestra inteligencia natural y nuestra educación y la de nuestros nietos?  

  • Turistas pasean por calles del centro de Cádiz, este verano. -

La mayoría vacacional prepara las maletas para el retorno a la normalidad en setiembre, aunque bastantes personas disfrutarán de sus vacaciones en ese mes. Cuando llegue setiembre, todo será maravilloso, dice la canción del Dúo Dinámico, que los muy mayores recordamos de nuestra época juvenil, cuando nos refugiábamos en los guateques del fin de semana, en donde bailabamos bien juntos, pegados, como canta Sergio Dalma en una de sus canciones. Hoy en  los conciertos masificados, programados para poder decir "yo estuve allí, aquella noche", los asistentes más cercanos al escenario bailan individualmente, aunque estén muy pegados para poder ver y casi tocar a sus ídolos musicales.

Todo pasa muy deprisa. Vivimos alocadamente. Se han fijado en que en los medios audiovisuales, (radio, televisión, podcast, vídeos en redes), se habla cada vez más rápido. En radio encuentras programas en los que la conductora o el conductor, procuran hablar inteligiblemente, con buena dicción, tratando de que el mensaje pueda ser entendido por los escuchantes, pero no todo es así. En algunos programas radiofónicos con opinadores o tertulianos, y en televisiçon, en los informativos, y no digamos en los platós tertulianos, se habla atropelladamente, sin respiro, sin comas, ni espacios. En el minuto que les marcan para dar la noticia en informativos, los y las redactoras meten con calzador toda la información posible, y el oyente o teleespectador no se entera de lo que le están contando. En programas (radio y televisión) con tertulianos, sálvese quien pueda, los intervinientes se interrumpen constantemente, no dejando expresarse con naturalidad y sosiego a quien tiene la palabra. Y los moderadores, más que moderar, tienen que domar a las fieras parlantes, que muestran su mala educación hablando uno encima del otro, u otra.

Y esta fiebre de hablar deprisa e ininteligiblemente vemos que se copia y pega, desde los más parlanchines, que impiden que la, o el entrevistado, pueda profundizar en las respuestas, hasta en los hombres y mujeres del tiempo, que compiten por ver quién es capaz de meter más jerga meteorológica y climática en el menor tiempo posible, con lo que el espectador prefiere quitar el sonido como en los partidos de fútbol, y leer e interpretar los mapas y las infografías del tiempo por su cuenta.

¿No sería mejor hablar menos y mejor, con calma, y pronunciando bien, para que el oyente o el espectador se entere de lo que contamos, y no se quede in albis? El filósofo José Luis López Aranguren (Ávila, 1909-Madrid, 1996), nos dijo: "En la actual sociedad de masas, los mass media, y en especial, la televisión, son los más importantes movilizadores del poder social para ponerlo al servicio de una causa pública, como la participación política de los ciudadanos". Aranguren lo clavó, pero imagino que él no pensaba que buena parte de esos medios de comunicación pudieran trabajar para apoyar a políticos populistas y regímenes totalitarios, frente a los sistemas de gobierno democráticos más plurales y representativos. 

Se nos va yendo el verano, con sus gozos y tragedias. Recordamos los recientes incendios que han calcinado muchas zonas de España, y en particular los que han afectado a más de 40.000 hectáreas en el suroeste andaluz (Nerva, Berrocal, el Madroño, Zalamea, Aznalcóllar, Escacena, Paterna, etc), y los temblores sísmicos en Granada, y los sucesos trágicos y preocupantes de Ceuta y Melilla,  que en mi opinión hay que abordar con diplomacia, pero con politica de Estado y eso incluye unidad y cooperación entre gobierno y oposición, ante el problema, y no enfrentamiento y deslealtad institucional como estamos viendo. Fue indignante e incluso criminal, ver a grupos de ultraderecha ir a Ceuta a provocar incidentes con la población, y a soliviantar a las fuerzas de seguridad que bastante tenían con ordenar el caos.

Ya estamos ante otras pantallas de finales del verano, como "Feijóo versus Isabel Díaz Ayuso", ya saben, historias rocambolescas sobre áticos inalcanzables para la clase trabajadora, que luego incomprensiblemente puede votar a la derecha y a la ultraderecha. ¡Cosas veredes, Sancho! Los medios ya calientan setiembre con el bochorno del juicio que el juez Peinado lleva a toda costa contra Begoña Gomez, la esposa del Presidente del Gobierno. Es una vergüenza para la Justicia española este esperpento judicial sin que intervenga el CGPJ para detener este despropósito de un juez que no actúa según Justicia. Sobre los incendios habrá que ver que se hizo mal, buscar responsabilidades, y que se puede mejorar para combatir los megaincendios que motivados en parte por el Cambio Climático, serán más frecuentes.

Habrá que invertir más presupuesto en recursos preventivos humanos y técnicos en invierno, aumentando las plantillas de trabajadores, y que INFOCA esté operativo desde mayo hasta finales de octubre. Los nuevos escenarios climáticos nos exigen planes y políticas forestales distintas, y más exigentes, para proteger las masas forestales, realizar cortafuegos seguros y crear nuevos mosaicos arbóreos para controlar y detener los incendios, fomentar la ganadería extensiva para que los animales limpien de pasto el monte, y aplicar la ley con dureza sobre quienes provocan los incendios intencionadamente (terroristas ambientales), o negligentemente. 

El final del verano está próximo aunque habrá que esperar al 23 de setiembre a las 2.05 horas para el equinoccio de otoño en el hemisferio norte, coincidiendo la duración del día y de la noche. Las familias ajustan el presupuesto para el nuevo curso escolar. Guarderías, colegios, institutos y universidad abrirán sus puertas para formar y educar a chicos y a mayores. En este curso que ahora comienza habrá que vigilar de cerca a la IA, y a la nueva adicción: la movilmanía. Los adolescentes se fían más del ChatGPT que de los padres, y a hurtadillas consultan sus dudas al sistema con inteligencia artificial basado en redes neuronales y diseñado para mantener conversaciones y generar texto. El pensador francés Michel de Montaigne (1533-1592 propuso una receta para la educación humanista: "conocerse mejor, para construirse mejor, y afrontar la vida mejor". ¿Qué pensaría hoy Montaigne, sobre dejar en manos de la IA nuestra inteligencia natural y nuestra educación y la de nuestros nietos?  

La mayoría vacacional prepara las maletas para el retorno a la normalidad en setiembre, aunque bastantes personas disfrutarán de sus vacaciones en ese mes. Cuando llegue setiembre, todo será maravilloso, dice la canción del Dúo Dinámico, que los muy mayores recordamos de nuestra época juvenil, cuando nos refugiábamos en los guateques del fin de semana, en donde bailabamos bien juntos, pegados, como canta Sergio Dalma en una de sus canciones. Hoy en  los conciertos masificados, programados para poder decir "yo estuve allí, aquella noche", los asistentes más cercanos al escenario bailan individualmente, aunque estén muy pegados para poder ver y casi tocar a sus ídolos musicales.

Todo pasa muy deprisa. Vivimos alocadamente. Se han fijado en que en los medios audiovisuales, (radio, televisión, podcast, vídeos en redes), se habla cada vez más rápido. En radio encuentras programas en los que la conductora o el conductor, procuran hablar inteligiblemente, con buena dicción, tratando de que el mensaje pueda ser entendido por los escuchantes, pero no todo es así. En algunos programas radiofónicos con opinadores o tertulianos, y en televisiçon, en los informativos, y no digamos en los platós tertulianos, se habla atropelladamente, sin respiro, sin comas, ni espacios. En el minuto que les marcan para dar la noticia en informativos, los y las redactoras meten con calzador toda la información posible, y el oyente o teleespectador no se entera de lo que le están contando. En programas (radio y televisión) con tertulianos, sálvese quien pueda, los intervinientes se interrumpen constantemente, no dejando expresarse con naturalidad y sosiego a quien tiene la palabra. Y los moderadores, más que moderar, tienen que domar a las fieras parlantes, que muestran su mala educación hablando uno encima del otro, u otra.

Y esta fiebre de hablar deprisa e ininteligiblemente vemos que se copia y pega, desde los más parlanchines, que impiden que la, o el entrevistado, pueda profundizar en las respuestas, hasta en los hombres y mujeres del tiempo, que compiten por ver quién es capaz de meter más jerga meteorológica y climática en el menor tiempo posible, con lo que el espectador prefiere quitar el sonido como en los partidos de fútbol, y leer e interpretar los mapas y las infografías del tiempo por su cuenta.

¿No sería mejor hablar menos y mejor, con calma, y pronunciando bien, para que el oyente o el espectador se entere de lo que contamos, y no se quede in albis? El filósofo José Luis López Aranguren (Ávila, 1909-Madrid, 1996), nos dijo: "En la actual sociedad de masas, los mass media, y en especial, la televisión, son los más importantes movilizadores del poder social para ponerlo al servicio de una causa pública, como la participación política de los ciudadanos". Aranguren lo clavó, pero imagino que él no pensaba que buena parte de esos medios de comunicación pudieran trabajar para apoyar a políticos populistas y regímenes totalitarios, frente a los sistemas de gobierno democráticos más plurales y representativos. 

Se nos va yendo el verano, con sus gozos y tragedias. Recordamos los recientes incendios que han calcinado muchas zonas de España, y en particular los que han afectado a más de 40.000 hectáreas en el suroeste andaluz (Nerva, Berrocal, el Madroño, Zalamea, Aznalcóllar, Escacena, Paterna, etc), y los temblores sísmicos en Granada, y los sucesos trágicos y preocupantes de Ceuta y Melilla,  que en mi opinión hay que abordar con diplomacia, pero con politica de Estado y eso incluye unidad y cooperación entre gobierno y oposición, ante el problema, y no enfrentamiento y deslealtad institucional como estamos viendo. Fue indignante e incluso criminal, ver a grupos de ultraderecha ir a Ceuta a provocar incidentes con la población, y a soliviantar a las fuerzas de seguridad que bastante tenían con ordenar el caos.

Ya estamos ante otras pantallas de finales del verano, como "Feijóo versus Isabel Díaz Ayuso", ya saben, historias rocambolescas sobre áticos inalcanzables para la clase trabajadora, que luego incomprensiblemente puede votar a la derecha y a la ultraderecha. ¡Cosas veredes, Sancho! Los medios ya calientan setiembre con el bochorno del juicio que el juez Peinado lleva a toda costa contra Begoña Gomez, la esposa del Presidente del Gobierno. Es una vergüenza para la Justicia española este esperpento judicial sin que intervenga el CGPJ para detener este despropósito de un juez que no actúa según Justicia. Sobre los incendios habrá que ver que se hizo mal, buscar responsabilidades, y que se puede mejorar para combatir los megaincendios que motivados en parte por el Cambio Climático, serán más frecuentes.

Habrá que invertir más presupuesto en recursos preventivos humanos y técnicos en invierno, aumentando las plantillas de trabajadores, y que INFOCA esté operativo desde mayo hasta finales de octubre. Los nuevos escenarios climáticos nos exigen planes y políticas forestales distintas, y más exigentes, para proteger las masas forestales, realizar cortafuegos seguros y crear nuevos mosaicos arbóreos para controlar y detener los incendios, fomentar la ganadería extensiva para que los animales limpien de pasto el monte, y aplicar la ley con dureza sobre quienes provocan los incendios intencionadamente (terroristas ambientales), o negligentemente. 

El final del verano está próximo aunque habrá que esperar al 23 de setiembre a las 2.05 horas para el equinoccio de otoño en el hemisferio norte, coincidiendo la duración del día y de la noche. Las familias ajustan el presupuesto para el nuevo curso escolar. Guarderías, colegios, institutos y universidad abrirán sus puertas para formar y educar a chicos y a mayores. En este curso que ahora comienza habrá que vigilar de cerca a la IA, y a la nueva adicción: la movilmanía. Los adolescentes se fían más del ChatGPT que de los padres, y a hurtadillas consultan sus dudas al sistema con inteligencia artificial basado en redes neuronales y diseñado para mantener conversaciones y generar texto. El pensador francés Michel de Montaigne (1533-1592 propuso una receta para la educación humanista: "conocerse mejor, para construirse mejor, y afrontar la vida mejor". ¿Qué pensaría hoy Montaigne, sobre dejar en manos de la IA nuestra inteligencia natural y nuestra educación y la de nuestros nietos?  

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