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Florentino, podría, de cara a… Leire

¿Qué es eso de estar continuamente jugando a ser profetas? Déjennos con nuestros asuntos si es que no les interesa hablar a fondo y con continuidad de ellos para sustituirlo todo por caña al enemigo, que ya tenemos bastantes, importantes y problemáticas angustias

  • Florentino Pérez, candidato a la presidencia del Real Madrid.

Eso es lo que me han regalado los medios de comunicación durante toda la semana y lo que seguirán regalándome de aquí al juicio final. Florentino, Florentino, Florentino por aquí, por allá, por acullá. Florentino podría hacer esto, o lo otro o lo otro. O no hacerlo. Y podría hacerlo “de cara a”, “de cara a”, “de cara a”, “de cara a”, y dale que te pego con el “de cara a”, con lo fácil que es librarse del galicismo y dejarlo en “para” o “con vistas a”. Los presentadores del tiempo son los dueños del “de cara a”. “De cara a mañana, de cara a pasado, de cara a pasado mañana, de cara al siglo XXII, el tiempo puede ser así, podría ser asao”.

El no-acontecimiento y el odio

Y venga con el “podría”, “todo parece indicar”, “lo más seguro”… ¡No!, eso es lo que llamaba el “no acontecimiento” la catedrática de la Universidad Autónoma de Barcelona, Mar de Fontcuberta, quien escribió: “el no-acontecimiento es la construcción, producción y difusión de noticias a partir de hechos no sucedidos o que suponen explícitamente una no-información en el sentido periodístico”.

El periodismo está lleno de no-periodismo y de un efecto que puede ser peor que la especulación: una especulación lanzada desde un profesional de la información o desde un tertuliano o simplemente desde un listillo digital se convierte en millones de mentes en una certeza dado que, según la neurociencia, los cerebros, en su mayoría, no buscan la verdad sino su comodidad, y para ello elevan a certeza lo que es conjetura. Después llega la confrontación entre la ciudadanía y después el odio. Este tipo de periodismo arrogante y sabihondo es una de las causas del odio y del enfrentamiento entre los seres humanos.

El también catedrático de Periodismo de la Universidad de La Laguna, José Manuel de Pablos, afirmó al respecto que el periodismo no se escribe en condicional. De Pablos fue director de dos diarios en su tierra. De manera que ya tienen ustedes más semillas del odio, de la ruptura familiar o entre amigos, más causas de crispación social: las semillas de “lo que puede suceder”, eso por no hablar de la cantidad de juicios paralelos y de insultos que se lanzan al día sobre personas públicas -políticos por lo general- con el objetivo de hacer caja lo cual supone un efecto secundario grave: el odio, la violencia.

Chismorreos y cosas gordas

Pero, ¿qué es eso de estar continuamente jugando a ser profetas? Déjennos con nuestros asuntos si es que no les interesa hablar a fondo y con continuidad de ellos para sustituirlo todo por caña al enemigo, que ya tenemos bastantes, importantes y problemáticas angustias. Las cosas llegarán, la Leire será o no culpable y el presidente y todos los demás, ¿no hay que permitir que trabaje la justicia?, pues esperemos a ver lo que hace y que, por cierto, deje de filtrar papeles; digan lo que es noticia, el periodismo son hechos y análisis sobre hechos, pero no un crónico y por ello continuo chismorreo y goteo de suposiciones e historias sin final, qué lástima de electricidad y tiempo que se gasta en tantos asuntos para entretenimiento de unos y otros, para decirles a unos y otros lo que quieren escuchar y ver con el objetivo de que después lleguen patrocinadores, publicidad, influencias y lavados de cerebros.

Están pasando cosas muy gordas en las alturas del poder de verdad, mucho más importantes que los presuntos delitos de una caterva de mediocres patanes que no saben ni robar con la elegancia y la legalidad que lo hace el Poder real, eche cuentas de la hipoteca que pidió y de cuánto ha pagado o va a pagar al final, eso es un robo legal, por ejemplo. A su vez, la base de la sociedad que son los niños, los jóvenes y su educación toda, está en una enorme crisis de identidad y aquí siguen los supuestos cerebros de las ondas y el digital con el “de cara a”, “podría”, “Florentino es capaz de…”, “Leire era de verdad la fontanera…” Vamos, imitando al Oráculo de Delfos mientras nuestros hijos siguen malcriados y la Inteligencia Artificial lo ha puesto todo cabeza abajo, mientras China y la India se acercan entre ellos cada vez más y los gringos siguen siendo un gigante con los pies de barro.

Un tertuliano de la SER dijo el pasado jueves, día del Corpus, que ya estaba bien de hablar siempre de lo mismo mientras que los problemas de los ciudadanos seguían ahí. El hombre hasta pidió disculpas por haberse desviado de la canción oficial y la señora Barceló le dijo que se le entendida perfectamente. Luego doña Àngels siguió con el rollo establecido, si bien ya va con más cuidado no sea que la llame de nuevo al orden Joseph Marie Oughourlian que manda más que ella por muy crecida que esté igual que mandaba más que Pepa Bueno, la exdirectora de El País, a las dos las ha mandado a que las coloque el partido por pasarse de monclovitas.

La democracia casi no existe

De todas formas, la anécdota del tertuliano nos recuerda que la democracia consiste en que poseemos libertad para quejarnos de muchas cosas y el poder la posee para pasarse las quejas por la entrepierna. Eso ocurrirá con este artículo, ejercer bien el periodismo y profundizar mucho más en los asuntos es aburrido y ahora todo tiene que ser muy rápido y alegre.

Hablando de democracia. Admiro a la señora Cayetana Álvarez de Toledo, tengo curiosidad por verla en La Moncloa, de presidenta, aunque no tendré tiempo biológico porque antes deberemos hartarnos del pasmado de Feijóo y tal vez ni por ésas, a las personas que no se las controla, si venden, se les concede un espacio concreto al tiempo que se las teme, se les da cierto juego si atraen votos, pero se las ata en corto o sencillamente se las ignora.

Bueno, pues la señora Álvarez de Toledo tira mucho del relato -como se dice ahora- del comunismo, de Venezuela y toda esa pesadez que utiliza la derecha para intentar que los malos no les nacionalicen posesiones. Vale, ahora sólo falta que nos hable de la dictadura de papel celofán que es la democracia y de las dictaduras sangrientas que se han levantado en el mundo desde el siglo XIX apoyadas por el liberalismo y su democracia.

Si hay mala sanidad, si una multinacional tiene más poder que un gobierno y si no hay viviendas y sí pobreza y amenazas de pobreza no hay democracia, déjate de rollos, Cayetana. No hay ninguna dictadura comunista que haya surgido por arte de magia sino porque el liberalismo supone dejar al ser humano suelto y cuando dejas suelto al ser humano no suele tener en cuenta ni la ética de su propio liberalismo, aparece el homo hominis lupus tarde o temprano.

De nuevo Florentino… y Andalucía

Volvamos al principio. Florentino, ¿a qué viene tanto Florentino? ¿Ha ganado o ha perdido las elecciones? ¿Por qué ese exceso de Florentino en programas deportivos que llegan desde Madrid y tan poco fútbol y deporte en general de Andalucía y desde Andalucía? A mí me importan poco el Real Madrid y Florentino, “el hombre que preside el club más importante del mundo no es precisamente el tipo que uno querría tener de suegro. Ni de jefe. Ni de vecino”, escribe Alejandro Suárez en Merca2. Pero se supone que muchos habitantes de Andalucía y externos a Andalucía deben llevarlos en sus corazones día y noche. Qué lástima de Andalucía, tan colonizada por la estructura mediática de Madrid. Salvando las distancias, seguimos esencialmente igual que aquel cartel que apareció en la Transición: “Si el andaluz rico piensa en Madrid y el pobre en Cataluña, ¿quién piensa en Andalucía?”.

No hay ni un solo medio o programa de comunicación de capital privado andaluz que haya triunfado en Andalucía, aceptado por los andaluces. Existen las Andalucías, no Andalucía, los pocos andalucistas históricos ya estaban separados. Canal Sur es de capital público y va a seguir ahí dé o no beneficios, yo hablo de una estructura privada, echo la vista atrás y sólo encuentro el informativo regional de la SER que impulsaron los magníficos periodistas Enrique García y Pepe Fernández. Ah, pero lo impulsaron desde una empresa madrileña, la que estuvo en manos de los Fontán y los Garrigues y otras personas emprendedoras y ahora del citado Oughourlian aliado con capital árabe y francés (Vivendi) a su vez asociado con Fininvest (familia Berlusconi).

Todos los intentos de hacer un medio escrito andaluz han fracasado (Tierras del Sur, Diario de Andalucía, Diario 16 Andalucía). Incluso las emisoras de radio pensadas sólo para la ombliguista Sevilla (Radio América, de Jesús Quintero, Radio Voz, derivada de un grupo gallego que luego pasó a ser otro intento de hacer una radio desde y para Sevilla).

¿Qué nos queda? Madrid, Florentino, un señor que se ha hartado de influir en los medios para que echen a la calle a periodistas, empezando por el todopoderoso, en su momento, José María García. Un señor que encabeza un club como el Madrid que ya sabemos -gracias a lo que se llama en ciencias sociales y filosofía metodología de la observación participante activa-, tiene poder sobre los árbitros para que una misma jugada se vea de una forma u otra según esté o no su equipo sobre el césped.

La verdad, todo esto cansa, pero más cansa estarse callado y la democracia es expresarse libremente y, como decía Nietzsche, correr con las consecuencias que no deberían existir si estuviéramos en una democracia de verdad y no nadando siempre entre los Florentinos, los “podría”, los “de cara a” y la fontanería. Déjennos vivir y digan las cosas en condiciones cuando se produzcan.

Eso es lo que me han regalado los medios de comunicación durante toda la semana y lo que seguirán regalándome de aquí al juicio final. Florentino, Florentino, Florentino por aquí, por allá, por acullá. Florentino podría hacer esto, o lo otro o lo otro. O no hacerlo. Y podría hacerlo “de cara a”, “de cara a”, “de cara a”, “de cara a”, y dale que te pego con el “de cara a”, con lo fácil que es librarse del galicismo y dejarlo en “para” o “con vistas a”. Los presentadores del tiempo son los dueños del “de cara a”. “De cara a mañana, de cara a pasado, de cara a pasado mañana, de cara al siglo XXII, el tiempo puede ser así, podría ser asao”.

El no-acontecimiento y el odio

Y venga con el “podría”, “todo parece indicar”, “lo más seguro”… ¡No!, eso es lo que llamaba el “no acontecimiento” la catedrática de la Universidad Autónoma de Barcelona, Mar de Fontcuberta, quien escribió: “el no-acontecimiento es la construcción, producción y difusión de noticias a partir de hechos no sucedidos o que suponen explícitamente una no-información en el sentido periodístico”.

El periodismo está lleno de no-periodismo y de un efecto que puede ser peor que la especulación: una especulación lanzada desde un profesional de la información o desde un tertuliano o simplemente desde un listillo digital se convierte en millones de mentes en una certeza dado que, según la neurociencia, los cerebros, en su mayoría, no buscan la verdad sino su comodidad, y para ello elevan a certeza lo que es conjetura. Después llega la confrontación entre la ciudadanía y después el odio. Este tipo de periodismo arrogante y sabihondo es una de las causas del odio y del enfrentamiento entre los seres humanos.

El también catedrático de Periodismo de la Universidad de La Laguna, José Manuel de Pablos, afirmó al respecto que el periodismo no se escribe en condicional. De Pablos fue director de dos diarios en su tierra. De manera que ya tienen ustedes más semillas del odio, de la ruptura familiar o entre amigos, más causas de crispación social: las semillas de “lo que puede suceder”, eso por no hablar de la cantidad de juicios paralelos y de insultos que se lanzan al día sobre personas públicas -políticos por lo general- con el objetivo de hacer caja lo cual supone un efecto secundario grave: el odio, la violencia.

Chismorreos y cosas gordas

Pero, ¿qué es eso de estar continuamente jugando a ser profetas? Déjennos con nuestros asuntos si es que no les interesa hablar a fondo y con continuidad de ellos para sustituirlo todo por caña al enemigo, que ya tenemos bastantes, importantes y problemáticas angustias. Las cosas llegarán, la Leire será o no culpable y el presidente y todos los demás, ¿no hay que permitir que trabaje la justicia?, pues esperemos a ver lo que hace y que, por cierto, deje de filtrar papeles; digan lo que es noticia, el periodismo son hechos y análisis sobre hechos, pero no un crónico y por ello continuo chismorreo y goteo de suposiciones e historias sin final, qué lástima de electricidad y tiempo que se gasta en tantos asuntos para entretenimiento de unos y otros, para decirles a unos y otros lo que quieren escuchar y ver con el objetivo de que después lleguen patrocinadores, publicidad, influencias y lavados de cerebros.

Están pasando cosas muy gordas en las alturas del poder de verdad, mucho más importantes que los presuntos delitos de una caterva de mediocres patanes que no saben ni robar con la elegancia y la legalidad que lo hace el Poder real, eche cuentas de la hipoteca que pidió y de cuánto ha pagado o va a pagar al final, eso es un robo legal, por ejemplo. A su vez, la base de la sociedad que son los niños, los jóvenes y su educación toda, está en una enorme crisis de identidad y aquí siguen los supuestos cerebros de las ondas y el digital con el “de cara a”, “podría”, “Florentino es capaz de…”, “Leire era de verdad la fontanera…” Vamos, imitando al Oráculo de Delfos mientras nuestros hijos siguen malcriados y la Inteligencia Artificial lo ha puesto todo cabeza abajo, mientras China y la India se acercan entre ellos cada vez más y los gringos siguen siendo un gigante con los pies de barro.

Un tertuliano de la SER dijo el pasado jueves, día del Corpus, que ya estaba bien de hablar siempre de lo mismo mientras que los problemas de los ciudadanos seguían ahí. El hombre hasta pidió disculpas por haberse desviado de la canción oficial y la señora Barceló le dijo que se le entendida perfectamente. Luego doña Àngels siguió con el rollo establecido, si bien ya va con más cuidado no sea que la llame de nuevo al orden Joseph Marie Oughourlian que manda más que ella por muy crecida que esté igual que mandaba más que Pepa Bueno, la exdirectora de El País, a las dos las ha mandado a que las coloque el partido por pasarse de monclovitas.

La democracia casi no existe

De todas formas, la anécdota del tertuliano nos recuerda que la democracia consiste en que poseemos libertad para quejarnos de muchas cosas y el poder la posee para pasarse las quejas por la entrepierna. Eso ocurrirá con este artículo, ejercer bien el periodismo y profundizar mucho más en los asuntos es aburrido y ahora todo tiene que ser muy rápido y alegre.

Hablando de democracia. Admiro a la señora Cayetana Álvarez de Toledo, tengo curiosidad por verla en La Moncloa, de presidenta, aunque no tendré tiempo biológico porque antes deberemos hartarnos del pasmado de Feijóo y tal vez ni por ésas, a las personas que no se las controla, si venden, se les concede un espacio concreto al tiempo que se las teme, se les da cierto juego si atraen votos, pero se las ata en corto o sencillamente se las ignora.

Bueno, pues la señora Álvarez de Toledo tira mucho del relato -como se dice ahora- del comunismo, de Venezuela y toda esa pesadez que utiliza la derecha para intentar que los malos no les nacionalicen posesiones. Vale, ahora sólo falta que nos hable de la dictadura de papel celofán que es la democracia y de las dictaduras sangrientas que se han levantado en el mundo desde el siglo XIX apoyadas por el liberalismo y su democracia.

Si hay mala sanidad, si una multinacional tiene más poder que un gobierno y si no hay viviendas y sí pobreza y amenazas de pobreza no hay democracia, déjate de rollos, Cayetana. No hay ninguna dictadura comunista que haya surgido por arte de magia sino porque el liberalismo supone dejar al ser humano suelto y cuando dejas suelto al ser humano no suele tener en cuenta ni la ética de su propio liberalismo, aparece el homo hominis lupus tarde o temprano.

De nuevo Florentino… y Andalucía

Volvamos al principio. Florentino, ¿a qué viene tanto Florentino? ¿Ha ganado o ha perdido las elecciones? ¿Por qué ese exceso de Florentino en programas deportivos que llegan desde Madrid y tan poco fútbol y deporte en general de Andalucía y desde Andalucía? A mí me importan poco el Real Madrid y Florentino, “el hombre que preside el club más importante del mundo no es precisamente el tipo que uno querría tener de suegro. Ni de jefe. Ni de vecino”, escribe Alejandro Suárez en Merca2. Pero se supone que muchos habitantes de Andalucía y externos a Andalucía deben llevarlos en sus corazones día y noche. Qué lástima de Andalucía, tan colonizada por la estructura mediática de Madrid. Salvando las distancias, seguimos esencialmente igual que aquel cartel que apareció en la Transición: “Si el andaluz rico piensa en Madrid y el pobre en Cataluña, ¿quién piensa en Andalucía?”.

No hay ni un solo medio o programa de comunicación de capital privado andaluz que haya triunfado en Andalucía, aceptado por los andaluces. Existen las Andalucías, no Andalucía, los pocos andalucistas históricos ya estaban separados. Canal Sur es de capital público y va a seguir ahí dé o no beneficios, yo hablo de una estructura privada, echo la vista atrás y sólo encuentro el informativo regional de la SER que impulsaron los magníficos periodistas Enrique García y Pepe Fernández. Ah, pero lo impulsaron desde una empresa madrileña, la que estuvo en manos de los Fontán y los Garrigues y otras personas emprendedoras y ahora del citado Oughourlian aliado con capital árabe y francés (Vivendi) a su vez asociado con Fininvest (familia Berlusconi).

Todos los intentos de hacer un medio escrito andaluz han fracasado (Tierras del Sur, Diario de Andalucía, Diario 16 Andalucía). Incluso las emisoras de radio pensadas sólo para la ombliguista Sevilla (Radio América, de Jesús Quintero, Radio Voz, derivada de un grupo gallego que luego pasó a ser otro intento de hacer una radio desde y para Sevilla).

¿Qué nos queda? Madrid, Florentino, un señor que se ha hartado de influir en los medios para que echen a la calle a periodistas, empezando por el todopoderoso, en su momento, José María García. Un señor que encabeza un club como el Madrid que ya sabemos -gracias a lo que se llama en ciencias sociales y filosofía metodología de la observación participante activa-, tiene poder sobre los árbitros para que una misma jugada se vea de una forma u otra según esté o no su equipo sobre el césped.

La verdad, todo esto cansa, pero más cansa estarse callado y la democracia es expresarse libremente y, como decía Nietzsche, correr con las consecuencias que no deberían existir si estuviéramos en una democracia de verdad y no nadando siempre entre los Florentinos, los “podría”, los “de cara a” y la fontanería. Déjennos vivir y digan las cosas en condiciones cuando se produzcan.

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