Ediciones:

Seguir en Discover

Cronista de lo cotidiano

El gracejo andaluz

Palabras a medias, frases a toda velocidad y una imaginación que no parece tener límites, el habla andaluza como patrimonio vivo

  • La intervención de la madre de Fabián Ruiz, subtitulada.

Es francamente difícil no reír y al tiempo quedarse perplejo ante el habla de un andaluz. En muchos casos es preciso preguntar por lo que están diciendo ya que dejan las palabras a mitad y hablan a gran velocidad.

A eso debemos agregar sus maravillosos dichos: comparaciones imposibles que intercalan con gracia especial.

Aquí van algunos: 

Mama como si tuviera una semana. 

Mira más que una gallina bebiendo.

Tengo los ojos como una vitrocerámica al 9.

Más pesao que un bético contento. 

Más blanco que un balón embarcao

Más perdío que Wally en el Frente Atlético.

Tiene más peligro que una bicha tartamúa.

Más diente que una pelea de perros.

Los ojos como dos puñalá en un cartón. 

Más tirao que una losa.

Come más que un alcalde nuevo.

Más agobiao que Doraemon jugando pare o none.

Más sueño que un operao

Más rallao que la puerta de una perrera. 

Más decepcionao que un yonki en la feria del caballo. 

Más imaginación que un hijo único. 

Más flojo que un puñao de pelusa.

Te mueves menos que los dientes de arriba. 

Más fuerte que el vinagre de cooperativa. 

Con 2°C más murió Juana de Arco.

Muchas son las obras científicas dedicadas al estudio de este lenguaje particular, mencionaremos algunas:

La dignidad del habla andaluza de María Nieves López GonzálezPalabrario andaluz de David Paniagua, A tu vera, Sandra Morales.

La fascinación que produce escucharles hablar entre sí sólo es comparable con la admiración que provocan la danza y el baile de esta tierra.

Gracia, salero, sentimientos y sensibilidad a flor de piel. Eso es lo que siento que emanan. 

En los pocos años que llevo viviendo en este pueblo, Los Palacios y Vilafranca, la musicalidad de la lengua me ha enamorado.

Es francamente difícil no reír y al tiempo quedarse perplejo ante el habla de un andaluz. En muchos casos es preciso preguntar por lo que están diciendo ya que dejan las palabras a mitad y hablan a gran velocidad.

A eso debemos agregar sus maravillosos dichos: comparaciones imposibles que intercalan con gracia especial.

Aquí van algunos: 

Mama como si tuviera una semana. 

Mira más que una gallina bebiendo.

Tengo los ojos como una vitrocerámica al 9.

Más pesao que un bético contento. 

Más blanco que un balón embarcao

Más perdío que Wally en el Frente Atlético.

Tiene más peligro que una bicha tartamúa.

Más diente que una pelea de perros.

Los ojos como dos puñalá en un cartón. 

Más tirao que una losa.

Come más que un alcalde nuevo.

Más agobiao que Doraemon jugando pare o none.

Más sueño que un operao

Más rallao que la puerta de una perrera. 

Más decepcionao que un yonki en la feria del caballo. 

Más imaginación que un hijo único. 

Más flojo que un puñao de pelusa.

Te mueves menos que los dientes de arriba. 

Más fuerte que el vinagre de cooperativa. 

Con 2°C más murió Juana de Arco.

Muchas son las obras científicas dedicadas al estudio de este lenguaje particular, mencionaremos algunas:

La dignidad del habla andaluza de María Nieves López GonzálezPalabrario andaluz de David Paniagua, A tu vera, Sandra Morales.

La fascinación que produce escucharles hablar entre sí sólo es comparable con la admiración que provocan la danza y el baile de esta tierra.

Gracia, salero, sentimientos y sensibilidad a flor de piel. Eso es lo que siento que emanan. 

En los pocos años que llevo viviendo en este pueblo, Los Palacios y Vilafranca, la musicalidad de la lengua me ha enamorado.

Comentarios