El deseo de volar es tan antiguo como la humanidad. En la mitología griega, Hermes es uno de los doce dioses Olímpicos y el más relacionado con la espiritualidad y mística griega. Se le considera el dios de los viajeros, de los cambios y del comercio, motivo por el que es representado con alas en los tobillos.
Se lo representa como un dios joven y de aspecto afeminado. Algunos de sus equivalentes son Mercurio en la mitología romana o Tot en la mitología egipcia.
En numerosas mitologías a lo largo del mundo existen dioses con esa capacidad voladora, que muestran claramente el deseo humano de imitar a las aves. Estudiando estos animales, Leonardo Da Vinci (1503) realizó varios artilugios voladores que anticipan, con la capacidad visionaria que le caracterizaba, los aviones de la actualidad.
Pero no es necesario soñar más, Ryanair puede hacer volar literalmente a sus pasajeros. Esta experiencia absolutamente traumática la vivió un señor que volaba hacia Alemania desde Grecia con su esposa hace pocos días. Un fallo en uno de los motores, hizo que se rompiera su ventanilla y comenzó a ser succionado.
El aparato se vio obligado a un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Salónica, del que había despegado minutos antes.
La aerolínea detalló que una persona recibió asistencia médica, pero no confirmó las heridas que sufrió.
El hombre estaba sentado junto a la ventanilla cuando fue succionado repentinamente, de cabeza y hasta los hombros. Otros pasajeros lograron sujetarlo y evitar que fuera arrastrado más lejos, informó el medio.
El avión regresó a Salónica, donde el hombre fue atendido por el shock y otras lesiones. Posteriormente, los demás pasajeros fueron reubicados en otro vuelo para continuar su viaje.
Uno de los pasajeros a bordo en ese momento declaró a Radio Salónica: “Estábamos sentados un poco más atrás de donde ocurrió; solo oímos un fuerte ruido y luego se desplegaron las máscaras de oxígeno. El hombre herido sangraba y al principio se desmayó”.
Según el sitio web de seguimiento de vuelos AirNav Radar, el vuelo FR1879 despegó a las 05:57, hora local, y aterrizó en la misma pista una hora y trece minutos después. Sus datos mostraron que el avión era un Boeing 737-8AS de 18 años de antigüedad y que dio la vuelta a una altitud de aproximadamente 16.000 pies.
Ryanair confirmó el incidente en un comunicado a CNN, en el que afirmó: “Un vuelo de Ryanair de Salónica a Memmingen el viernes por la mañana (10 de julio) regresó a Salónica poco después del despegue cuando una ventanilla de pasajeros se desprendió en pleno vuelo. El avión aterrizó con normalidad y los pasajeros regresaron a la terminal. El pasajero presentaba laceraciones en la cara y contusiones” Y agregamos desde aquí: añadidas las lógicas consecuencias del terrible shock.
Con la entrada de las aerolíneas de bajo coste la calidad de los vuelos y por lo visto también de las medidas de seguridad ha ido en declive, amén de los abusos de precios con el tema de las maletas.
¿Hasta cuándo? ¿Quiénes son los responsables dentro de las autoridades europeas, de la circulación de esas compañías? Baratas pero temerarias. Tal vez haga falta que un pasajero sea succionado de cuerpo entero para que las autoridades tomen alguna medida eficaz, hasta entonces, lamentablemente, nos arriesgamos a volar de verdad.
El deseo de volar es tan antiguo como la humanidad. En la mitología griega, Hermes es uno de los doce dioses Olímpicos y el más relacionado con la espiritualidad y mística griega. Se le considera el dios de los viajeros, de los cambios y del comercio, motivo por el que es representado con alas en los tobillos.
Se lo representa como un dios joven y de aspecto afeminado. Algunos de sus equivalentes son Mercurio en la mitología romana o Tot en la mitología egipcia.
En numerosas mitologías a lo largo del mundo existen dioses con esa capacidad voladora, que muestran claramente el deseo humano de imitar a las aves. Estudiando estos animales, Leonardo Da Vinci (1503) realizó varios artilugios voladores que anticipan, con la capacidad visionaria que le caracterizaba, los aviones de la actualidad.
Pero no es necesario soñar más, Ryanair puede hacer volar literalmente a sus pasajeros. Esta experiencia absolutamente traumática la vivió un señor que volaba hacia Alemania desde Grecia con su esposa hace pocos días. Un fallo en uno de los motores, hizo que se rompiera su ventanilla y comenzó a ser succionado.
El aparato se vio obligado a un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Salónica, del que había despegado minutos antes.
La aerolínea detalló que una persona recibió asistencia médica, pero no confirmó las heridas que sufrió.
El hombre estaba sentado junto a la ventanilla cuando fue succionado repentinamente, de cabeza y hasta los hombros. Otros pasajeros lograron sujetarlo y evitar que fuera arrastrado más lejos, informó el medio.
El avión regresó a Salónica, donde el hombre fue atendido por el shock y otras lesiones. Posteriormente, los demás pasajeros fueron reubicados en otro vuelo para continuar su viaje.
Uno de los pasajeros a bordo en ese momento declaró a Radio Salónica: “Estábamos sentados un poco más atrás de donde ocurrió; solo oímos un fuerte ruido y luego se desplegaron las máscaras de oxígeno. El hombre herido sangraba y al principio se desmayó”.
Según el sitio web de seguimiento de vuelos AirNav Radar, el vuelo FR1879 despegó a las 05:57, hora local, y aterrizó en la misma pista una hora y trece minutos después. Sus datos mostraron que el avión era un Boeing 737-8AS de 18 años de antigüedad y que dio la vuelta a una altitud de aproximadamente 16.000 pies.
Ryanair confirmó el incidente en un comunicado a CNN, en el que afirmó: “Un vuelo de Ryanair de Salónica a Memmingen el viernes por la mañana (10 de julio) regresó a Salónica poco después del despegue cuando una ventanilla de pasajeros se desprendió en pleno vuelo. El avión aterrizó con normalidad y los pasajeros regresaron a la terminal. El pasajero presentaba laceraciones en la cara y contusiones” Y agregamos desde aquí: añadidas las lógicas consecuencias del terrible shock.
Con la entrada de las aerolíneas de bajo coste la calidad de los vuelos y por lo visto también de las medidas de seguridad ha ido en declive, amén de los abusos de precios con el tema de las maletas.
¿Hasta cuándo? ¿Quiénes son los responsables dentro de las autoridades europeas, de la circulación de esas compañías? Baratas pero temerarias. Tal vez haga falta que un pasajero sea succionado de cuerpo entero para que las autoridades tomen alguna medida eficaz, hasta entonces, lamentablemente, nos arriesgamos a volar de verdad.
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