A de Aborto. Los abortos espontáneos se han multiplicado por tres en Gaza. Las causas: las mujeres embarazadas sufren estrés continuo por los bombardeos, los desplazamientos, las condiciones de vida en general: escasean los alimentos y el agua potable, el sistema sanitario está colapsado. No escucho a los grupos provida gritarle a Israel que cese el asedio sobre Gaza.
B de Bebés. En un genocidio se trata de exterminar a un grupo humano. Matar a los bebés forma parte de ello: ese grupo no debe reproducirse. Por eso no importa que mueran en bombardeos y ataques o dispararles directamente, como hace poco en Cisjordania hizo un soldado a un bebé de 7 meses. O que mueran por desnutrición, sus alimentos confiscados al otro lado de la frontera: su biberón y sus alimentos especiales. O por las bajas temperaturas invernales en las tiendas de campaña cuando no basta el abrigo materno.
C de Cárcel. Esta palabra no se asocia a Infancia, ¿se ha colado por equivocación? En las cárceles israelíes hay alrededor de 350 menores. Son lo que Israel llama detenciones administrativas: no existen delito ni cargos, y dura seis meses prorrogables indefinidamente. Son interrogados sin ningún familiar o abogado presente. También son torturados y usados para chantajear a sus familias. Esto son informaciones de quienes están bajo el Servicio de Prisiones de Israel. En los centros de detención militares no se sabe cuántos hay.
Ch de Chiquillos y Chiquillas. Fotos de chiquillos y chiquillas acarreando garrafas de agua o en cola con una olla para llevar comida a la familia. Imágenes de chiquillos y chiquillas jugando a los entierros, llevando un muñeco en parihuelas; jugando al balón, uno de ellos amputado. Chiquillas y chiquillos correteando descalzos, sorteando los enormes charcos que dejaron las lluvias de otoño que anegaron sus tiendas de campaña. Chiquillos y chiquillas mirando con desconfianza o tristes, sonriendo o con el ceño fruncido. Chiquillas y chiquillos heridos, amputados o jugando entre las ruinas. Tengo más de un centenar de fotos donde mirar lo que es un genocidio.
D de Dolor. Como escribe Hadeel Awad, enfermera palestina del hospital Al Shifa hasta que fue arrasado por Israel: “Ningún niño merece esta vida miserable. Ningún niño debe sufrir una enfermedad prevenible; ningún niño debe ser quemado o mutilado por bombas. Ningún niño debería ver morir a sus padres”.
E de Escuelas. El 92 % de las escuelas de Gaza están total o parcialmente destruidas.
Pero se procura que reciban clases para que recuerden un trocito de infancia, que se pierde no solo entre bombardeos, sino entre las horas dedicadas a acarrear garrafas de agua, ir a buscar alimentos o rebuscar entre escombros y ruinas algunos materiales con los que encender fuego para cocinar. La infancia de Cisjordania se puede quedar sin escuela porque la ha demolido una excavadora del ejército israelí o un grupo de colonos se la ha apropiado rodeándola de alambre de espinos. He visto un vídeo de un colono arrancando la placa de la entrada de una escuela y estrellarla con violencia contra el suelo, una y otra vez. ¿Cómo se puede albergar tanto odio por unos niños?
F de Familias. Las que han perdido a sus niños y niñas: nietos, sobrinos, hijos, hermanos... Más de 20.000 niños y niñas han sido asesinados por Israel: por bombas y disparos, por hambre o deshidratados, por hiportermia, por falta de asistencia sanitaria y medicamentos, por afán genocida.
Pero esta cifra ya es antigua, de septiembre de 2025. Unos 1.700 eran menores de dos años y como 3.300 irían a Educación Infantil y más de 4.000 a Primaria. Los chicos y chicas que murieron con 17 años vivieron cuatro guerras (2008-09, 2012, 2014, 2021), y fueron asesinados en la quinta. Pero, como digo, estas cifras están desfasadas, ha pasado casi un año. El dolor de sus familias permanece.
G de Gol. He visto fotos de chavales jugando al fútbol entusiasmados y un vídeo de unos jóvenes jugando con dos piernas y otros con una y sus muletas. He visto un vídeo de cómo unos policías israelíes arrebatan dos balones a unos chiquillos palestinos que juegan en el patio de la mezquita Al-Aqsa y los rajan. No veo los Mundiales, ellos se las apañan para no perderse los partidos. ¡Ah!, y desde principios de julio, el equipo de mujeres amputadas de Gaza ya tiene campo donde entrenar y jugar sus partidos. Otras niñas las seguirán.
H de Humanizar, desHumanizar, Hombre. Una estrategia de Israel es deshumanizar a la infancia. Los chavales que tiran piedras a los soldados israelíes pertrechados hasta los ojos son terroristas: se les dispara, se los mata, se los encarcela. El niño deja de ser niño para ser tratado como hombre: como hombre palestino, que es considerado un “animal”: no humano. Hind Rajab fue asesinada en Gaza a la edad de cinco años, en un coche, junto a su familia, a la que fue viendo morir tiroteados. Seguid ametrallando, queda una niña viva, parece que pensaban, porque una criatura no es un ser humano. Ni los sanitarios que acudieron a socorrerla.
I de Infancia termina en I de Inacción. Desde el ¿alto el fuego? de octubre de 2025, en Gaza es asesinada una criatura al día como media, unas 265, y heridas o mutiladas más de 400, algunas muy graves, desde bebés hasta adolescentes. Qué extraño es hacer números con las vidas de los niños, sumarlos, desglosarlos...
No lo hacemos con niños y niñas como los que vemos saliendo del cole o jugando en la plazoleta del barrio. Hay números para niños presos, huérfanos, heridos, amputados, muertos por hambre... y podría seguir una larga enumeración. Son las matemáticas de un genocidio consentido por la comunidad internacional, incapaz de hacer frente a Israel. Siempre he escuchado el dilema de ¿quién asesina, la mano que ejecuta o quien ordena ejecutar? Va siendo hora de que añadamos la Inacción de quienes consienten.
J de Juventud. No se queda quieta en Gaza: abre pastelerías, se casa, trabaja en aplicaciones informáticas que faciliten la vida, sigue sus estudios como puede, cría a sus hijos con alegría, escribe para que se conozca lo que allá ocurre, pinta y busca donde exponer sus cuadros. También sufre y pasa penalidades, llora y levanta la cabeza. Ellos y ellas, me salto el alfabeto, R de Resilientes, como el Resto de la comunidad palestina.
K de Khaleb. A 20 de noviembre de 2024, al menos 78 menores llamados Khaleb habían sido asesinados por Israel según el artículo “A to Z of the children Israel killed in Gaza”. Y en los listados oficiales figuran Karim, Kenan, Khader, Kamel... Pero es largo, pues todas las letras del alfabeto habían sufrido ya numerosas pérdidas por aquella fecha: al menos 17.400 menores habían sido asesinados. Aún se oían en la lejanía los ecos de “Israel tiene derecho a defenderse”.
L de Lista de espera. Una expresión familiar por estas tierras: para que te vea el especialista, para que te operen... Tarde o temprano llegará ese día. En la Franja de Gaza esperan para ser evacuados unos 20.000 pacientes con patologías importantes, entre ellos 4.000 menores, pero al ritmo que lo permite Israel, se tardarían tres años y medio en su evacuación. Facilitar las labores humanitarias formaba parte de aquel “Plan de Paz” firmado en octubre de 2025.
LL de Llanto. El llanto desbordado alivia el sufrimiento. ¿Tendrán oportunidad esos niños y niñas de llorar como los nuestros? ¿De llorar, dibujar, correr, saltar, jugar con otros para liberar la ansiedad, la ira, el miedo, la frustración? ¿Para alejar pensamientos suicidas, para aminorar el estrés traumático con el que cargan tengan cuatro años o dieciséis? Nueve de cada diez niños y niñas necesitan apoyo psicológico, que no les haría falta si Israel los dejara de atacar, si no les hubiese destruido sus hogares, sus escuelas, si no los hubiera privado de agua y alimento. A las criaturas también se las puede asesinar lentamente en su interior, y eso lo sabe muy bien Israel.
A de Aborto. Los abortos espontáneos se han multiplicado por tres en Gaza. Las causas: las mujeres embarazadas sufren estrés continuo por los bombardeos, los desplazamientos, las condiciones de vida en general: escasean los alimentos y el agua potable, el sistema sanitario está colapsado. No escucho a los grupos provida gritarle a Israel que cese el asedio sobre Gaza.
B de Bebés. En un genocidio se trata de exterminar a un grupo humano. Matar a los bebés forma parte de ello: ese grupo no debe reproducirse. Por eso no importa que mueran en bombardeos y ataques o dispararles directamente, como hace poco en Cisjordania hizo un soldado a un bebé de 7 meses. O que mueran por desnutrición, sus alimentos confiscados al otro lado de la frontera: su biberón y sus alimentos especiales. O por las bajas temperaturas invernales en las tiendas de campaña cuando no basta el abrigo materno.
C de Cárcel. Esta palabra no se asocia a Infancia, ¿se ha colado por equivocación? En las cárceles israelíes hay alrededor de 350 menores. Son lo que Israel llama detenciones administrativas: no existen delito ni cargos, y dura seis meses prorrogables indefinidamente. Son interrogados sin ningún familiar o abogado presente. También son torturados y usados para chantajear a sus familias. Esto son informaciones de quienes están bajo el Servicio de Prisiones de Israel. En los centros de detención militares no se sabe cuántos hay.
Ch de Chiquillos y Chiquillas. Fotos de chiquillos y chiquillas acarreando garrafas de agua o en cola con una olla para llevar comida a la familia. Imágenes de chiquillos y chiquillas jugando a los entierros, llevando un muñeco en parihuelas; jugando al balón, uno de ellos amputado. Chiquillas y chiquillos correteando descalzos, sorteando los enormes charcos que dejaron las lluvias de otoño que anegaron sus tiendas de campaña. Chiquillos y chiquillas mirando con desconfianza o tristes, sonriendo o con el ceño fruncido. Chiquillas y chiquillos heridos, amputados o jugando entre las ruinas. Tengo más de un centenar de fotos donde mirar lo que es un genocidio.
D de Dolor. Como escribe Hadeel Awad, enfermera palestina del hospital Al Shifa hasta que fue arrasado por Israel: “Ningún niño merece esta vida miserable. Ningún niño debe sufrir una enfermedad prevenible; ningún niño debe ser quemado o mutilado por bombas. Ningún niño debería ver morir a sus padres”.
E de Escuelas. El 92 % de las escuelas de Gaza están total o parcialmente destruidas.
Pero se procura que reciban clases para que recuerden un trocito de infancia, que se pierde no solo entre bombardeos, sino entre las horas dedicadas a acarrear garrafas de agua, ir a buscar alimentos o rebuscar entre escombros y ruinas algunos materiales con los que encender fuego para cocinar. La infancia de Cisjordania se puede quedar sin escuela porque la ha demolido una excavadora del ejército israelí o un grupo de colonos se la ha apropiado rodeándola de alambre de espinos. He visto un vídeo de un colono arrancando la placa de la entrada de una escuela y estrellarla con violencia contra el suelo, una y otra vez. ¿Cómo se puede albergar tanto odio por unos niños?
F de Familias. Las que han perdido a sus niños y niñas: nietos, sobrinos, hijos, hermanos... Más de 20.000 niños y niñas han sido asesinados por Israel: por bombas y disparos, por hambre o deshidratados, por hiportermia, por falta de asistencia sanitaria y medicamentos, por afán genocida.
Pero esta cifra ya es antigua, de septiembre de 2025. Unos 1.700 eran menores de dos años y como 3.300 irían a Educación Infantil y más de 4.000 a Primaria. Los chicos y chicas que murieron con 17 años vivieron cuatro guerras (2008-09, 2012, 2014, 2021), y fueron asesinados en la quinta. Pero, como digo, estas cifras están desfasadas, ha pasado casi un año. El dolor de sus familias permanece.
G de Gol. He visto fotos de chavales jugando al fútbol entusiasmados y un vídeo de unos jóvenes jugando con dos piernas y otros con una y sus muletas. He visto un vídeo de cómo unos policías israelíes arrebatan dos balones a unos chiquillos palestinos que juegan en el patio de la mezquita Al-Aqsa y los rajan. No veo los Mundiales, ellos se las apañan para no perderse los partidos. ¡Ah!, y desde principios de julio, el equipo de mujeres amputadas de Gaza ya tiene campo donde entrenar y jugar sus partidos. Otras niñas las seguirán.
H de Humanizar, desHumanizar, Hombre. Una estrategia de Israel es deshumanizar a la infancia. Los chavales que tiran piedras a los soldados israelíes pertrechados hasta los ojos son terroristas: se les dispara, se los mata, se los encarcela. El niño deja de ser niño para ser tratado como hombre: como hombre palestino, que es considerado un “animal”: no humano. Hind Rajab fue asesinada en Gaza a la edad de cinco años, en un coche, junto a su familia, a la que fue viendo morir tiroteados. Seguid ametrallando, queda una niña viva, parece que pensaban, porque una criatura no es un ser humano. Ni los sanitarios que acudieron a socorrerla.
I de Infancia termina en I de Inacción. Desde el ¿alto el fuego? de octubre de 2025, en Gaza es asesinada una criatura al día como media, unas 265, y heridas o mutiladas más de 400, algunas muy graves, desde bebés hasta adolescentes. Qué extraño es hacer números con las vidas de los niños, sumarlos, desglosarlos...
No lo hacemos con niños y niñas como los que vemos saliendo del cole o jugando en la plazoleta del barrio. Hay números para niños presos, huérfanos, heridos, amputados, muertos por hambre... y podría seguir una larga enumeración. Son las matemáticas de un genocidio consentido por la comunidad internacional, incapaz de hacer frente a Israel. Siempre he escuchado el dilema de ¿quién asesina, la mano que ejecuta o quien ordena ejecutar? Va siendo hora de que añadamos la Inacción de quienes consienten.
J de Juventud. No se queda quieta en Gaza: abre pastelerías, se casa, trabaja en aplicaciones informáticas que faciliten la vida, sigue sus estudios como puede, cría a sus hijos con alegría, escribe para que se conozca lo que allá ocurre, pinta y busca donde exponer sus cuadros. También sufre y pasa penalidades, llora y levanta la cabeza. Ellos y ellas, me salto el alfabeto, R de Resilientes, como el Resto de la comunidad palestina.
K de Khaleb. A 20 de noviembre de 2024, al menos 78 menores llamados Khaleb habían sido asesinados por Israel según el artículo “A to Z of the children Israel killed in Gaza”. Y en los listados oficiales figuran Karim, Kenan, Khader, Kamel... Pero es largo, pues todas las letras del alfabeto habían sufrido ya numerosas pérdidas por aquella fecha: al menos 17.400 menores habían sido asesinados. Aún se oían en la lejanía los ecos de “Israel tiene derecho a defenderse”.
L de Lista de espera. Una expresión familiar por estas tierras: para que te vea el especialista, para que te operen... Tarde o temprano llegará ese día. En la Franja de Gaza esperan para ser evacuados unos 20.000 pacientes con patologías importantes, entre ellos 4.000 menores, pero al ritmo que lo permite Israel, se tardarían tres años y medio en su evacuación. Facilitar las labores humanitarias formaba parte de aquel “Plan de Paz” firmado en octubre de 2025.
LL de Llanto. El llanto desbordado alivia el sufrimiento. ¿Tendrán oportunidad esos niños y niñas de llorar como los nuestros? ¿De llorar, dibujar, correr, saltar, jugar con otros para liberar la ansiedad, la ira, el miedo, la frustración? ¿Para alejar pensamientos suicidas, para aminorar el estrés traumático con el que cargan tengan cuatro años o dieciséis? Nueve de cada diez niños y niñas necesitan apoyo psicológico, que no les haría falta si Israel los dejara de atacar, si no les hubiese destruido sus hogares, sus escuelas, si no los hubiera privado de agua y alimento. A las criaturas también se las puede asesinar lentamente en su interior, y eso lo sabe muy bien Israel.
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