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Caballeros andaluces de la mar

Si toda la sociedad los necesitamos a ellos para que nos provean de alimentos de excelencia, ellos también necesitan de respaldo legislativo y de los consumidores

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  • Trabajadores de la caballa, un sector que genera 2.800 empleos en Andalucía.

Los pescadores de la caballa en Andalucía, los caballeros de la mar, están nerviosos, expectantes, algo cabizbajos en los últimos días. Está siendo un mal arranque de campaña. Hace unas semanas que ha comenzado la captura de la caballa en Andalucía, y los tiempos, los vientos, el color del agua, no están acompañando. El viento del norte tiene a la mar y al pescado un poco loco y no está entrando en las redes. Las capturas son apenas el 10% de las habituales.

Andalucía cuenta con la mayor flota del mundo de pesca de caballa al cerco. Un arte de pesca artesanal, selectivo, y lo que es más llamativo, exclusivo. Porque la técnica de calado, el tipo de malla de la red, el diseño del arte, la utilización del enguado, la propia configuración del buque, la pesca a la luz del día, la convierten en un manejo pesquero singular y espectacular, digno de estudio, valoración y protección en sí mismo. Mucho de todo esto tiene su sentido si miramos el objetivo final, la captura de la exclusiva y selecta, caballa del sur.

Los armadores, patrones y marineros se afanan cada día por traer a lonja el mejor pescado, pero el oficio de la marinería hace gala de su fama, sigue sujeto a la incertidumbre, a las inclemencias de la meteorología y los precios variables del mercado, siendo un sector de trabajo penoso y mal pagado.

A la vez, son ellos el primer eslabón de una cadena de valor que genera mucha riqueza y empleo. Son los que proveen al afamado sector de la industria conservera y los que ponen en las pescaderías a la venta en fresco una variedad de caballa, la del sur (Scomber colias), especialmente apreciada por su textura, sabor, posibilidades gastronómicas y unas demostradas cualidades nutricionales saludables que la hacen, en la práctica, un superalimento.

146 barcos de cerco andaluces 

En Andalucía son 146 los barcos de cerco, que tienen licencia estacional de la captura de la caballa. Antes eran muchos más, las reestructuraciones del sector, la escasa viabilidad económica, la falta de relevo generacional y las crecientes restricciones legales hacen que cada año, sean menos los buques que se echan a la mar. Tienen su puerto, 76 en el Golfo de Cádiz y 70 en el Mediterráneo, destacando por su importancia la flota de Isla Cristina.

Estos barcos, dedicados a otras artes el resto del año, principalmente al arrastre, en otras épocas del año, aprovechan la temporada de mayo hasta septiembre que es la idónea para la captura de la caballa en la costa gracias a los flujos migratorios de la especie.

El volumen de captura permitido varía significativamente según las normativas del Atlántico (Golfo de Cádiz) y del Mediterráneo. El motivo es que pertenecen a caladeros diferentes regulados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y la Unión Europea. Los volúmenes de captura permitidos se estructuran bajo dos conceptos básicos, la captura global de la temporada y la captura diaria.

La reducción en el volumen de capturas y el ajustado precio en lonja, condicionado por los compradores industriales, está llevando al sector de cerco de la caballa a caminar hacia el asociacionismo como mecanismo que le permita: mejorar los flujos de información, abaratar costes, negociar precios estables a lo largo del año, y lo que está siendo más difícil, ser escuchados y considerados por la administración pública pesquera, la autonómica, la estatal y la europea.

Entre las asociaciones destaca Asprocasur (Asociación de Productores de Caballa del Sur), presidida por José Fernando Gonzálvez da Silva, que agrupa a catorce buques con puerto base en Isla Cristina, Punta del Moral y Punta Umbría y que, en la última campaña de 2025, consiguieron una captura de más de cuatro millones de kilos de caballa del sur que supuso en precio en lonja de casi diez millones de euros.

Más de 2.800 empleos generados 

En su conjunto, en Andalucía, el sector de la caballa genera más de 800 de empleos directos en los barcos y más de 2.000 indirectos. Sin embargo, las restrictivas políticas europeas en materia de pesca no distinguen ni cuidan a las artes de pesca artesanales, que son los más sostenibles, los que llevan a los mercados los pescados y mariscos de más valor añadido, los que siguen manteniendo la cultura marinera y pesquera que siempre ha distinguido a Andalucía y a sus 1.063 kilómetros de costa.

El sector que otorga a nuestro litoral una idiosincrasia, un valor inmaterial con el que, junto al clima y su riqueza pesquera, lo convierten en uno de los más privilegiados del mundo. Este diferencial de la especie, reconocido y apreciado por los consumidores tiene que ser refrendado de forma oficial mediante la creación de la Identidad Geográfica Protegida. Palanca que tiene que servir para que el consumidor, el restaurador, pueda acceder con seguridad y garantías al producto de máxima calidad, y como vehículo para lograr la viabilidad del sector de la caballa del sur de Andalucía. Es viable, es posible, ya se ha logrado con la preciada gamba de Huelva, es la hora de uno de nuestros pescados estrella, la caballa.

Los caballeros del mar, título que bien merecería un marquesado, se han echado de nuevo al agua esta madrugada. Ojalá lo tengan muy presente aquellos que toman decisiones en despachos muy alejados de la orilla, ojalá lo tengamos todos presentes cuando nos acerquemos a la pescadería, entremos en un restaurante, y pidamos pescado de la costa. Porque si toda la sociedad los necesitamos a ellos para que nos provean de alimentos de excelencia, ellos también necesitan de respaldo legislativo y de los consumidores.

Los pescadores de la caballa en Andalucía, los caballeros de la mar, están nerviosos, expectantes, algo cabizbajos en los últimos días. Está siendo un mal arranque de campaña. Hace unas semanas que ha comenzado la captura de la caballa en Andalucía, y los tiempos, los vientos, el color del agua, no están acompañando. El viento del norte tiene a la mar y al pescado un poco loco y no está entrando en las redes. Las capturas son apenas el 10% de las habituales.

Andalucía cuenta con la mayor flota del mundo de pesca de caballa al cerco. Un arte de pesca artesanal, selectivo, y lo que es más llamativo, exclusivo. Porque la técnica de calado, el tipo de malla de la red, el diseño del arte, la utilización del enguado, la propia configuración del buque, la pesca a la luz del día, la convierten en un manejo pesquero singular y espectacular, digno de estudio, valoración y protección en sí mismo. Mucho de todo esto tiene su sentido si miramos el objetivo final, la captura de la exclusiva y selecta, caballa del sur.

Los armadores, patrones y marineros se afanan cada día por traer a lonja el mejor pescado, pero el oficio de la marinería hace gala de su fama, sigue sujeto a la incertidumbre, a las inclemencias de la meteorología y los precios variables del mercado, siendo un sector de trabajo penoso y mal pagado.

A la vez, son ellos el primer eslabón de una cadena de valor que genera mucha riqueza y empleo. Son los que proveen al afamado sector de la industria conservera y los que ponen en las pescaderías a la venta en fresco una variedad de caballa, la del sur (Scomber colias), especialmente apreciada por su textura, sabor, posibilidades gastronómicas y unas demostradas cualidades nutricionales saludables que la hacen, en la práctica, un superalimento.

146 barcos de cerco andaluces 

En Andalucía son 146 los barcos de cerco, que tienen licencia estacional de la captura de la caballa. Antes eran muchos más, las reestructuraciones del sector, la escasa viabilidad económica, la falta de relevo generacional y las crecientes restricciones legales hacen que cada año, sean menos los buques que se echan a la mar. Tienen su puerto, 76 en el Golfo de Cádiz y 70 en el Mediterráneo, destacando por su importancia la flota de Isla Cristina.

Estos barcos, dedicados a otras artes el resto del año, principalmente al arrastre, en otras épocas del año, aprovechan la temporada de mayo hasta septiembre que es la idónea para la captura de la caballa en la costa gracias a los flujos migratorios de la especie.

El volumen de captura permitido varía significativamente según las normativas del Atlántico (Golfo de Cádiz) y del Mediterráneo. El motivo es que pertenecen a caladeros diferentes regulados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y la Unión Europea. Los volúmenes de captura permitidos se estructuran bajo dos conceptos básicos, la captura global de la temporada y la captura diaria.

La reducción en el volumen de capturas y el ajustado precio en lonja, condicionado por los compradores industriales, está llevando al sector de cerco de la caballa a caminar hacia el asociacionismo como mecanismo que le permita: mejorar los flujos de información, abaratar costes, negociar precios estables a lo largo del año, y lo que está siendo más difícil, ser escuchados y considerados por la administración pública pesquera, la autonómica, la estatal y la europea.

Entre las asociaciones destaca Asprocasur (Asociación de Productores de Caballa del Sur), presidida por José Fernando Gonzálvez da Silva, que agrupa a catorce buques con puerto base en Isla Cristina, Punta del Moral y Punta Umbría y que, en la última campaña de 2025, consiguieron una captura de más de cuatro millones de kilos de caballa del sur que supuso en precio en lonja de casi diez millones de euros.

Más de 2.800 empleos generados 

En su conjunto, en Andalucía, el sector de la caballa genera más de 800 de empleos directos en los barcos y más de 2.000 indirectos. Sin embargo, las restrictivas políticas europeas en materia de pesca no distinguen ni cuidan a las artes de pesca artesanales, que son los más sostenibles, los que llevan a los mercados los pescados y mariscos de más valor añadido, los que siguen manteniendo la cultura marinera y pesquera que siempre ha distinguido a Andalucía y a sus 1.063 kilómetros de costa.

El sector que otorga a nuestro litoral una idiosincrasia, un valor inmaterial con el que, junto al clima y su riqueza pesquera, lo convierten en uno de los más privilegiados del mundo. Este diferencial de la especie, reconocido y apreciado por los consumidores tiene que ser refrendado de forma oficial mediante la creación de la Identidad Geográfica Protegida. Palanca que tiene que servir para que el consumidor, el restaurador, pueda acceder con seguridad y garantías al producto de máxima calidad, y como vehículo para lograr la viabilidad del sector de la caballa del sur de Andalucía. Es viable, es posible, ya se ha logrado con la preciada gamba de Huelva, es la hora de uno de nuestros pescados estrella, la caballa.

Los caballeros del mar, título que bien merecería un marquesado, se han echado de nuevo al agua esta madrugada. Ojalá lo tengan muy presente aquellos que toman decisiones en despachos muy alejados de la orilla, ojalá lo tengamos todos presentes cuando nos acerquemos a la pescadería, entremos en un restaurante, y pidamos pescado de la costa. Porque si toda la sociedad los necesitamos a ellos para que nos provean de alimentos de excelencia, ellos también necesitan de respaldo legislativo y de los consumidores.

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