Opinión

No es una pelea entre Errejón e Iglesias, es una operación de Estado

Para entender todo este culebrón hay que tener presente el tuit que lanzó uno de los asesores estratégicos de Pedro Sánchez, tras la investidura fracasada de julio

Finalmente, Iñigo Errejón ha presentado su plataforma personal con la que concurrirá a las elecciones generales para ser diputado por Madrid y obtener unos cuantos escaños en las provincias más pobladas de España. El relato oficial de los medios de comunicación es que Iñigo Errejón se presenta para vengarse de su antes amigo íntimo, Pablo Iglesias, con quien fundó Podemos en 2014 y de donde salió tarifando cuando se negó a someter a primarias las listas para las elecciones al Ayuntamiento y Comunidad de Madrid.

Los medios de comunicación y tertulianos hablan de diferencias de caracteres, de odios personales, venganzas, traiciones y demás casuística propia de una consulta de psicología, pero entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón lo que se dirime va mucho más allá de un simple conflicto personal.

Claro que el juego de las ambiciones personales, las aspiraciones frustradas y las venganzas tienen su papel en esta novela de traiciones, impostura y sobreactuación, pero lo que hay detrás son dos lecturas de la crisis económica, dos maneras de salir de ella, una reacción diferente sobre cómo hay que enfrentarse a la recesión que viene y un origen social diferenciado que determina la forma de entender el conflicto económico.

Errejón piensa que la crisis, que tiene a 12 millones de personas en la pobreza, en el cuarto país con mayor PIB de la UE, se puede resolver con medidas estéticas en lo económico y pintando los semáforos de colorines en lo cultural. Errejón no aspira a transformar la realidad, sino a adaptarse a ella. Las diferencias entre Errejón e Iglesias son las mismas que se daban en el 15M: ¿Cambio o continuismo con colorines?

El 15M tenía dos lecturas, muy marcadas por el origen social de sus participantes. Una de las corrientes quincemayistas estaba indignada porque la crisis frustró sus aspiraciones de clase media a formar parte de la élite, mientras que la otra no quería sustituir a unas élites por otras, sino ir a la raíz y resetear el sistema operativo.

En las primeras asambleas de Equo, partido ecologista fundado a los pocos meses del 15M, que ahora se ha roto y parece que mayoritariamente se va a ir con la plataforma de Errejón, uno de los debates más acalorados era en qué lugar se situaban en el eje izquierda-derecha. Muchas de las voces de Equo querían comer comida ecológica y vegana pero no tenían ningún interés por resolver situación de la periferia social de nuestro país, que es donde habitan las extintas clases medias.

Podríamos decir que el errejonismo son los hijos de los altos funcionarios de Estado de Felipe González, que se encontraron la puerta cerrada del mundo aspiranacional que el sistema le había prometido desde la misma cuna, mientras que Podemos representa al hijo de la sirvienta de la casa que no se conforma con que el señorito le pague la carrera universitaria, sino que se enfrenta al señorito, aunque le haya pagado los estudios, porque quiere que haya carreras para todos los hijos e hijas de las sirvientas, por derecho y sin que dependa de un favor del privilegiado.

La batalla electoral no será entre Errejón o Pablo Iglesias, sino entre un modelo de país que abogue por la intervención directa del Estado en la economía, para dirigir el desarrollo del país y revertir la desigualdad, u otro, defendido por el PSOE y al que Errejón alimenta desde la banda, que apuesta por salir de la crisis con neourolingüística y que habla de “transversalidad” porque piensa que centrar la acción política en cómo acabar con los salarios bajos, el precio de los alquileres o la precariedad laboral es de radicales y, de lo que se trata, es de no molestar a los que de verdad tienen el poder.

Errejón piensa que la desigualdad galopante se puede ocultar con frases de azucarillo, agitando banderas de identidades individuales e individualistas en un festival de la diversidad que se adapta al marco neoliberal como anillo al dedo, evitando así tener que enfrentarse a los dueños de España.

Más allá de que la plataforma de Iñigo Errejón vaya a dividir el voto progresista y que pueda darle la victoria al trifachito, de lo que estamos hablando es de si pintamos de colorines la estructura en ruinas de una vivienda llamada España, para que no se vean los desperfectos de las paredes y de los cimientos, o si, por el contrario, hacemos reformas en profundidad para cambiar la estructura de la casa y que sea habitable para todos y todas y que dure mucho tiempo.

Ciudadanos, el Podemos de derechas que el dueño del Banco Sabadell animó a crear, no ha funcionado, así que ahora los poderes económicos y el PSOE, que es el gran partido de régimen, van a intentar doblegar el brazo a Podemos, que representa el 15M de los de abajo, con la creación de un  Ciudadanos de izquierdas que, antes de obtener representación, ya ha dicho que se lo pondrá fácil a los socialistas y que regalarán sus votos para que triunfe el continuismo.

Detrás de este circo está esperando Albert Rivera, que puede ser vicepresidente de Pedro Sánchez, con los votos de Errejón, o de Pablo Casado, en este caso con los votos de un Vox muy debilitado. No, esto no va de peleas entre antiguos amigos. Para entender todo este culebrón hay que tener presente el tuit que lanzó (y que más tarde borró) uno de los asesores estratégicos de Pedro Sánchez, tras la investidura fracasada de julio. “Todo tuyo, Errejón”, dijo Manuel Canavilles, asesor de estrategia y comunicación que trabaja a los mandos de Iván Redondo, el jefe de gabinete del presidente del Gobierno en funciones. Esto es una operación de Estado y va de economía. 

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Comentarios

  1. Artículo nada periodístico, de parte, simples opiniones e insultos contra una parte de la izquierda. Decepciona mucho su autor. El periodismo es otra cosa. Sin hablar de que se dan por hechos conjeturas que la realidad no sostiene. Con planteamientos así su autor parece preferir que gobierne la derecha a que lo hagan las fuerzas progresistas. Gracias por la sinceridad y la osadía. No volveré a leer a este compañero. Aunque le aconsejo que sus opiniones las publique en su facebook y no en un periódico.

    1. Valiente anonimo. Dá la cara, y no llames compañero a Raúl, tú no eres periodista, aunque te disfraces de ello. Intentas reescribir el artículo. Dónde lees que quiere que gobierne el trifachito? Eso si es una conjetura. Y, por último, quién te ha otorgado la capacidad para decidir dónde tiene que escribir cada uno? Yo me permito la frivolidad de recomendarte que leas más y escribas menos. Saludos

      1. La verdad duele y no todos están preparados para escucharla y este artículo que usted dice que no es periodístico posiblemente no lo será pero objetivo y verdadero si es o eres de los de Errejón y por eso Anónimo te duele tanto

    2. Deberías saber distingir entre una noticia y un editorial periodístico. Y dejar de autocensurar, por enriquecer tu ideología y conocer a tus vecinos, todo aquello que no encaja en la microparcela de tu izquierda cuadriculada

  2. ¿Qué en España hay 12 millones de pobres? ¡Vamos, anda ya! Eso no se lo cree ni usted; si así fuera, estarían ardiendo las calles. Como sí que habría no ya 12 millones de pobres, sino 30 millones sería si se implantaran las políticas del comunismo bolivariano que patrocina el amado líder, quien nos llevaría por el mismo despeñadero de Venezuela.
    Las políticas de Errejón son prácticamente las mismas que las del amado líder, igual de demenciales, pero la diferencia entre ambos estriba en que el primero aceptaría y facilitaría una negociación de verdad para que pudiera gobernar Sánchez con el apoyo de Más País y, forzadamente, de Podemos.
    Al amado líder ya no le aman ni los suyos; véase las desbandada que se está produciendo en Podemos. Nada que no se viera venir desde hace 3 años. Ninguna “Operación de Estado”, como usted lo denomina pomposamente, sino simplemente las consecuencias previsibles de la debacle electoral de Podemos y de su incapacidad para construir un gobierno de izquierda por causa de la acreditada torpeza del amado líder, quien, si tuviera un ápice de sentido de la responsabilidad, dimitiría y se iría a su chaletón para dejar el liderazgo de Podemos a otro con más cintura política que evite el hundimiento definitivo de Podemos y llegue a un acuerdo con Errejón.

    1. Ya quisiera Errejon tener un poquito de Iglesias .Iglesias es el que defiende al obrero Errejon niño de papá le regalaría sus votos al mismísimo diablo porque todo siguiera igual pero cambiando el colorido…Siempre sale a relucir la casa de Iglesias que pasa?? Un matrimonio con tres hijos no puede comprarse una casa que pueden pagar y que nadie se lo regala . Nos preguntamos alguna vez Donde vivía Felipe González Aznar Zapatero o el Sanchez Rivera Casado todos en los mejores sitios y caros de Madrid y nadie abría la boquita pero Joder Iglesias en Galapagar pueblo de obreros de toda la vida y siempre machacando en lo mismo . Todos los votantes de UP vamos a seguir votando a Pablo aIñigo hace tiempo que le vimos el plumero mira lo que consiguió Carmena a la puta calle y él lo mismo nada de nada

    2. A algunos sí que se os nota un tinte personal en todo este cisma! Curioso que la coincidencia de una determinada corriente sea el personalismo con Pablo Iglesias, pero que muy poco se comenta a nivel programático. Me da que sois de esa gente que necesita a líderes para ganarlos u odiarlos, pero como los creyentes, con necesidad de un líder!

  3. Tras el 10N habrá dos escenarios
    A) Sanchez gobierna Llega la crisis. Nos impone los ajustes neoliberales de Bruselas Sin reacción en las calles
    B) Casado. Con la mismas politicas Pero con un incendio en las calles
    ¿Qué es peor?

  4. También pudiera ser, fíjense, que Pablo Iglesias, un gran orador, hábil espadachín dialéctico ( en mi opinión, un tanto erístico-sofístico) fuera un mal político. Me explico: dejando de lado las defecciones y las purgas en Podemos, en mi opinión lamentables, ha entrado a trapo en lo que quería Pedro Sánchez: ha facilitado nuevas elecciones, como quería Ivan Redondo y los dirigentes del PSOE, y parte de la opinión pública se ha convencido, sin esfuerzo, de que tiene una gran parte de culpa en que no haya un gobierno progresista. A día de hoy, es posible que el PP siga creciendo y gane el trifachito. No niego las buenas intenciones de Pablo, el líder carismático y gran timonel, pero el resultado es horroroso. Tiene gracia que me insulten ahora algunos por preferir a Errejón, al cual considero, al menos de momento, más dotado para la política. Dejémonos de leyendas negras, excusas y adhesiones inquebrantables al líder supremo. Miremos de arreglar esto y pensemos que Errejón también estuvo aportando mucho ( él y otros, como Rita Maestre) en su momento. Yo creo que el amado líder la cagó profundamente. Me fío más de el ” niñato pijo ” porque, francamente, lo veo más capacitado. Saludos.

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