Opinión

Dos jerezanos en el Getafe Negro

Cuando comenzamos a trabajar desde Jerez en la difusión de la obra de Arthur Conan Doyle, nuestras aspiraciones eran bastante más modestas

  • La Sociedad Literaria Sherlock Holmes

"¿Y qué tiene que ver Sherlock Holmes con Jerez?". Es una pregunta que llevo escuchando desde que fundamos la Sociedad Literaria Sherlock Holmes y que, probablemente, seguiré escuchando mientras exista. Nunca he terminado de comprender por qué resulta tan extraño que desde Jerez se pueda trabajar en torno a un personaje literario nacido de la imaginación de un escritor escocés. La literatura lleva siglos atravesando fronteras y, sin embargo, parece que todavía necesitamos justificar por qué nos interesan determinados libros cuando sus autores no nacieron a la vuelta de la esquina.

Hoy he tenido ocasión de volver a pensar en esa pregunta, pero esta vez desde Getafe, donde Adrián Otero y yo hemos participado, como fundadores de nuestra sociedad literaria, en una mesa redonda del festival Getafe Negro, uno de los encuentros dedicados a la novela policíaca. Bajo el título "Somos amantes de Sherlock Holmes", hemos compartido conversación con Marina Sanmartín, moderados por Pilar Martín Valverde, en una experiencia que hace unos años jamás habría imaginado vivir.

Cuando comenzamos a trabajar desde Jerez en la difusión de la obra de Arthur Conan Doyle, nuestras aspiraciones eran bastante más modestas. Queríamos reunir a personas que compartieran nuestra afición, organizar actividades literarias y acercar a nuevos lectores las aventuras del detective. Poco a poco fueron llegando las rutas, las conferencias, las exposiciones, los encuentros con escritores y tantas otras iniciativas que nos han permitido comprobar que el interés por Sherlock Holmes sigue muy vivo, casi ciento cuarenta años después de su primera aparición literaria.

Y entre todas esas actividades han ido apareciendo oportunidades que nunca habíamos contemplado. Conocer a personas a las que admirábamos por su trabajo, colaborar con instituciones, participar en proyectos que antes veíamos desde fuera y, ahora, sentarnos en una mesa de un festival literario para hablar de aquello que comenzó siendo una afición. Supongo que una de las cosas más gratificantes de dedicar tanto tiempo a un proyecto cultural es descubrir que puede llevarte mucho más lejos de lo que habías previsto.

No quiero decir con esto que trabajar por la cultura desde una ciudad como Jerez resulte sencillo. Hay muchas horas de organización, gestiones que nadie ve, actividades que requieren meses de preparación y otras que, por mucho empeño que pongamos, no terminan de salir como esperábamos. Pero experiencias como la de hoy ayudan a recordar por qué seguimos haciéndolo. Detrás de cada iniciativa hay también una posibilidad de aprender, de conocer a otros lectores y de establecer vínculos con personas que, desde lugares muy distintos, comparten nuestros intereses.

Mientras regresamos de Getafe, sigo pensando en aquella pregunta que tantas veces nos hacen. ¿Qué tiene que ver Sherlock Holmes con Jerez? Tal vez nada, si buscamos una relación histórica o geográfica que justifique nuestra afición. Tal vez mucho, si entendemos que la literatura también pertenece a quienes la leen, la estudian y trabajan para mantenerla viva. Hoy dos jerezanos hemos tenido la oportunidad de hablar de Sherlock Holmes en Getafe Negro y, para mí, eso es otro motivo para seguir haciéndolo desde nuestra ciudad.

"¿Y qué tiene que ver Sherlock Holmes con Jerez?". Es una pregunta que llevo escuchando desde que fundamos la Sociedad Literaria Sherlock Holmes y que, probablemente, seguiré escuchando mientras exista. Nunca he terminado de comprender por qué resulta tan extraño que desde Jerez se pueda trabajar en torno a un personaje literario nacido de la imaginación de un escritor escocés. La literatura lleva siglos atravesando fronteras y, sin embargo, parece que todavía necesitamos justificar por qué nos interesan determinados libros cuando sus autores no nacieron a la vuelta de la esquina.

Hoy he tenido ocasión de volver a pensar en esa pregunta, pero esta vez desde Getafe, donde Adrián Otero y yo hemos participado, como fundadores de nuestra sociedad literaria, en una mesa redonda del festival Getafe Negro, uno de los encuentros dedicados a la novela policíaca. Bajo el título "Somos amantes de Sherlock Holmes", hemos compartido conversación con Marina Sanmartín, moderados por Pilar Martín Valverde, en una experiencia que hace unos años jamás habría imaginado vivir.

Cuando comenzamos a trabajar desde Jerez en la difusión de la obra de Arthur Conan Doyle, nuestras aspiraciones eran bastante más modestas. Queríamos reunir a personas que compartieran nuestra afición, organizar actividades literarias y acercar a nuevos lectores las aventuras del detective. Poco a poco fueron llegando las rutas, las conferencias, las exposiciones, los encuentros con escritores y tantas otras iniciativas que nos han permitido comprobar que el interés por Sherlock Holmes sigue muy vivo, casi ciento cuarenta años después de su primera aparición literaria.

Y entre todas esas actividades han ido apareciendo oportunidades que nunca habíamos contemplado. Conocer a personas a las que admirábamos por su trabajo, colaborar con instituciones, participar en proyectos que antes veíamos desde fuera y, ahora, sentarnos en una mesa de un festival literario para hablar de aquello que comenzó siendo una afición. Supongo que una de las cosas más gratificantes de dedicar tanto tiempo a un proyecto cultural es descubrir que puede llevarte mucho más lejos de lo que habías previsto.

No quiero decir con esto que trabajar por la cultura desde una ciudad como Jerez resulte sencillo. Hay muchas horas de organización, gestiones que nadie ve, actividades que requieren meses de preparación y otras que, por mucho empeño que pongamos, no terminan de salir como esperábamos. Pero experiencias como la de hoy ayudan a recordar por qué seguimos haciéndolo. Detrás de cada iniciativa hay también una posibilidad de aprender, de conocer a otros lectores y de establecer vínculos con personas que, desde lugares muy distintos, comparten nuestros intereses.

Mientras regresamos de Getafe, sigo pensando en aquella pregunta que tantas veces nos hacen. ¿Qué tiene que ver Sherlock Holmes con Jerez? Tal vez nada, si buscamos una relación histórica o geográfica que justifique nuestra afición. Tal vez mucho, si entendemos que la literatura también pertenece a quienes la leen, la estudian y trabajan para mantenerla viva. Hoy dos jerezanos hemos tenido la oportunidad de hablar de Sherlock Holmes en Getafe Negro y, para mí, eso es otro motivo para seguir haciéndolo desde nuestra ciudad.

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