La Policía Nacional ha expulsado a Marruecos a Lahecen Ikassrien, de 59 años, un antiguo preso de Guantánamo que se unió a Al Qaeda en Afganistán y que posteriormente cumplió en España once años y medio de prisión por integración en una organización terrorista. El hombre, conocido como Hassan y considerado un sujeto "muy peligroso" por fuentes antiterroristas, captaba combatientes en Madrid, especialmente en los alrededores de la mezquita de la M-30.
La expulsión se ejecutó el pasado día 6 por agentes de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, bajo la supervisión de efectivos de Información de la Policía Nacional y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), según han informado fuentes de la lucha antiterrorista a EFE. Ikassrien acababa de cumplir la condena impuesta por su participación en actividades yihadistas en España.
En 2011 creó y lideró la denominada Brigada Al Andalus, una célula desmantelada por la Policía Nacional en 2014 durante la Operación Gala. El grupo se dedicaba a captar, adoctrinar y reclutar personas para enviarlas a Siria. Los investigadores constataron el desplazamiento de al menos seis combatientes, mientras que la sentencia describió la organización como "una auténtica plataforma de envío de yihadistas".
La forma de actuar
Ikassrien actuaba como mentor y consejero de los futuros combatientes. La captación se producía en la mezquita de la M-30 y el adoctrinamiento continuaba en domicilios y en una tetería de Torrejón de Ardoz. Además, algunos integrantes recibían prácticas en zonas de campo próximas al pantano de El Atazar y en una finca de Ávila. La sentencia también recoge la "apología sistemática y continua" del Estado Islámico y de Jabhat Al Nusrah, filial de Al Qaeda en Siria y Líbano.
Su trayectoria se remonta a finales de los años ochenta, cuando llegó a España y fue condenado a seis años de prisión por tráfico de drogas. Después se trasladó a Afganistán y se incorporó a Al Qaeda. Detenido allí en 2001 por las autoridades estadounidenses, pasó por una prisión afgana antes de ser trasladado a Guantánamo, donde permaneció hasta 2005. Ese año fue extraditado a España y quedó en libertad a finales de 2006, tras ser absuelto de los delitos de terrorismo que se le imputaban. Su condición de víctima y testigo impidió entonces su expulsión.
La Policía Nacional ha expulsado a Marruecos a Lahecen Ikassrien, de 59 años, un antiguo preso de Guantánamo que se unió a Al Qaeda en Afganistán y que posteriormente cumplió en España once años y medio de prisión por integración en una organización terrorista. El hombre, conocido como Hassan y considerado un sujeto "muy peligroso" por fuentes antiterroristas, captaba combatientes en Madrid, especialmente en los alrededores de la mezquita de la M-30.
La expulsión se ejecutó el pasado día 6 por agentes de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, bajo la supervisión de efectivos de Información de la Policía Nacional y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), según han informado fuentes de la lucha antiterrorista a EFE. Ikassrien acababa de cumplir la condena impuesta por su participación en actividades yihadistas en España.
En 2011 creó y lideró la denominada Brigada Al Andalus, una célula desmantelada por la Policía Nacional en 2014 durante la Operación Gala. El grupo se dedicaba a captar, adoctrinar y reclutar personas para enviarlas a Siria. Los investigadores constataron el desplazamiento de al menos seis combatientes, mientras que la sentencia describió la organización como "una auténtica plataforma de envío de yihadistas".
La forma de actuar
Ikassrien actuaba como mentor y consejero de los futuros combatientes. La captación se producía en la mezquita de la M-30 y el adoctrinamiento continuaba en domicilios y en una tetería de Torrejón de Ardoz. Además, algunos integrantes recibían prácticas en zonas de campo próximas al pantano de El Atazar y en una finca de Ávila. La sentencia también recoge la "apología sistemática y continua" del Estado Islámico y de Jabhat Al Nusrah, filial de Al Qaeda en Siria y Líbano.
Su trayectoria se remonta a finales de los años ochenta, cuando llegó a España y fue condenado a seis años de prisión por tráfico de drogas. Después se trasladó a Afganistán y se incorporó a Al Qaeda. Detenido allí en 2001 por las autoridades estadounidenses, pasó por una prisión afgana antes de ser trasladado a Guantánamo, donde permaneció hasta 2005. Ese año fue extraditado a España y quedó en libertad a finales de 2006, tras ser absuelto de los delitos de terrorismo que se le imputaban. Su condición de víctima y testigo impidió entonces su expulsión.
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