SociedadJerezBarriadas

La interminable lucha vecinal de las mujeres de Torresoto

Las asociaciones Creando Futuro y Mujeres por la Igualdad y el Progreso denuncian el trato que reciben del gobierno municipal y tachan la situación de "acoso y derribo", ya que "no les interesamos políticamente".

 

Tras ocho meses en el exilio, los miembros de las asociaciones Creando Futuro y Mujeres por la Igualdad y el Progreso siguen con su labor como pueden. El pasado mes de octubre, una sentencia les obligó a abandonar el centro de barrio de Torresoto, perteneciente a La Caixa y cedido al Ayuntamiento, en favor de otra asociación de la barriada de la Zona Sur. Desde entonces la delegación de Participación Ciudadana, liderada por José Galvín, les ha ofrecido realojarse en dos locales, aunque estos ofrecimientos “tienen trampa”. Al primero, situado en Ronda Muleros, se accede a través de una pronunciada rampa, “lo que hace que no puedan entrar las personas mayores de la asociación”, explica Inma Parra, una de los miembros de Mujeres por la Igualdad y el Progreso. Además, estaba en obras, no tiene salida de emergencias y con su instalación en este edificio les impedían seguir con su banco de alimentos, un servicio que da cobertura a unas 70 familias de todo Jerez. El segundo local estaba en la calle Zahara, donde según cuentan se presentaron con el delegado y se encontraron sin puerta y con la entrada tabicada. “Este local había que reformarlo y a partir de septiembre, si podían, nos lo arreglaban con el dinero del Plan Urban”, cuenta Segundi Delgado, miembro de la asociación de mujeres.

El choque entre Creando Futuro, Mujeres por la Igualdad y el Progreso y la tercera asociación de vecinos de la Zona Sur en discordia viene de lejos. Concretamente de hace unos siete años, desde cuando ésta última viene pidiendo que las otras dos abandonaran el centro de barrio de Torresoto. La defensa de estas dos asociaciones pidió que compartieron el local, aunque la sentencia fue clara y decretó que debían abandonarlo. Desde entonces, la asociación de mujeres tiene una nueva sede en un local de la calle Hijuela de las Coles, que un vecino les ha cedido, aunque tiene fecha de caducidad. “Nos va a pagar dos años de alquiler y todavía nos queda un año y pico. Si el Ayuntamiento no nos da un sitio nos pondremos ahí en medio”, explica Segundi. “Al sacarte de tu contexto te quitan fuerza y eso es evidente”, añade Inma.

Inma Parra cuenta que llevan 24 semanas (seis meses) enviando una carta semanal a la alcaldesa denunciando el “desprecio, presión y amenazas” que según la asociación sufren por parte “del señor (José) Galvín y de la señora (Lidia) Menacho”. Se quejan de no haber recibido “el apoyo institucional que nos merecemos” y aseguran que invitan al equipo de gobierno local a cada acto que organizan, pero todavía no han acudido a ninguno. Antonio Brenes, presidente de Creando Futuro, tacha la situación de “acoso y derribo” por parte del Ayuntamiento hacia estas dos asociaciones. “En uno de los últimos actos que hicimos, en el que estuvo el cónsul de Bolivia (Julio Iván Martínez) pagamos 120 euros por ocupación de la vía publica y estábamos en un pequeño parque que hay a la entrada del local. Intentan que desaparezcamos, no les interesamos políticamente”. Segundi matiza: “Son ataques que no entendemos, lo único que queremos es trabajar y hacer cosas para mejorar”. Además, también cuentan que el Ayuntamiento graba las conversaciones mantenidas con el delegado José Galvín y que no dio el visto bueno a un proyecto que pretendía instalar un huerto infantil solidario en el barrio.

“Hemos estado ayudando a personas a arreglar sus casas después de un incendio, hacemos manualidades… No somos una asociación que se dedica a hacer punto de cruz o a charlar y tomar café”, comenta Segundi Delgado. “Nos unimos a otras asociaciones, luchamos por Jerez, llevamos la ciudad a Barcelona, Japón, Finlandia… Nos han propuesto hasta para un premio. Es muy triste que no nos reconozcan aquí y nos reconozcan fuera”.

Inma Parra cuenta cómo trajeron a Jerez a Anna Recasens, una artista catalana: “En Barcelona hay un proyecto que se llama Idensitat, que trata sobre gente que trabaja arte y territorio, cómo influye el territorio en la vida. Conocí a Ana Recasens en Sevilla, contacté con ella y vino a conocer el barrio, cómo nos movíamos, las circunstancias que teníamos, lo que reivindicábamos, cómo vivíamos. Volvió con un arquitecto de Chile y una arquitecta de Costa Rica, haciendo recorridos por el barrio. Estuvimos en el encuentro asociativo celebrado en el Arenal con Anna, presentamos nuestros proyectos pero no los valoraron”.

Desde que Inma llegó a Torresoto hará unos siete años no ha parado de moverse y de intentar mejorar el barrio con ideas y actividades junto a sus compañeros de la asociación. Segundi cuenta: “Nosotros decimos que la pionera del programa que hace Risto con el sofá (Viajando con Chester) fue Inma, que sacó un sofá a la calle y se paseó por todo Jerez con él”. Ella explica su idea: “Pensaba que la calle tiene que ser nuestra y entonces para que la gente se sienta a gusto y hable sobre la situación de su barrio tenían que estar cómodos”. El proyecto en cuestión recorrió varios centros de barrio y asociaciones de vecinos de la ciudad, y el vídeo se puede ver en su cuenta de Vimeo.

Aunque esta situación no es nueva para ellas. “Con ocho años ya estaba yo en una asociación y me enseñaron a luchar, porque los niños mandamos un escrito a la Reina e hicimos que hubiera un colegio en Torresoto. Hemos sido una barriada luchadora y seguimos luchando y eso le estamos enseñando a nuestros hijos. Se creen que porque te avasallen te van a callar. Yo no voy a ir y te voy a dar dos guantazos, pero sí te voy a decir si no estas haciendo algo bien”, comenta Segundi. El “problema” de estas asociaciones de vecinos es que “pensamos y hacemos muchas cosas. Cuanta más gente se reúne, más gente piensa, más cosas se hacen y a más gente se llega”, añade Inma.

“Creemos que se debe gobernar para todos los ciudadanos por igual y en un conflicto asociativo se debe mediar para solventarlo y no instigar como es el caso que nos ocupa y muchísimo menos utilizar los poderes del gobierno en contra de nuestra asociación y a favor de otros. Jamás se han concedido una reunión con estos delegados (Galvín y Menacho) a pesar de haberla solicitado”. El texto, que corresponde a uno de los párrafos de la carta que mandan semanalmente a la alcaldesa, recoge la desesperación de estas asociaciones por ser tratadas como las del resto de la ciudad.

Etiquetas

Más artículos en esta categoría:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.