CGT ha acusado a la dirección de Acerinox Europa de intentar incumplir el convenio colectivo durante la parada productiva prevista para el próximo mes de agosto. El sindicato sostiene que la empresa pretende asignar tareas que considera propias de la actividad ordinaria de producción, una decisión que, a su juicio, vulnera lo pactado entre ambas partes tras el largo conflicto laboral que marcó la negociación del actual marco laboral.
La sección sindical de CGT explica que ha trasladado su rechazo durante una reunión mantenida con la dirección de la compañía, en la que la empresa comunicó su intención de encomendar esos trabajos durante el periodo de parada de la fábrica. Para el sindicato, esas funciones son incompatibles con las condiciones recogidas en el convenio colectivo actualmente en vigor.
La organización recordó que dicho convenio fue el resultado de una huelga de 137 días, un conflicto que calificó de histórico y que, según destaca, supuso un importante sacrificio para la plantilla y sus familias. En ese proceso, añade CGT, la empresa defendió como elementos esenciales para la recuperación de la actividad cuestiones como las vacaciones, el retén y la polivalencia.
Sin embargo, el sindicato sostiene que, apenas dos años después de la firma del acuerdo, la dirección pretende modificar esos mismos aspectos mediante interpretaciones unilaterales del convenio. A su entender, esa actuación contradice el contenido de un texto que fue fruto de una negociación especialmente compleja.
Durante el encuentro, siempre según la versión ofrecida por CGT, la empresa también advirtió de que, si esos trabajos no se llevan a cabo durante la parada de agosto, podrían producirse consecuencias de mayor alcance para la organización de la actividad. El sindicato considera que ese planteamiento no contribuye a generar un clima de confianza ni favorece unas relaciones laborales basadas en el respeto a los acuerdos alcanzados.
CGT insiste en que los convenios colectivos deben cumplirse en los términos en los que fueron firmados y rechaza que puedan alterarse de hecho mediante interpretaciones que considera interesadas. La organización subrayó que el actual convenio fue fruto de uno de los conflictos laborales más relevantes registrados en la industria española en los últimos años.
Llamamiento a la rectificación
En este contexto, el sindicato advirtió de que mantener esta posición por parte de la dirección podría abrir un nuevo escenario de conflicto laboral de gran alcance. A su juicio, una nueva confrontación no solo afectaría a Acerinox Europa, sino que también podría tener repercusión en el conjunto del tejido industrial del Campo de Gibraltar.
Por ese motivo, CGT hizo un llamamiento a la empresa para que rectifique y respete íntegramente el contenido del convenio colectivo suscrito hace dos años. La sección sindical asegura que no aceptará interpretaciones que considera abusivas de un acuerdo en cuya negociación, afirmó, la dirección no mostró margen alguno para introducir flexibilidad.
Este nuevo enfrentamiento entre ambas partes se produce meses después de que, en marzo, trascendiera que CGT había llevado a Acerinox ante los tribunales por considerar que el convenio colectivo vulnera derechos laborales. El Juzgado de lo Social de Algeciras admitió entonces a trámite la demanda presentada por el sindicato y fijó el juicio para el próximo mes de septiembre, en un procedimiento en el que se cuestionan aspectos como la disponibilidad, la polivalencia y el régimen de vacaciones.
CGT ha acusado a la dirección de Acerinox Europa de intentar incumplir el convenio colectivo durante la parada productiva prevista para el próximo mes de agosto. El sindicato sostiene que la empresa pretende asignar tareas que considera propias de la actividad ordinaria de producción, una decisión que, a su juicio, vulnera lo pactado entre ambas partes tras el largo conflicto laboral que marcó la negociación del actual marco laboral.
La sección sindical de CGT explica que ha trasladado su rechazo durante una reunión mantenida con la dirección de la compañía, en la que la empresa comunicó su intención de encomendar esos trabajos durante el periodo de parada de la fábrica. Para el sindicato, esas funciones son incompatibles con las condiciones recogidas en el convenio colectivo actualmente en vigor.
La organización recordó que dicho convenio fue el resultado de una huelga de 137 días, un conflicto que calificó de histórico y que, según destaca, supuso un importante sacrificio para la plantilla y sus familias. En ese proceso, añade CGT, la empresa defendió como elementos esenciales para la recuperación de la actividad cuestiones como las vacaciones, el retén y la polivalencia.
Sin embargo, el sindicato sostiene que, apenas dos años después de la firma del acuerdo, la dirección pretende modificar esos mismos aspectos mediante interpretaciones unilaterales del convenio. A su entender, esa actuación contradice el contenido de un texto que fue fruto de una negociación especialmente compleja.
Durante el encuentro, siempre según la versión ofrecida por CGT, la empresa también advirtió de que, si esos trabajos no se llevan a cabo durante la parada de agosto, podrían producirse consecuencias de mayor alcance para la organización de la actividad. El sindicato considera que ese planteamiento no contribuye a generar un clima de confianza ni favorece unas relaciones laborales basadas en el respeto a los acuerdos alcanzados.
CGT insiste en que los convenios colectivos deben cumplirse en los términos en los que fueron firmados y rechaza que puedan alterarse de hecho mediante interpretaciones que considera interesadas. La organización subrayó que el actual convenio fue fruto de uno de los conflictos laborales más relevantes registrados en la industria española en los últimos años.
Llamamiento a la rectificación
En este contexto, el sindicato advirtió de que mantener esta posición por parte de la dirección podría abrir un nuevo escenario de conflicto laboral de gran alcance. A su juicio, una nueva confrontación no solo afectaría a Acerinox Europa, sino que también podría tener repercusión en el conjunto del tejido industrial del Campo de Gibraltar.
Por ese motivo, CGT hizo un llamamiento a la empresa para que rectifique y respete íntegramente el contenido del convenio colectivo suscrito hace dos años. La sección sindical asegura que no aceptará interpretaciones que considera abusivas de un acuerdo en cuya negociación, afirmó, la dirección no mostró margen alguno para introducir flexibilidad.
Este nuevo enfrentamiento entre ambas partes se produce meses después de que, en marzo, trascendiera que CGT había llevado a Acerinox ante los tribunales por considerar que el convenio colectivo vulnera derechos laborales. El Juzgado de lo Social de Algeciras admitió entonces a trámite la demanda presentada por el sindicato y fijó el juicio para el próximo mes de septiembre, en un procedimiento en el que se cuestionan aspectos como la disponibilidad, la polivalencia y el régimen de vacaciones.
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