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Opinión

La importancia de la Memoria Histórica y Democrática

En España no ha habido una Comisión de la Verdad ni nada parecido, como ha ocurrido en otros países

  • Un homenaje en El Retiro a los represaliados. -

Los recientes días 18 y 31 de julio se homenajeó a las víctimas del fascismo/franquismo en nuestra ciudad: sindicalistas, políticos, profesores…, mujeres y hombres represaliados y asesinados en Jerez. Los actos, llevados a cabo en el Alcázar de Jerez y en el Memorial de Víctimas del Franquismo en el Parque del Retiro de Jerez, fueron organizados por el Grupo de Memorialistas de Jerez y por la Asociación de Familiares por la Recuperación de la Memoria Histórica de Jerez y la Comarca, con el apoyo de numerosos sindicatos y partidos políticos jerezanos.

Fueron actos muy emotivos, de los que podemos extraer una serie de claves que nos ayuden a conocer el por qué la Memoria Histórica es tan importante (y, por ello, con potentes enemigos) para llevar una vida y una política acordes con la libertad, la democracia, la igualdad y la justicia:

- La Memoria Histórica honra y recuerda a los asesinados y represaliados por el fascismo desde 1936 en Jerez. En la mayoría de los casos, fueron perseguidos o exterminados por sus ideas de igualdad y libertad, mártires a su pesar, sin ofrecer casi nunca resistencia o lucha alguna en este territorio ocupado tempranamente por las fuerzas golpistas. De la mayoría de ellas y ellos no se han recuperado sus cuerpos, ni siquiera se sabe dónde están, tirados en cunetas. Sus familias siguen buscándolos. No olvidarlos es una forma de dignificar su existencia y sus ideas.

- La Memoria Histórica honra y recuerda a todas aquellas mujeres, hijos/as y descendientes en general, que se quedaron sin su familiar, se quedaron desamparados y estigmatizados durante la dictadura y se quedaron sin sus trabajos y sus propiedades. Acarrearon una carencia emocional, un estigma social y político y una pobreza económica que ha marcado a esas familias para siempre generación tras generación.

- La Memoria Histórica es también memoria familiar. Muchos de los actuales familiares de las víctimas van conociendo, a veces desde hace poco tiempo y gracias a memorialistas e historiadores, lo que pasó con sus antecesores. La ley del silencio imperó en muchas de esas familias ante el miedo a las represalias franquistas/fascistas, por lo que los hijos/as, nietos/as, bisnietos/as y demás descendientes no conocían anteriormente nada de su doloroso pasado.

- La Memoria Histórica es profundamente política. La Memoria Histórica es una de las primeras piezas del tablero político que ataca la derecha y la extrema derecha en España. En cuanto alcanzan los gobiernos, son las leyes de Memoria las primeras que derogan. Muchos de los que se oponen a la Memoria no quieren que recordemos quiénes son, de dónde vienen, quiénes fueron sus antepasados, de dónde les viene su riqueza. No quieren que sepamos que había políticas y formas de vida más justas, en libertad, más democráticas e igualitarias donde, por poner un ejemplo, había más solidaridad entre las personas de la misma clase y las mujeres no debían estar sometidas a los hombres.

- La Memoria Histórica hace comprensibles las consecuencias de la represión fascista de la Guerra de España. Llamada habitualmente Guerra Civil española, sus consecuencias no se acabaron con el fin de la misma en 1939. Siguieron con la dictadura, y continuaron con el silencio y olvido de la Transición y durante buena parte de la actual democracia. Por eso las heridas siguen abiertas en las familias que sufrieron el fascismo. La Memoria Histórica no pretende reabrir las heridas, por mucho que lo digan los que quieren olvidarla, sino intenta cerrarlas. Pero no en falso como hasta ahora, sino buscando la Verdad, la Justicia, la Reparación y la No Repetición. En España no ha habido una Comisión de la Verdad ni nada parecido, como ha ocurrido en otros países al término de un régimen autoritario o totalitario, como lo fue el franquista, que probablemente hubiera reparado, al menos en parte, todas esas injusticias.

En definitiva, la Memoria Histórica y Democrática es recuerdo con proyección de presente y futuro; valora y reflexiona sobre un pasado que nos haga mejores ahora y en adelante. Y, políticamente, un presente y un futuro mejores son aquellos en los que impere la libertad (la de verdad), la democracia, la igualdad y en los que el fascismo sea tan solo un mal recuerdo.

Los recientes días 18 y 31 de julio se homenajeó a las víctimas del fascismo/franquismo en nuestra ciudad: sindicalistas, políticos, profesores…, mujeres y hombres represaliados y asesinados en Jerez. Los actos, llevados a cabo en el Alcázar de Jerez y en el Memorial de Víctimas del Franquismo en el Parque del Retiro de Jerez, fueron organizados por el Grupo de Memorialistas de Jerez y por la Asociación de Familiares por la Recuperación de la Memoria Histórica de Jerez y la Comarca, con el apoyo de numerosos sindicatos y partidos políticos jerezanos.

Fueron actos muy emotivos, de los que podemos extraer una serie de claves que nos ayuden a conocer el por qué la Memoria Histórica es tan importante (y, por ello, con potentes enemigos) para llevar una vida y una política acordes con la libertad, la democracia, la igualdad y la justicia:

- La Memoria Histórica honra y recuerda a los asesinados y represaliados por el fascismo desde 1936 en Jerez. En la mayoría de los casos, fueron perseguidos o exterminados por sus ideas de igualdad y libertad, mártires a su pesar, sin ofrecer casi nunca resistencia o lucha alguna en este territorio ocupado tempranamente por las fuerzas golpistas. De la mayoría de ellas y ellos no se han recuperado sus cuerpos, ni siquiera se sabe dónde están, tirados en cunetas. Sus familias siguen buscándolos. No olvidarlos es una forma de dignificar su existencia y sus ideas.

- La Memoria Histórica honra y recuerda a todas aquellas mujeres, hijos/as y descendientes en general, que se quedaron sin su familiar, se quedaron desamparados y estigmatizados durante la dictadura y se quedaron sin sus trabajos y sus propiedades. Acarrearon una carencia emocional, un estigma social y político y una pobreza económica que ha marcado a esas familias para siempre generación tras generación.

- La Memoria Histórica es también memoria familiar. Muchos de los actuales familiares de las víctimas van conociendo, a veces desde hace poco tiempo y gracias a memorialistas e historiadores, lo que pasó con sus antecesores. La ley del silencio imperó en muchas de esas familias ante el miedo a las represalias franquistas/fascistas, por lo que los hijos/as, nietos/as, bisnietos/as y demás descendientes no conocían anteriormente nada de su doloroso pasado.

- La Memoria Histórica es profundamente política. La Memoria Histórica es una de las primeras piezas del tablero político que ataca la derecha y la extrema derecha en España. En cuanto alcanzan los gobiernos, son las leyes de Memoria las primeras que derogan. Muchos de los que se oponen a la Memoria no quieren que recordemos quiénes son, de dónde vienen, quiénes fueron sus antepasados, de dónde les viene su riqueza. No quieren que sepamos que había políticas y formas de vida más justas, en libertad, más democráticas e igualitarias donde, por poner un ejemplo, había más solidaridad entre las personas de la misma clase y las mujeres no debían estar sometidas a los hombres.

- La Memoria Histórica hace comprensibles las consecuencias de la represión fascista de la Guerra de España. Llamada habitualmente Guerra Civil española, sus consecuencias no se acabaron con el fin de la misma en 1939. Siguieron con la dictadura, y continuaron con el silencio y olvido de la Transición y durante buena parte de la actual democracia. Por eso las heridas siguen abiertas en las familias que sufrieron el fascismo. La Memoria Histórica no pretende reabrir las heridas, por mucho que lo digan los que quieren olvidarla, sino intenta cerrarlas. Pero no en falso como hasta ahora, sino buscando la Verdad, la Justicia, la Reparación y la No Repetición. En España no ha habido una Comisión de la Verdad ni nada parecido, como ha ocurrido en otros países al término de un régimen autoritario o totalitario, como lo fue el franquista, que probablemente hubiera reparado, al menos en parte, todas esas injusticias.

En definitiva, la Memoria Histórica y Democrática es recuerdo con proyección de presente y futuro; valora y reflexiona sobre un pasado que nos haga mejores ahora y en adelante. Y, políticamente, un presente y un futuro mejores son aquellos en los que impere la libertad (la de verdad), la democracia, la igualdad y en los que el fascismo sea tan solo un mal recuerdo.

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