semana santa

La basílica de la Merced amanece sin la Patrona de Jerez: "Su presencia física no está, pero se nota que ella sigue aquí"

Una fotografía pintada de la Virgen de la Merced que "ha presidido muchos de los pregones de la Semana Santa de Jerez en el Teatro Villamarta" ocupará su espacio en el altar mayor durante el proceso de restauración

  • Altar mayor de la Basílica de la Virgen de la Merced con el cuadro que sustituirá la presencia física de la Patrona de Jerez durante su proceso de restauración -

El barrio de Santiago amanecía este lunes 28 de septiembre con la resaca emocional del besamanos y besapiés magno celebrado el último domingo del mes en los diferentes templos de la parroquia del arrabal jerezano, pero también con una ausencia especialmente significativa. La Virgen de la Merced, Patrona de Jerez, ya no se encontraba en su altar de la basílica, después de haber sido retirada del culto durante la noche del domingo para iniciar un proceso de restauración que se prolongará, al menos, durante los próximos nueve meses.

Tal y como avanzara este medio el día de su salida procesional el 24 de septiembre, fuentes cercanas a la comunidad mercedaria ya señalaban que sería en la madrugada del lunes 28 cuando “la Virgen de la Merced no amanecerá en su altar de la basílica”.

Y así fue. Un reducido grupo de personas fue testigo en la intimidad, durante la noche del domingo, de la retirada del culto de la Patrona de Jerez. Comenzaba así un periodo excepcional para la comunidad mercedaria y para quienes mantienen su devoción a una imagen cuya última intervención se remonta al año 1900.

Durante su ausencia, el lugar que habitualmente ocupa la Virgen de la Merced no quedará vacío. El comendador mercedario en la ciudad, Fray Felipe Ortuno Marchante, explicaba que “el espacio en el altar de la basílica lo ocupará este tiempo un cuadro que es una fotografía pintada de Iglesias, que es el mismo que ha presidido muchos de los pregones de la Semana Santa de Jerez en los últimos años”.

“Su presencia física no está, pero se nota que ella sigue estando aquí”

La retirada de la imagen dejó momentos especialmente intensos para quienes asistieron a ese instante en la intimidad de la basílica. Así lo reconocía el propio Ortuno en declaraciones a este medio: "Su presencia física no está, pero se nota que ella sigue estando aquí".

El comendador confesaba además la dureza emocional de lo vivido durante las últimas horas. "Los momentos que vivimos ayer fueron muy duros, por todo cuanto supone tenernos que alejar de quien es nuestra madre", manifestaba.

Una inquietud que ya había aflorado recientemente durante la renovación del voto de la ciudad ante la Virgen de la Merced. Entonces, Ortuno reconocía tener "los nervios a flor de piel" ante el desconocimiento de "lo que nos podamos encontrar cuando empiece el proceso de restauración".

La trascendencia de la intervención se explica también por el tiempo transcurrido desde la última vez que la imagen fue sometida a un proceso de estas características. Fue en el año 1900 cuando se intervino por última vez —hasta ahora— una talla que permanece en la ciudad desde el siglo XIV.

Una imagen que, en palabras recogidas en torno a este proceso, constituye "la cadena viva que une nietos, hijos, padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de miles de jerezanos".

  • La Virgen de la Merced por las calles de Jerez el pasado 24 de septiembre
  • -

Tratamiento de anoxia contra xilófagos y consolidar la estructura, las intervenciones más urgentes

La restauración de la Patrona de Jerez correrá a cargo de Ismael Rodríguez Viciana, que deberá afrontar en primer lugar una intervención de urgencia sobre la talla.

Esta primera actuación consistirá en "aplicar un sistema de anoxia para eliminar xilófagos y retirar las fijaciones estructurales de plata, antes de fijar los estratos y consolidar los ensambles", con el objetivo de garantizar su estabilidad estructural.

Mientras se desarrolla un proceso que se prolongará durante, al menos, los próximos nueve meses, la intención de la comunidad mercedaria es que la vida cotidiana de la basílica transcurra con la mayor normalidad posible dentro de las circunstancias.

La basílica mantendrá su actividad

Hasta la llegada del último domingo de octubre, momento en el que se producirá el cambio al horario de invierno, la basílica podrá ser visitada todos los lunes del año, de diez de la mañana a una de la tarde.

En cuanto a las celebraciones, el horario de misa será a las ocho y media de la mañana y las ocho y cuarto de la tarde, de lunes a viernes. Los sábados, domingos y festivos, las misas se celebrarán a las ocho y media de la mañana, a la una y a las ocho y cuarto de la tarde.

Con la llegada del horario de invierno apenas se producirá una modificación. Como explicaba Fray Felipe Ortuno, "el horario de invierno es el mismo que el de verano, salvo que la misa de la tarde se adelanta a las siete, en vez de a las ocho y cuarto".

La basílica continuará así con su actividad cotidiana mientras la Virgen de la Merced permanece retirada del culto. Su lugar en el altar estará ocupado durante este tiempo por el cuadro señalado por el comendador mercedario, mientras avanza una restauración que mantendrá alejada físicamente de su templo durante, al menos, nueve meses a una imagen que permanece en Jerez desde el siglo XIV.

El barrio de Santiago amanecía este lunes 28 de septiembre con la resaca emocional del besamanos y besapiés magno celebrado el último domingo del mes en los diferentes templos de la parroquia del arrabal jerezano, pero también con una ausencia especialmente significativa. La Virgen de la Merced, Patrona de Jerez, ya no se encontraba en su altar de la basílica, después de haber sido retirada del culto durante la noche del domingo para iniciar un proceso de restauración que se prolongará, al menos, durante los próximos nueve meses.

Tal y como avanzara este medio el día de su salida procesional el 24 de septiembre, fuentes cercanas a la comunidad mercedaria ya señalaban que sería en la madrugada del lunes 28 cuando “la Virgen de la Merced no amanecerá en su altar de la basílica”.

Y así fue. Un reducido grupo de personas fue testigo en la intimidad, durante la noche del domingo, de la retirada del culto de la Patrona de Jerez. Comenzaba así un periodo excepcional para la comunidad mercedaria y para quienes mantienen su devoción a una imagen cuya última intervención se remonta al año 1900.

Durante su ausencia, el lugar que habitualmente ocupa la Virgen de la Merced no quedará vacío. El comendador mercedario en la ciudad, Fray Felipe Ortuno Marchante, explicaba que “el espacio en el altar de la basílica lo ocupará este tiempo un cuadro que es una fotografía pintada de Iglesias, que es el mismo que ha presidido muchos de los pregones de la Semana Santa de Jerez en los últimos años”.

“Su presencia física no está, pero se nota que ella sigue estando aquí”

La retirada de la imagen dejó momentos especialmente intensos para quienes asistieron a ese instante en la intimidad de la basílica. Así lo reconocía el propio Ortuno en declaraciones a este medio: "Su presencia física no está, pero se nota que ella sigue estando aquí".

El comendador confesaba además la dureza emocional de lo vivido durante las últimas horas. "Los momentos que vivimos ayer fueron muy duros, por todo cuanto supone tenernos que alejar de quien es nuestra madre", manifestaba.

Una inquietud que ya había aflorado recientemente durante la renovación del voto de la ciudad ante la Virgen de la Merced. Entonces, Ortuno reconocía tener "los nervios a flor de piel" ante el desconocimiento de "lo que nos podamos encontrar cuando empiece el proceso de restauración".

La trascendencia de la intervención se explica también por el tiempo transcurrido desde la última vez que la imagen fue sometida a un proceso de estas características. Fue en el año 1900 cuando se intervino por última vez —hasta ahora— una talla que permanece en la ciudad desde el siglo XIV.

Una imagen que, en palabras recogidas en torno a este proceso, constituye "la cadena viva que une nietos, hijos, padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de miles de jerezanos".

  • La Virgen de la Merced por las calles de Jerez el pasado 24 de septiembre
  • -

Tratamiento de anoxia contra xilófagos y consolidar la estructura, las intervenciones más urgentes

La restauración de la Patrona de Jerez correrá a cargo de Ismael Rodríguez Viciana, que deberá afrontar en primer lugar una intervención de urgencia sobre la talla.

Esta primera actuación consistirá en "aplicar un sistema de anoxia para eliminar xilófagos y retirar las fijaciones estructurales de plata, antes de fijar los estratos y consolidar los ensambles", con el objetivo de garantizar su estabilidad estructural.

Mientras se desarrolla un proceso que se prolongará durante, al menos, los próximos nueve meses, la intención de la comunidad mercedaria es que la vida cotidiana de la basílica transcurra con la mayor normalidad posible dentro de las circunstancias.

La basílica mantendrá su actividad

Hasta la llegada del último domingo de octubre, momento en el que se producirá el cambio al horario de invierno, la basílica podrá ser visitada todos los lunes del año, de diez de la mañana a una de la tarde.

En cuanto a las celebraciones, el horario de misa será a las ocho y media de la mañana y las ocho y cuarto de la tarde, de lunes a viernes. Los sábados, domingos y festivos, las misas se celebrarán a las ocho y media de la mañana, a la una y a las ocho y cuarto de la tarde.

Con la llegada del horario de invierno apenas se producirá una modificación. Como explicaba Fray Felipe Ortuno, "el horario de invierno es el mismo que el de verano, salvo que la misa de la tarde se adelanta a las siete, en vez de a las ocho y cuarto".

La basílica continuará así con su actividad cotidiana mientras la Virgen de la Merced permanece retirada del culto. Su lugar en el altar estará ocupado durante este tiempo por el cuadro señalado por el comendador mercedario, mientras avanza una restauración que mantendrá alejada físicamente de su templo durante, al menos, nueve meses a una imagen que permanece en Jerez desde el siglo XIV.

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